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miércoles, 16 de abril de 2025

Excursión 840: Atalaya del Berrueco y ermita de Valcamino

FICHA TÉCNICA
Inicio: El Berrueco 
Final: El Berrueco
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 11,7 Km 
Desnivel [+]: 297 m 
Desnivel [--]: 297 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 11

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
* Ver esta ruta en Relive

RESUMEN
El miércoles anterior a la Semana Santa, 11 senderomagos nos reunimos en El Berrueco para iniciar una ruta sencilla con el ánimo de ir haciendo hueco para las torrijas venideras.

Antes de comenzar la excursión, decidimos recorrer este pueblo-museo porque parecía bastante interesante conocer algunas de sus calles y rincones.

Un poco de historia: Berrueco, del latín, Verrucus, que significa "peña o roquedo", de ahí la gran cantidad de elementos distribuidos por el pueblo hechos por los canteros en granito.

La ubicación de El Berrueco ha atraído a diversas civilizaciones dese los romanos hasta los árabes, lo cual ha contribuido a que se puedan encontrar vestigios arqueológicos y arquitectónicos de distintas épocas.

Durante la dominación romana no fue importante centro urbano, pero sí una zona de paso y acceso a recursos naturales como canteras de piedra.

Hay indicios de la influencia visigoda en algunos elementos arquitectónicos que se han descubierto en la región como la iglesia de Valcamino, que actualmente está vallada, pero con una maqueta-foto que refleja con detalle el edificio original.

Durante los siglos XI y XII pasó a formar parte del reino cristiano de Castilla. En el S XIII se integró en la Comunidad de Villa y Tierra de Buitrago, formando parte de una Red Hidalga, es decir, un conjunto de territorios gobernados por Hidalgos que tenían ciertos privilegios y deberes.

Con la llegada de la Edad Moderna, comenzaron a desarrollarse actividades comerciales, como por ejemplo la explotación y comercio de piedra. En el siglo XX, se produjo un periodo de modernización y cambios, se construyó el embalse del Atazar, completado en 1972, transformando el paisaje y la economía local.

Inicialmente tenía como objetivo principal abastecer el agua a la Comunidad de Madrid, pero su construcción también fomentó el turismo y la creación de infraestructuras. En la actualidad, el municipio conserva su encanto y autenticidad a pesar de la modernización.

A las 10:30 h, todos puntuales, comenzamos recorriendo el pueblo viendo los distintos elementos de la arquitectura de granito que han instalado por sus calles.

Pasamos junto abrevaderos, piedra de molino, pila de pesebre, hornilla palomera (acceso de entrada al palomar), potro de herrar, pila de lavar la ropa, rulo de era (para endurecer el suelo) y pila de la fragua.

Callejeando llegamos a la Iglesia Parroquial de Santo Tomás Apóstol, edificio realizado en varias fases en el siglo XIII, aprovechando un ermita mudéjar anterior. Tiene una torre de planta cuadrada y tres cuerpos de altura. Destaca su portada, formada por tres arcos de medio punto.

Desde su elevado mirador pudimos disfrutar de una de las mejores vistas de la sierra mientras nos hacíamos la primera foto de grupo. Terminamos el recorrido en el Vía Crucis.

Saliendo del pueblo, fuimos rodeando el embalse del Atazar, siguiendo la Senda de Genaro (GR-300), que el grupo recorrió en su totalidad hace unos años.

Se notaba la lluvia de días anteriores, ya que tuvimos que cruzar tres pequeños riachuelos en el camino con mucha agua. Como siempre, los primeros fueron poniendo piedras para facilitar el paso a los menos ágiles.

Los enebros se encuentran a nuestro paso, y mientras contemplamos el embalse de El Atazar, a alguno se le ocurrió que podíamos darnos un baño, pero la propuesta, como era de esperar, no tuvo seguidores en esta ocasión.

Hoy el grupo es muy tranquilo, caminamos sin bullicio entre las jaras a punto de florecer. El sol durante bastante tiempo fue nuestro compañero.

Lentamente ascendíamos hasta el Cerro Morro (1035m), donde tomamos el ángelus, mientras contemplábamos el bello paisaje que nos rodeaba.

Teníamos ante nuestra vista: Cabeza Cerugea, Cabeza Antón, La Tornera, Antena del cerro Matachines, Peña de la Cabra, Peña El Águila, los Montes Carpetanos, La Cabrera... y un montón de picos que iba desgranando Carlos para los que nos ubicamos con cierta dificultad.

Después de saciar el hambre, nos dirigimos a la Atalaya de Torrepedrera, comúnmente conocida como Atalaya del Berrueco. 

Es una torre-vigía de origen musulmán, construida en algún momento indeterminado entre los siglos IX y X, esto es, entre el emirato de Mohamed I de Córdoba y la época de Abderramán III.

Formaba parte de un sistema de atalayas, levantadas por los musulmanes en diferentes puntos de la Sierra de Guadarrama, que tenían como función vigilar los principales valles y vías de comunicación islámicos, ante posibles incursiones cristianas.

