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miércoles, 8 de julio de 2026

Excursión 934: Bola del Mundo y la Maliciosa desde el Puerto de Navacerrada

FICHA TÉCNICA
Inicio: Puerto de Navacerrada 
Final: 
Puerto de Navacerrada
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 11,9 Km 
Desnivel [+]: 691 m 
Desnivel [--]: 691 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/No
Ciclable: No
Valoración: 4,5
Participantes: 11

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta



















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta












TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
* Ver esta ruta en Relive

RESUMEN
No sé si es más difícil hacer los cerca de setecientos metros de desnivel de esta excursión o hacer la crónica de una excursión que se ha hecho n veces, cuando n tiende a infinito, y qué podremos decir dentro de poco cuando llevemos más de mil excursiones.

Bueno, pues una vez más que el GMSMA hace esta excursión y que deja obsoleto el magnífico recopilatorio que hizo Flor, en su crónica de la excursión 902: La Maliciosa desde el Puerto de Navacerrada, en febrero de este año.

Picoteando por los enlaces de esta crónica, a las otras excursiones que hizo el GMSMA por estos lares y al objeto de no ser cansino repitiendo lo mismo en cuanto a la toponimia y recorrido de esta excursión, que casi podríamos hacer a ciegas, me centraré en hacer una crónica totalmente parcial y personal con mis impresiones.

Para entretenerme con la crónica voy a hacerla al revés, esto es empezando por el final y acabando por el principio, muy al revés de cómo le dice el Rey de Corazones al Conejo Blanco en Alicia en el País de las Maravillas, de “empezar por el principio y parar en el final y allí pararse”.

Con lo que. en este mundo al revés de la crónica de nuestra clásica excursión. iremos contando cómo nos fue desde que nos paramos en el aparcamiento del Puerto de Navacerrada una vez hecha la excursión.

Ah, primero de nada y para empezar lo que habitualmente es lo último, le doy cuatro sicarias y media. “La sentencia es primero y el juicio después”, dice la Reina De Corazones. Cuatro sicarias, porque creo que es lo mínimo para cualquier excursión que se considere clásica y media más por haber resultado muy agradable en cuanto a temperatura.

Me fui pensando lo mismo que Alicia, de que “voy a escribir un libro”, en este caso una crónica de lo que he visto, “si es que llego a casa”. Alicia después de sus disparatadas aventuras, aumentos y disminuciones de tamaño, y yo después de tanta subida y bajada por las cumbres.

Nos despedimos en el aparcamiento del Puerto de Navacerrada, cantando como Conejo Blanco, aquello de “no ves, no ves, ya son más de las tres, me voy me voy me voy…

Pero como dice Gato Risón, “lo que no ha empezado no se puede terminar”, así que prosigamos con la crónica al revés, “que empezó mañana para que ayer se pueda acabar”.

Llegamos cuatro senderomagos, podemos decir que no demasiado cansados, pero desde luego notando que habíamos ascendido casi setecientos metros, pero con un alivio en medio de la ola de calor que nos encontrábamos y que hizo que fuese una excursión bastante llevadera sin mucho calor. Además, el retorno desde la Bola del Mundo lo hicimos por la pista asfaltada que baja desde las antenas.

Oye es gratificante verlo al revés porque siempre piensas en la pista que sube y se te hace cansado el solo pensarlo, pero hablando de la pista que baja, es realmente gratificante ver este recorrido de esta forma. No nos importó que fuera por asfalto, pues íbamos despreocupados del suelo y pudimos ir tranquilamente hablando, y al ser en bajada no vas con la lengua fuera sino empleándola para hablar. “Primero andar, después charlar, sería un gran placer”, dice la Morsa a Alicia.

En La Bola, tras el retorno de la Maliciosa, Jorge llegó el primero como suele ser habitual, nos paramos a comer en el vértice geodésico y haciéndole alguna foto al pobre vértice, dado que el protagonismo siempre se lo llevan las antenas y siempre se pasa de este cilindro de hormigón, casi olvidado. No pasa así en otros picos, donde todo el mundo quiere encaramarse o arrimarse al vértice para hacerse una foto. Podemos decir que es un vértice paria, eclipsado por las antenas.

