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miércoles, 22 de abril de 2026

Excursión 910: Los cantiles de Rivas-Vaciamadrid y visita a la fábrica de cervezas La Chula

FICHA TÉCNICA
Inicio: Rivas-Vaciamadrid
Final: Rivas-Vaciamadrid
Tiempo: 2 a 3 horas
Distancia: 7 Km 
Desnivel [+]: 118 m 
Desnivel [--]: 118 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: No/No
Ciclable: Sí
Valoración: 5
Participantes: 33

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta












TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

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RESUMEN
Treinta y tres senderomagos, nos reunimos en Rivas-Vaciamadrid, para completar una jornada deportiva-gastronómica, en la que realizamos una marcha de unos 7 kms y algo más de 100 metros de desnivel, por los alrededores de Rivas-Vaciamadrid. Después, visitamos una fábrica de cerveza muy peculiar, donde nos explicaron, todo el proceso de producción y envasado de sus productos, y nos ofrecieron la cata de 4 cervezas, acompañadas de vituallas preparadas para la ocasión.

Quedamos en el parking Laguna del Campillo, ubicado en las afueras del pueblo. Es un día muy soleado, con temperatura muy agradable y con un ligero viento, que se agradecía.

Iniciamos la marcha, desde un punto elevado, con extraordinarias vistas y gran panorámica de los Cortados de Rivas y el Cerro del Puil. Andando junto a los Cortados, nos asomamos a la Vega del Río Jarama y Las Lagunas de Velilla.

Se aprecian a la lejanía los acuíferos, y la amplitud de la Laguna del Campillo, la segunda más extensa del Parque Regional del Sureste, (la más grande es la del Porcal), cuyo origen, es fruto de la explotación de áridos, durante los años 60-70 del siglo pasado.

Los Cantiles o grandes cortados de los montes que acompañan al rio Jarama, a lo largo de su curso, se han ido esculpiendo a lo largo de millones de años.

Son espectaculares desfiladeros, presentes a lo largo de todo el río Jarama y en la zona final del río Manzanares.

Los más característicos se encuentran en la zona de la Laguna del Campillo, el Piul, y El Espolón de Rivas-Vaciamadrid. Son cerros yesíferos, que surgieron, tras la evaporación de masas de agua, ricas en sales, durante el Mioceno, en la primera época del periodo Neógeno, que abarcó aproximadamente desde hace 23 hasta 5 millones de años. Se caracterizó por un enfriamiento global y clima más seco.

La vegetación que encontramos, mayormente, el jabunal (mata perenne leñosa, que crece en suelos yesosos y secos) y que tiene cualidades jabonosas. En la parte baja de las laderas, abunda el esparto.

Nuestra excursión, la realizamos, por una senda próxima a los acantilados, desde donde vemos el Campillo de San Isidro, pasamos por el Barranco del Búho, y llegamos al mirador de la Laguna del Campillo.

Aquí realizamos una parada de reagrupamiento, observamos las excelentes panorámicas y algunos descansamos en un banco de madera estratégicamente situado.

Las vistas son espectaculares. Se observa en la lejanía, el famoso puente verde-azulado, por donde transitaba el famoso tren de Arganda.

A unos 5Kms del inicio de la marcha, giramos a la izquierda, atrochamos, y llegamos a un cruce de caminos, que nos lleva rápidamente al aparcamiento, donde habíamos dejado los coches. 

Teníamos que recoger los vehículos, para dirigirnos a la fábrica de cervezas artesanales La Chula, donde habíamos quedado para realizar una visita guiada a sus instalaciones

La idea de visitar esta fábrica surgió, por un reportaje, de la visita de la Presidenta de la Comunidad de Madrid, a esta cervecera, donde ensalzaba la calidad de sus productos.

Además elogiaba a los emprendedores que la habían creado, y ensalzaba unas cervezas producidas con agua del Canal de YII. Cervezas genuinamente madrileñas

Llegamos a la fábrica, y allí, nos esperan los responsables del lugar. Nunca habían tenido una visita tan numerosa.

Nos explican el proceso de producción, de cada una de las cervezas que producen. Disponen de enormes cubas de acero inoxidable (una por cada tipo de cerveza), en las que realizan la molienda, maceración, filtrado, ebullición, fermentación, maduración y posteriormente el envasado.

Inicialmente se tritura la malta (comúnmente cebada), para extraer el almidón interior. Nos explican que el amargor de la cerveza IPA, se logra mediante la adición de lúpulo, durante el proceso de ebullición, lo que libera ácidos alfa, que isomerizan. A mayor tiempo de hervor, mayor amargor.

