miércoles, 2 de julio de 2014

Excursión 195: Los Baños de Venus de la Pedriza

FICHA TÉCNICA
Inicio: 
Canto Cochino. La Pedriza
Final: 
Canto Cochino. La Pedriza
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 16,5 Km 
Desnivel [+]: 887 m 
Desnivel [--]: 877 m

Tipo: Circular
Dificultad:
 Alta
Pozas y agua:

Ciclable: No
Valoración: 5
Participantes: 23


MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta





































PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta












TRACK
Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
RESUMEN
Abriré esta crónica reconociendo toda mi culpa por empezar la ruta con retraso y todo el mérito del resto por saber templar los nervios en la espera, si bien algo debió contribuir el rechazo general al título de “cronista por un día” que Paco había ofrecido al mejor postor.
Al ritmo marcado por Joaquín, nuestro guía en esta jornada, anduvimos rápido hacia La Charca Verde, congratulándonos de contar con una nutrida presencia de invitados, como Marina, a la que muchos recordábamos de Asturias, y con participantes nuevos como Luz, Inés, Alberto o Rosa, ésta por deferencia de Joaquín. Pero, sobre todo, destacaba la presencia de Paula, que con sólo 10 años se portó durante toda la marcha como una jabata, trepando entre las piedras para salvar desniveles, no rezagándose jamás, disfrutando a tope…En fin, que Paula, además de pasar a ostentar el título de participante más joven en las marchas del GMSMA, se ganó sin duda la admiración de todos nosotros.
Una vez en La Charca Verde, ya era sólo cuestión de tomar la senda que se encamina hacia la ladera oeste de la cuerda de Las Milaneras. Encontrarla le costó un poco de trabajo a Joaquín, pero allá nos llevó trepando por las rocas, con Paula pisándole los talones y algunos de los que llevaban pantalones cortos recibiendo los primeros arañazos del día en las pantorrillas. La pena fue que Ana no se atrevió a proseguir por un pertinaz dolor en los pies que le preocupaba.
La senda proseguía por el pinar internándose en la cuenca del arroyo de Los Hoyos de La Sierra, ganando altura  a medida que se alejaba del cauce del arroyo. Llegó un momento en que la pendiente era tal y el ritmo impuesto por Joaquín tan alegre, que unos cuantos íbamos resoplando en pos del pelotón, el cual apenas esperaba lo suficiente para proseguir en cuanto se le daba alcance. Un oportuno vahído de Inés nos procuró un poco de sosiego, aunque Joaquín, que debe ser un gran devoto aunque presuma de descreído, se negó en redondo a que tomáramos el  tentempié hasta que llegara la hora del Ángelus.
Fue una satisfacción superar el arbolado y llegar a las rocas desnudas en lo alto; las vistas eran envidiables, con la Cuerda Larga a nuestra izquierda, los hitos de Las Milaneras encima de nosotros, a la derecha, y el valle del recién nacido Manzanares a nuestra espalda bajo la mole de La Maliciosa. Parecía que ya no quedaba nada por subir, pero a cada trecho que avanzábamos se veía una nueva peña que había que alcanzar. Esto a Ángel no parecía importarle ya que, brincando de roca en roca, se encaramaba a muchas de ellas, pero Nicolás lo llevaba peor, suspirando por llegar a un lugar en que poder esperarnos a la vuelta, cosa que no podía ser porque la excursión era circular.
Por fin la hora del Ángelus llegó y nos pudimos solazar un rato bebiendo, comiendo y contemplando el paisaje con delectación. Tras ello, continuamos la ascensión hasta un lugar mágico en que, al acercarnos, emergía en el horizonte un surtidor de roca como despedido por la entrañas de La Tierra; era una de Las Torres y estábamos llegando al collado del Miradero. Las vistas desde este lugar son tan asombrosas que todos nos olvidamos al instante de las penalidades sufridas en la subida y Joaquín se puso henchido de satisfacción al recibir múltiples muestras de agradecimiento.
En lo que yo conozco, el collado del Miradero es el más completo punto de observación de La Pedriza: Con el pico de Asómate de Hoyos justo al norte, se puede contemplar a poniente toda la cuerda Larga encaramada sobre la pradera de Los Gavilanes, mientras a oriente se extiende la cuerda rocosa que va desde Las Torres hasta el Yelmo. Aquí nos repusimos de todo el esfuerzo y nos hicimos la foto de grupo.
Bajamos ya todos contentos hacia la pradera de Los Gavilanes, teñida en algunas ocasiones del morado del cantueso y del amarillo de la retama, para encontrarnos con una yeguada que pacía entre los arroyos y gustó mucho a Inés y a Paula, y creo que también a Joaquín, porque a partir de aquí se quedó rezagado dejando que los demás descubriéramos valle abajo los Baños de Venus, objetivo declarado de nuestra excursión.
Son los Baños de Venus una charca casi inaccesible en el arroyo de Los Hoyos de La Sierra, alimentada por una chorrera y que se halla encaramada sobre el valle a gran altura, formando un balcón natural desde el que el agua fluye despeñándose. En este bucólico lugar nos aposentamos para comer tranquilamente y “tomar los baños”, cosa que hicieron sólo unos cuantos atrevidos encabezados por Marcelo y a los que añadió Paula en una muestra más de su valentía.
Ya sólo quedaba bajar hasta la pista de las zetas, que tomamos tras recargar las cantimploras en una especie de depósito a la vera del arroyo del Chivato. De vez en cuando abandonábamos la pista para tomar unos atajos que más parecen toboganes, los cuales hicieron las delicias de Paula y provocaron más de una culada hilarante. Así llegamos al puente del Francés desde el que seguimos río Manzanares abajo, la mayoría por la pista y 5 intrépidos por la senda de la ribera, confluyendo todos a la vez de nuevo en la pista, que ya nos llevó derechitos al aparcamiento.
Rematamos reconfortándonos con unas cañas y algunos refrescos para los más jóvenes en Canto Cochino, sintiendo que el día había sido completo del todo.
Hacía tiempo que Madi no había concedido la calificación máxima y en esta ocasión no ha tenido ninguna duda: 5 sicarias como 5 soles.
Melchor