El caso es que nos dieron como algo más de las dos de la tarde, en este punto tras cerca de una hora de regresar de Maliciosa y era buen momento para comer y ver lo que habíamos hecho de recorrido mirando atrás. “Comer según la ley que así lo manda el Rey”, dice el Lagartijo Bill que veríamos poco antes en la Maliciosa.

La subida a Bola desde el Collado del Piornal es lo más malicioso de ir a La Maliciosa, porque no se deja ver desde el principio, esto es cuando estas en Bola y te diriges a la Maliciosa. Si empezaras por el final, esto es desde Maliciosa y ves la súbdita que te espera al principio simplemente no empezarías. Vaya lío con esto del mundo al revés.

El caso es que en el collado del Piornal, cuando ya lo has pasado a la ida, el pluviómetro pasa el pobre desapercibido y ya hay poco interés en fotografiarle. Solo te vas fijando en lo altas que quedan las antenas y en ver por dónde vas esquivando piedras del camino.

La bajada desde la Maliciosa se hace más llevadera que la subida, eso sí hay que ir con cuidado de ver por donde pones el pie, lo que te libera de no ir mirando lo que te queda, pero pienso que las vistas son más espectaculares que en la ida. La Bola es impresionante desde su cara sur y vas viendo las Cabezas de Hierro y el Cerro Valdemartín así como el Ventisquero de la Condesa y La Pedriza al fondo. En la ida solo te vas fijando en el suelo y en los roquedos de La Maliciosa para ir atisbando los hitos del camino.

Arriba en la Maliciosa, aprovechamos para tirarnos las fotos junto a este sí, demandado vértice símbolo de coronar la cumbre. Allí nos encontramos con la Cabra Agustina y el Lagartijo Bill, la primera encantada de recibir visitas y el lagartijo de una pata amputado, esperando recibir algo nuestro. Allí nos cantaron aquello de “Feliz No cumpleaños, a tú, te doy”, porque aunque siempre suele ser el cumpleaños de alguien del GMSMA, es esta ocasión con solo cuatro que llegamos ya hubiera sido mala suerte el tener que zamparnos una bolsa de bombones nosotros solos, así que preferimos celebrar un “no cumpleaños”.

No recuerdo la primera vez que subí a la Maliciosa, pero sí que creo que experimenté una satisfacción similar a la que describe Antolín en la primera subida del GMSMA a esta cumbre en mayo del 2012 en la excursión 094: Puerto Navacerrada - Maliciosa - Sierra de los Porrones. Curiosamente este año ha sido también la primera vez que al menos suben hasta La Bola del Mundo, en su estreno montañero con el grupo las mascotas de Sol; primero Cristal y luego Mori. Cristal en la excursión anteriormente mencionada de febrero de este año que, tras su fuga de los humanos por Cantabria, ha sido ahora reemplazada por Mori, con un comportamiento cariñoso muy distinto al de Cristal. Mori es un amor, que deseamos le dé muchas alegrías a Sol.

De todas formas, hemos subido ya tantas veces a Maliciosa, que ni mi mala memoria me permite volver a experimentar ese asombro y gozo por culminar la ascensión. No sé si por eso en esta excursión hubo tal cantidad de estrellas fugaces que aparte de sus motivaciones para irse pronto tampoco tuviesen la expectativa de gozar con la conquista de esta cumbre.

Siguiendo con la crónica al revés, ascendimos a Maliciosa desde el Collado del Piornal por una senda pedregosa, ayudados por hitos que van marcando el camino zigzagueante.

Eso si, no se esperen encontrar el más mínimo cartel orientativo por parte de los gestores del Parque Nacional, pero tampoco hay problema de perderse o de no ir por el mejor camino de ascensión en ausencia de nieve.

El caso es que uno se va acostumbrando a sortear piedras sueltas y cuando dejas de descender desde Bola llegas al famoso pluviómetro del Collado del Piornal, que está en estado de gestión conservacionista de no hacer nada con él y el pobre está hecho una herrumbre.

