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miércoles, 16 de marzo de 2022

Excursión 610: Puerto de Cotos y Poza de Sócrates

FICHA TÉCNICA
Inicio: Puerto de Cotos
Final: Puerto de Cotos
Tiempo: 6 a 7 horas
Distancia: 10,9 Km 
Desnivel [+]: 410 m 
Desnivel [--]: 410 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: No
Valoración: 4
Participantes: 10

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta













PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta












TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
* Ver esta ruta en Relive

RESUMEN
El grupo tenia planeado realizar un viaje a Mallorca. Rosana había preparado unas rutas con encanto por la isla. Pero había que continuar con la tradición de los miércoles, y ¿qué ocurrió? pues que a una novata recién llegada al grupo la nombraron “guía por un día”.

Había que pensar dónde ir, casi imposible no repetir, y además las previsiones del tiempo eran malas, con altas probabilidades de lluvia. Valorando todos los factores planeamos ir al Puerto de Cotos para hacer un recorrido fácil y protegidos por el pinar, siguiendo la bonita ruta RV 9.

Como el aparcamiento del Puerto de Cotos se llena rápido en época invernal, adelantamos la hora de salida a las 9.30. En esta ocasión estaba prácticamente vacío, un “zorro humanizado” se acercó para ver si le damos de comer. Qué dilema darle de comer o seguir que siga sus hábitos naturales, da pena.

Como era previsible en número de participantes era escaso, en total 10. Y como no todo es andar, vamos a dar unas pequeñas nociones del lugar donde nos encontramos.

El Puerto de Cotos (1830metros de altitud) separa los valles de Valsaín, al oeste, y del Lozoya, al este; y el macizo de Peñalara, al norte, y Cuerda Larga, al sur. Como le ha sucedido a otros puertos y pasos históricos de montaña de la sierra del Guadarrama, ha tenido diferentes nombres.

En sus orígenes era conocido como Puerto de El Paular, debido a la existencia a escasos kilómetros del Monasterio del mismo nombre. Carlos III, gran amante de la caza, en 1761 compro el Pinar y las Matas de Valsaín. Desde el siglo XVII los cartujos poseían el Pinar del Paular (hoy Pinar de los Belgas). Para delimitar estas dos zonas el Rey mando colocar unos postes de piedra (hitos o COTOS). En lo alto de puerto y a ambos lados de la carretera, se pueden ver dos de estas señales restauradas.

Antiguamente, el Puerto de El Paular era lugar de paso para pastores segovianos y del Valle del Lozoya, que cruzaban con sus rebaños hacia zonas mas templadas y resguardadas de los vientos del norte. En el siglo XVIII, transitar por esta zona podía se peligroso, ya que era frecuentado por bandoleros y asaltantes de caminos como Manuel Rodríguez "Rey de los Hombres" o Juan Nieva “Cabeza de Vaca”, estos dos últimos en 1799 fueron juzgados y condenados a muerte.

Otro lugar emblemático del Puerto es la Venta Marcelino. Se inauguró en 1924 y hasta los años 50 se encontraba justo enfrente de su ubicación actual. En épocas pasadas dio apoyo a numerosos rescates. Tuvo su auge en los años en que permaneció abierta la estación de sky de Valcotos. La familia lo vendió en 1996. Actualmente hay una webcam y dan diariamente información sobre las condiciones meteorológicas, en nuestro blog hay un enlace a ellas.

Valcotos se abrió en 1969. De los años 1972-1986 experimentó un gran crecimiento. Pero progresivamente comenzó su decadencia; caían menos precipitaciones, los cañones de nieve no eran rentables. Para el funcionamiento de estas maquinas se desvió un arroyo que provoco graves daños en la Laguna Chica de Peñalara, el movimiento ecologista luchó para salvar este humedal.

En 1998 La Consejería del Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid expropio esta estación. En 1999 se inicio el desmantelamiento de las instalaciones quedando solamente en pie el edificio de la Cafetería-Restaurante Zabala, hoy sede del Centro de Visitantes Peñalara. Se reforestaron las pista con pinos y las zonas mas altas con piornos.

Este proceso fue pionero en Europa. Actualmente solo quedan algunas pistas de esquí de fondo en la zona de La Pradera, con una longitud aproximada de 5 km. La catástrofe pudo ser mayor, en el proyecto inicial se incluía la construcción de 1000 pisos en bloques de 20 metros de altura con sus correspondientes infraestructuras y servicios.

