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miércoles, 16 de mayo de 2018

Excursión 404: Las Pilillas de la Pedriza

FICHA TÉCNICA
Inicio: Canto Cochino
Final: 
Canto Cochino
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia:  9 Km
Desnivel [+]: 674 m
Desnivel [--]: 674 m
Tipo: Circular
Dificultad: Alta
Pozas y agua: Sí
Ciclable: No
Valoración: 4,75
Participantes: 29

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta


TRACK
* Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

* Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC

* Ver esta ruta en Wikiloc

RESUMEN
Esta excursión, aunque la cita era en La Pedriza y de la mano de Paco Cantos (mezcla terrorífica donde las haya), Antonio nos la había puesto como más suave de lo habitual, por lo que provocó que algunos sendero-magos (pobres ingenuos), que nunca se habían atrevido con estas formaciones graníticas, se animaran a probar suerte y de seguro que, por lo visto y oído después, de esta lotería no vuelven a comprar.

Como es habitual, a la hora fijada y con un tiempo espléndido, se pone en marcha el grupo de 29 excursionistas desde Canto Cochino, liderados por El Boss, con las vistas del Yelmo al fondo, cruzamos el río Manzanares y el arroyo de la Dehesilla para empezar a ascender al Barranco de los Huertos.

El ritmo tan alegre que se impone ya de entrada, unido a las dificultades de la subida (piedra y matorral abundantes) hizo que la hilera de excursionistas se alarga de tal modo que si no fuese por los walkie- tallkie, algunos que tomaron senderos erróneos, no nos habrían alcanzado.

Hecho éste que se dio cuando el barranco se abre un poco y aparece una pequeña pradera donde paramos a comer algo. Algunos a provecharon para subir a un mirador en las cercanías del jardín de Peña Sirio, desde donde se tiene una visión completa del Barranco de los Huertos.

Seguimos ascendiendo por el Hueco de las Hoces y aquí el camino se complica. Grandes piedras caídas bloquean el hueco, por lo que nos vemos obligados a trepar-reptar-descolgarnos y donde algunos empezaron a tenerlo muy claro: era La Pedriza de Paco Cantos, ¡¡¡qué se le iba a hacer!!!. demasiado tarde para salir corriendo.

Llegamos al desvío para subir a las Pilillas. Un pequeño grupo guiado por Paco Cantos, se separa para ascender al Balcón Prohibido que está justo encima de la inmensa pared del Pan de Kilo. El resto del grupo asciende a las Pilillas, nombre que le viene por las oquedades naturales en la piedra y de forma circular que conforman este paraje, realmente bonito y curioso.

Los dos grupos disfrutan tomando contacto visual y radiotelefónico, además de contemplar las diversas formaciones pétreas con nombres varios, como El Elefante, una de las más singulares, justo delante de la gran mole del Yelmo.

El grupo del Balcón Prohibido desciende-asciende y llega a las Pilillas donde el pelotón ya ha comido. Una vez han terminado los últimos el bocadillo, se continúa la subida al Cancho de las Pilas, donde no asciende todo el personal, al tener que trepar por una angosta chimenea, dada la aparente dificultad añadida ya para algunos que habían completado su ración de trepadas y demás. Desde la cima, la panorámica era espectacular, con el embalse de Santillana enseñoreándose entre el verdor de los campos y el castillo de Manzanares el Real.

Continuamos la marcha hacia la Lagunilla del Yelmo, cuarto punto a destacar de nuestra visita y bien que valía la pena; preciosa, entre la hierba, las rocas y las plantas acuáticas que la adornaban. Aquí aprovechó Teo para refrescarse y nosotros para hacernos la foto de grupo.

Bajamos por la senda de las Carboneras, mata rodillas donde las haya, pero con el aliciente de ir de vuelta.

Llegamos a la Fuente de Prado Pino en las proximidades de la Gran Cañada, donde muchos aprovechamos para beber y rellenar las cantimploras.

Desde aquí, teníamos dos rutas alternativas paralelas hacia Canto Cochino: elegimos la de la derecha que es más larga pero menos erosionada que el GR.

Empezamos el descenso y tras dejar El Castillejo a nuestra izquierda, desembocamos en el mismo sendero por el que subimos al principio y que nos llevó al quinto y último lugar del día: Casa Torrero y sus cervezas.

