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miércoles, 22 de octubre de 2025

Excursión 882: De Alameda del Valle al Puerto de la Morcuera por el arroyo de Santa Ana

FICHA TÉCNICA
Inicio: Alameda del Valle 
Final: Puerto de la Morcuera
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 14,1 Km 
Desnivel [+]: 669 m 
Desnivel [--]: 27 m
Tipo: Sólo ida
Dificultad: Alta
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: No
Valoración: 5
Participantes: 26

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta



















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
* Ver esta ruta en Relive

RESUMEN
Las excursiones lineales, con inicio y fin en distinto sitio, tienen su lado bueno: nos permiten en la misma excursión disfrutar de parajes más distantes entre si y hacer rutas que difícilmente se podrían realizar si tuvieran que ser circulares.

En cambio tienen el inconveniente de que hay que apañárselas para tener coches en ambos extremos. Esto puede implicar mayores inconvenientes, como en esta ocasión.

Al terminar, varios participantes tuvieron que esperar cerca de hora y media en la fuente Cossio, pasando bastante frio, a que sus conductores bajasen a Alameda del Valle a llevar a los conductores de los coches que se quedaron allí y volviesen a por ellos ya casi de noche.

Tras organizar el tema de los coches, los 26 participantes iniciamos el recorrido en Alameda del Valle.

Es un pueblo situado en el Valle Alto del Lozoya con apenas 200 habitantes. Cuyos orígenes datan finales del siglo XIII y principios del XIV, cuando caballeros segovianos acudieron a este valle en defensa del territorio expulsando a los musulmanes. Su gentilicio no oficial es de ‘los atravesaos’ (el auténtico es ‘alamedanos’).

Su iglesia, dedicada a Santa Marina, fue construida en el siglo XVI, y ampliada en el XVIII

Al parecer, según la leyenda, la viga mas grande que se iba a utilizar en esta reforma, resultó que no cabía por la puerta de la iglesia.

Se intento que lo hiciera, incluso poniendo aceite en ella y en la puerta para facilitar la entrada, pero ni así se pudo meter completamente, por lo que se decidió dejarla atravesada. De ahí lo de ‘los atravesaos’.

También en esta zona, está la leyenda/tradición de ‘los quiñoneros’. Esto viene del siglo XIV, en que siendo este valle parte de la provincia de Segovia, con el fin de repoblarlo, Segovia daba ciertas concesiones a los oligarcas, a cambio de que permitieran a modestos agricultores cultivar una pequeña porción de tierra. ‘Quiñón: Porción de tierra de cultivo repartida en usufructo entre los vecinos de un pueblo por un periodo determinado’.

Bueno, el caso es que, iniciamos la caminata. Salimos del pueblo por una pista ancha.

Cruzamos el arroyo de Sahuca, en dirección hacia Oteruelo del Valle. Minipueblo por el que pasamos sin detenernos cuando apenas llevamos 1 km. Seguimos por el Camino de Cascajales, pasando por un puente sobre el rio Lozoya.

Cuando llevamos recorridos 2,4 km abandonamos el camino, desviándonos a la izquierda por la senda que nos lleva a la Ermita de Santa Ana. A unos 200 metros de esta hay un puente sobre el arroyo de Santa Ana, en que nos hacemos la foto de grupo.

Nos acercamos hasta la ermita retrocediendo un poco y paramos para el ‘ángelus’.

Hacemos fotos, en especial del fenomenal arco iris que vimos mirando hacia el valle. Llevamos 4,5 km de muy suave ascenso. Apenas hemos ascendido 80 metros. En este punto se dan la vuelta los que iban a ser estrellas fugaces.

¿Por qué hay aquí una ermita dedicada a Santa Ana? Otra leyenda: ‘Santa Ana visitó esta zona y dejó una imagen suya en unas peñas en el monte. Un pastor de Oteruelo encontró la imagen, la cogió y quiso llevarla a Oteruelo. Pero al dirigirse hacia dicho pueblo la imagen se hizo muy pesada. Era imposible moverla incluso tirando con bueyes. Sin embargo, si emprendía dirección hacia Alameda del Valle se volvía de nuevo ligera y fácil de manejar. Santa Ana había decidido que quería estar en Alameda del Valle. Por ello se levantó esta ermita’.

