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miércoles, 31 de octubre de 2018

Excursión 432: Cascada del Covacho y Sierra de Hoyo

FICHA TÉCNICA
Inicio: 
Urb. Mirador de la Sierra
Final: Urb. Mirador de la Sierra
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia:  12,7 Km
Desnivel [+]: 545 m
Desnivel [--]: 545 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas y agua: Sí
Ciclable: En parte
Valoración: 4
Participantes: 19

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta


PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK
* Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
* Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC
* Ver esta ruta en Wikiloc

RESUMEN

Las previsiones meteorológicas eran claramente malas hasta ayer para toda la Sierra de Madrid, incluida la Sierra de Hoyo. A pesar de ello nos hemos atrevido a partir 19 senderomagos y, junto al punto de salida en la urbanización Mirador de la Sierra, comprobamos que el cielo tiene alguna nube pero sin ninguna pinta de que comience a llover.

Partimos de zona urbana, y en dirección SE, rápidamente dejamos el asfalto y pisamos una ancha pista que, llegando a la Lancha de los Mochos y habiendo recorrido un kilómetro aproximadamente, en la cartografía del OSM Cyclemap viene denominada como ADESCAGAM  (Asociación de Desarrollo Sierra de Guadarrama), esta asociación de municipios y comerciantes de la zona busca el desarrollo sostenible de la misma y viene emprendiendo distintos proyectos e iniciativas en busca del desarrollo económico de lo que denominan “comarca” (Alpedrete, Becerril, Cercedilla, Collado Mediano, El Boalo-Cerceda-Mataelpino, Guadarrama, Hoyo de Manzanares, Los Molinos, Manzanares el Real, Miraflores de la Sierra, Moralzarzal, Navacerrada y Soto del Real).

En el kilómetro tres aproximadamente, dejamos esta pista para, bordeando el Cerro Lechuza (1.121 m) acercarnos a la Cascada del Covacho. La senda está medio abandonada y a menudo el guía se despista y la pierde para volver a retomarla más adelante. Bajamos hasta la Cascada y comprobamos que apenas cae un hilillo de agua entre los granitos por donde discurre, y eso que los últimos días ha llovido con ganas, lo que da idea de la sed que tenía la tierra. Aprovechamos para recuperar fuerzas  comiendo y bebiendo algo junto a la misma.

Retomamos la senda que habíamos dejado y no lejos del Arroyo Peña Herera que, cuando lleva agua suficiente, es fuente de la Cascada, variamos dirección y, en busca de la Peña Herrera nos dirigimos hacia el NW. Caminamos por la ladera Norte del Cerro Lechuza y cuando lo dejamos atrás, en el kilómetro 5.6 de la ruta tomamos dirección N para superar la cuesta que nos llevará a las dos cumbres que componen la Peña Herrera. Son los 170 metros más esforzados de la caminata para llegar a los 1.289 metros que tiene la Peña. Sesión fotográfica, incluida la foto del grupo y retomamos la ruta camino del Canto Hastial, estamos muy cerca, apenas a 1.300 metros de distancia del punto más alto de la ruta.

La senda discurre sin grandes desniveles hasta llegar a los pies del Canto que, debido a las grandes rocas graníticas que lo forman si hacen un poco pesados los últimos 50 metro de desnivel. Desde la cumbre tenemos unas vistas impresionantes  de La Bola, La Maliciosa, La Pedriza y el resto de La Cuerda Larga, en esta ocasión completamente nevada la línea de cumbres. No paramos mucho rato, pues sopla un viento molesto junto a las antenas de la cumbre, y decidimos seguir, siembre en bajada, para buscar un sitio donde comer. A trescientos metros de la cumbre del Canto, dejamos a nuestra izquierda el Pico del Aguila del que no hace falta describir la forma de la roca que lo culmina.

En el kilómetro nueve de la ruta, en zona resguardada y soleada paramos a comer bajo la vigilancia de los buitres que nos sobrevuelan. Como siempre, la bota de José Luis circula de un lado para otro, se trata de hacerle el favor de quitarle peso para lo que resta de ruta.

Retomamos la larga bajada, a nuestra derecha, comenzamos a ver las urbanizaciones que se han venido construyendo en la vertiente norte de la Sierra de Hoyo, para muchos, demasiado integradas en el espacio natural entre los 950 y los 1100 metros de altitud.


