miércoles, 17 de abril de 2019

Excursión 460: Cerro Ventoso

FICHA TÉCNICA
Inicio: Puerto de Navacerrada
Final: Puerto de Navacerrada
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 12,1 Km
Desnivel [+]: 358 m
Desnivel [--]: 358 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas y agua: Sí
Ciclable: No
Valoración: 4
Participantes: 14

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK
Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC
Ver esta ruta en Wikiloc

RESUMEN
Las nieves caídas a mitad de la semana pasada, seguramente animaron a Antonio a plantear esta excursión para disfrute del manto blanco por los alrededores de Guarramillas, la Maliciosa y el Ventisquero de la Condesa. Algunos de nosotros estuvimos el jueves pasado con raquetas por la zona y comprobamos y disfrutamos de los aproximadamente 20/30 cm caídos en esos días. Pero lamentablemente, las altas temperaturas habían borrado con rapidez la nieve caída, prácticamente desaparecida en las laderas orientadas al Sur.

Supongo que la falta de nieve, sumada al molesto viento que soplaba a primera hora, hizo que Antonio decidiera variar la ruta hacia la ladera norte de los Siete Picos, más resguardada del vendaval. 

Con puntualidad británica salimos poco después de las 10:30 del aparcamiento de Navacerrada, inusualmente vacío.

Seguramente, debido a las vacaciones de Semana Santa, en esta ocasión solamente nos reunimos 14 senderomagos, más Twiter y Vito. Como siempre desde este punto, partimos del aparcamiento del Puerto en dirección NW por la carretera que lleva hasta la residencia de los Cogorros. Un poco antes, justo donde termina la pista de esquí para debutantes de Navacerrada, tomamos el camino Schmidt en dirección SW y, unos pocos metros más adelante, seguimos el que sube hacia el Collado Ventoso, a media ladera, entre la Senda Herreros y el Camino Schmidt.

Enseguida nos vimos obligados a cruzar la pista de esquí del Bosque, parcialmente cubierta de nieve dura, que nos hizo andar con cuidado para no resbalar.

Según fuimos subiendo, en torno a los 1900 metros, fue aumentando la superficie de terreno cubierta por la nieve, además la senda, a menudo pasa por zonas rocosas lo que nos obliga a caminar con precaución y despacito, algunos optaron por colocarse en las botas las suelas con pinchos para ir más seguros.

Tras cruzar el Arroyo del Telégrafo, entramos en la Umbría de Siete Picos, su orientación norte ayuda sin lugar a dudas a mantener muchas zonas cubiertas por nieve. Subiendo y bajando, siempre en torno a los 1.900 m. 

Llegar hasta el Collado Ventoso nos lleva (contando paradas y ángelus) unas tres horas para los cuatro kilómetros y medio que hemos recorrido aproximadamente, lo que da una idea de lo mucho que complica la nieve este recorrido, que sin ella hubiese sido un paseo.

Tras hacernos unas cuantas fotos y descansar un ratito en la hermosa pradera, nuevamente comenzamos a ascender hacia el Cerro Ventoso, que cuenta nada menos que con 1964 metros de altitud. La senda es bastante buena y, cuando estamos arriba entendemos perfectamente el nombre que le han puesto. Para mí es algo especial, ya que es la primera vez que lo subo, lo he rodeado muchas veces por todos los flancos pero nunca había estado en su cumbre.

Sin demora, pues el viento sin ser fuerte es un poco molesto, tomamos la senda que, entre pinos y fuerte pendiente, rápidamente nos lleva al Puerto de la Fuenfría, unos 170 metros de bajada. Como sigue soplando tomamos la Senda de los Cospes en dirección N. y decidimos parar enseguida para comer algo junto a la fuente de La Fuenfría a cubierto de los vientos.

Tras reponer fuerzas, seguimos la Senda de los Cospes hacia el Este hasta que nos topamos nuevamente con el Camino Schmidt. Recorrimos esta famosa senda en dirección SE, con sus subidas y bajadas hasta llegar nuevamente al Arroyo del Telégrafo, donde paramos a hacernos la foto de grupo aprovechando la presencia de unos excursionista.

Reanudado el camino, viramos un poco hacia el Norte hasta llegar a los Cogorros donde, nuevamente, tomamos la carretera en dirección a al Puerto. Como siempre, acabamos la ruta tomándonos una cervecita, en esta ocasión en el bar Las Dos Castillas.