Continuamos el camino, de momento seguimos en suave ascenso. Desde la ermita vamos prácticamente todo el recorrido pegados al arroyo de Santa Ana. Que a su vez va muy cerca de la carretera que baja del puerto de La Morcuera hacia Rascafría.

En el km 7,4 iniciamos un tramo en que la pendiente se hace mucho mas fuerte. Hasta aquí hemos ascendido unos 220 metros, y en el siguiente kilometro y medio ascenderemos casi 300 metros. Este es una tramo algo complejo y rocoso, en que cruzamos el rio muchas veces prácticamente sin camino, si bien lo superamos sin dificultad.

En el km 9 de nuestro recorrido, la ascensión vuelve a ser suave. Aquí se unen dos arroyos que descienden de la montaña. Según los mapas del IGN, uno es el arroyo de La Susilla y el otro el arroyo de Las Hoyuelas, y desde aquí aguas abajo es cuando la unión de ambos se llama arroyo de Santa Ana. Claro que si nos fijamos en como los llama Google Maps la cosa cambia: El de La Susilla lo llama de Vallecasas, y el de Las Hoyuelas continúa llamándose de Santa Ana aguas arriba. En fin, que en cada sitio aparecen llamados de una forma distinta.

Continuamos siguiendo el curso del arroyo de Santa Ana (o de Las Hoyuelas), que se mantiene casi paralelo a la carretera. Algo más adelante, cuando llevamos 10,5 km, paramos a comer el bocata junto a una pequeña cascada y una bonita poza del arroyo. Ligeramente más adelante tenemos una vista parcial del valle y el embalse de Pinilla, incluso vemos Alameda del Valle a la izquierda del embalse.

No hay sendero, pero resulta muy sencillo continuar siguiendo el arroyo, que continuamente cruzamos de lado a lado. Una de las veces es por un puente de madera y al otro lado pasamos junto a una cabaña de pastores de forma circular.

Llegamos a una zona en que los pinos se combinan con pequeños árboles cuyas hojas en esta época es muy rojiza, parece que pintados. Muy bonitos.

Cuando llevamos 12 km ya hemos ascendido unos 550 metros desde el inicio, giramos a la derecha, alejándonos del arroyo. Caminamos directamente hacia la carretera, paralelos a una pista forestal que desemboca en uno de los aparcamientos de la vertiente norte del puerto.

Cuando llevamos casi 13 km cruzamos la carretera y continuamos hacia nuestro destino por un bosquecillo de pinos, paralelos a la carretera.

Llegamos al Refugio Juvenil del Puerto de La Morcuera, que antiguamente fue una casa de peones camineros. Y desde este, por el asfalto recorremos los 400 metros que nos faltan para llegar a la fuente Cossio, prácticamente en el puerto de La Morcuera. Finalizando así los 14,1 km de recorrido de esta bonita ruta.

La fuente Cossio debe su nombre a que en su inauguración, en 1932, fue dedicada al educador Manuel Bartolomé Cossio, considerado el sucesor de Giner de los Rios en su labor educativa, ambos amantes de la Sierra de Guadarrama. Fue reconstruida en los años ochenta.

Ha sido una ruta muy bonita, en que hemos combinado pistas, sendas y cauce del rio. Siempre ascendente, pero sin dificultades en especial. Como a mi me ha gustado mucho la voy a calificar con 5 sicarias.
Inés Fernández


miércoles, 7 de junio de 2023

Excursión 706: De Alameda del Valle a la Majada del Cojo por el arroyo Santa Ana

FICHA TÉCNICA
Inicio: Alameda del Valle 
Final: Alameda del Valle
Tiempo: 6 a 7 horas
Distancia: 14 Km 
Desnivel [+]: 511 m 
Desnivel [--]: 511 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: No
Valoración: 4,5
Participantes: 11

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta


























PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
* Ver esta ruta en Relive

RESUMEN
Al término de la excursión de la semana anterior, se me acercó Celia para decirme con cierto tonillo irónico “la próxima semana te va a tocar llevar la excursión”. Al poco rato el que se acercaba era Paco N. para comentarme también con cierta guasa “la semana que viene vas a tener que hacer de guía y además elegir ruta, ji,ji,ji”. O sea, que ya advertido estaba, cuando el viernes recibí el correo de Antonio preguntándome si iba a estar disponible para este miércoles. Si Antonio, voy a estar y voy a la excursión. ¡Adjudicada!.