Cerca de las 16h damos por terminada la ruta y nos acercamos al bar que hay en el parque de Peñalba de Collado Villalba, donde nos tomamos las cervecitas tan bien ganadas en esta ruta, que se merece una puntuación de 4.
José Luis Molero

FOTO REPORTAJES

miércoles, 7 de enero de 2015

Excursión 215: Integral Sierra de Hoyo

FICHA TÉCNICA
Inicio: Hoyo de Manzanares
Final: Hoyo de Manzanares
Tiempo: 6 a 7 horas
Distancia:  17,2 Km
Desnivel [+]: 753 m
Desnivel [--]: 767 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: Sí/Sí

Ciclable: No
Valoración: 4,4
Participantes: 21

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta






















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta
















TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
 
RESUMEN
Vaya papelón que me han pasado ciertos ma……….nes, digo elementos, para realizar la crónica de la pasada marcha senderista –ya lo pagaréis, piratas--. 

Quienes, aprovechando una inocente expresión, totalmente caballerosa, de “machistas”, me colocaron el trabajo.

Mi intención era trasladar el “pastel” a la única “dama/fémina” valiente, María Ángeles,  que se había atrevido a disfrutar de esta primera propuesta del año,  primero por la etapa rompepiernas que diseñaron los artistas Paco N y Cristobal L, en los alrededores de Hoyo de Manzanares, y, segundo, por aguantar a todos los “machos” que acudimos a la convocatoria.

Vayamos, pues, a iniciar  el relato: Comenzamos el día con la tradicional convocatoria, a la hora de los toreros, usease, a las 10 horas, en la “plaza” del Ayuntamiento de la villa de Hoyo de Manzanares.

Allí acudimos en un día soleado y luminoso y, de momento, con un frío del “carajo”, que se fue mitigando a medida que avanzaba el día y las cuestas…..

Ascendimos, los 21 senderistas ya desde el momento de la salida y sin calentamiento previo, el denominada pico del Picazo, a 1293 metros, de dura subida entre comentarios de unos y otros de a T.P.C. (como estudié en un colegio de pago y soy muy educado, que cada uno se imagine su significado), los polvorones, el turrón, el cordero y todos los excesos cometidos en las fiestas navideñas, que fueron muchos, más de los deseados.

Llegamos exhaustos a la cima, hay que tener en cuenta que 20 días de inactividad física se paga, y en ello estábamos. Así que aprovechando el pequeño descanso algunos sacamos el botijo, parte de las viandas y recuperamos el resuello, pero sólo por un instante porque, inmediatamente, Cristóbal, boss ocasional del momento, se puso de nuevo en movimiento diciendo que la “hora del ángelus” no había llegado. 

Y allá nos vamos, de nuevo, a llegar al siguiente pico previsto, el Pico del Estepar, a 1403 metros, pensando que con Antonio “EL BOSS” esto no pasaba, y que estos nuevos “boss” con tal de hacer méritos nos llevan como “pu. por rastrojo”. Pero como lamentarse no sirve de nada, mascullando entre dientes o en voz alta, el derecho o no a cierto descanso, entre otras cosas porque el dirigente va el primero, de guía, y no se entera de nada o no se quiere enterar, y ni siquiera mira hacia atrás,  pues como hormiguitas, en fila india, por el sendero, llegamos a la cima. Y allí sí, dieron las doce,  la una, las dos y las tres, y pudimos rezar el ángelus y sacar oficialmente las primeras viandas y tomar un tentempié que nos supo a gloría.

Después de recuperarnos, brevemente, del esfuerzo realizado hasta ese momento, descendimos un poquito para llegar al llamado Canto Hastial, a 1374 metros,  disfrutando durante el trayecto de unos miradores que nos depararon unas buenas vistas, que hubieran sido magníficas de no ser por la polución que nos impedía ver Madrid, así como de cierta calima producto del anticiclón que estamos padeciendo en los últimos días que nos impedía ver con claridad los pueblos que rodean a la gran urbe. Aún así, como de costumbre, se pudo disfrutar de la visión de toda la sierra madrileña en todo su esplendor.

Ya iba llegando la hora de la comida y se decidió tomarla en la
Cascada del Covacho, así que descendiendo llegamos a ella y, curiosamente, llevaba agua porque con la ausencia de precipitaciones era, al menos, extraño. Así que, en un lugar idílico, tranquilo y con el  arrullo del agua, sacamos el “bocata” y nos dispusimos a hacer los honores correspondientes y alguno, no podía ser otro, Marcelo, que acordándose de su amigo Marcos, hasta se permitió el lujo de darse una cabezadita, al sol, como las lagartijas, que le sentó de maravilla, doy fe que le permitió recuperarse de los excesos de la marcha,  que ya eran muchos los kilómetros recorridos.

