* Mapas de localización y 3D de la ruta
PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta
TRACK
Otro miércoles que a última hora me pide mi hija que la lleve a la universidad, y luego tengo que cruzar todo Madrid para llegar a Garganta de los Montes. Toda una odisea y una carrera contrarreloj intentando esquivar todas las retenciones que hay por todas las vías de acceso y circunvalación de la capital.
Al final “solo” llego tarde unos 10 minutos al punto de encuentro, donde ya me estaban esperando mis otros 22 compañeros pacientemente.
Hoy vamos a subir a uno de los mejores miradores que tiene la Sierra de Guadarrama. El Cerro del Mondalindo o Cabeza de Cervunal o también conocido antiguamente como La Peña de Don Galindo o Peña de Muño Linda.
Aprovechando su cuerda también vamos a coronar hoy el alto de Peña Negra y el Regajo. Ambos picos forman parte de la Sierra del Cancho de la Zorra. Según he leído, parece ser que el topónimo de Mondalindo hacía referencia a un cancho rocoso que tiene en su cara sur, creo que lo que hoy conocemos como Canchos del Mondalindo, y que, al instalar el vértice geodésico en la cima, desplazó ese topónimo a ésta.
Creo que ya he subido al Mondalindo desde todos los puntos que se puede subir: Canencia (varias alternativas), Puerto de Canencia, Valdemanco (dos alternativas), Bustarviejo por múltiples caminos, Lozoyuela y Garganta (también por 3 alternativas). Se trata pues de una cima muy asequible casi desde cualquier punto que se quiera acometer.
Hoy dejamos los coches a la entrada del pueblo, en la calle Castillejo, que es donde menos molestan.
Pasamos junto al pozo tradicional que hay en la calle del Caño, y nos encaminamos hacia la pista de tierra que se introduce en un pequeño callejón, siguiendo los carteles que conducen hacia la Ermita de Nuestra Señora de los Prados, que está situada a unos 2 kms del casco urbano.
A unos pocos metros ese callejón desemboca en una pista de tierra mas amplia que seguimos durante unos cuantos cientos de metros.
Se puede llegar a la ermita por la pista sin pérdida, siguiendo las indicaciones de los postes, pero nosotros nos vamos a desviar mucho antes, a mano izquierda, hacia una pequeña puerta verde, que si no vamos atentos puede pasar desapercibida.
Pasada la puerta transitamos por una bonita, verde y sombreada calleja entre fincas, que tras pasar el arroyo Sardalinde sin mayores problemas, nos deja delante de una pequeña puerta que da paso al recinto donde se encuentra la ermita de la patrona de Garganta de los Montes.
Está ubicada en una gran pradera, rodeada de fresnos y robles, donde también hay un área recreativa con mesas.
La construcción de la ermita actual data de finales de los años 90, y fue inaugurada en 1998 después de 350 años de intentar reconstruirla.
Se encuentra en el lugar donde antiguamente se asentaba una ermita del siglo XVII, que desapareció a principios del siglo XIX.
Sin embargo, la imagen de la patrona de Garganta solo está presente en la ermita desde finales del mes de junio hasta finales del mes de septiembre. El resto del tiempo se recoge en la iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol (finales del Siglo XV), en el centro del pueblo.
Detrás de la ermita hay una fuente y una pequeña escultura en piedra de una virgen. Aprovechamos la fachada de la ermita para realizar la primera foto de grupo de hoy.
Salimos del recinto de la ermita por su entrada principal, y nos dirigimos a un pequeño aparcamiento que hay cerca de la entrada, para atravesarlo e ir a la busca del pequeño embalse de los Lindes o de Sardalinde.
Este embalse recoge las aguas de los arroyos de Sardalinde y del arroyo del Rayo, y se construyó para el riego de las huertas cercanas.
Parece ser que la idea de su construcción partió de los años 60 de un maestro del pueblo, para poder regar las eras y los cerrillos. Pero no fue hasta principios de los años 80 cuando el ayuntamiento retomó la idea y se construyó la presa.
El muro tiene de longitud 30 m de largo, por 10 m de alto, la capacidad es de 5.000 m3.
