Mostrando entradas con la etiqueta Alpedrete de la Sierra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alpedrete de la Sierra. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de mayo de 2019

Excursión 463: Las jaras de Alpedrete de la Sierra

FICHA TÉCNICA
Inicio: Alpedrete de la Sierra
Final: Alpedrete de la Sierra
Tiempo: 3 a 4 horas
Distancia: 11,8 Km
Desnivel [+]: 365 m
Desnivel [--]: 365 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas y agua: Sí
Ciclable: En parte
Valoración: 4
Participantes: 20

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta
















TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
 
RESUMEN
Siguiendo las previsiones
de la meteorología
el parte nos predecía
pocas precipitaciones.
A las once nos juntamos
en la plaza de Alpedrete,
algo más de diecisiete.
Esta vez no madrugamos.

El cerro de Torrecilla
¡que oscuro nos parecía
al verlo en la lejanía!
la niebla nos lo tapaba.
Nosotros continuamos
atajando cortafuegos,
y empezaron los reniegos
por lo mucho que faltaba.

Empezó a llover un poco;
enseguida se paró;
lluvia de nuevo cayó,
lluvia cesó nuevamente;
y una docena de veces
esto se repetiría;
vaya meteorología,
¡era lluvia intermitente!

Se hizo por fin la parada
¿el Ángelus a la una?
Pues tarde se desayuna
cuando tarde se comienza.
Pero alguno conspiraba,
y mientras reposo hacía
al bar Manolo quería
ir a comer, ¡Qué vergüenza!

Después del corto receso
proseguimos el camino
con rumbo a nuestro destino,
¡En marcha!, pero ¡Atención!
se oyó un clamor popular:
«Ma-no-lo» dijo Antolín
y aquí comenzó el motín
¡posible sublevación!
otros tantos le siguieron
«Ma-no-lo» prosiguió el coro.
Sin pudor y sin decoro
comenzó la rebelión.

El jefe se hizo el duro
mas por su leve sonrisa
pareció no tener prisa,
y con aire socarrón
interpeló: ¿estáis seguros?
¿es que queréis desertar
y la cumbre abandonar?
Pues claro que sí, ¡copón!

Pero es sabido en el grupo
que una excursión no es muy buena
si al menos una docena
de kilómetros no ha.
Así pues para volver
aumentamos recorrido
jara y tomillo tupido,
subida aquí y otra allá.
Porque para bien comer
hace falta el ejercicio
si no, se convierte en vicio
¡Nuestra salud sufrirá!

Parad todos un momento
Qué pasa, que ha sucedido?
¡Melchor desaparecido!
Estábamos preocupados,
¡ni detrás ni por delante!
pero un mensaje en el móvil:
«Os veré en el automóvil»
nos dejo ya más calmados.

Terminada la excursión
fuimos, pues al bar Manolo
donde tomamos sin dolo
las cervezas con alcohol
chorizo, beicon, oreja,
panceta, lomo, morcilla,
huevos fritos con puntilla.
¡Fiesta del colesterol!

De las sicarias, supongo,
que por la sublevación
bajará la puntuación
del número en consecuencia,
pero por el atracón
esta subirá un montón,
aunque no es de mi incumbencia.
Paco Cantos

Esta autentica obra literaria de Paco Cantos debe ser la crónica de esta jornada pues recoge fielmente lo que allí sucedió y tengo muy poco que añadir, sólo que cuando Paco C. dice que yo, Antolín, empecé el motín pues tomo a Jorge como testigo que fue él, Paco C., que me susurró al oído «Ma-no-lo» y lo mío fue solo una reacción espontánea a tal sugerencia y a la lluvia y al cortafuego que acabábamos de “escalar” y a lo lejos que aparecía la cima del cerro Torrecilla.

Mi «Ma-no-lo» desencadenó inmediatamente un clamor popular demandando atrochar y para terminar, decir que el boss se dejó convencer muy fácilmente, sin ninguna oposición ni llamada al orden con amonestación pues enseguida sacó su móvil y con satisfacción, nos anunció la reservación.

La Agencia Mudi´s, después de una ardua deliberación y atendiendo a la opinión de Paco Cantos, ha otorgado a esta bella excursión, una calificación de 4 sicarias.

