Mostrando entradas con la etiqueta z1010. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta z1010. Mostrar todas las entradas

miércoles, 10 de octubre de 2018

Excursión 426: Cabeza Grande y Cerro Matabueyes

FICHA TÉCNICA
Inicio: Parque Robledo
Final: 
Parque Robledo
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia:  18,5 Km
Desnivel [+]: 548 m
Desnivel [--]: 548 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas y agua: No
Ciclable: En parte
Valoración: 4
Participantes: 35

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta


















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RESUMEN
La excursión de hoy estaba pensada como un ejercicio para hacer hambre y ganarnos así una chuletada en casa de Ricardo, empeñado en repetir la que nos ofreció en otra ocasión. 

En la urbanización Parque Robledo de Palazuelos de Eresma (Segovia) nos reunimos los 35 participantes de esta ruta, 5 de ellos venían con nosotros por primera vez.

Iniciamos la marcha saliendo en dirección sureste a las afueras de la urbanización, conectando con la Cañada Real Soriana Occidental, que unía Ayllón con Villacastín, por la que seguimos en dirección suroeste, entre campos amarillentos y la vista puesta en los dos promontorios que divisábamos al fondo, Cabeza Grande y Cerro Matabueyes, nuestros objetivos de hoy.

Cruzamos la carretera que viene de la Granja de San Ildefonso y al poco nos internamos en una explanada salpicada de arbustos con amenazadores carteles de "Zona Militar" y "Zona de caída de Proyectiles", a los que no hicimos mucho caso hasta que un poco más adelante vimos que la cosa iba en serio al cruzamos con una patrulla militar bien pertrechada que estaba de prácticas.

Pasado el susto, llegamos a la antigua Casona de Esquileo de Santillana, construida en 1745, con licencia de Felipe V. En este rancho se esquilaban las ovejas al llegar el mes de mayo, fue abandonado al decaer la trashumancia hacia la segunda mitad del siglo XIX, daba pena ver el estado ruinoso de lo que debió ser un lugar muy concurrido.

Entre curiosos toros negros, que nos miraban algo desafiantes a nuestro paso, continuamos el camino para al poco llegar a un tramo del azud de captación de agua que los romanos construyeron para abastecer a Segovia, que acaba en su famoso acueducto. Dos mil años después, se sigue desviando agua potable a los depósitos de Revenga para su almacenamiento.

Desde aquí, iniciamos el ascenso a nuestro primer objetivo, abandonando al poco la Cañada, para seguir en dirección sureste por una serpenteante senda que remonta la loma de el Pasadero entre encinas, pinos, robles y jaras hasta coronar los 1.428 metros de altura de Cabeza Grande.

Tras las fotos de rigor en lo más alto, paramos a tomar el tentempié de media mañana resguardados en sus riscos. Al terminar, nos acercamos al vértice geodésico, que casi nos pasa desapercibido, al estar situado algo retirado de los riscos más llamativos.

Antes de iniciar el descenso del cerro, nos acercamos a ver las trincheras y un búnker todavía en buen estado. Continuamos, en dirección sureste, sin senda aparente, entre matorral seco hasta cruzar una alambrada y enlazar por una amplia pista que bordea la finca de Cabeza Gatos entre robles de los que agradecimos su sombra.

La pista conectaba con la carretera que une Valsaín con Revenga, y por ella continuamos. Cruzamos la Pradera de Nava del Rey, jalonada de vacas tranquilamente recostadas, dejamos a nuestra derecha un monolito indicador del Parque Nacional de Guadarrama con la inscripción "Puerta de Santillana" y llegamos al collado de la
Cruz de la Gallega.

Tras hacernos la foto de grupo. éste se dividió en dos, unos se fueros directamente al punto de partida, bordeando el cerro de Matabueyes, el resto nos fuimos directos a su cima, que alcanzamos tras ascender por una pista con un par de cerradas curvas.

Desde los 1.483 metros de su cima disfrutamos, con un fuerte viento, de amplias vistas, encaramados, para mejor visión en el techo de la caseta de vigilancia contra incendios que hay en la cumbre. Desde ella escudriñamos la mejor forma de bajar, decidiéndonos hacerlo por su cara sureste.

Al poco ya habíamos alcanzado la fuente de las Chozuelas, que más parecía un abrevadero para el ganado. Desde allí, sin senda que seguir, tratando de evitar los matorrales, continuamos el descenso hasta alcanzar un muro de piedras que saltamos para así conectar con el Cordel de Santillana.

Pasamos junto a la fuente de San Pedro, cercana a un humedal refugio de anfibios, y al poco alcanzamos un cruce por el que pasa el Camino de Santiago, del que nos separaban "solo" 587 km.

