miércoles, 4 de marzo de 2020

Excursión 511: El Hueco de San Blas

FICHA TÉCNICA
Inicio: Soto del Real
Final: Soto del Real
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia:  18,4 Km
Desnivel [+]: 479 m
Desnivel [--]: 479 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas y agua: 
Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 45

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta


















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RESUMEN

La excursión programada para hoy por Antonio era al Hueco u Hoya de San Blas. Se trata de un valle situado justo al este de la Pedriza del que muchos de los senderomagos no habíamos oído hablar nunca, situado en una zona poco frecuentada por el GMSMA.

La cita era a las 10:30 en Soto del Real, en un descampado situado a la salida por la M-611, la carretera de Miraflores de la Sierra. Allí nos reunimos ni más ni menos que 45 participantes, sin duda animados por la baja dificultad prevista para la marcha y el espectacular día que se pronosticaba en lo meteorológico.

Por mi parte, volvía al grupo después de algunos años sin poder asistir por motivos laborales, así que el encuentro fue entre emotivo con los más antiguos, que aún me recordaban, y curioso con la gran cantidad de caras nuevas que se han ido incorporando al Grupo.

Tras los saludos de rigor ya comentados, nos pusimos en marcha haciendo casi inmediatamente, a escasos 700m de la salida, una primera parada en la ermita de Nuestra Señora del Rosario, Fue construida en 1954 en una finca denominada Peña Mingazo, y a pesar de ser la patrona de Soto, está en suelo del término municipal de Miraflores de la Sierra. Junto a su entrada nos hicimos la foto de grupo.

A continuación, comenzamos la ruta hacia el Hueco propiamente dicho. El camino, una pista forestal cómoda para la marcha, en continua pendiente hacia arriba, bordeaba fincas y explotaciones agrarias adehesadas.

A mitad de camino hacia el Hueco, hicimos la parada reglamentaria del Ángelus en la diminuta Ermita de San Blas, desde la que se tiene unas magníficas vistas del Hueco y la parte este de La Pedriza. 

La capilla consta de un pequeño muro de piedra sustentado por un porche que alberga la imagen de San Blas, santo conocido por sus curaciones milagrosas.

Hay una leyenda que cuenta que las tropas napoleónicas tras asaltar el pueblo de Miraflores acamparon en la zona donde hoy se levanta la ermita, aquella noche los vecinos del pueblo contraatacaron asustando a los franceses llevando encima cencerros y dando a entender que se les venía encima una estampida de ganado, así que estos huyeron.

Desde ese día, se realiza cada 3 de febrero una romería a las inmediaciones de la ermita para recordad a los valientes antepasados del pueblo que expulsaron a los franceses invasores de sus tierras, un día de ocio y disfrute donde se reparten raciones de patatas con bacalao.

Tras el breve refrigerio, retomamos la marcha de nuevo ascendiendo en línea recta. En este tramo, la vista del valle con su pequeño circo glacial, de frente, es espectacular. Este valle está encajonado entre La Pedriza, la línea de cumbres de Cuerda Larga y La Najarra, que es la montaña más oriental del citado cordal.

Al poco rato, llegamos al punto marcado como el Hueco de San Blas, que es una pequeña vaguada que da la entrada al valle. Ahí nos desviamos unas decenas de metros al pequeño cerro situado a la izquierda desde donde la vista era si cabe más impresionante.

Tras cruzar la barrera que impide el paso de automóviles, continuamos por el camino otro par de kilómetros hasta llegar al cruce con el arroyo Mediano, punto donde la senda hace un viraje a la izquierda y toma ya dirección descendente hacía Soto del Real de nuevo.

A las 14:00 hicimos la preceptiva parada para comer, en este caso, junto al arroyo Mediano, a ambos bordes de la pista, momento en que circularon, como es tradicional, las botas de vino.

El Grupo, comiendo y bebiendo desparramado a ambos lados del camino, debía transmitir una imagen de solaz que no le hizo mucha gracia a un paisano que nos recriminó el estar de paseo en lugar de trabajando (sic).

Una vez repuestas las fuerzas, hicimos sin más dificultad el resto de la vuelta a Soto, destacando el paso junto al embalse de los Palancares, que nos regaló unas bonitas vistas, unidas a las que nos proporcionaba el embalse de Santillana y el Cerro de San Pedro como fondo.

Para culminar el día, hicimos una parada técnica en el bar “A cuchillo”, próximo al parking, donde los cumpleañeros y abuelos invitaron a las preceptivas cervezas. La magnifica atención por parte de los propietarios hizo que el bar quedara apuntado en la lista de lugares a visitar por el Grupo.

En resumen, ruta un poco alejada del estilo GMSMA; nada de piedras, subidas imposibles, bajadas por cortafuegos, etc, pero magnífica en lo paisajístico y lo meteorológico. Por ello, la calificación es de 4 sicarias.
Javier Barneto

FOTO REPORTAJES

No hay comentarios:

Publicar un comentario