Digo yo que, aunque la naturaleza ha hecho lo suyo oxidando el hierro si se restaurase y se pusiera algún cartelito con su glorioso pasado de servicio, un banquito y un poco cuidado su entorno, pues quizás diera para estar un ratito más allí, disfrutando de las bonitas vistas antes de acometer la subida.

El camino desde Bola, “depende de donde quieras ir, si no sabes dónde quieres ir cualquier camino es válido, no importa el camino que escojas” le dice Gato Risón a Alicia.

En este caso, las estrellas fugaces que sí tenían claro que querían volver ya a casa, optaron por volver por las Guarramillas, visitando a la Virgen de las Nieves y cuatro de los once que teníamos menos prisa apuntamos a la Maliciosa, pero sin ir directamente hacia ella.

El camino de descenso desde Bola arranca un poco a la izquierda en dirección SE, no como pareciera natural en dirección directa a la Maliciosa. sino un poco más escorado a la izquierda, por una senda que podríamos decir cómoda solo porque es en bajada, pero bastante incómoda por la cantidad de piedras sueltas que hay que ir pisando con cuidado de no torcerse un tobillo.

Algunas veces pienso que no estaría mal dejar estos senderos expeditos para los caminantes por los gestores del PN o a poco que los que pasamos tantas veces por ahí quitásemos a modo de contribución algunas piedras, conseguiríamos hacer un recorrido más amigable y que no desalentara su recorrido. Quizás los puristas conservacionistas de la naturaleza estén ya pensando en enviarme a la hoguera por este comentario, pero así veo que están gestionados los caminos en otros países y desde luego mucho más limpios, mejor señalizados y en suma mejor gestionados que lo que veo por aquí.

Cuando uno está en Bola del Mundo y mira a la Maliciosa, ahí abajo, elevándose en la vista por debajo de donde estás, parece algo chupado digno de ocupar las próximas dos horas en ida y vuelta antes de comer.

Es especial en temporada estival donde no hay dificultades añadidas como pudieran ser las de nieve o hielo en invierno, parece pan comido, el ir a la Maliciosa. Pero encierra una trampa que es lo que no se ve, la empinada cuesta desde el Collado del Piornal a Bola en el regreso.

Así que si te lo sabes y has mirado alguna vez, la Bola desde la Maliciosa, ves lo que tienes que ascender, quizás se te quiten las ganas de ir y volver cuando estás en Bola. Y aquello de ir y volver a Maliciosa desde Bola quizás ya no parezca tan sencillo.

El caso es que por los motivos que fueran solo cuatro senderomagos de los once que arrancamos la excursión proseguimos con el plan previsto de ir y volver a la Maliciosa desde la Bola.

Hicimos el Ángelus contemplando por un lado la Maliciosa y por otro el edificio que parece estar igualmente en estado de gestión “No Gestión”. Aunque vimos un par de operarios trabajando en los soportes de los cohetes espaciales a rayas rojas y blancas, que si no fuera porque están en horizontal, cualquiera diría que se trata de algún preparativo de propaganda interestelar de algún seguidor colchonero. Nunca dejes de creer y que no te cuenten historias de que se trata de antenas de un repetidor de televisión en desuso.

Allí mismo hicimos la foto de grupo, repetida varias veces por Jorge y por un voluntario ajeno al grupo, una vez Antonio, Sol y Mori, se unieron a nosotros.

Anteriormente estuvimos en el Indicador de Montañas, unos repasando si se les había olvidado alguna, otros descubriendo el nombre de la que no identificaban a lo lejos.

Todo esto después de que acabáramos la ascensión desde el Puerto de Navacerrada y estando Javier esperándonos arriba, fuésemos llegando a cuentagotas los demás y fuésemos a este indicador a hacer tiempo de espera para que nos alcanzaran los más rezagados.

El camino de subida que hicimos asciende por la cara norte de Bola y la única dificultad aparte de la propia de la subida, es no despistarse al comienzo y girar inmediatamente a la izquierda pasado el primer edificio según se sube hacia el telesilla.

