lunes, 18 de junio de 2012

Excursión 099a: Benasque - Refugio de Estós

FICHA TÉCNICA
Inicio: Aparcamiento Valle de Estós. Benasque
Final: Refugio de Estós. Benasque
Tiempo: 2 horas y media
Distancia:  9 Km
Desnivel [+]: 652 m
Desnivel [--]: 51 m
Tipo: Sólo ida
Dificultad: Baja
Pozas y agua:
Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 8

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta




















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RESUMEN
Esta es la excursión de la ilusión, porque ilusión es lo que movió a Antonio Domínguez a planear meticulosamente este viaje al Pirineo para alcanzar, como hizo en solitario cuando tenía 23 años, la cumbre del Pico Perdiguero, que con sus 3.221 metros es uno de los clásicos tresmiles pirenaicos.

Ilusión también por subir a su primer tresmil de Carlos, Miguel Ángel y yo, e ilusión de Juan, Joaquín, J.L. Rubiales y Antonio Villaverde de volver al Pirineo una vez más.

Cargados, por tanto, de ilusión y las mochilas, el lunes 18 de junio madrugamos un poco para salir temprano de Madrid, en el coche de Carlos iríamos J. Luis, Joaquín y yo. En el de Antonio Villaverde se fueron Juan, Miguel Ángel y Antonio Domínguez. Tras quedar en el kilómetro 103 para tomar café, no paramos hasta que el hambre y la hora nos hizo comer en Graus, capital de la Ribagorza, en el hotel restaurante Lleida, en el centro del pueblo y junto a la carretera.

Con algo de retraso sobre lo previsto, por culpa de la agradable sobremesa, sobre las 16:15 llegamos al aparcamiento de entrada al valle de Estós, pasado Benasque. En un cuarto de hora estábamos listos para iniciar la primera etapa de esta aventura, subir al Refugio de Estós. Cargados con las pesadas mochilas nos adentramos en este amplio y verde valle de origen glaciar, Estós fue excavado por los hielos y las aguas fluviales entre los altos macizos pirenaicos de Posets y Perdiguero. Su paisaje combina un siempre turbulento río de bravías aguas con prados, bosques, ibones y torreones de granito.

La primera sorpresa paisajística nos la ofrece el recoleto embalse de Estós, de aguas azul esmeralda, y los frecuentes saltos de agua que hacen de este río todo un espectáculo.

Unos kilómetros más arriba, el río se serena conforme se ensancha el valle, pasando a ofrecernos una idílica estampa de verdes praderas surcadas por el hilo de plata que tal asemeja sus aguas.

Pasamos por puentes, que aquí les llaman palancas, y románticas cabañas, praderas de infinitos verdes y bosques de pinos, avellanales, hayedos, fresnos y pastizales. Todo ello rodeado de imponentes montañas, dominadas por el Perdiguero (3.221 m) y el Posets (3.375 m), y los Picos, aquí llamados Tucas, de Gargallosa (2.716 m) y Molseret (2.552 m), de la que nace una espectacular cascada visible desde casi todo el valle, amén de impresionantes neveros que coronan las más altas montañas.

Con el temor de que comenzase a llover fuerte, aceleramos los últimos kilómetros, llegando al refugio de Estós sobre las 18:45, tras dos horas y cuarto de constante subida y casi 10 kilómetros de marcha.

Tras acomodarnos y disfrutar de una mejorable cena, partidita de mus para algunos y a la cama, oyendo como caída un diluvio fuera, que por suerte esquivamos a tiempo y pensando que si el madrugón que teníamos planteado para subir bien temprano al Perdiguero iba  a servir de algo, por como se presentaba la noche.

Por todo ello la Agencia Madi Senderismo otorga una valoración de 4 Sicarias en su escala de 5 a esta excursión.
Continuará…
Paco Nieto

FOTO REPORTAJES
Foto reportaje de Francisco Nieto

FOTOS
* Fotos de Antonio Domínguez
* Fotos de Antonio Villaverde
Fotos de Joaquín Pérez
* Fotos de José Luis R. Rubiales
Fotos de Juan Martínez
* Fotos de Miguel Ángel Laso

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