5 comentarios:

  1. Muchísimas gracias por colgar esta ruta (y todas las otras que nos han llevado a sitios maravillosos). La hicimos en pleno agosto y pasamos la noche en en vivac en el refugio tipo Picapiedras que hay antes de llegar al Collado del Miradero. Fue una gozada total (menos la necesidad de llevar tanta agua para no morir de sed).

    No hay nada especialmente difícil de la ruta (mi hijo de 12 la hizo con una mochila cargada), pero hay que ir con mapa topográfico y recursos de sobrevivencia para orientarse cuando pierdes la senda (que es muy probable en La Pedriza). Aquí no hay nadie que preguntar. Sólo vimos una persona en más de 24 horas. Como es una parte de la Pedriza poco transitada, vuestro track de GPS fue imprescindible para despejar dudas. Y agua–hay que llevar mucha agua en verano.

    La parte con todos los arroyos y pequeños oasis es uno de los rincones más bonitos que he visto en la Pedriza. Vimos los restos mortales de un caballo que había muerto en la pradera--con los huesos totalmente limpios y blanqueados--un aviso de lo duro y devastador que puede ser el terreno y clima.

    ¿Habéis hecho la ruta desde Mataelpino al alcornoque centenario y Cueva de los Maquis? Es corto pero matón. Seguro que os gustaría.

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    1. Cierto Megan, fue una excursión especialmente atractiva, por eso le dimos la máxima puntuación. Nos alegra que nuestro track os sirviese de ayuda, por eso compartimos nuestras excursiones.
      La de la cueva de los Maquis, no nos suena, ¿tienes un track de ella?, nos gustaría hacerla.
      Gracias anticipadas.

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    2. Hola Paco--
      No tengo un track preciso, pero creo que estos mapas os orientarán bastante bien:

      http://www.elboalo-cerceda-mataelpino.org/images/Docs_web/turismo/rutas/R5.pdf
      http://www.mataelpino.com

      Es una ruta cortita, pero un poco complicada, no solo por el desnivel, sino también por la cantidad de zarzas y jaras enmarañadas que hay en el primer tramo. También hay más barro de lo que se encuentra normalmente en La Pedriza--así que es recomendable evitarlo en épocas de mucha lluvia. A veces los hitos fallan un poquitín. Lo mejor es seguir cuesta arriba (a veces casi trepando) con los ojos fijados en el gran alcornoque que corona la peña. Es un especimen maravilloso, agarrado a las rocas, con un pequeño microclima de musgos debajo de sus ramas y una colonia de buitres que lo utiliza como lugar de descanso. Es un lugar mágico.

      La cueva está un poco mas arriba. Dicen que los maquis vivieron allí alrededor de 1946-47 y incluso tenían una prensa montada allí dentro. Aquí tienes un poco de la historia de Adolfo Lucas Reguilón (a.k.a. Severo Eubel de la Paz) y los otros maquis en Mataelpino y los alrededores: http://www.mybestcv2.co.il/TextPage_EN.aspx?ID=11476531

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  2. Qué bonita la excursión y qué gozada de fotos. Yo pretendo hacerla con gente menuda y he visto que a la altura de la Charca Verde hay que trepar por una tubería y me gustaría saber el grado de dificultad de la trepada, porque los mayores tampoco son muy andarines pero en cuanto les dices de subir un poco las piernas para alzarse a alguna roca como que no. En fin, me gustaría decirles algo para animarles.
    Enhorabuena por el blog y gracias de antemano.

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    1. Hola, contestando a tu pregunta, la excursión la calificamos de dificultad Alta, por el gran desnivel que tiene y porque hay que trepar un tramo de rocas, lo que hace que tenga cierta dificultad, no la aconsejaría para personas poco "andarinas". Gracias por tus elogios al blog, nos da ánimos para mejorarlo.
      Paco Nieto

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