Antiguamente se añadía más lúpulo del normal, para que la cerveza aguantase sin estropearse. en los largos transportes por barco.

La visita, continuó, con catas de las cuatro cervezas más interesantes, las cuales olfateamos, y saboreamos con gran interés.

Nos habían preparado, unas mesas con abundantes raciones y aperitivos, que nos ayudaron a paladear las excelentes cervezas de La Chula, sin que nos dañara en exceso, su graduación alcohólica.

Con esta excursión conseguimos reunir a miembros del grupo que hacía tiempo que no asistían a las rutas (cuestiones físicas, lesiones, dureza de las marchas, etc), y hemos disfrutado de una estupenda jornada festiva. 

Por esta razón, por las preciosas vistas del valle del Jarama, sus bellas lagunas y por la estupenda visita a la fábrica de cervezas La Chula, califico esta excursión con la máxima nota, 5 sicarias
Nicolas Pizarro


lunes, 22 de abril de 2024

Excursión 770: Ruta Vicentina. Playa da Bordeira - Playa do Amado. Portugal

FICHA TÉCNICA
Inicio: Playa da  Bordeira. Portugal
Final: Playa do Amado. Portugal
Tiempo: 2 a 3 horas
Distancia: 8,1 Km 
Desnivel [+]: 167 m 
Desnivel [--]: 179 m
Tipo: Sólo ida
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 
Participantes: 19

MAPAS 
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RESUMEN
La Costa Vicentina tuvo un papel destacado en el siglo XV, el inicio de los descubrimientos de ultramar, pero también destaca por esconder tesoros de naufragios, como los del navío La Condesa de la armada española.

El 22 de abril del 2024, también tuvo un papel destacado, esta vez para nuestro intrépido grupo del GMSMA, que decidió enfrentarse a uno de los tramos más pintorescos (y calurosos) de la Ruta Vicentina. Una etapa costera que prometía paisajes de postal, cigüeñas en su hábitat y, al final, el premio de los percebes portugueses.

Comenzamos temprano en la Playa da Bordeira, con su arena dorada extendiéndose como si nos invitara a quedarnos allí el día entero. Pero no, el GMSMA no se amedrenta ante la tentación de la pereza. Bueno, casi todos. A pocos kilómetros, entre el Mirador de Punta da Carrapateira y la Punta Zimbreirinha, Paco, Marcos y otros cuantos desaparecieron misteriosamente, cogidos de la mano como si escaparan de algún peligro invisible (quizá, y solo quizá, del calor). Los que quedábamos, entre risas y teorías sobre su destino, seguimos adelante, embelesados por los acantilados y las cigüeñas posadas en las rocas.

Desde lo alto de cada mirador, por ahora ya estábamos en el de la Playa de Concheiros, después de haber dejado atrás la Punta da Carrapateira y la de Zimbreirinha.

La costa nos regalaba paisajes que parecían sacados de un cuento. A lo lejos, Olga divisó unos molinos de viento, pero su entusiasmo cervantino los convirtió en gigantes de un campo de batalla quijotesco. Fue difícil convencerla de que no estábamos en La Mancha, sino en el Algarve.

El calor empezó a hacer de las suyas. Twitter y Kiro, nuestros perros compañeros de ruta, caminaban como si arrastraran la mismísima línea del horizonte.

Kiro incluso logró contagiarle su agotamiento a Lucio, quien, sorprendentemente, ese día solo logró llamarle 700 veces. ¡Un récord de discreción para él!

La ausencia de la habitual parada del ángelus, a la altura de Punta do Pau, convertida en la parada del cabrón, con perdón, para los más rezagados, fue una decisión unánime.

La ilusión de llegar a la meta y sumergirnos en la promesa de un baño en la Playa do Amado, seguida de un festín de percebes, nos daba las fuerzas que el calor nos quitaba.

Cerca de la Playa de Portinho do Forno, cruzamos un antiguo poblado pescador islámico que, siglos atrás, debió ser un refugio fresco para sus habitantes.

En nuestro caso, fue más bien un breve alto para beber agua y lamentar no haber nacido cigüeñas, aquellas privilegiadas que descansaban plácidamente en las rocas.

Después, seguimos nuestra ruta por la costa hasta llegar a la Punta do Castelo, otro mirador que nos regalaba una panorámica impresionante del océano.