Luego vas subiendo poco a poco, pasando por una fuente que sirve de refresco y poco más adelante hay que tomar una desviación hacia la derecha y hacia arriba en zigzag porque si sigues de frente te vas hacia Cotos por la Loma del Noruego.

Lo anterior a esto fue el encuentro en el aparcamiento del puerto de Navacerrada con risas sobre la advertencia de Antonio de que tendríamos fresquito en la cumbre en medio de la ola de calor. La verdad es que no hizo falta abrigo, pero tampoco pasamos calor.

Hubo pinturas de la bandera de España en la cara, con ceras que nos trajeron Carmen y Alejandro tras celebrar la victoria de España ante Portugal en octavos en los Mundiales de Futbol de EEUU.

Y como dicen los gemelos Tweedledee y Tweedledum, “Adiós es lo último porque lo primero es un apretón de manos”. Apretón de manos que nos dimos al encontrarnos otro miércoles más.

Y colorín colorado, esta crónica ha acabado o mejor dicho por aquí ha empezado. o terminado según se quiera ver.
César R. Bachiller

miércoles, 25 de febrero de 2026

Excursión 902: La Maliciosa desde el Puerto de Navacerrada

FICHA TÉCNICA
Inicio: Puerto de Navacerrada
Final: 
Puerto de Navacerrada
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 11,8 Km 
Desnivel [+]: 731 m 
Desnivel [--]: 731 m
Tipo: Ida y vuelta
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: No
Valoración: 4,5
Participantes: 20

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta












TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
Ver esta ruta en Relive

RESUMEN
Los domingos Antonio lanza la propuesta de la actividad del miércoles próximo. Para aprovechar la nieve que iba quedando, nos convocaba para subir a La Maliciosa desde el puerto de Navacerrada. La semana anterior también trascurrió por nieve y algunos senderomagos acabaron un poco perjudicados. Tal vez ese fue el motivo de que el número de participantes fuese algo menor a lo habitual.

Por una serie de comentarios que hice con Antonio en el parking, allí mismo me adjudicó la crónica.

Sol llevó a su perrita recién adoptada; tiene pelaje blanquecino. Su nombre es Cristal, muy adecuado, se la ve recelosa, con mucho miedo a la gente y a los ruidos. Ha debido de sufrir un montón.

Qué terrible es cualquier tipo de maltrato. Seguro que con paciencia y mucho mimo cambiará y se irá adaptando a caminar junto al grupo, su vida mejorará, seguro.

La ascensión a esta montaña es una ruta clásica de senderismo en nuestra querida Sierra de Guadarrama. Pero no todas sus caras son fáciles de abordar, hay para todos los gustos y estados físicos. Sin olvidar las condiciones climáticas, al ser una zona sin arbolado, en verano te puedes “achicharrar” y en invierno el acumulo de nieve y de hielo puede dificultar la progresión. La cara norte es la más popular por ser la mas accesible y la sur la más peligrosa.

El GMSMA ha hecho la cumbre en múltiples ocasiones, pero no por eso deja de tener su atractivo, cada día es distinto con sus retos, sus desafíos, sus momentos mágicos, y muchas risas compartidas.

Desde el primer ascenso en el 2012 (GMSMA 094), se ha realizado en pleno mes de agosto, en invierno, con nieve, con lluvia, con vientos heladores, incluso de noche, en una de las habituales convocatorias nocturnas de Paco Nieto para ver en verano cómo se pone el sol y da paso a una esplendida luna llena (GMSMA 140).

Se ha subido desde el Puerto de Navacerrada siguiendo la vertiente segoviana (GMSMA 257) o por la madrileña (GMSMA 829). También desde La Barranca por la senda Mariano (GMSMA 603), por el Regajo del Pez y Regajo del Cancho Negro.

Los descensos también han sido variados y algunos más complicados. En febrero del 2017 bajaron (GMSMA 335) hacia la Barranca por el Peñotillo y la senda de los Almorchones con bastante nieve.

Y más recientemente en el verano 2025 en pleno mes de septiembre con un calor sofocante una parte de senderomagos realizaron una bajada muy exigente hacia la Ventana de La Maliciosa, pasando por los Riscos de la Maliciosa y la ladera este de las Buitreras (GMSMA 874), algunos lo pasaron regular. De cada una de estas rutas se ha dado cuenta en las respectivas crónicas.