Con respecto a elegir ruta, rápidamente se me vino a la cabeza, una excursión que llevaba ya unos meses dándole vueltas …. Y que todavía no había tenido la oportunidad de poder realizarla.

Hacía tiempo, y en varias ocasiones, cuando regresaba en coche de alguna excursión desde el valle de Lozoya, y subía por la serpenteante carretera hacia el puerto de Morcuera, me llamaba la atención la impresionante bajada que va realizando el arroyo de Santa Ana desde el puerto, por la izquierda prácticamente pegado a la carretera. En algunos tramos se encajona de manera notable.

Según subía y podía ir echando un vistazo de vez en cuando al barranco que forma, pensaba, algún sendero tiene que haber que baje por esta zona. Efectivamente, cuando pude echar un vistazo a wikiloc, comprobé que dos o tres audaces autores se habían atrevido a explorar esa zona.

La idea inicial que tenía pensada para este miércoles, era realizar una ruta circular partiendo desde Alameda del Valle, y recorriendo el tramo bajo del arroyo, con la ayuda de alguno de esos track, subir hasta la Majada del Cojo, regresando por el bonito trazado del PRM-12, a falta de más tiempo para poder inspeccionar in situ el recorrido completo del arroyo.

Como nunca había subido antes por este arroyo, y no me apetecía meter a mis colegas de pateadas por alguna zona complicada que nos pudiera retrasar en exceso, el lunes conseguí convencer a dos de ellos para ir a echar un vistazo.

Ese día amaneció muy nublado y con formaciones de tormenta ya desde media mañana. Para más inri resulta que la noche anterior creía haber grabado alguno de esos track en mi GPS, pero cual fue mi sorpresa cuando comprobé ya en Alameda que no fue así.

Esto pasa por dejar casi siempre estas cosas para última hora. Como ya no quedaba otra, tocaba tirar para adelante, fuimos improvisando sobre la marcha, y como además nos cayó una granizada tremenda, decidimos acortar la ruta que teníamos previsto realizar, y así se cocinó la excursión de hoy.

Este miércoles, estábamos citados a las 10:30h en Alameda del Valle, junto al puente que cruza el río Lozoya.

No sé si debido a que muchos no se fiaban de este guía, o quizás porque a otros les tiró para atrás la previsión del tiempo, con una lluvia ligera durante toda la jornada, o quizás, porque este miércoles coincidían de regreso del viaje de Croacia un grupo nutrido de senderomagos, y otros tantos ya estaban velando armas para partir al día siguiente hacia el mismo destino, etc., fuere cual fuere el motivo, el caso es que acudimos a la convocatoria de hoy solo 11 participantes. Dos de los cuales, José María y Margarita bajaban por su cuenta desde el Puerto de Morcuera, ahorrándose así el tramo de subida y nos esperarían en la Majada del Cojo.

Hay que especificar que la mayoría de esos 11 participantes habían llegado de viaje el día anterior, y aun así hicieron el esfuerzo de acompañar a un servidor en la ruta de hoy y como eso es de agradecer, desde aquí quiero darles las gracias a todos ellos (¡y al resto también, no se me vayan a enfadar! eh!).

Cuando ya estuvimos todos preparados, cruzamos el puente sobre el río Lozoya, que hoy venía con bastante agua después de las lluvias de los últimas dos semanas, para una vez pasado el helipuerto, tomar a la derecha el camino natural del valle de Lozoya. Camino que no abandonaríamos hasta la Ermita de Santa Ana. (Este camino comienza en la oficina de información de la población de El Cuadrón y llega hasta el puente del Perdón en el Paular a lo largo de 39 kms y 477 mts de desnivel.)