Los paisajes costeros seguían siendo hermosos, y el aire salino nos llenaba de energía, aunque el calor seguía haciendo de las suyas.

Finalmente, llegamos al destino tan esperado: la Playa do Amado. El nombre le hace justicia, porque después de caminar bajo el sol, la amamos profundamente.

Los más valientes se lanzaron al agua, mientras otros se limitaban a remojarse los pies, disfrutando del frescor como si fuera un regalo divino.

Y al final, la recompensa: una generosa cantidad de percebes, esos pequeños tesoros marinos que justifican cualquier esfuerzo. Mientras los saboreábamos, entre bromas y anécdotas del día, descubrimos que Paco, Marcos y demás no habían escapado del calor ni de nosotros, sino que habían hecho una breve escapada para encontrarse con unos bombones del GMSMA en Burgao, donde disfrutaron de una comida deliciosa antes de reunirse con el grupo para nuestro emocionante paseo en barco. Un plan sin duda brillante que nos dejó sin malos pensamientos, solo envidia sana y muchas risas compartidas.

Así, con la barriga llena, el espíritu renovado y el recuerdo de un día redondo, cerramos otra jornada inolvidable en el GMSMA, donde cada paso es una aventura y cada miércoles, una historia que contar.

Así, con la barriga llena y el espíritu renovado, cerramos otra jornada inolvidable en el GMSMA, donde cada paso es una aventura y cada miércoles, una historia que contar.

Le otorgo un 4, por el calor que pasamos, me han dado ganas de ponerle un 4, por el exceso de calor, a esta ruta de percebes, cigüeñas y Gigantes de Carrapateira, pero finalmente le otorgo un 5.
Sol González

VÍDEOS DE LA RUTA

FOTOS DE LA RUTA
FOTOS DE LA EXCURSIÓN EN BARCO

ETAPAS RUTA VICENTINA

miércoles, 22 de abril de 2015

Excursión 229: La Mariposa de Pinares Llanos

FICHA TÉCNICA
Inicio: Peguerinos
Final: Peguerinos
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 15,2 km
Desnivel [+]: 464 m
Desnivel [--]: 464 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: En parte
Valoración: 3
Participantes: 33

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta






















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
* Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC
* Ver esta ruta en Wikiloc

RESUMEN

El otro día me encontré con mi amigo, ese que me envidia y me pregunta por la excursión de los miércoles. ¿Qué tal Manuel el miércoles?, ¿Dónde fuisteis?. Tengo que deciros que mi amigo trabaja y daría lo que fuera por acompañarnos los miércoles, pues le encanta la montaña, el campo,  la naturaleza, los amigos, las mariposas, las cervezas…….

Cuando le comenté que ayer estuvimos en el pueblo de Peguerinos, en Ávila por los Pinares Llanos en busca de una famosa mariposa que tiene nombre de mujer, se intrigó, pues no conocía la historia. Al final me pidió que le contara la historia y la descripción de la excursión.

Quedamos en la plaza del pueblo de Peguerinos, que a estas horas estba desierta. El día comenzaba bien, un día estupendo azulado y soleado con buena temperatura, pero la llegada de algunas nubes acompañadas de un ligero viento, me hizo pensar que no íbamos a tener un buen día.

Allí estábamos todos. Empezamos a andar cuando levantó el banderín Antonio, pero vimos venir un coche, ¡es Javier!. Venía tan acelerado que se dejó el coche encendido durante todo el tiempo que duró la excursión, eso sí al “ralentí”.

Comenzamos la marcha alrededor del embalse de La Aceña, camino ancho, plano y fácil.

Al rato, como a unos 2 Km, llegamos a un punto en el que giramos a la izquierda, encontrándonos con una pared. ¡Uffff!. Después de un buen rato subiendo alcanzamos la cima, donde nos esperaba unas vista formidables del pueblo de Peguerinos y del embalse de La Aceña. Aquí hicimos una pequeña parada para reponer fuerzas después de la subidita.

Este  embalse es de los más nuevos, se inauguró en el año 1991. Y es el  que se encuentra a más altitud de todos, sus aguas proceden del río Aceña (aguas que por cierto bautizaron en cuerpo y alma a la nueva senderomaga Rosa C.)  y puede trasvasar sus aguas al embalse de La Jarosa 
a través de dos túneles con una longitud total de 10 kilómetros. Su capacidad de almacenaje es de 24 Hm3.