En invierno, los fines de semana esta zona de Guadarrama recibe un aluvión de gente, y muchas veces no bien equipada. Los aparcamientos se colapsan. La masificación es un gran problema difícil de gestionar. Además hay escasos servicios de trasporte publico, y para colmo el tren de cercanías sigue cerrado. Lo que esta claro es que hay que protegerla.

Dos días antes de la fecha prevista de nuestra ruta, se había producido una importante “calima” que dejaba una atmosfera muy rara y había teñido de marrón-anaranjado la superficie de la nieve.

Bueno y dicho lo anterior, toca ponerse en marcha. Salimos del Puerto de Cotos en dirección a Valdesquí, a la derecha de la carreta tomamos un camino que se adentra en el pinar de la loma de El Altozano. Alguien se había emocionado y había construido un mini-igloo peculiar, Marcos hizo un intento de meterse pero no le pareció muy habitable.

La nieve estaba un poco dura y decidimos ponernos “los crampones light” (los pinchos). Aproximadamente pasado 1 km el sendero desemboca en la carretera de Valdesquí, la cruzamos y nos dirigimos hacia la pradera donde esta ubicado el Refugio del Pingarron.

El Refugio del Pingarrón fue construido en 1940 por la Centuria de Montañeros sobre una parcela cedida por el ayuntamiento de Rascafria. Se hizo con las aportaciones económicas obtenidas por los montañeros que estaban en el campamento de La Peñota (Hernán Cortes). En 1965 pasó a la O.J.E. Ha recibido diferentes nombre: Centuria Montañera, Diego de Ordas. Actualmente pertenece a la Red de Alberges de la Comunidad de Madrid. No tiene agua ni servicios. Al parecer esta abierto los fines de semana. La ubicación es una preciosidad.

Desde aquí comienza un descenso pedregoso. Desaparece prácticamente la nieve y tenemos que quitarnos los “pinchos”. El camino esta balizado con las siglas RV1 (antes PR-M27), y hasta el arroyo de Guarramillas el descenso es pronunciado.

Hay un puente de madera que cruza dicho arroyo, pero nosotros seguimos por la izquierda para ir a ver la Poza de Sócrates. El nombre es un homenaje a Sócrates Quintana (1892-1984), un asturiano polifacético, jugador del Atlético de Madrid, plusmarquista nacional de salto con pértiga, y miembro del Club alpino Español y delegado de dicho club del Albergue de Cotos. Acondicionó esta poza, levanto un muro para remansar el agua y formar una piscina. Años mas tardes este dique se retiro para conservar mejor el paisaje.

La poza está en un sitio bucólico. Aquí nos entretuvimos un buen rato, foto aquí, foto allá, pues a mi hazme una así, ahora me toca una a mi… y un amable senderista nos hizo la foto de grupo. Retrocedimos hasta el puente anteriormente mencionado, que nos cruza a la otra orilla.

El camino, coincidente con el PR-27, asciende lentamente por un bosque, hasta llegar a una zona mas abierta.

Por sugerencia de José María nos acercamos hasta el mirador natural del Llano Alto sobre el valle de la Angostura y el del Lozoya. Qué idea mas estupenda. La vista es magnífica, aunque la atmosfera está un poco anaranjada, por el polvo en suspensión, y solo nos permite vislumbrar la belleza del lugar.

Se divisa la sucesión de montañas que forman Cuerda Larga. Vemos las inconfundibles antenas de la Bola del Mundo y Valdemartín. Aunque destaca por su verticalidad la cara Norte de Cabezas de Hierro. Son la segunda cumbre más alta de la Sierra del Guadarrama, después de Peñalara (2428 m). Parece que su nombre se debe a la riqueza de este mineral en su loma. Esta formada por dos cumbres con una distancia de 700 metros y un pequeño collado (2,328), la más puntiaguda es la Menor (2.376 m), y La Mayor (2.380 m) tiene una silueta mas redondeada y alargada. Y por debajo de la Mayor sobresalen dos grandes peñascos llamados Pulmones de Cabeza de Hierro Mayor.

En invierno en esta cara norte se forman tubos de hielo que hacen las delicias de los escaladores. En la vertiente noroccidental de Cabezas se encuentra el Circo de Las Cerradillas, donde nace el arroyo del mismo nombre. Desde estas montañas salen dos cordales secundarios; de la mayor lo hace la Loma de Valhondillo que desciende en dirección NE hacia el Valle del Lozoya; y de la menor, la cuerda de El Escalerón Y la Loma de Cabezas que baja en dirección SO hacia la Pedriza.