(Ha sido una gran alegría volver a incorporarme a esta gran Familia que formamos el GMSMA y espero que los que aun faltan por motivos de salud, puedan volver muy rápidamente).
Antolín

FOTO REPORTAJES

miércoles, 5 de febrero de 2014

Excursión 173: Las Parideras desde Alpedrete de la Sierra

FICHA TÉCNICA 
Inicio: Alpedrete de la Sierra
Final: Alpedrete de la Sierra
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 12,4 Km
Desnivel [+]: 400 m
Desnivel [--]: 430 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: En parte
Valoración: 4,5
Participantes: 33

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta









































PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC
Ver esta ruta en Wikiloc

RESUMEN
Por fin vino Antonio y su magia se volvió a manifestar: Se acabaron las neviscas, el frío helador y la lluvia impertinente; apenas una hora antes de comenzar la marcha, cesó la lluvia y salió el sol revistiendo de color todo el paisaje.

Era la primera vez que venía Manolo y estaba expectante ya en la plaza de Alpedrete de la Sierra.

Partió el grupo cuesta abajo, hacia la iglesia, por una calle que enseguida se hizo camino y al rato senda.

Juan, que iba a venir más tarde, esperó en el pueblo a Antonio V., quien se había perdido por esas carreteras de Dios; juntos hicieron una ruta más cortita.

La senda descendía hasta una pista por la que avanzamos hasta internarnos en un pinar remontando el terreno. Desde lo alto, las vistas eran cautivadoras: Al este las colinas interminables, al oeste el poblado de El Atazar encaramado sobre la presa, al frente la cuerda de la Centenera refulgente de nieve.

Siguiendo hacia el norte, llegamos al punto más elevado de la ruta, donde tomamos un tentempié acomodados bajo los pinos.

De aquí desciende hacia el sur un precioso caminito ornado de musgo, que tomamos encantados, pero que hubo que abandonar al poco ya que tocaba emprender el trecho aventurero que nunca puede faltar, o sea bajar entre matojos hasta un arroyo bravío, cruzarlo sobre unos troncos de dudosa estabilidad y remontar la ladera opuesta entre jaras, escobas y romero, abriendo una trocha al caminar; todos, menos Nicolás, que debió adivinar lo que sucedería después y, sin darse importancia, tomó un sencillo sendero en horizontal nada más cruzar el arroyo.

Se supone que quien logre atravesar el monte bajo de la ladera tiene el premio de encontrar en lo alto las anheladas “parideras de invierno”, lugares en que antaño se refugiaba el ganado cabrío en la época más dura del año. Nosotros no fuimos capaces de llegar y tuvimos que abrir otra trocha para bajar algo más allá hasta confluir con Nicolás, que esperaba paciente nuestro regreso.

A continuación descendimos a un vallecito encantador, por el que fluía  impetuosa la corriente del arroyo de Riduvia, con un caudal más que abundante.

Seguimos río arriba disfrutando del día soleado, del valle despejado y de la conversación, sin ser conscientes de que quedaba por afrontar otro reto más: Había que cruzar el arroyo proceloso. Se destacaba un tronco atravesándolo y algunos consiguieron mantener el equilibrio y llegar a la otra orilla, pero no parecía que todos pudiéramos hacerlo, así que Antonio decidió buscar alternativas. Se intentó cruzar por otro paso e incluso acarreamos troncos caídos para intentar mejorar el cruce, todo sin resultado, así que hubimos de desandar el camino hasta que llegamos a un estrechamiento del arroyo por donde parecía más fácil montar una pasarela.

Aquí José Luis R., “el pértiga”, intentó un salto, emulando a Serguéi Bubka, con tan mala suerte que cayó al arroyo de bruces, por fortuna sin mayor consecuencia que el alboroto subsiguiente. Los demás, ayudados por quienes habían cruzado ya, recogimos troncos en las proximidades y logramos construir un entramado lo suficientemente sólido como para que los más timoratos se atrevieran a pasar. Hay que decir, no obstante, que Isabel y Leonor ya estaban esperando al otro lado, pues, visto el percal, habían andado un poco más y habían cruzado por otro, formado por dos troncos, en un tramo menos arriesgado, con la ayuda de José María.