En resumen, un bonito paseo con estupenda compañía, que se merece 4 sicarias.
José Luis Molero


En GMSMA antiguamente
hubo una norma vigente:
miércoles en vacaciones,
injustificadamente,
no se hacían excursiones.
Hoy esa norma se trunca
porque sin ser veintitantos,
aunque no vayamos tantos
ya no se descansa nunca,
¡se sale Miércoles Santos!
Así pues, habida cuenta
que esta excursión representa
la pena del penitente,
empezamos buenamente
la cuatrocientos sesenta.



Con el tormentoso viento
que en el Puerto nos hacía,
dijo Antonio: "Más valdría
Maliciosa, de momento,
dejar para un otro día"
Y propuso, o bien, dispuso,
ir al Collado Ventoso
donde haría menos, supuso,
viento tan impetuoso;
y ninguno se le opuso.



Mas no todos los senderos
prosiguen los mismos hitos
ni igual son de llevaderos;
unos son más facilitos,
otros son más puñeteros.
Y nos tocó lo segundo,
un relive tremebundo,
ladera piedras y nieve,
caídas, yo conté nueve;
¡cayó casi todo el mundo!



Por fin vimos el collado,
que tras el arduo camino
nos habíamos ganado,
y aún sin ser nuestro destino
nos hubimos encontrado
un mojón un poco ahusado
donde tomamos ufanos
unas fotos como hermanos
los madrileños a un lado,
y al otro los segovianos.



Mas aunque esto nos asombre
si el collado fue ventoso
al cerro del mismo nombre
convendría presuroso
en llamarlo "borrascoso",
y en habiéndolo pasado
nos habríamos llegado
al puerto de la Fuenfría
donde ya se comería
con el culo bien sentado.



Poco ya nos faltaría,
a buen decir... otro tanto,
pero tan fácil se haría
que to'l mundo volvería
sin extenuarse tanto
por el Schmidt sin problemas
al Puerto, nuestro destino,
donde casi sin dilemas
tomaríamos un vino...
o una cerveza ¡no temas!



Terminada la función
servidor no se entromete,
pues al cronista compete,
dar la calificación;
así pues, que no se inquiete
que no reparto sicarias,
aunque si me gustaría
dar mis opiniones varias:
Para esta marcha de parias
un par de ellas bastaría.
Paco Cantos


miércoles, 10 de abril de 2019

Excursión 459: Los miradores de Segovia

FICHA TÉCNICA
Inicio: Zamarramala
Final: Zamarramala
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 12,4 Km
Desnivel [+]: 357 m
Desnivel [--]: 357 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas y agua: Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 
Participantes: 43

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK
Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
Mapa 3D (archivo kmz)

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RESUMEN

miércoles, 3 de abril de 2019

Excursión 458: Los Cuatro Cestos de la Pedriza

FICHA TÉCNICA
Inicio: Canto Cochino
Final: Canto Cochino
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 9,2 Km
Desnivel [+]: 691 m
Desnivel [--]: 691 m
Tipo: Circular
Dificultad: Alta
Pozas y agua: Sí
Ciclable: No
Valoración: 4,5
Participantes: 24

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta

































PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK
Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC
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RESUMEN
Voy a intentar hacer una pequeña narración, a lo acontecido en la ruta realizada el 3 de abril a "Los Cuatro Cestos de la Pedriza" dado que a la tercera va la vencida y me ha tocado.

Empezaré diciendo que particularmente la Pedriza me tiene enamorado, cualquier ruta por estos parajes me apasiona. Comenzamos la andada desde el aparcamiento de Canto Cochino, equipados y con ganas de una buena marcha en grupo, éramos 24. Ya en los primeros metros, la cosa empezó a tener su cachondeo, por la subida que hacíamos entre jaras que se empinaba un poco, bueno solo fue un momento ya que todos teníamos ganas de hacer una buena ruta.

Dejamos la ribera del arroyo de la Dehesilla atrás, y atravesamos un buen pinar, saliendo del mismo nos detuvimos a tomar un "piscolabis". A partir de aquí la cosa se empezó a ponerse algo más seria ya que seguíamos subiendo entre grandes rocas.

De los perros que iban en el grupo a "Vito" le venia un poco largo treparlas por lo que se decidió que unos nos quedamos con Vito y Twiter, los perros grandes, y los demás siguieron hasta el destino final "los Cestos". 