Seguimos la marcha  por una pista ancha en la que los pinos habían desaparecido. Nos encontramos con un ganadero que llevaba en su 4X4 de los años 90, el desayuno a sus vacas y caballos, algunos tipo percherón, ¡Qué patas!, ¡Que osobucos!. Este hombre nos dijo que atáramos a nuestros perros y así lo hicimos. Nos tuvimos que parar por el paso del ganado hacia lo alto de la montaña, como si de un paso a nivel se tratara. La tirada de fotos no paraba.

El grupo, como es habitual empezó a estirarse. Comenzamos a descender, ahora sí, entre pinares. Cruzamos el arroyo de Navalacuerda sin problemas, no tuvimos que utilizar ninguno la pértiga. Llegamos a la Casa de La Cueva, un alojamiento rural en plena Sierra de Guadarrama, allí en sus magníficas praderas nos comimos los bocatas y de postre unos bombones por cortesía de Ana C.

Todo ello regado con el estupendo vino de Jumilla del tío de la bota, que no es otro que José Luis FG. Por cierto quedamos en pedir un camión cisterna para todos los senderomagos que lo soliciten. ¡Qué éxito!. 
Marcelo creo que tu vino tiene los días contados. Aunque pensándolo bien, tienen cabida los dos.

Pero hubo más, baile y música que trajo Fernando. Aquello parecía un campamento juvenil de verano en pleno mes de julio.

Ahí estaba Paco R. “Cayenne”  tirado por los verdes suelos jugando con Teo (se notaba que no había comido mucho), estaba ágil como un gato.

Seguimos la marcha en busca de la placa de bronce conmemorativa al descubrimiento en Los Pinares Llanos de ésta preciosa mariposa llamada Graellsia Isabelae. Graellsia se debe a su descubridor el Dr. Graells e Isabelae, por habérsela dedicado éste a Isabel II.

Este lepidóptero es el más bello de Europa y uno de los más grandes. Su tamaño es de 8 ó 9 cm, es nocturna y aparece en primavera.

Al igual que en la mayoría de las grandes mariposas nocturnas lo mejor para distinguir los sexos son las antenas plumosas del macho.

Esta vez tampoco la vimos. Difícil si es nocturna. Pero eso sí, nos vimos todos en la foto de grupo  junto a la placa. Y allí nos abandonaron Ana, José Luis H. y Marcos.

Continuamos la marcha por praderas soleadas hasta que llegamos a una elevada formación granítica, con piedras gigantescas, situadas en un sitio privilegiado, dónde desde su cima se podía contemplar unas maravillosas vistas de  Los Pinares Llanos, pinares formados por el pino ibérico el Pinus Silvestre.

Empezamos a bajar por una pendiente muy pronunciada, hasta que llegamos al río Aceña. Allí hicimos una paradiña esperando al grupo.

Momento que aprovechó  una valiente para darse un baño, con el pretexto de ir a coger agua.

No le faltaron ofrecimientos de todo tipo de prendas, menos ropa interior, tenía de todo. Rosa, espero que el móvil se te haya secado- marinado con el arroz.

Algunos creyendo que teníamos que cruzar, se buscaron la vida y pasaron. No hizo falta pues más adelante había un hermoso puente.

Después de bordear  un poco el pantano llegamos a Peguerinos. Algunos se cambiaron de calzado, otras de pantalones. Rosa C. se puso los pantalones de recambio de Santiago. Eso sí Rosa estaba un poco molesta porque los calcetines que le había dejado Paco C. le estaban pequeños, cuestionándose si Paco lo tenía todo pequeño. Creo que Paco se lo aclaró luego en privado.

Y llegó lo mejor del día, las cervezas que nos invitaron Paco C. Melchor por sus cumpleaños y Javier B. como castigo por llegar tarde. 

El  bar se llamaba Cesárea, todo ello amenizado con el himno del Atlético de Madrid que se sacó Fernando S. del “ __Bose__”  y con el baile correspondiente.

Al final tuvimos un buen día, con 33 buenas compañías (5 chicas y 3 perros)  y con muy buen rollo que hicieron que los 15,2 Km andados nos pareciesen 5. Excursión para todos los públicos. Por todo ello le concedo 3 sicarias.

¡Qué bien os lo pasáis¡ --me dijo mi amigo.
Intentamos, le contesté.
¡A ver si un día puedo ir con vosotros¡.
No va a poder ser,  le contesté. -¡Por qué!
Porque sólo admitimos chicas. - ¡Quéeeee!.
Manuel Crespo