Tanto deseo y ansias por llegar despertaron en alguien, de cuyo nombre no quiero acordarme, que se pasó por el sendero sin cruzar el puente un buen trecho, hasta que cayó de su error y volvió, encontrándolo aún más apetitoso y con el aliciente añadido de que las birras corrían a cuenta de cuatro excursionistas que celebraban diversos eventos.

Con este día de montaña tan completo, la calificación no podía ser otra que de 4,75 sicarias.
JL R. Rubiales

FOTO REPORTAJES

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Excursión 324: Pantano de San Juan

FICHA TÉCNICA
Inicio: San Juan
Final: 
San Juan
Tiempo: 6 a 7 horas
Distancia:  17,5 Km
Desnivel [+]: 668 m
Desnivel [--]: 668 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas y agua: Sí
Ciclable: En parte
Valoración: 4,5
Participantes: 32

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta























PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK
* Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
* Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC
Treinta y dos senderomagos nos citamos en las cercanías de San Martin de Valdeiglesias, para realizar una magnífica y completa excursión, por los alrededores del Pantano de San Juan.

Quizás el no haber podido asistir a las dos anteriores citas, haya influido en tener una sensación tan positiva, como la que he sentido al realizar esta marcha. Puede ser que mi buen amigo y gran estratega de crónicas Melchor, detectara mi situación mística y me encargara describir mi sublime experiencia. ¡¡Gracias Melchor¡¡

Han sido 17 Kms de una marcha circular, que ha tenido todos los ingredientes, que desde mi punto de vista han de existir en una buena ruta de senderismo. Hemos ascendido y descendido montañas, atravesado y bordeado el río Cofio que presentaba muy buen aspecto y hemos rodeado un pantano (el de San Juan) que aunque un poco mermado estaba muy bonito. Además hemos ascendido por zonas rocosas de gran porte, y todo ello en un paisaje de pinares y encinares de gran belleza.

Entre las cosas positivas de la excursión, estaba la reincorporación después de unos meses de ausencia, de algunos de los antiguos senderistas, a los que echábamos de menos, después de solucionar sus problemas de enfermedades familiares o personales. También nos acordamos de otros que todavía están en recuperación y que pronto nos acompañarán. ¡¡Ánimo Leonor y Paco¡¡

Bueno, paso a describir la marcha con más detalle. Nos pusimos a andar a la hora planificada, por la senda del Yelmo (ojo no confundir con la de La Pedriza), la cual nos llevó en continuado ascenso hasta lo más alto de la montaña, desde la que se observa un precioso paisaje incluyendo parte del Pantano de San Juan. La climatología nos estaba acompañando, pues, aunque hacía un poco de fresco, el cielo estaba despejado y la temperatura era aceptable.

Tras haber recorrido parte de la Cuerda de la Parada, comenzamos el descenso por un cortafuegos en vertiginosa bajada (a las que ya estamos acostumbrados) y llegamos a un claro donde tomamos el almuerzo de media mañana y saboreamos el delicioso vino de varias botas que nos acompañan en todas las marchas (delicadeza de varios senderomagos a los que desde aquí agradezco su detalle). 

Con fuerzas renovadas, continuamos la marcha por el llamado camino del Oso, hasta alcanzar el río Cofio, al que bordeamos hasta llegar a una cadena montañosa de grandes piedras, por la Loma del Cerro del Yelmo, que tuvimos que ascender no sin grandes esfuerzos, para alcanzar otra vez la cómoda senda del Yelmo. En este momento ya estábamos a tope de esfuerzo, debido a las continuas subidas y bajadas, la mayoría de las veces a campo a través o por minúsculos senderos, bordeados de jarales y otro tipo de matorrales.

Comimos en un hermoso paraje, rodeados de grandes piedras y preciosas vistas del Pantano de San Juan. Después de un corto descanso, retomamos el camino, a veces inexistente, hasta llegar al mirador del pantano. Desde allí las vistas eran espectaculares e inigualables. También se observaba desde las alturas, el río Alberche en su unión con el pantano.

Desde allí, iniciamos un continuado y peligroso descenso, hasta alcanzar el muro de la presa, y continuamos descendiendo por un sendero escalonado, hasta la carretera de la central hidroeléctrica del pantano, donde bordeamos el rio Alberche, y alcanzamos por fin, el restaurante donde degustamos las ansiadas cervezas.

En resumen, una preciosa marcha, muy variada, con bellos paisajes, grandes vistas panorámicas y con un clima fabuloso a la que califico con 4,5 sicarias.
Nicolás

FOTO REPORTAJES