El día estaba encapotado, y caía una ligera llovizna. La humedad del entorno y una temperatura de unos 25º, hacia que a ratos dudáramos si era mejor llevar el chubasquero o la capa puesta o quitada, porque o nos empapábamos con el sudor o con la fina lluvia.

A ambos lados del camino, se deslizaban hacia el valle las nubes desde los cordales de los Altos del Hontanar y desde los montes carpetanos, impidiéndonos disfrutar de sus esplendidas vistas. Las praderas lucían un bonito color verde, aunque los pastos del ganado son todavía muy escasos.

En algo más de 2,5 kms alcanzamos el desvío a la Ermita de Santa Ana. A la izquierda de este cruce nos encontramos con una cruz de piedra, con unos versos de Vicente Alexandre en reconocimiento del pueblo de Alameda a los ganaderos y pastores que han trabajado en estos parajes.

En este punto abandonamos la pista, y nos encaminamos hacia la Ermita. Aquí dejo un enlace con información sobre este edificio en perfecto estado que data del siglo XVIII y cuya monumentalidad parece más propia de una iglesia que de una ermita.

Aprovechamos una breve parada frente a ésta para realizar algunas fotos, y quitarnos o ponernos ropa. Mas adelante hay un puente de madera sobre el arroyo Santa Ana, sobre el que posamos para realizar una foto con los 9 integrantes del grupo en este momento.

Continuamos ascendiendo siempre por la margen izquierda del arroyo, por pequeños senderos más o menos trazados que van atravesando las pequeñas praderas que van jalonando el arroyo en su curso bajo. Este nos va mostrando aquí y allá bonitas pozas que seguramente en la época estival contarán con bastante menos agua. Por el camino nos encontramos con alguna mata de gamón blanco en flor que no podemos resistirnos a inmortalizar con nuestros teléfonos.

Casi 2,5 kms desde la ermita, llegamos a la encrucijada entre los arroyos Santa Ana y el Arroyo de la Peña del Águila que se descuelga desde las Peñas de la Morcuera. Ya son las 12h y Jorge M. indica que ya es hora de reponer fuerzas.

Cerca del punto donde el sendero que traíamos hasta ahora cruza a la otra margen el arroyo de Santa Ana y debajo de unos arboles intentamos resguardarnos de la lluvia y damos cuentas de los bocatas y de las frutas que traemos.

Retomamos la marcha, sin cruzar al otro lado el arroyo de Santa Ana, ahora nos desviamos para acompañar desde este punto, en dirección sur, al arroyo de la Peña del Águila aguas arriba por su margen derecha.

A partir de este punto las sendas se tornan trochas, pero sin mayor dificultad para seguirlas que esquivar alguna que otra rama que se interpone en nuestro camino y sortear algún que otro tramo de ladera un poco inclinado.

Un poco más arriba, nos encontramos con un pequeño y coqueto salto de agua. Ya hemos subido casi 1,2 kms desde el ultimo desvío, y el arroyo de Peña el Águila empieza a encajonarse y se hace más complicado seguirlo.

Proseguimos nuestra andadura, pero como ya en los últimos metros que hemos superado, incluso las trochas de ganado han desaparecido y comienzan a aparecer bloques de piedra que con la lluvia están resbaladizos.

Desde aquí y para evitar esta parte rocosa, abandonamos el arroyo y viramos a nuestra izquierda, y campo a través, pero sobre buen piso vamos ascendiendo por la ladera en busca de los mejores pasos, al encuentro del ultimo tramo de pista que asciende desde la Ermita de Santa Ana hacia el refugio.

Alcanzada la pista, seguimos ya de forma suave ascendiendo por ella. En una de las curvas alcanzamos a ver emerger entre los arboles el refugio de El Palancar, situado en la carretera de ascenso al puerto de Morcuera. Mas abajo vemos también la Ermita de Santa Ana por la que hemos pasado ya hace bastante rato.