Volvimos hacia atrás con los animales, y cuando parecía que íbamos hacia el río para volver a los coches, nuestro "Sherpa", ya que que el otro siguió con el grupo grande, decidió que fuéramos hacia "el Platillo Volante" y al llegar comentó, "pos ya que" estamos aquí, por que no vamos a "La Calavera" y después seguimos hacia el "El Pájaro", total que pensando que íbamos a hacer poco resultó ser una gran marcha, bastante conjuntada por sus bajadas y subidas. 

Tengo que decir también a favor de "Vito" que en la parte final se animó y subió y bajoó estupendamente ya que el otro, "Twiter", iba sobrado. La idea era juntarnos todos en el aparcamiento pero ya por walking se habló de que llegaríamos más tarde y que el grupo grande pusiera rumbo hacia el lugar de refrigerio.
Francisco Peña

Cerca del Canto Cochino
donde el aire era sutil,
en horario matutino
nos reunimos bajo un pino
un miércoles tres de abril.
¡En marcha! nos dijo Antonio,
y emprendimos la carrera
-de esto doy mi testimonio-
como si nos persiguiera
el mismísimo Demonio.
Tras el primer desarrollo
entre tanta hoja caduca
por el margen del arroyo,
no nos resultó mal rollo
llegar a Prado Peluca,
y en aquel anfiteatro
de piedra y asimetría
pudimos los veinticuatro
observar cuanta agonía
nos quedaba todavía.



Poco a poco la llanura
se tornó en piedra y locura;
los fugaces se marcharon,
los perros se acojonaron,
llegó el punto de ruptura
en que perros, amos y otros
en vista de la pendiente
se fugaron hábilmente
dejándonos a nosotros
desinteresadamente.


Pero los perros, no todos,
se amilanan con las peñas;
Teo buscando acomodos
escalaba los recodos
de las piedras madrileñas,
y entre piedras caballeras
Buitreras a la derecha,
a la izquierda las Oseras,
ascendía la perra Mecha
como si hubiera escaleras.



Tanto la cuesta crecía
que Molero me decía:
"Con tu excursión me disturbas"
porque en OruxMaps las curvas
de nivel juntas veía.
Tras cuantiosos resoplidos
senderomagos sufridos
nos quedamos como bobos
y algo cariacontecidos
bajo el Puente de los Lobos.


Poco queda ya por estos
caminos de Navajuelos
vemos ya los Cuatro Cestos,
¡Por fin la llegada! ¡Cielos,
no más ascensos funestos!
Pero al llegar a la cumbre
nos sorprendió un viento helado
solamente remediado

por el calor de una lumbre
o un buen caldo de estofado.
Y decidimos al punto
meternos al Laberinto,
que al mirar al sol -barrunto-
es un cálido recinto.
¡Así se zanjó el asunto!


Todo lo que antes subimos
los humanos y los canes
esta vez lo descendimos,
y entre piedras recorrimos
bajadas y toboganes
hasta llegar al vivac
de Cinco Estrellas llamado.


Bien nos hubiera agradado
una copa de coñac
además de un buen asado,
mas solo nos contentamos
con bocata que tomamos
a palo seco ¡Pardiez!
No hubo bota, y esperamos
que no nos pase otra vez.


Buscando nuestro camino
para salir del recinto
pasamos el Capuchino,
y encontramos con atino
la Puerta del Laberinto.
Bajar, bajar y bajar
¡Madre mía, esto es el colmo!


Poco debía de quedar
para poder arribar
a la gran piedra del Tolmo
desde donde solamente
siguiendo por La Autopista
esta excursión deportista
finalizó fácilmente
con los coches a la vista.
Mas, no habíamos terminado:

Para tomar la cerveza,
un poco con extrañeza
fuimos todos con agrado
al hogar del jubilado.


Y ahora sin más dilación,
terminada la excursión,
por motivaciones varias
doy de calificación
cuatro con cinco sicarias.
Paco Cantos

FOTO REPORTAJES

miércoles, 27 de marzo de 2019

Excursión 457: El Bambi de la Fuenfría

FICHA TÉCNICA
Inicio: Cercedilla
Final: Cercedilla
Tiempo: 6 a 7 horas
Distancia: 18 Km
Desnivel [+]: 825 m
Desnivel [--]: 825 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas y agua: Sí
Ciclable: En parte
Valoración: 5
Participantes: 36

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta


















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta















TRACK
Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC
Ver esta ruta en Wikiloc


RESUMEN

En esta ocasión, la cita era al lado de la estación de Cercedilla, una magnífica oportunidad para poder llegar mediante transporte público. Aunque más de uno lo pensó, creo que al final solo Antonio V. aprovechó el tren para disfrutar de su reciente regalo de cumpleaños, el último libro de Kilian Jornet, que durante el aperitivo nos relataba con emoción. 