En eso estábamos,  cuando ya se empezaba a rumorear, un no sé qué, de cortadura de piernas a los organizadores, ya que aún quedaba ascender al Mirador de Peñaliendre, a 1204 metros.

Éstos, con buen criterio, y atendiendo a las “veladas amenazas” que se cernía sobre sus “piernas” decidieron suspender esta última subida e ir directamente al pueblo.

Estábamos ansiosos por degustar el jarrón de cerveza que habíamos encargado esa misma mañana, que nos estaba esperando y que el abuelo, Paco Nieto tuvo a bien invitarnos en honor del nacimiento de su nieto Ángel, no sin antes recorrer los 4,5 kilómetros  de distancia que nos separaba del pueblo.

Hablando de sicarias, se propone, y se dispone, 4,4 sicarias, por las dificultades orográficas superadas, la fecha tan exigente de la marcha, después de las fiestas navideñas, que más bien parecen un bacanal de comidas y bebidas, en lugar de fiestas puramente religiosas.
Y AMÉN.,
Marcelo

P.D.- Por cierto, aviso a navegantes, para aquellos que se permitan el lujo de cuestionar decisiones de la organización, en la próxima marcha, serán  penados con unos colgajos colgando de los co……, digo contingentes, como sanción por su atrevimiento y para aplacar su “brío”. JAJAJAJAJA


P.D.- Después de realizar esta excursión hemos sido informados de que supuestamente una parte mínima de la ruta, la que transcurre por El Picazo, es por una finca particular. Lo cierto es que en ningún momento tuvimos conciencia de ello, pues no hubo que rebasar ninguna valla, ni existe señal o cartel alguno que así lo indicase. Dejamos el aviso para que cada cual obre en consecuencia. 

FOTO REPORTAJES

* Foto reportaje de José María Pérez

FOTOS

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Excursión 050: Hoyo de Manzanares - Cerro El Estepar

FICHA TÉCNICA
Inicio: Hoyo de Manzanares
Final: Hoyo de Manzanares
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 17 km
Desnivel [+]: 634 m
Desnivel [--]: 639 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: No
Valoración: 4
Participantes: 8

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta






















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RESUMEN
Bonita excursión de Hoyo de Manzanares al Cerro de El Estepar (1.404 metros), el más alto de la Sierra del Hoyo de Manzanares.

La Sierra de Hoyo de Manzanares es una alineación montañosa situada en el noroeste de la Comunidad de Madrid, a unos tres kilómetros de la Sierra de Guadarrama.

Geológicamente pertenece a esta formación montañosa, pero hay una separación llana entre ambas. Su principal municipio de referencia es Hoyo de Manzanares, ubicado en su parte meridional, del que toma el nombre.

Toda la sierra está dentro del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, un espacio protegido que abarca también La Pedriza y el embalse de Santillana, donde recibe diferentes niveles de protección, entre ellos, el de Reserva Natural Educativa, el segundo más alto que otorga este Parque. Esta figura legal protege buena parte de sus laderas meridionales y orientales.

La Sierra de Hoyo se distribuye formando una especie de arco invertido, cuyos extremos se encuentran custodiados por los picos de Matalasgrajas (1.217 m), al nordeste, de Los Picazos (1.273 m), al sur, y del Cerro de Las Minas (1.263 m), al noroeste. En sus estribaciones surorientales aparecen distintos montes que sirven de transición hasta El Pardo y, en las suroccidentales, se eleva alguna que otra formación aislada, caso de la montaña del Canto del Pico (1.011 m).
Paco Nieto

P.D.- Seis años más tarde de realizar esta excursión hemos sido informados de que supuestamente una parte mínima de la ruta, la que transcurre por
El Picazo, es por una finca particular. Lo cierto es que en ningún momento tuvimos conciencia de ello, pues no tuvimos que rebasar ninguna valla, ni existe señal o cartel alguno que así lo indicase. Dejamos el aviso para que cada cual obre en consecuencia.

FOTO REPORTAJES
* Foto reportajes de José María Pérez

FOTOS
* Fotos de Ángel de la Hoz
* Fotos de Antonio López
* Fotos de José Luis R. Rubiales