miércoles, 14 de junio de 2017

Excursión 353: Cuerda Larga desde La Morcuera

FICHA TÉCNICA
Inicio: Puerto de la Morcuera

Final: Puerto de Navacerrada 
Tiempo: 7 a 8 horas
Distancia: 20,2 Km 
Desnivel [+]: 1338 m 
Desnivel [--]: 1218 m 
Tipo: Sólo ida
Dificultad: Alta
Pozas y agua: No
Ciclable: No
Valoración: 3
Participantes: 33

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta























PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
* Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC
La primera frase cuando me senté en el coche ¡Me ha encasquetado la crónica de la cuerda larga! O también podríamos decir: encalomado, endilgado, endosado, endiñado, apalancado, largado y otras que no conozco, pero que todo el mundo entiende en cuanto las oye, aunque no tengan un significado claro en nuestro diccionario de rico español y no los siesos de los ingleses que no le ponen gracia a las traducciones.

Lo tienes fácil me contestaron mis compis de viaje, te coges la anterior crónica y la escribes al revés y ya está ¡Oye que idea me acabas de dar!

Me pongo a ello y escribo el título:
¡Uy! Me da que no es tan buena idea, luego no me queda otra que escribirla en orden inverso que la anterior.

Miércoles 14 de Julio 2017:
Pongámonos en situación: Llegamos al aparcamiento del puerto de Navacerrada al encuentro de todos los senderistas del Gmsma que se han atrevido al desafío de la Cuerda Larga y bien es verdad que tenía todos los ingredientes para un desafío extremo, como las películas de acción, a saber:
-  Sol implacable y temperaturas altas, muy altas.
-  Unos 20 kilómetros por delante.
-  Muchas horas por delante.
-  Ni un árbol, ni una sombra, miento había alguna unisombra, tipo lagartija.
-  Caminos serpenteantes como los que van a los castillos de la bruja.
-  Sin agua en todo el trayecto salvo en los 2 últimos kilómetros.
-  Buitres acechando y soltando plumas.
-  Subidas y bajadas interminables como montañas rusas.
-  Vacas despistadas por las alturas.
- Y lo más importante, los protagonistas de la película, los senderomagos, que buena falta nos iba a hacer algo de magia para acabar indemnes al final del día.

Ya en el aparcamiento nos espera un autobús muy nuevo que nos llevará hasta el puerto de la Morcuera, bien por la logística.

Después de las escenas de saludos e imágenes veraniegas, pies descalzos, cremitas solares, panameños, gorras del desierto y otros atuendos acordes al evento, nos metemos en el autobús 27 senderomagos, entre los que se incluyen el hijo de Paco Donaire en su primera excursión, bajando la media de edad.

Arrancamos a las 10 en punto y nos queda una horita de viaje que se aprovecha para charlar y aflojar la guita al líder recaudador.

Ya en la Morcuera nos esperan 6 más y la perrita Mecha, saludos rápidos y comienza la marcha entrando en la Cuerda Larga por una puerta, en contra de nuestra costumbre que en casa entramos por las ventanas.

Empezamos a subir por la senda de la Najarra y unos cuantos valientes la suben por la parte más empinada, pero están fuertes y hay que reconocer que van sobrados. Hemos arrancado de 1776 metros y llegamos al collado de la Najarra, esta subidita y el calor apretando y la imagen de nuestra mascota Mecha debajo de un arbusto con la lengua fuera lo decía todo, provocando el estiramiento del grupo que avanzaba muy despacio. Arriba ya empezaron las retenciones y esperas preludio de lo que iba a ser el día, esta primera espera estaba justificada esperando a los valientes.

Continuamos no demasiado agrupados hacia la loma de los Bailanderos con 2133 metros, el paisaje a lo lejos no es muy halagüeño, loma descarnada camino serpenteante y calor, paramos en la loma a tomar el refrigerio reagruparnos y despedir a las estrellas fugaces.

En marcha otra vez, a bajar por las bailonas piedras, dándole encanto al camino jugando a saltar de piedra en piedra y al levantar la cabeza vemos una larga bajada hacia el collado de Pedro de los Lobos en el que se vislumbraban unas bucólicas vaquitas, con una subida larga hacia Asómate de Hoyos con 2242 metros y gracias a que el viento soplaba y refrescaba se sobrellevaba la caminata. Así que una vez que pasamos por el medio de las vacas con sus cornamentas y caras lánguidas y llegamos a Asómate de Hoyos nos volvemos a reagrupar y con la vista puesta en lo que queda hasta las Cabezas de Hierro empezamos a andar muy estirados.

Por mucho que intente aderezar José María su foto reportaje con las maravillosas vistas de Peñalara y La Pedriza, la verdad que es un secarral todo el paisaje, exagerando un poco tiene un cierto parecido a mis Monegros, aunque tengo que reconocer que se vieron dos neveros tamaño nevera de piscina y no hay nada más que comentar hasta antes de acometer las Cabezas de Hierro, aburrido camino sin saber qué tan lejos venían los de detrás y decidimos parar a comer, otros decidieron subir antes de comer.

Después de una larga espera nos enteramos que Julián había sufrido un pequeño incidente “pata de palo” del que fue atendido rápidamente y terminó reponiéndose.

Terminamos de comer y acometemos Cabeza de Hierro Mayor llegando a los 2381 metros, aprovechamos el reagrupamiento para hacer la foto de grupo.

Se vislumbra a lo lejos la Bola del Mundo, pero queda bajar de donde estamos y subir a Cabeza de Hierro Menor con 2376 metros, volver a bajar al collado y volver a subir al cerro de Valdemartín con 2282 metros ¡Vamos entretenidísimo! Y de ahí a las cabezas de pista, bajada sin esquís y subir a la Bola del Mundo.

Estas subidas y bajadas hicieron mella en el grupo que se alargó bastante, eran ya muchos kilómetros y nuestro compañero José María iba algo tocado, pero estaba apoyado por Joaquín que no lo abandonó en ningún momento. Y llegó el último agrupamiento para decidir bajar por la senda de los tubos en busca de una fuente que resultó estar fresquísima.

Ya sólo quedaba un poquito de bajada hasta el aparcamiento y las merecidas cervezas o refrescos para los conductores, las caras se recompusieron y mejoramos el aspecto de cansados. Atrás unos 20 kilómetros de los que mitad y mitad de subidas y bajadas y cuarto mitad de piedras, camino pesado y sensación de largo camino, gracias al continuo calor y ni una sombra.

Eran ya pasadas las 7 de la tarde, contando el tiempo en el autobús 9 horas. Mención especial a la única senderomaga “Pepa” que ha hecho todo el camino y con el extra de la subida a la Najarra.

Quizás sin tanto calor los ánimos hubiesen sido otros, así que valoro esta excursión con tres sicarias y gracias.

Hasta la  próxima Cuerda Larga y, si puede ser, al derecho. 
José Antonio Aguerri

FOTO REPORTAJES

2 comentarios:

  1. Gracias por la invitación. Fenomenal ruta y estupenda compañía. Además respetó el caloret

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  2. Gracias a ti por tu compañía y fotos.

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