miércoles, 12 de marzo de 2025

Excursión 834: Castillo de Castilnovo por la senda del río San Juan

FICHA TÉCNICA
Inicio: Castroserna de Arriba
Final: Castroserna de Arriba
Tiempo: 6 a 7 horas
Distancia: 17,1 Km 
Desnivel [+]: 109 m 
Desnivel [--]: 109 m
Tipo: Ida y vuelta
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 5
Participantes: 45

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta
















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














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RESUMEN
El punto de encuentro hoy era la iglesia de Castroserna de Arriba, un pueblo del que muchos no habíamos oído hablar hasta ahora.

Mientras nos organizamos Nicolas pregunta: “¿Cuántas excursiones llevas, Sagrario?”. Sagrario contesta: “con la de hoy ya llevo 150”, ¡¡bien!!. ¡¡Bravo!! Entonces el observador estadístico que allí estaba, lo confirma, la felicita y añade: “Además Carmen M. con la de hoy hará 100 excursiones”.

Bueno, vamos al relato de la marcha: En total 44 senderomagos (que seríamos 45 cuando llegara Carolina) nos reunimos para caminar.

Celia, que había organizado la visita al castillo comprobó que todos hubiéramos pagado su importe. Y así comenzamos a andar por un parque, cruzando por un puente el río San Juan junto al que iba a discurrir toda la excursión. Jara, aun sujeta por su dueño, Carlos R. y Celia encabezaban la marcha. Lo primero que nos sorprendió fue un sabinar con ejemplares de gran porte y muchas otras sabinas más pequeñas a la orilla del río.

El día se anunciaba con una ligera probabilidad de lluvia, pero de momento era muy agradable. Como hemos dicho caminata por la margen derecha del río San Juan que lleva un buen caudal. No es extraño con las nevadas de la pasada semana que se ven claramente tiñendo de blanco las cumbres de los Montes Carpetanos. No atravesamos el río, sino que continuamos llevándolo a nuestra izquierda.

Recorrimos un par de kilómetros de marcha y empezamos a ver cosas raras: árboles con ojos, pequeños duendes, buhitos, …… y es que aquí comienza el llamado "sendero mágico" que curiosamente aún no había sido transitado nunca por el GMSMA.

Una rodaja de madera indica claramente el lugar. Los duendecillos también miran pasar sorprendidos a los senderomagos. Celia: guía, organizadora y responsable de que andemos por aquí nos hace fijarnos en muchos detalles: un águila tallada, una mesa que parece la de Alicia en el País de las Maravillas, un verde lagarto o dragón a la vera del sendero, ….

Un gran letrero nos advierte junto a otra bonita sabina: ¡¡No estropeéis la Magia!!

Llegamos a Castroserna de Abajo que es donde termina (o empieza) el mágico sendero. Entre Castroserna de Arriba y de Abajo hay 53 vecinos censados. Cifra sólo ligeramente superior a la cantidad de senderomagos que hoy recorren sus calles y campos.

A la salida de este pueblo comenzamos a ver un cañón de rocas en las que uno espera encontrar buitres. Pronto descubrimos uno y luego, con la vista puesta en los farallones, seguimos caminando, descubriendo más buitres de vez en cuando que nos deleitaron con sus majestuosos vuelos.

Salimos del cañón y tomamos una estrecha senda. Por esta zona el río tiene sus rápidos y con su fuerte caudal era muy espectacular.

Encontramos una valla, que pese a una recia puerta y el aviso de “cuidado con los perros”, se puede atravesar tranquilamente por un roto que tiene a la izquierda.

Y ya descubrimos una de las seis torres del Castillo de Castilnovo que era nuestro objetivo principal.

Junto a la entrada del salón real hicimos la parada para el tentempié de media mañana; allí estaba, efectivamente, Carolina con lo cual ya estábamos los 45 participantes. Dejamos las mochilas en la sala de entrada del castillo para reunirnos con Jairo (guía local) y que comenzará las explicaciones sobre la historia de este castillo.