Desde este punto, cercano a la Casona de Esquileo de Santillana, donde estuvimos, conectamos de nuevo con la Cañada Real Soriana Occidental, y desandando el camino seguido, regresamos a la urbanización Parque Robledo, donde nos esperaba una estupenda barbacoa que Ricardo y algunos voluntarios habían preparado, lo que ayudó, y mucho, a que esta excursión se hiciera merecedora de una puntuación de 4.
Paco Nieto

FOTO REPORTAJES

miércoles, 10 de octubre de 2012

Excursión 107: Cabeza Cerugea desde Patones

FICHA TÉCNICA
Inicio: Patones de Arriba
Final: Patones de Arriba
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia:  12,9 Km
Desnivel [+]: 520 m
Desnivel [--]: 513 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 5
Participantes: 19

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta


 



















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta















TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
 
RESUMEN
Corta pero intensa marcha la de hoy. Además tenía todo para ser un éxito: salida y llegada desde un pueblo muy especial para el GMSMA: Patones de Abajo con nuestro querido Bar Manolo.

Después de “saltar” de Patones de Abajo a Patones de Arriba, pronto salimos del “Pequeño Reino de Patones” por su pequeño puente de pizarra cerca de la Fuente Nueva y el lavadero municipal.

Poco a poco, fueron desapareciendo los últimos edificios del pueblo, autentico museo de la arquitectura negra de la Comunidad de Madrid y nos adentramos en la Sierra de Patones.

Un paisaje infinito de pequeñas elevaciones que oscilan entre los 900 y los 1264 metros con una gran variedad de flora y un autentico concierto de olores y colores. Entre todas las plantas y arbustos, uno tuvo mucho éxito entre los senderomagos: el enebro de la ginebra ¿Por qué será? (Como anécdota, decir que solo las plantas femeninas dan bayas y para eso tiene que tener al lado algún arbusto masculino…).

A lo largo de la mayor parte del recorrido, uno se sienta totalmente perdido pues no se ve civilización alguna a la vista. De no ir “con Antonio” más de uno se hubiese perdido.

Después de esta travesía del “desierto”, llegamos a una carretera que cruzamos y de repente nos encontramos con unas vistas maravillosas de gran parte del embalse del Atazar (Por cierto, necesita muchas precipitaciones).

Una vez hechas las fotografías de rigor, nos topamos con un cortafuego impresionante no solo por su anchura sino sobre todo por su pendiente y longitud pero era el único camino para culminar nuestro objetivo, el pico Cerugea.

No sé si fue por el esfuerzo tremendo de la subida o por la situación política que vivimos en España pero uno, espontáneamente y con un par, proclamó la independencia del pico Cabeza Cerugea...

Después de que la cámara fotográfica de José María nos hiciera la autofoto de grupo tardando una “eternidad”, emprendimos la ruta de vuelta.

Bajamos de nuevo el cortafuego terminando de “apañar” nuestras pobres rodillas, cruzamos la carretera y nos adentramos de nuevo en la inmensidad de la sierra pobre de Madrid pero esta vez, y para hacerlo más difícil, la organización nos llevó por un camino más propio de la selva brasileña que de la campiña española: nos tenían que haber dicho de llevar los machetes.


El sendero recorría el fondo de un profundo cañón formado por todos los arroyos de la zona no apto para transitar durante una tormenta o en tiempo de mucha lluvia (Por supuesto, esto no es una crítica a la organización pues a los del GMSMA nos gusta cuanto más duro el camino, mejor).

Habíamos recorrido “solamente” 12,85 km pero muy rompepiernas con continuas subidas y bajadas y fue un alivio cuando vimos las primeras casas de pizarra de Patones de Arriba. Ya todos pensamos en caluroso recibimiento del Bar Manolo y en sus platos combinados.

Y así fue: María había preparado las mesas con varias sombrillas para que no nos molestara el sol, todo un detallazo y por supuesto, los platos combinados no defraudaron a nadie.

Aprovecho desde aquí para agradecer a Paco el sustituirme la semana pasad
a ante
la Agencia Madi Senderismo y para que no se diga que yo no pongo también el mayor empeño en sacar a la agencia la nota más alta posible para cada excursión, tengo el gran placer de anunciaros que he conseguido yo también de la agencia su máxima nota de 5 Sicarias en su escala de 5 Sicarias para esta marcha y eso a pesar de que en esta no “hemos batido ningún record de participantes, ni de chicas, ningún récord de ex telefónicos, tampoco se podía apelar a aspectos culturales jamás vistos etc…”

Y no olvidéis que tenemos, gracias a Paco Nieto, un blog propio que es un autentico tesoro donde encontrareis todo lo referente a nuestro querido grupo de senderismo GMSMA: 
Antolín

FOTO REPORTAJES
* Foto reportaje de Antolín