Una vez visitada y fotografiada la construcción hidráulica, seguimos ascendiendo por la pista, dejando a nuestra izquierda un abrevadero, del cual a estas alturas solo brota un pequeño chorro y más adelante pasamos por el mirador de los Helechares que se encuentra en una curva que hace el camino.
Obviamos el primer desvío de la pista que aparece a nuestra izquierda y llegamos hasta la fuente depósito de Sardalinde, donde aprovechamos para realizar el ángelus o tentempié de media mañana.
En uno de los laterales del depósito sale un caño del que mana abundante agua que algunos aprovechamos para refrescarnos. Hasta aquí el camino ha transitado al sol, pero a partir de este punto vamos a entrar en zona de sombra, dentro del pinar.
Desde este lugar se tienen unas bonitas vistas del valle y del embalse de Riosequillo, Cerro de la Cruz, Cerro del Chaparral, Cerro de la Cachiporrilla, Cuerda de los Reajos, y de las poblaciones de Gargantilla, Pinilla de Buitrago, Villavieja de Lozoya o San Mamés, entre otras, y de la pista de tierra que asciende hasta la casa del Leñador, en el camino hacia la chorrera de San Mamés. También se puede distinguir el Puerto de Linera.
Justo encima del depósito hay unas escombreras que pertenecieron a la mina Celia. Los minerales que estaban presentes en esta mina eran cuarzo, ferberita, moscovita y chorlo.
A partir de aquí la pista comienza a trazar una serie de zetas que, si bien hacen cómoda la ascensión, algunas veces su trazado se hace eterno. Pasamos junto a los manantiales de Sardalinde y Riofrío. Al primero de ellos se acerca un servidor para conocerlo.
Según avanzamos por la pista, hacia la parte del valle algunos claros que dejan los pinos nos dejan disfrutar de una panorámica espectacular del valle de Lozoya. Así llegamos hasta la fuente-pilón de Matalespino, al cual nos acercamos algunos para disfrutar de sus aguas.
Retrocedemos unos metros sobre nuestros pasos para tomar el ramal que sale a la derecha de la pista que traíamos. En algunas rocas aparece marcado ese desvío con una línea amarilla.
Al principio de este ramal vamos avanzando por un camino tapizado de hierba, hasta que trascurridos unos 1.200 mts, se acaba la pista. Hasta aquí hemos estado disfrutando de la sombra que nos ha brindado el bosque de pinos que cubre toda la ladera norte de la cuerda de Peña Negra.
Salimos a terreno abierto y solo queda avanzar a media ladera hacia el vértice geodésico que vemos a lo lejos en el Cerro Mondalindo. La senda es más o menos evidente, si bien las marcas amarillas que vamos intentando seguir, cada vez cuesta más localizarlas.
Avanzamos sin mayores problemas por trochas que encontramos entre piornos, atravesando un par de canchales que se descuelgan por la ladera, hasta alcanzar el pequeño collado de la zorra a 1.774 mts, situado bajo el cerro.
Una vez alcanzado el collado, ya solo queda salvar 60 mts de desnivel para coronar la cima del Cerro Mondalindo o Cabeza del Cervunal.
Hay un dicho popular que dice: “Mondalindo, lindo, lindo quien te vea te desea, quién pudiera hallar el tesoro que debajo de ti queda“.
Parece ser que este refrán popular viene de una antigua leyenda sobre un tesoro escondido en una cueva, «La Cueva de la Mora», en las estribaciones del Cancho del Mondalindo. Aquí más información.
Poco a poco van llegando a la cumbre el resto de los compañeros. A los pies del vértice geodésico, se haya el pequeño buzón debajo de una pequeña maqueta que representa el relieve de su cumbre.
Aprovechamos el momento para disfrutar de las vistas que nos brinda su cima y hacernos fotos en su vértice. Las vistas son espectaculares.
Hacia el oeste, vemos las praderas de collado Abierto o Hernán García, La albardilla (por la que pasamos cuando subimos por el arroyo de la ferminas), cabeza la Braña, Cerro de la Perdiguera, los perfiles recortados de la pedriza, la Najarra, Cabezas de Hierro, Montón de Trigo, Peñalara, el Risco de los Claveles, el Puerto del Reventón.
