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miércoles, 26 de marzo de 2025

Excursión 836: Pico Perdiguera desde el Puerto de la Morcuera

FICHA TÉCNICA
Inicio: Puerto de la Morcuera
Final: Puerto de la Morcuera
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 13,5 Km 
Desnivel [+]: 328 m 
Desnivel [--]: 328 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: No
Valoración: 3
Participantes: 22

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta



















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
* Ver esta ruta en Relive

RESUMEN
Después de un mes de lluvia sin tregua y bajas temperaturas, el comienzo de la primavera nos ha regalado unas nevadas espectaculares que han vestido a nuestra sierra de un precioso manto blanco y no había que perder la oportunidad de disfrutar de este paisaje efímero.

Así que quedamos convocados en el Puerto de la Morcuera para hacer “en teoría” una sencilla excursión hasta el Pico Perdiguera. Para darle un punto de emoción y que todo no fuera tan fácil como pintaba, al salir de Miraflores nos encontramos con un cartel que decía que la carretera estaba cortada desde el Km. 17 al 30 por un socavón.

Afortunadamente, el km 17 es justo arriba del puerto, buena noticia, sin embargo, el siguiente obstáculo es que arriba quedaba muy poco sitio para aparcar y hubo preocupación porque los últimos en llegar tuvieran que darse la vuelta.

Finalmente, y después de unos minutos de incertidumbre, todos pudimos dejar los coches e iniciar nuestra excursión. Comenzamos cruzando a la derecha de la carretera que va a Rascafría y enseguida hicimos uso de los crampones porque ya empezamos a pisar nieve, aunque nos dimos cuenta de que no eran necesarios porque la nieve estaba muy blanda y lo que realmente debíamos haber llevado eran raquetas para no hundirse a cada paso hasta la rodilla.

La mayoría no las llevábamos (tomamos nota para próximas rutas de este tipo) así que hicimos un esfuerzo adicional por las dificultades de avanzar y la incertidumbre de hasta donde “meteríamos la pata”.

Paso a paso y con una pendiente suave, llegamos a la cuerda del monte donde hicimos una parada para agruparnos y tomar nuestro “ángelus”. 

Desde allí ya podíamos ver la torre metálica y el vértice geodésico que hay en el alto de Pico Perdiguera, punto más alto del itinerario.

Continuamos la marcha ya acostumbrados al hundimiento continuo y proporcional al peso propio más el de la mochila, y muchos ya con los pies mojados. En aproximadamente una hora estábamos en la cumbre desde donde disfrutamos de las increíbles vistas de la Cuerda Larga hacia el oeste con una cantidad de nieve nunca vista a decir de algunos.

Incluso mirando en dirección norte pudimos ver el Pico Ocejón, también coronado de nieve.

Emprendimos el camino de vuelta a lo largo de un cortafuegos muy amplio que nos llevó hacia la vertiente de Rascafria, pisando nieve virgen y dejando en uno de los lados los esqueletos de los árboles del gran incendio que hubo hace unos años que dan a este paraje un aire espectral.

La mezcla de estos elementos contribuían a tener la sensación de encontrarnos en un lugar recóndito y sentirnos solos en la inmensidad. Volviendo a la realidad, continuamos nuestro descenso por una pista que nos llevó hasta un bonito rincón, el puente sobre el arroyo Santa Ana que además llevaba un caudal de agua importante.

De allí nos dirigimos a la carretera y nuestros últimos kilómetros los anduvimos ya sin nieve por en medio del asfalto gracias a que estaba cerrada al tráfico, lo que nos vino genial para que se secaran un poco nuestras botas y nuestros pies.

De esta manera, terminamos nuestra excursión tan contentos por la “prueba superada” y con el propósito de volvernos a ver la próxima semana. Sin consensuar con el resto de participantes sobre la calificación de la ruta, y a pesar de los inconvenientes de no contar con el equipamiento adecuado, le doy una puntuación de 3 sicarias
Encarna Cayuela

FOTOS

miércoles, 17 de enero de 2018

Excursión 384: Circular en el Puerto de Canencia

FICHA TÉCNICA
Inicio: Puerto de Canencia
Final: 
Puerto de Canencia
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia:  11,4 Km
Desnivel [+]: 550 m
Desnivel [--]: 550 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas y agua: Sí
Ciclable: No
Valoración: 5
Participantes: 37

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta






















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RESUMEN
Después de las ultimas nevadas había que seguir andando por la nieve antes que el invierno primaveral de 2017-18 acabase con ella. Así que después de un caótico intento de aparcar los coches en el puerto de Canencia, nos pusimos sobre la marcha a andar por la pista que sigue el GR-10 hasta el centro de Educación Ambiental de la casa del Hornillo.

La pista, en la que la nieve estaba muy pisada, se mostraba muy resbaladiza, haciendo que la fila de senderomagos avanzásemos con dificultad. Alguno para acabar con los resbalones se calzó unos crampones de diente de tiburón, que le hacían andar como si fuese un pasiego con zuecos.

Así avanzamos hasta que a la hora del ángelus, llegamos a lo que parecía una magnifica pista de esquí entre los pinos, en la subida al Cerro de Cuclillo. Allí una pala inmaculada de nieve virgen con mas de 50 cm de espesor, nos esperaba para que la holláramos con nuestros pasos, cosa que hicimos en una perfecta fila india, donde la pisanieves y abre pistas  Isabel trazó una perfecta linea recta de subida que todos seguimos, hasta llegar a la cima.

Con tanta nieve alrededor, alguien no pudo resistir la tentación de hacer una bolita de nieve y tirarla por encima de los que estábamos allí, con tan mala suerte que debió de dar a alguno, lo que hizo que comenzase una autentica batalla de bolas y bloques de nieve, que nos hizo rejuvenecer unos cuantos años.

Aquí cogió el papel de pisanives Carlos Muñoz, y nos llevó al toril o redondel de Canecia. Junto a sus muros tomamos la comida esperando que apareciese algún torito para lidiarlo en ese albero inmaculado.

Acabada la comida y después de un delicioso descanso al sol reemprendimos la marcha hacia la Perdiguera, atravesando un campo de retamas con tal cantidad de nieve, que hacia que nuestros trazadores de pisadas, Joaquín, Juan y Jorge Sánchez, desapareciesen en algún momento tragados por el terreno. Con muchas penalidades se alcanzó la Perdiguera, el punto más alto de la ruta,  y de allí por el pinar con algún que otro resbalón llegamos de nuevo al puerto de Canecia, donde a base de empujones hubo que rescatar los coches que tan inteligentemente aparcamos por la mañana.

Dado lo bonito que estaba el paisaje nevado, le damos esta excursión el calificativo de 5 sicarias
Antonio López