Primera excursión de la recién estrenada primavera. En los días anteriores, el tiempo había estado un tanto atolondrado, con vientos y fríos nocturnos, así que a uno le saltaban las dudas de qué vestuario llevar; al final resultó un espectacular día primaveral que invitaba a ir ligerito de ropa, pero sin exagerar. 

Nos juntamos un buen puñado de excursionista para comenzar la ruta, 36 en total. Esta vez, a diferencia de ocasiones anteriores, comenzamos a subir por la parte oeste del valle de la Fuenfria con el fin de realizar una ruta circular en sentido horario.

Una subida animada y divertida nos llevó a alcanzar pronto el cerro del Reajo Alto, excelente mirador con vistas excepcionales, absolutamente rodeados de una espectacular masa forestal, solo mirando hacia el este. En la cumbre de la Bola del Mundo podíamos divisar unos pequeños neveros, síntoma de que las huellas del invierno este año ya tocan a su fin si no nieva más. 

Siguiendo la ruta prevista y coincidiendo con la hora del aperitivo, alcanzamos la gran roca grabada con la figura de un cervatillo que recuerda a Bambi, lugar que aprovechamos para hacer la foto de grupo, después de habernos relajado charlando y disfrutando del tentempié 

Puestos de nuevo en marcha, pronto alcanzamos el collado de Cerro Malejo, tras una buena trepada y, enseguida el de Marichiva, al que llegamos un poco antes de la habitual hora de comer, dado que Antonio decidió que no subiríamos a la peña Bercial.

Relajados, aprovechamos para saborear nuestro habitual bocadillo montañero, dando tiempo a unos a echar una sabrosa cabezadita después de comer, y a otros a jugar y disfrutar como niños con los únicos restos de nieve que encontramos en todo el recorrido.

Nos sorprende la gran cantidad de agradables caminos y sendas de montaña por el medio del gran bosque de pinos que cubren todo el valle de la Fuenfría, majestuosos ejemplares de pino silvestre o albar, altos y esbeltos con su corteza pardorojiza, todo un artista de la exfoliación. Eso sí, hay que tener cuidado con no pisar sobre sus pequeñas piñas o estróbilos, que por su fácil rodar, algunos sustos en más de una ocasión nos dan. 

Ya de vuelta por la parte central del valle, pasamos junto al histórico Albergue de Peñalara, hoy día abandonado a su suerte. Continuamos por un agradable tramo de senda de ribera, con variedad de arboles, bordeando alguno de los varios arroyos que, entre puentes y saltos de agua, van a conformar el río de la Venta, que baja a Cercedilla camino de casa Cirilo, lugar que manteníamos en cuarentena, desde una pretérita excursión a cuenta de unos caldos. En esta ocasión el trato fue muy grato, así como el disfrute de las cervezas en su terraza.

Tenemos que agradecer la invitación de la consumición a la celebración de múltiples cumpleaños de nuestros compañeros. Después de todo ello, consideramos que casa Cirilo pasa a quedar rehabilitada como sitio amigo para nuestro grupo. 

Para finalizar la ruta, todavía nos quedaban unos pocos kilómetros de bajada hasta Cercedilla, los que hicimos por una agradable senda al este de la carretera de subida, que se inicia junto a la fuente del Tercer retén y que al poco enlaza con el Camino del Agua. 

Ya cerca de llegar al aparcamiento, y después de pasar la vía del tren, pasamos delante del taller/exposición de Mercedes, con sus elegantes diseños de distintas épocas.

Antes de montarnos en los coches, y al tratar de hacer unos intentos de estirar (eso tan recomendado y que tan poco hacemos), uno no puede por menos que reconocer nuestra singular evolución en pies y piernas, que se supone ocurrió hace unos millones de años y que, a diferencia de otros simios, nos facilita caminar erguidos recorriendo y contemplando tan magníficos lugares. 

Fantástica excursión, la calificamos con cinco sicarias.
Ángel R. Otero

FOTO REPORTAJES
Foto reportaje de Francisco Nieto

FOTOS
Fotos de Enrique Cid
Fotos de Julián Suela