Al sur, el embalse del Pedrezuela, el Cerro de San Pedro, Cerro del Pendón, Cabeza Arcón, embalse de Santillana, Navalafuente.
Al norte, el pico del Nevero, el Puerto de Navafría, embalse de Pinilla, la cuerda de los Reajos, Puerto de Somosierra, Pico del Lobo, el Cerrón, Pico de la Cabra, El Ocejón.
Al este, Peña Negra, embalse del Atazar, Sierra de la Cabrera, Las Cabreras, El Berrueco y El Cerro de la Cabeza o Cabeza Cerugea.
Una vez que descansamos un poco de la subida realizada hasta ahora, retrocedemos hasta el collado de la Zorra, para continuar por la cuerda hacia la cima de Peña Negra o Cancho Las Hornillas, donde se localiza el banco más alto de la Comunidad de Madrid: el banco de Valdemanco.
La idea de colocar este banco, hecho de piedra, fue de un concejal del pueblo de Valdemanco, que por las pistas de la cara norte desde Garganta y con ayuda de una excavadora subieron las losas hasta la cima, en un tiempo de cuatro horas y media.
La cima de Peña Negra es fácilmente localizable desde lejos por las antenas que coronan su cumbre. Concretamente en su cima, hay dos instalaciones separadas.
Aparentemente ambas están en servicio, ya que se ven algunos elementos como radioenlaces en buen estado, así como elementos de alimentación como paneles solares o aerogeneradores, que siguen operativos. Desconozco a qué servicio se dedican.
A todo lo anterior indicando en la cima del Mondalindo, desde este punto también se aprecian las poblaciones de Cervera de Buitrago, Robledillo de la Jara, Berzosa, Serrada, Siete Iglesias, el Cerro de la Cabeza de Patones o el poblado de El Atazar, ubicado encima de la presa.
Luego nos dirigimos hacia el este por un ancho cortafuegos, para alcanzar primero el collado de Matalespino y luego el alto de Matalespino, dónde se ubican otras 3 instalaciones de antenas, en peor estado que las ya comentadas antes, y seguramente ya en desuso, por el mal estado en que se encuentran varios de los elementos que las componen.
Pasadas estas antenas, cogemos el cortafuegos a la izquierda, que desciende hacia el cruce de la pista donde se encuentra la fuente del Quiñon de la Sierra.
Nos reagrupamos cerca de la fuente, y para evitar terminar si continuamos por la pista otra vez en el cortafuegos y en su pronunciada bajada, decidimos bajar campo a través desde la fuente por medio del pinar por terreno más o menos asequible, hasta alcanzar la pista horizontal que viene desde la zona del manantial de Riofrío.
Una vez alcanzada esta pista, seguimos la misma por su derecha, primero en un trazado casi llano y luego en tramo descendente.
Pasamos al lado de la fuente de Matalapeña. Antes de llegar al cruce con el arroyo de Navalasierra, abandonamos el trazado de la pista y nos dirigimos junto a un muro de piedra, hacia un empinado sendero que baja junto a la linde de un pinar. Mas abajo atraviesa el arroyo y va al encuentro de la pista que viene desde el embalse de los Lindes.
Tomamos la pista en dirección al pueblo, dejando las instalaciones de la piscina municipal a nuestra izquierda, y una vez pasado el puente sobre el arroyo de la Pajarilla, nos desviamos por un pequeño sendero que avanza entre paredes de piedra hasta llegar a las primeras casas de Garganta.
Continuamos por sus calles hasta desembocar en la iglesia de San Pedro, de estilo gótico (siglo XV).
Pasamos junto al monumento del abuelo y la nieta, y encontramos abierto el Bar de las Toyas, donde nos tomamos unas merecidas cervezas, después de 18,2kms y 733 mts de desnivel, ya que al subir al Mondalindo y luego no bajar por el cortafuegos, hemos alargado algo la longitud inicial prevista de la ruta.
Por la ruta y sobre todo por sus vistas le otorgo a la misma una puntuación de 4,5 sicarias.
Carlos Revilla
FOTOS















