Es una mezcla entre fortaleza y palacio, de planta cuadrada, en la cual destacan sus imponentes torres: tres prismáticas y otras tres cilíndricas. Ha sido habitado a lo largo de los siglos por el condestable Álvaro de Luna, por Juan Pacheco (marqués de Villena), por los Reyes Católicos y por los Velasco (condes de Castilnovo) entre otros.

Para mediados del siglo XIX, el dueño del castillo era un príncipe alemán, quien en 1859 lo vendió a José Galofré. De él, por herencia, pasó a los marqueses de Quintanar. En 1931 se declaró el Castillo de Castilnovo como bien de interés cultural. Finalmente fue adquirido por José Gárate Murillo que fue quien le dotó de todas sus connotaciones mejicanas y sus colecciones.

Del soleado exterior pasamos luego al patio de armas, en donde hacía un frío bastante significativo. Tras nueva explicación de Jairo, entramos en sus salas encontramos varias colecciones de lo más diversas: soldaditos de plomo, abanicos, espadas, vajillas, cuadros, etc…… Como dijo Nicolás solamente faltaba su colección de gorras y la colección de llaveros de este cronista.

Luego salimos a la terraza exterior y después visitamos sus dos bibliotecas: la de Miguel Alemán Valdés y la del Marqués de Lozoya, con más de 50.000 volúmenes.

También nos asombramos viendo el museo de CHARRERIA, con una amplia colección de monturas, trajes charros, arreos, sombreros, máscara de madera y muchas otras cosas relacionadas con los caballos y los toros. Por último, fuimos a otro recinto repleto de imágenes de la Virgen de Guadalupe.

¡Qué barbaridad de objetos tan diversos en este lugar que actualmente se alquila para eventos y BBC (bodas, banquetes y comuniones)!

Junto al castillo, Jairo nos tomó la foto de grupo y tras ella volvimos a la terraza donde sacamos los bocadillos y comimos. Al solecito que era muy de agradecer y terminando con un brindis con tequila. ¡Salud manitos!

Ya se nos había hecho la hora de regresar. Lo hicimos por el mismo camino de antes pero ahora a contracorriente del río.

Otra vez pasamos, en esta marcha de ida y vuelta, por Castroserna de Abajo donde vimos algunas fincas inundadas por el río y, finalmente, tras pasar, ahora sin detenernos, por el “sendero mágico” alcanzamos las casas de Castroserna de Arriba.

Llegamos pues a los coches después de 17'080 kilómetros caminados.

En resumen, una excursión muy bonita, muy cultural y sorprendente, con muchas risas, muchas alternativas y, como siempre, muy buen ambiente a la que califico con cinco sicarias.
José María Pérez

miércoles, 5 de marzo de 2025

Excursión 833: Del Puerto de Navacerrada al de la Fuenfría por el Carril del Gallo

FICHA TÉCNICA
Inicio: Puerto de Navacerrada 
Final: Puerto de Navacerrada
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 12,6 Km 
Desnivel [+]: 355 m 
Desnivel [--]: 355 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: No
Valoración: 4,5
Participantes: 30

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













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RESUMEN
A pesar del pronóstico de lluvia para el miércoles, a Antonio le pudieron más las ganas de pisar nieve y nos convocó diciendo: "Vamos a ver si hacemos una excursión con nieve de verdad esta temporada.

Como parece que ha nevado y va a seguir nevando vamos a hacer esta sencilla excursión desde el puerto de Navacerrada al puerto de la Fuenfría pasando por alguna de las praderas intermedias. Será una excursión con mucho frío"

Parece que esto último no llamó mucho la atención, porque a pesar del frío nos apuntamos un montón de gente, como si de un cómodo paseo se tratara.

Desde luego en lo primero no se equivocó, había nieve, pero frío no pasamos, pues por lo menos yo llevaba tantas capas de ropa que según pasaba el día me fueron sobrando.

Aunque prácticamente no cayó lluvia durante el camino, si que en muchos tramos con el viento nos iban cayendo las gotas de los árboles.

Además como íbamos todos bien pertrechados con impermeables de todos los colores le dimos alegría al día tan gris.

Nos reunimos en Venta Dos Castillas para iniciar la subida hacia la pista de El Escaparate. Como era de esperar, bastante gente en el puerto, muchos con caras de ser la primera vez que pisaban nieve, la indumentaria les delataba.