Esta red defensiva tenía una gran importancia militar, por su enclave en una zona fronteriza, conocida como la Marca Media de Al-Ándalus.

En 1983, fue declarada Monumento Histórico-Artístico, actualmente se utiliza como punto de vigilancia contra incendios.

Tiene una ferrata de acceso para llegar a la cima. ¿Cómo no íbamos a subir ?. ¡Pepa, Ángel, Celia... coronándola con la foto correspondiente!

Ya de vuelta, atravesamos senderos entre jaras y campos repletos de flores amarillas, alfombrando praderas y valles.

Y casi de casualidad, nos topamos con las ruinas de la iglesia de Valdecamino, una pequeña ermita rural ubicada en un altozano, junto a un manantial, entre dos afluentes del río Jarama, los arroyos Jóbalo y San Vicente.

El templo visigodo primitivo era una iglesia de nave única y cabecera rectangular, con un encachado que la eleva ligeramente sobre el nivel de solado del resto del templo. El ábside conserva, apoyado en su muro testero, un bloque prismático de caliza a modo de altar.

Se hallaron varias tumbas, en una de una de ellas, situada en el interior, se descubrieron los restos de una mujer mujer. Los dos enterramientos exteriores hallados, eran de niños, ambos depositados en tumbas excavadas a gran profundidad en la roca natural y tapadas por lajas de granito.

Al parecer, tras un prolongado abandono, la ermita volvió a ser utilizada como lugar de culto ya en época medieval.

La lluvia suave nos acompañó al final del camino, y dos paisanos no pasiegos, reacios a terminar tan pronto la ruta, se sentaron en una piedra plana para contemplar a lo lejos el pueblo, sólo les faltaba pastorear para completar la bucólica imagen.

Ya en el pueblo decidimos comer porque de haberlo hecho en el camino, la lluvia amenazaba y desistimos.

Así dimos por finalizada esta estupenda ruta por El Berrueco, museo de la cantería, entre el agua y la piedra, entre fluir y permanecer ante la historia.

Un 4 le otorgo a esta ruta, por lo disfrutado y visto.
Belén Suárez 

FOTOS

miércoles, 1 de octubre de 2014

Excursión 203: Cabeza Antón

FICHA TÉCNICA
Inicio: El Atazar
Final: El Atazar
Tiempo: 3 a 4 horas
Distancia: 11 km
Desnivel [+]: 578 m
Desnivel [--]: 578 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: No/No
Ciclable: En parte
Valoración: 4
Participantes: 36

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta






















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK
* Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
RESUMEN
El acceso por carretera a El Atazar es para disfrutarlo lentamente; es impresionante descubrir el pueblo encaramado en una colina tras las aguas inmóviles del pantano del mismo nombre, y también acercarse a la enorme presa abovedada y recorrerla. El disfrute fue mayor porque ¡por fin! teníamos un miércoles luminoso.
Estábamos encantados con lo bucólico del lugar, pero, para no malacostumbrarnos, lo primero que hizo Antonio fue comenzar con una arriesgada actividad de descenso de barrancos “con bastones”, más penosa si cabe porque sabíamos que estaba preparada para tener que subir luego más cuesta. Así que, tras ello, tomamos el camino de Puebla de la Sierra (GR-88), que subía y subía sin dar un respiro.
Cuando el camino comenzaba a llanear, resulta que había que abandonarlo a la izquierda para seguir remontando el terreno hacia nuestro objetivo.

Desafortunadamente, hubo a quien se le ocurrió sentarse a tomar algo mientras nos agrupábamos y, de esta manera, hicimos un descanso y comimos tranquilamente un tentempié. Y digo que tal idea fue desafortunada porque, tras la ingesta, costaba más la cuesta, y el que lo dude que se lo pregunte a Fernando L
Ahora bien, según se subía el panorama que se abarcaba era más y más sorprendente por su amplitud y hermosura; íbamos elevándonos sobre las estribaciones que siguen a la
sierra de La Cabrera, avistando el valle del Lozoya en su recorrido desde el embalse hasta los páramos de Guadalajara; al oeste, se ondulaban los montes que transitamos en su día desde Alpedrete de la Sierra.
El sol ya calentaba y la sombra era escasa, pero una nubecilla oportuna nos permitió alcanzar, sin demasiada fatiga, y a Fernando L. sin desfallecer, un picacho coronado por una alta columna de lajas de pizarra.
Allá hicimos la foto de grupo y en dos zancadas llegamos al vértice geodésico de Cabeza Antón, donde otra columna de pizarra se elevaba.
Pronto nos dimos cuenta de que estos enormes hitos se situaban a intervalos en una línea que debía marcar el límite del municipio.
Desde este punto se podía uno girar en todas las direcciones y alcanzar con la vista gran diversidad de paisajes; descollaba al norte la Peña de La Cabra, al oeste se contemplaban Los Carpetanos sobre el valle del Lozoya y, al sur, el cerro de San Pedro, inmutable, se extendía en el horizonte casi hasta el pico de La Miel. Abajo, el agua del pantano refulgía como un mar de mercurio.
Ya sólo quedaba tirarse monte abajo para llegar directos al pueblo. La pendiente era muy acusada y más de uno se quejaba de las uñas de los pies, pero al menos teníamos la suerte de que había senda. En lo hondo se apiñaban unos cuantos huertos cultivados con primor, cosa no muy habitual en estos tiempos en los pueblos serranos.
Desde allí enseguida subimos al pueblo, donde algunos hicimos un poco de turismo por sus parques bien cuidados y sus curiosas eras con solado de pizarra, mientras otros se tomaban una cañita.
Para la mayoría, aún quedaba lo mejor: Los huevos fritos en el bar Manolo de Patones con la musa María al mando, quien nos había preparado una larga hilera de mesas a lo largo de la fachada del bar.
Sin embargo, éramos tantos que nos tuvimos que apretujar para caber todos; recuerdo a Javier B. tan bien acompañado que apenas asomaba entre la multitud del fondo.
Como había que freír muchos huevos, tuvimos que armarnos de paciencia, sobre todo los meritorios compañeros del exterior, que hacían muy bien de  camareros despistados.