Ya en el punto de encuentro Antonio me adjudicó la tarea de relatar este día. No nos podemos negar, es la mínima contribución que podemos hacer a este grupo que nos da tanto.

¿Y como abordo yo la crónica?. ¡Se han dicho ya tantas cosas!, y no es cuestión de hacer “un copia y pega”. Algunos relatos han sido muy divertidos y chispeantes como la que hizo Jorge M (GMSMA 724) con curiosas leyendas sobre brujas.

Y qué decir del aspecto historio al que nos tiene acostumbrados Carlos R (GMSMA 675). Y por supuesto no podemos olvidar las crónicas en verso (GMSMA 514) de nuestro querido Paco Cantos, al que le echamos muchísimo de menos, un gran conocedor de La Pedriza. Y qué bonito poema hizo el tristemente fallecido Fran R. (GMSMA 548).

¿Y si lo hago con la ayuda de IA? todavía no estoy familiarizada con esta nueva herramienta, lo he intentado pero no me ha gustado el resultado, por ahora yo sigo siendo analógica.

Como iremos viendo tiene algunas peculiaridades. Podíamos decir “es un pon y quita de pinchitos” y de “reliquias abandonadas”

Antonio cedió el testigo de guía a Carlos R. que dio puntual el pistoletazo de salida. Subiríamos por la vertiente madrileña. Al poquito de salir algunos ya se pusieron los pinchos en las botas, otros un poquito más arriba y salieron “desbocados con ganas de pisar nieve”.

A medida que íbamos subiendo se apreciaban las obras del demolición del albergue juvenil Álvaro Iglesias, se puso este nombre en honor a este joven que perdió la vida intentando rescatar a las victimas de un incendio en la calle Carranza de Madrid. Este edificio fue construido en los años 50, quedando abandonado a partir del 2007. Fue punto de salida de varias ediciones del Maratón Madrileño hasta el 2006, que se traslado a la plaza de Cercedilla. Parece ser que en la explanada que ocupaba será destinada para aparcamiento de autobuses y caravanas.

Al llegar al collado de Emburriaderos la nieve desaparece, y aquí los pinchos sobran. Pero al ratito comienzan las rampas con nieve, y otra vez a pararse para ponerse estos artilugios, ¡Vaya trajín!. 

Algunos subían por caminitos de huellas y otros “to pa arriba”. Aunque las pistas estaban cerradas algunos esquiadores de travesía nos pasaron a buena velocidad, tal vez queriendo imitar a los recientes medallistas olímpicos Oriol Cardona y Ana Alonso.

Sol y Cristal iban un poco apartadas, subiendo tranquilamente a su ritmo. Llegamos a la Bola del Mundo o Alto de Guarramillas, otra estructura casi abandonada. Como repetidor de TV dejó de funcionar en 2010, pero al parecer sigue dando cobertura a algunas emisoras de radio. Hicimos la paradita del tentempié, o el ángelus como lo bautizó Jorge M. Aprovechamos para hacer la foto de grupo. Allí nos abandonaron “las estrellas fugaces” y también Cristal que para ella era suficiente para comenzar su nueva etapa.

El 13 de Septiembre del 2025 finalizo aquí la 20ª etapa de la vuelta ciclista a España. Hubo muchas protestas de diferentes grupos ecologistas por el riesgo de impacto ambiental. Se convocó una manifestación a favor de Palestina y en contra de la participación de un equipo israelí, acudió muchísima gente.

Había que proseguir la bajada, seguimos por pendiente nevada, no se aprecia el camino, pero no hay pérdida. A la altura de las escasas ruinas del antiguo refugio de La Maliciosa (otros lo llaman del Ventisquero de la Condesa), había que pararse a quitarse los pinchitos.