A la altura de una fuente/pilón, cogemos un atajo para salvar una de las curvas de la pista que prosigue su ascenso.

Cuando llegamos de nuevo al encuentro de esta, la atravesamos para proseguir por un pequeño sendero que a los pocos metros ya deja entrever la silueta del Refugio de la Majada del Cojo, al cual nos encaminamos con paso decidido a la busca de su abrigo.

Allí nos encontramos con José María y Margarita que ya llevaban un buen rato esperándonos al resguardo de la lluvia. Son las 13:30h y bajo su protección nos disponemos a realizar el almuerzo.

Antes de reanudar la marcha y aprovechando que ya estábamos todos, realizamos la foto de grupo junto a la puerta del refugio, aprovechando la tregua que nos había dado la lluvia.

Salimos de la Majada, y tomando la pista que hemos traído anteriormente, pero ahora en ligero descenso, vamos al encuentro del PRM-12., camino tradicional que une Alameda del Valle y Soto del Real, y paso natural antes de que se abrieran otros pasos de montaña por estos lares.

Este camino es espectacular, da igual en la estación del año en que nos encontremos, siempre tiene un encanto especial. En sus primeros metros va bajando entre robles, con algunas zonas donde las últimas lluvias han cubierto el suelo de un manto verde.

En cada curva que va trazando el camino, se pueden observar los muros de mampostería que se construyeron para sustentar el mismo. Un poco mas adelante nos paramos para admirar en la ladera izquierda del camino, al otro lado del arroyo de la Iruela un bonito bosque de robles que alberga en su parte central un pequeño tesoro. 

Tras preguntar a mis compañeros que es lo que les llama la atención de este robledal, les indico que se fijen bien en el centro de este. Concretamente en un abeto que ha crecido en solitario rodeado de robles. Se distingue por su tonalidad mas oscura y por tener una altura y un porte que le hace sobresalir del resto del arbolado.

Al final del otoño, cuando los robles han perdido sus hojas, solo queda él, aportando una nota de color sobre el paisaje gris de troncos y ramas.

Continuamos nuestro camino, y más adelante a la altura de El Cabezuelo, abandonamos momentáneamente el PR para pasar por dos abrevaderos de ganado.

Un poco más abajo retomamos el sendero y nos dirigimos hacia la zona de Los Tercios.

Desde este punto ya solo nos quedan unos pocos metros para alcanzar de nuevo el helipuerto por el que nos desviamos esta mañana, y por último el puente sobre el rio Lozoya.

Pasado el río, a nuestra izquierda en medio de una era, podemos apreciar un edificio con un toque modernista. Se trata del centro de interpretación de la vida tradicional del valle. Rodeando el exterior de sus muros hay paneles explicativos que relatan las actividades tradicionales que realizaban en su día a día de los habitantes que poblaban el valle, no hace tantos años.

Una vez que llegamos a los coches, algunos aprovechamos para dejar nuestros macutos en los vehículos y cambiarnos de calzado y ponernos ropa seca, y sin necesidad de mover éstos, nos fuimos a ver si alguno de los bares que tiene el pueblo estaba abierto para tomarnos unas cervezas, bien ganadas hoy.

El primer bar que encontramos en la plaza estaba abierto, pero parece ser que la señora que lo regentaba no estaba por la labor de que le ensuciáramos el suelo recién fregado, por lo que decidimos no incordiarla más y seguimos nuestra búsqueda. Nos acercamos hasta el bar-restaurante El Colorao que hoy encontramos abierto gracias a que un nutrido grupo de militares estaban terminado de comer en el comedor.

Me queda en el debe de esta excursión, continuar la subida por el arroyo de Santa Ana, aguas arriba para ver que nos depara su trazado y estudiar si es factible realizar una excursión lineal desde Morcuera hasta Alameda, sin mayores complicaciones, pero esto ya será otra aventura.

Por la compañía y por los paisajes que hemos podido disfrutar hoy, otorgo a esta marcha una puntuación de 4,5.
Carlos Revilla