En alegre compañía, tras la proeza, remontamos la ladera, camino del pueblo, por un bello paraje rocoso por donde el agua jugueteaba. Era buen momento para confidencias y así Fernando S. manifestó que le ponían más los hippies que los seminaristas; no se decantó para nada entre las chicas yeyé y las novicias.

Enseguida llegamos a lo alto y avanzamos por hermosas praderas desde las que se contemplaba un amplio panorama; incluso nos saludó brevemente un arco iris a lo lejos. 

Bordeamos un soto de arbolitos con el terreno muy hozado por jabalíes y, poco más adelante, nos dieron la bienvenida al pueblo unos simpáticos muñecos, unas gallinas con su gallo presumido al mando y una señora de 92 años con ganas de cháchara.

Ya sólo quedaba ir al bar Manolo de Patones a zampar el bien merecido condumio; allí nos esperaban Juan y Antonio V. Fue una desilusión para muchos enterarse de que “la musa María” no trabajaba ese día.

No obstante, fuimos muy bien tratados y Leonor hizo los honores de imposición de la medalla centenaria a Joaquín como una profesional. Nuestro laureado senderomago improvisó un sencillo y emotivo discurso y, a petición de la concurrencia, nos obsequió, una vez más, con el himno informal del GMSMA: “El niño de las monjas”. José María: Va a ser muy difícil que nuestro himno formal alcance el hit parade, pero, si convencemos a Joaquín de que lo entone, se puede lograr.

En conclusión, un buen día con bonita ruta, sobre todo en su segunda parte, rematado con alegría comiendo opíparamente. Madi no podía por menos de otorgar 4’5 sicarias.
Melchor

FOTO REPORTAJES
Foto reportaje de Francisco Nieto
Foto reportaje de José María Pérez

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Excursión 073: Las Cárcavas de Alpedrete de la Sierra

FICHA TÉCNICA
Inicio: Alpedrete de la Sierra
Final: Alpedrete de la Sierra
Tiempo: 4 horas
Distancia: 13,6 km
Desnivel [+]: 678 m
Desnivel [--]: 677 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: No/No
Ciclable: No
Valoración: 4
Participantes: 13

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta






PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RESUMEN
Excursión que nos llevó a conocer las cárcavas de Alpedrete de la SierraIniciamos la ruta en la pequeña plaza de Alpedrete de la Sierra, en dirección suroeste, bajando al arroyo Regero del Bustar.

Desde allí ascendimos al Canal Alto del Jarama, siguiendo el GR-10, desde donde disfrutamos del impresionante valle del Lozoya a vista de pájaro.

Desde allí, bajamos hasta el pontón de la Oliva, para después continuar hasta cruzar el arroyo de la Lastra, desde el que iniciamos el ascenso a las cárcavas, por las que anduvimos entre su laberinto de calles cinceladas por el agua a la arcilla.

Tras contemplar esta maravilla de la naturaleza, ascendimos hasta el Cerro de Mingo Negro, máxima elevación de la ruta.

El resto fue casi todo en descenso, pasando junto al Barranco del Gato y la Hoya de la Cañada, que nos llevó, tras un último empinado repecho, de nuevo a Alpedrete de la Sierra.
Paco Nieto

Una vez más, una magnifica excursión la organizada por Antonio. Hasta el tiempo ha acompañado; primaveral. Las Cárcavas han sido para todos un gran descubrimiento, toda una sorpresa, ver lo que puede hacer la naturaleza. Pero cuidado, esta maravilla puede ser también una trampa.

La Agencia Madi Senderismo ha otorgado una calificación de 4 Sicarias en su escala de 5 Sicarias. Repite la misma nota de la semana pasada destacando el nivel de calidad al que ha llegado el GMSMA bajo la batuta de Antonio. Podría haber otorgado una nota más alta pero prefiere guardarse cierto margen de maniobra.

Bar Casa Manolo, todo un acierto. Memorables bocadillos y platos combinados pero lo más; el personal…
Antolín
FOTOS