Seguimos descendiendo hasta el Collado del Piornal, donde nos encontramos un grupo numeroso de cabras pastando alegremente. Este paso de montaña comunica la vertiente de los regajos del Cancho Negro y del Pez hacia La Barranca y el curso alto del río Manzanares. Hay varias competiciones de carreras de montaña que pasan por este punto, como la del kilómetro vertical La Barranca. Aquí también se encuentra un pluviómetro metálico abandonado, pintarrajeado; estos instrumentos servían para medir la precipitación de lluvia o nieve durante un periodo determinado, y representaron el trabajo de décadas de seguimiento del clima en zonas de montaña, actualmente se han sustituido por instrumentos más modernos que automatizan los datos.

Nos quedaba afrontar la subida hacia la cumbre. Por supuesto el sendero PR-16 estaba tapado por un manto brillante. Y ¿qué pasó? Pues que había que ponerse otra vez los “pinchitos”. Fuimos subiendo a buen ritmo, aunque a alguno se le atragantó la cuestecita. Salimos hacia la cumbre bordeando la portilla del tubo de todos, daba vértigo estos pasitos. Hicimos las fotos típicas en el punto geodésico, con grafitis, ¡vaya gracia! no entiendo esta manía.

Para mi La Maliciosa es una cumbre especial, es la única que veo desde mi casa, me alegró la vista durante la pandemia de la COVID, y fue la primera ruta que hice cuando se levanto el confinamiento. Junto con el Montón de Trigo, tiene una de las vistas más impresionantes de casi toda las montañas de la Sierra de Guadarrama.

Podemos ver las cumbres de Peñalara, Cuerda Larga (Valdemartin Cabezas de Hierro), Siete Picos, Montón de Trigo, La Pedriza y el Yelmo, La Peñota, y nuestro emblemático Cerro de San Pedro

Vemos también varios embalses, como el de Santillana, de Navacerrada, de El Pardo, del Ejército del Aire y del Pueblo de Navacerrada (valle de la Barranca), embalse de Valmayor y el de Navalmedio. No hay que olvidarse de los pueblos de Navacerrada, Matalpino, Becerril y Cerceda.

Aunque allí se estaba de maravilla, por consenso casi unánime se acordó posponer la comida y hacerla en el collado del Piornal o en la Bola del Mundo. En general la bajada fue a un ritmo rápido, incluso algunos recordando tiempos juveniles lo hicieron corriendo y saltando.

Un poquito por encima del collado del Piornal, ¿cuál era la siguiente tarea? Naturalmente, quitarse los pinchitos.

El tiempo empezaba a cambiar, seguía despejado, soleado, pero con viento frio. En la Bola del Mundo intentamos protegernos para comer, el viento cada vez era mas gélido. La única zona que estaba un poco mas protegida estaba a la sombra. No nos podíamos sentar en el suelo porque había placas de hielo.

No todo el grupo llegó a la vez, cuando unos estaban terminando casi de comer, otros estaban llegando. Los primeros metían prisa porque se quedaban helados. A nuestra dicharachera, alegre y disfrutona benjamina Irene casi casi se le atraganta el bocata.

La calidad de nieve empeoraba. Y… otra vez “los pinchos”. Mientras que algunos terminaban de recomponerse, en plan de broma alguien sugirió que podíamos formar un circulo como los pingüinos para no perder frio. Carlos R con su sonrisa picarona propuso bajar como dichos animalitos “deslizándose panza abajo”, claro que no le hicimos caso.

Para evitar tener algún traspié por las pendientes nevadas, nuestro guía sugirió ir hasta la antigua cafetería de Dos Castillas y bajar más cómodamente. Otro establecimiento abandonado y que estaba situado en la salida del telesilla, ¡qué rico el caldito que te servían en invierno o la cervecita en verano!.

Bajamos sin problemas. Pero se acabó la nieve y ya no nos servían nuestros compañeros metálicos. así es que otra vez a quitarlos.

El camino hacia el collado de Emburriaderos es un poco incomodo por lo pedregoso. Al parecer hay restos de trincheras de la guerra civil en algunos tramos.

Y colorín, colorado, se acabó nuestra aventura. Algunos lo celebraron en la cafetería de Venta Arias.

¿Y que calificación le doy? Como es una de las montañas que más me gustan y por lo bien que me lo pasé le pongo un 4,5
Flor Valverde