miércoles, 24 de junio de 2015

Excursión 242: Estación Espacial de Robledo de Chavela - Colmenar del Arroyo

FICHA TÉCNICA
Inicio: Estación Espacial de Robledo de Chavela

Final: Estación Espacial de Robledo de Chavela
Tiempo: 6 a 7 horas
Distancia: 21,4 Km 
Desnivel [+]: 391 m 
Desnivel [--]: 392 m 
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas y agua: No

Ciclable: Sí
Valoración: 3,5
Participantes: 25

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
* Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC
Para esta penúltima cita de la temporada, José María preparó una excursión mixta: veríamos la Estación de Comunicaciones de la NASA en el término de Robledo de Chavela y después haríamos nuestra preceptiva excursión circular.

Así es que, más o menos a las 10 de la mañana, entramos en la parte de las instalaciones que tienen habilitada para las visitas: hay un auditorio y una exposición.  Esta estación hace el seguimiento de todas las naves que tienen los americanos en lo que llaman el espacio profundo… esto es: muy, muy, muy lejano.

Nos contaron como ésta es una de las tres estaciones que tienen en todo el mundo para este cometido. Las otras dos están una en Australia y otra en California, de manera que una u otra tienen sus objetivos controlados en todo momento. Después de los documentales (uno de los cuales me recordó mucho a Wall-E), vimos la exposición que era bastante interesante y donde el que más y el que menos pudo hacerse una foto con traje de astronauta.

Después comenzamos a andar por una senda junto a las impresionantes parábolas que fueron objeto de numerosas fotos. Hace muy buen día y todavía no hace demasiado calor.

Aunque la excursión se nos había presentado como llana, tuvimos una prolongada aunque suave subida hasta llegar a las instalaciones de una antigua mina de galena, a la que pudimos echar un vistazo, aunque algunos prefirieron tomarse un refrigerio a la sombrita.

Continuamos andando, si bien algunos reclamaban ya la parada correspondiente al almuerzo. Pero seguimos hasta llegar a Colmenar de Arroyo, con sus “pintadas poéticas” que llamaron grandemente nuestra atención. Y aquí si que ya tomamos nuestro tentempié que, dado que eran las dos, algunos optaron por convertirlo en la comida oficial, aunque eso sí, rapidito porque quedaba trecho.

Seguimos andando, ahora con bastante calor, hasta llegar a los Fortines, lugar previsto para la comida. Algunos entran en el búnker de la Guerra Civil y se quedan a comer dentro y otros prefieren hacerlo a la sombra, junto a una valla.

A partir de aquí nuestra marcha estuvo determinada por las vallas: teníamos que ir buscando el paso por las de alambre o saltando por las de piedra. Esto último le costó un pequeño disgusto al jefe, que se averió un poco un dedo.

Y así de valla en valla y tiro porque me toca, llegamos a la salida de una finca donde había un letrero: “Peligro. Reses bravas”. Menos mal que lo vimos cuando ya habíamos salido, porque si no probablemente habría habido motines y desbandadas.

Finalmente llegamos a la carretera y José María, con buen criterio, decidió dejar la visita a la Ermita de Navahonda para otra ocasión. Tras nuestra caminata por la carretera, llegamos nuevamente hasta los coches que habíamos dejado en la estación de comunicaciones. Ya motorizados, nos dirigimos a por las merecidas cervecitas, servidas en esta ocasión con trozos de sandía. Esta exótica combinación, ideada por Santi y trabajada por él mismo con la ayuda de Ángel,  resultó del agrado de todos.

Nos despedimos, como siempre hasta el próximo miércoles.
Esta cronista piensa que tres sicarias y media es lo que corresponde a esta excursión.
Paloma Sabio


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