Lo malo era que, mientras esperábamos, el sol avanzaba e iba esquivando las sombrillas para alcanzarnos; también en esto los del exterior tenían mérito soportando estoicamente el calor abrasador en sus espaldas.
Acabamos de comer a las tantas y ya nos íbamos, cuando Fernando S. y María se retiraron juntos al reservado del fondo.
Dice Fernando que María, tras apreciar el buen tipo que se le ha quedado a Antonio, quería también apuntarse al régimen de la servilleta, y él no tuvo más remedio que pasar consulta con ella para procurar que la siga a rajatabla, a pesar del desasosiego que esto pueda causar a Joaquín y algún otro. Conoceremos la verdad la próxima vez que visitemos a María en el
bar Manolo. Lo cierto es que él estuvo muy ocupado, pues a su tocayo Fernando L. le dio cita para otro día.
Madi ha dictaminado: ¡Qué menos que 4 sicarias.
Melchor

FOTO REPORTAJES

miércoles, 20 de marzo de 2013

Excursión 128: Poblado de El Atazar - El Berrueco

FICHA TÉCNICA
Inicio: Poblado de El Atazar
Final: El Berrueco
Tiempo: 5 horas
Distancia: 12,8 km
Desnivel [+]: 533 m
Desnivel [--]: 612 m 
Tipo: Sólo ida
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: No
Valoración: 4
Participantes: 26

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta





















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK
* Track de la ruta (archivo gpx)

MAPA 3D GOOGLE EARTH
* Mapa 3D (archivo kmz)


RUTA EN WIKILOC
* Ver esta ruta en Wikiloc

RESUMEN

Excursión que nos llevó desde el Poblado del Atazar a El Berrueco. Animados con las impresionantes vistas del embalse de El Atazar, salimos del poblado que se levantó para albergar a los constructores de esta gigantesca obra, iniciando el ascenso a Cabeza de Peña Alta (1.142 m), punto más alto de la ruta, pasando previamente por Las Saleras y el Barranco de las Casillas.

Descendimos a continuación con fuerte pendiente hasta alcanzar La Fragüela, cruzando la carretera M-133 y el arroyo de Valdeherreros.

Ascendimos hasta alcanzar el Barranco Fuente el Sapo, desde el que bajamos por un empinado cortafuegos hasta los Barrancos.

Desde allí continuamos hasta alcanzar la Senda del Genaro, cruzando previamente el arroyo Valdelamata y el de la Dehesilla, que nos llevó a la iglesia de El Berrueco y su bello crucero, continuando hasta la plaza del pueblo, donde nos esperaban los coches.
Paco Nieto

Magnifica excursión para dar la bienvenida a la primavera. El cambio de estación nos cogió en plena naturaleza, exactamente a las 12h02, subiendo un cortafuego.


Etapa corta, cómoda pero rompepiernas y siempre con unas espectaculares vistas. Pudimos ver in situ que el Atazar tiene un buen nivel de reserva (72%) y con todas las cumbres de la Sierra bien cubiertas de nieve, se llenará más, lo que nos tranquiliza de cara a los meses de calor.

Hemos igualado el récord de asistencia con 26 participantes y hemos dado la bienvenida a un nuevo senderomago, Marcos.

Enhorabuena a Nico por su coche nuevo y un aplauso para Antonio Villaverde por su cuento “El niño Eugenio”. Dar las gracias a Joaquín por informarnos que existen “otros mundos…” ¡Lo que se aprende en los libros!!!

Como José María no se anima a calificar la excursión, he llamado a la Agencia Madis y me han dicho que le han otorgado una nota de 4 sicarias sobre 5.
Antolín
FOTOS