Por mi parte, aunque no lo pareciera porque iba bien equipada, iba de novata por ser mi primera marcha con nieve.

Al llegar al final de la carretera, con la residencia de los Cogorros de frente, paramos para ponernos los "pinchos" en las botas, porque el Camino Schmid, por el que íbamos a continuar, estaba muy nevado. Enseguida cruzamos la pista de El Bosque, que estaba especialmente resbaladiza sin su habitual senderito que da algo de confianza, con mucha precaución y rezando para que no bajara ningún esquiador a toda velocidad logramos cruzar todos, unos con más facilidad que otros.

El tendido del telesilla que le sigue, no parecía llevar mucha gente, pero estaba funcionando, seguro que el próximo fin de semana estará mucho más concurrido.

Seguimos por el nevado sendero que, poco a poco, se va internando en el espeso bosque de pinos, que va perdiendo suavemente altura por la sombría loma de Siete Picos.

Cruzamos el arroyo del Telégrafo, que llevaba bastante agua, y al poco paramos porque Carlos R fue a buscar el Cristo de los Gabarreros, situado a la izquierda del Camino Schmid, no muy lejos de él, a su lado se encuentra la fuente de los Gabarreros y Montañeros, medio oculta en unas rocas.

Y es que a nuestro magnífico guía Carlos le encanta hacer de explorador para descubrir todo lo que rodea los caminos, especialmente cuando se pueden encontrar fuentes.

De nuevo en el camino, pronto nos desviamos a la derecha para buscar otra curiosidad de esta zona, situada al final de la Pradera de Navalusilla.

Girando a la izquierda, en un pequeño claro, solitario y sin sendas que pasen cerca de él, solo y olvidado, encontramos un monumento con placa con la siguiente inscripción:

RAFAEL DÍAZ GARCÍA-PEÑA

IN MEMORIAM

18 ENERO 1948

FEDE

Al parecer es un homenaje de la Federación Española de Esquí (FEDE) a uno de sus miembros que refundó en ese año la FEDE.

Desde allí, medio campo a través, descendimos en busca del punto más bajo de la ruta, el arroyo de la Navilla, que vadeamos dando un salto por una zona propicia, porque el camino natural estaba desbordado de agua.

Proseguimos ascendiendo por un amplio camino, algo embarrado, pero sin nieve, lo que hizo que nos quitáramos los "pinchos" para caminar más cómodamente.

Algunos incluso se los quitaron varias veces durante el camino, pero en mi caso, que ya me había costado ponérmelos, decidí mantenerlos hasta el final para evitar esfuerzos adicionales.

Tras vadear, con otro salto, el arroyo Ventoso, y subir con ligera llovizna una cuesta, alcanzamos la Pradera de Navalviento, que estaba preciosa, toda blanca.

Bajo unos pinos paramos a tomarnos el tentempié de media mañana y descansar un poco, no mucho porque el tiempo iba a peor. Bajamos por una senda poco apreciable hasta conectar con el Carril del Gallo, como otra vez estaba todo nevado, nos volvimos a poner los "pinchos".

Por este amplio sendero ascendimos hasta el encuentro de la Senda de los Cospes. La cuesta hizo que el grupo se dividiera en dos, de modo que cuando unos llegamos a la fuente de la Fuenfría, los otros ya volvían del Puerto del mismo nombre.

Soplaba un viento helador en el puerto de la Fuenfría, por lo que enseguida nos dimos la vuelta y ya todos juntos, regresamos por la Senda de los Cospes.

Al llegar al Camino Schmid, Antonio decidió tomar allí los bocadillos, para quien quisiera o continuar hasta el Puerto de Navacerrada.

Muchos elegimos esto último, porque estábamos deseando llegar cuanto antes a la meta, en vista de que parecía ir a peor el tiempo. Gracias a la buena compañía y animada charla, fui aguantando a pesar de la dificultad de caminar con nieve.

Deshicimos el camino de esta mañana y volviendo a cruzar el arroyo del Telégrafo y la pista El Bosque, llegamos a la carretera de la residencia Los Cogorros.

