miércoles, 10 de junio de 2026

Excursión 929: Monte Abantos de amarillo

FICHA TÉCNICA
Inicio: El Tomillar. El Escorial 
Final: 
El Tomillar. El Escorial
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 13,9 Km 
Desnivel [+]: 776 m 
Desnivel [--]: 776 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: No
Valoración: 4
Participantes: 16

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

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RUTA EN RELIVE
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RESUMEN
La quedada fue en el aparcamiento de El Tomillar (El Escorial) a las 10h de la mañana para evitarnos algo de calor que estaba haciendo en esta época del año.

A esta ruta además de andarines también comenzaron con nosotros dos ciclistas. Este monte ha sido meta de etapa en alguna ocasión de la Vuelta ciclista a España.

El Monte Abantos es una montaña de la Sierra de Guadarrama en el Sistema Central.

En 1914 La Escuela de Ingenieros de Montes repobló Abantos con diferentes especies de pinos. En 1984 la UNESCO declaró al Monasterio del Escorial como Patrimonio de la Humanidad e incluía a su entorno natural, como el Monte Abantos. En agosto de 1999 sufrió un devastador incendio, quemándose 450 hectáreas de pino silvestre y resinero. Posteriormente se procedió a la repoblación.

Echamos a andar desde el aparcamiento de El Tomillar, pasamos por el área recreativa del mismo nombre e iniciamos la subida por un sendero, que si bien al principio no deja de estar sombreado entre los árboles, acaba siendo un camino de trazado incierto con dificultades de zarzas, raíces, pasos algo dificultosos, que tras varios arañazos en varios de los senderomagos, acabamos superando con éxito.

La peor parte se la llevó el guía, que al ir abriendo paso. sufrió unos cuantos rasguños. Pasamos el arroyo del Barracón con poco agua. El ascenso se va realizando de forma progresiva alternando tramos de pista con senderos más estrechos.

Llegamos a un tramo asfaltado que subimos y tras dar varias curvas alcanzamos la zona del Área Recreativa de la Penosilla, que dejamos a nuestra izquierda, e iniciamos el ascenso por un sendero que nos lleva a una pista donde empezamos a notar el intenso calor que nos esperaba esa mañana.

Calor superado por la belleza del espectáculo visual que nos ofrecían las retamas negras, que miden de 2 a 4 metros de altura, hojas muy escasas y racimos de flores amarillas en todo su apogeo.

Más adelante hicimos el ángelus con un poco olor a caca de vaca, pues es un lugar donde van a pastar. Cruzamos varias cancelas que estaban cerradas y que se deben dejar así. Encontramos muchas mariposas, por allí se pueden contemplar algunas en peligro de extinción como las Apolo o las Isabelinas.

Poco después, seguimos subiendo, aunque algunos al ver la imponente pendiente del cortafuegos, decidieron irse por otro camino, allí no había ni una sombra.

Seguimos por la pista que nos lleva a la cumbre del Monte Abantos, dejando el muro de piedra de la finca del Valle de los Caídos a la derecha, por allí si te asomas un poco se puede ver la Cruz de los Caídos y el Valle, renombrado desde octubre del 2022 con su antiguo nombre: Valle de Cuelgamuros.

En la subida por el camino nos llamó la atención una especie de espuma blanca que tenían algunas plantas. Esto lo produce un insecto llamado la cigarra o chicharra espumadora (Philaenus spumarius), que chupa la savia de la planta y expulsa su agua inyectándole aire produciendo la espuma y ocultándose en su interior para protegerse del calor y de los depredadores. Es un insecto que ha cobrado mucho protagonismo por ser el vector de enfermedades vegetales graves como la Xylella.

Después tuvimos que cruzar un pequeño pedregal y caminito a caminito llegamos a la cumbre con sus 1753m, lo primero que se ve son las antenas, luego la cruz de Abantos y el hito del vértice geodésico

Allí se te olvida lo que te ha costado subir, pues las vistas son impresionantes. Se puede contemplar entre otros: el embalse de Valmayor que recoge aguas del río Aulencia, el Monasterio del Escorial, casi toda la Sierra de Guadarrama,… 


Y con estas preciosas vistas se decide pasar un rato comiendo y celebrando el cumple de Jorge M, que nos deleita con unos bombones increíblemente no derretidos por el calor.

Y ahora toca la bajada. El primer tramo se realizó en zig-zag, siguiendo por un camino estrecho, pero con poca dificultad y además estaba sombreado por unos estupendos pinos.

El bosque vuelve a envolver el sendero y la sombra que ofrece la agradecemos intensamente. Tras un rato de descenso nos incorporamos a algún sendero de fuerte pendiente que hay que bajar con cuidado para no resbalar.

Tras unos minutos descendiendo, llegamos a la fuente de las Cebadillas o también llamada del Despegue, donde prácticamente todos reponemos las reservas de agua tras degustar el fluido fresquito que nos refresca.

Continuamos bajando y enseguida llegamos a un camino asfaltado y a continuación tomamos senderos variados hasta alcanzar el punto de inicio de ruta, el aparcamiento de El Tomillar, cerrando una ruta de 13,9 kilómetros con más de 800 metros de desnivel positivo acumulado.

Han sido horas de esfuerzo constante y satisfacción, de paseo entre pinares por arroyos y senderos y de unas vistas generosas de la Sierra de Guadarrama, lo que hace sentir satisfacción por el trabajo realizado, aunque el calor ha sido intenso.

Tras la ruta hubo celebración del cumpleaños de Jorge M. en el Restaurante el Tomillar, al lado del aparcamiento. Yo le daría a esta ruta 4 sicarias.
Carmen Martín

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