Descendimos por ella hasta alcanzar Venta Dos Castillas, donde por fin alcanzamos el mejor momento del día, el poder reunirnos y compartir algo caliente, mientras esperábamos agradablemente a nuestros compañeros José María y Paco Donaire. 

Tras su llegada dimos por terminada la jornada, celebrando el buen día pasado y el éxito de haber llegado a buen término los 30 senderomagos.

Gracias a todos por compartir conmigo este día y en especial a Paco Nieto por su gran ayuda para realizar esta crónica.

Mi valoración para esta marcha es de 4,5.
Beatriz Castilla

lunes, 3 de marzo de 2025

Excursión 832: Valle de la Fuenfría y Miradores de los Poetas

FICHA TÉCNICA
Inicio: Las Dehesas. Cercedilla 
Final: Las Dehesas. Cercedilla
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 14.1 Km 
Desnivel [+]: 657 m 
Desnivel [--]: 657 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: No
Valoración: 4
Participantes: 36

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta




























PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













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PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
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RESUMEN
Una mañana fantástica con un tiempo excelente, nos volvemos a reunir los senderomagos en Cercedilla. Antonio, nuestro boss, le vemos con otros puntos en la frente. Está que no para, pero bueno, se tiene que cuidar un poquito para que esto continúe muchos años más.

Desde el aparcamiento de las Dehesas, comenzamos la subida con 36 senderomagos guiados por nuestro estimado Carlos Revilla. Algunos de nuestros componentes deciden ser ‘estrellas fugaces’ o lo que es lo mismo realizar una excursión un poco más corta.

Vamos realizando una subida tendida por el Camino Viejo de Segovia, que con la charlas de unos y otros se hace llevadera. A través de los pinares vamos divisando en las alturas la antigua Carretera de la República, que luego pisaríamos.

Nos vamos acercando a la zona del cruce de caminos de la Fuenfría y en el último tramo el grupo se divide. Unos van por un camino más sencillo, por la Calzada Romana, y otros nos arriesgamos a una subida más fuerte. No obstante todos confluimos, al mismo tiempo, en el Puerto de la Fuenfría para tomar el ansiado ‘ángelus’.

Sin prisas, nos tomamos un merecido descanso, vigilados por la montaña del Montón de Trigo. Repuestas las fuerzas, unos nos encaminamos al Collado Ventoso, mientras las estrellas fugaces se bajaban por la Calzada Romana.

Al llegar a la fuente Ventoso, seguimos nuestra ruta por la Senda de los Alevines. Y cuando ya llevábamos un tiempo, ocurre que nuestra amiga Sagrario se lesiona, esperando que pronto esté recuperada. Nuestros expertos montañeros aconsejaron bajarla por el mismo camino puesto que era más corto y menos abrupto. Por supuesto regresó bien acompañada.

El resto del grupo continuamos con destino a la Pradera de Majalasna para tomar el bocadillo montañés. Atravesamos unas zonas complicadas de rocas donde la ayuda de los compañeros, era inestimable.

Nuestro guía nos buscó un punto con buenas vistas donde comer y descansar, con impresionantes panorámicas del embalse de Navacerrada y de Valmayor, así como de los picos del Oso, la Pinareja o el cerro Minguete, ¡todo un espectáculo!.

Comenzamos el descenso visitando primero el Petroglifo del Buitre y al llegar a la Pradera de Navarrulaque, nos acercamos a ver el Reloj de Cela y nos dirigimos hacia los Miradores de los Poetas, el de Vicente Alexandre y el de Luis Rosales.

A partir de aquí, seguimos bajando por la Senda Sevillanos, Vereda Alta y Camino del Agua hasta llegar a las proximidades del embalse de la Venta, continuando por la senda que acompaña al arroyo de la Venta, cruzándolo por un puente de madera.

Tras acercarnos a la fuente del Tercer Retén solo nos quedaba subir a las Dehesas hasta llegar a Casa Cirilo, donde nos hidratamos con una refrescante cerveza y buena compañía.

Cómo resumen, copio las palabras de Ricardo Fernández: "Mira que he subido la Fuenfría un buen número de veces por el camino “habitual”, pero lo de hoy me ha sorprendido mucho y muy gratamente".

Por todo ello le adjudico 4 sicarias.
Pilar Muñoz