Si giramos nuestra vista 180 grados nos encontramos con la cumbre más alta de Peñalara (2428m), El Risco Claveles y el inicio de los Montes Carpetanos.

Seguimos bajando y llegamos a una bifurcación señalizada con postes, la derecha va hacia el circo de Cerradillas y Cabezas de Hierro, nosotros seguimos por el de la izquierda que indica Rascafría. Seguimos por una bajada más pronunciada y cruzamos varios puentes de madera sobre el arroyo de las Cerradillas.

Nos adentramos en el Pinar de los Belgas. Este bosque, desde la Reconquista perteneció a La Comunidad y Tierra de Segovia. El 1675 el Rey se lo cedió a los Monjes Cartujos del Paular. Con la desamortización en 1837 fue adquirido por la Sociedad Anónima de los Belgas.

Alberga una de las mejores representaciones de pino silvestre en la península ibérica. Sigue siendo un ejemplo en materia de gestión forestal. Fueron pioneros en la conservación de los buitres negros de la sierra del Guadarrama. En diciembre del 2021 Parques Nacionales lo adquirió  por 19 millones de euros con el fin de protegerlo y evitar su explotación comercial.

Ha sido un invierno muy seco, con muy poca nieve, la vegetación es escasa. Habitualmente en primavera el pinar se tapiza con el verde de los helechos y musgos.

Seguimos bajando, como la senda es más amplia nos permite ir charlando más fácilmente. Buena conversación con buenos amigos.

Llegamos al puente sobre el arroyo de la Angostura, aguas abajo se irán uniendo a otros arroyos como el del Aguilón, y formarán el rio Lozoya a la altura del Paular. Y aquí nos hicimos otra foto del grupo.

Era la hora del tentempié o la hora del Ángelus, como creo que la bautizo Jorge Montero. Ya una vez “matado el gusanillo” reiniciamos la andadura. Primero con una pequeña bajada, y luego la subida hasta cruzar la carretera M-604. Y aquí tomamos un sendero más estrecho que asciende por un pinar, que de vez en cuando nos permite volver a contemplar a nuestras amigas Las Cabezas de Hierro.

Llegamos al arroyo del Toril, donde otro puente de madera nos permite cruzarlo. Vamos subiendo hasta La Pradera.

Una zona mucho mas abierta. Y por donde podemos observar la señalización con vallas de madera de las pistas de esquí de fondo y los restos de una construcción de antiguos campamentos. Atravesamos esta zona y el camino ya nos lleva hasta el aparcamiento de Cotos.

Nos dirigimos hacia la cantina de la estación del tren, pero estaba cerrada. Otra vez para arriba y entramos en Venta Marcelino.

Allí Jorge nos invitó a unas cervezas o caldos para celebrar la reciente boda de su hija. Nos dejaron comer nuestros bocatas, pero con disimulo ya que no esta permitido.

Le doy las gracias a mis compañeros por sus amables y cariñosas palabras. El GMSMA ha realizado varias excursiones por estos lugares, las crónicas han sido muy buenas, he intentado dar otra visión de la zona.

La califico con un 4, la calima no nos ha dejado disfrutar plenamente de la belleza del paisaje. Y colorín colorado, o más bien anaranjado, esta ruta ha terminado.
Flor Valverde

miércoles, 14 de julio de 2021

Excursión 569: Pozas del Valle de la Angostura desde el Puerto de Cotos

FICHA TÉCNICA

Inicio: Puerto de Cotos
Final: Puerto de Cotos
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 15,4 Km
Desnivel [+]: 526 m
Desnivel [--]: 526 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas y agua: Sí
Ciclable: No
Valoración: 5
Participantes: 21

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta






















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta





TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN RELIVE
* Ver esta ruta en Relive
 
RESUMEN
Iniciamos la ruta a la hora convenida (10:00), desde el aparcamiento del puerto de Cotos, situado a 1830 metros de altitud y con una temperatura muy agradable para ser mitad de Julio. Soleado, pero con 11º de temperatura, el día prometía frescura, ideal para caminar.

Como recordatorio, indico algunos datos suministrados por nuestro guía Paco Nieto que me han parecido interesantes:

* El nombre de Cotos viene de Carlos III, gran aficionado a la caza, que compró estas tierras de Valsaín cercanas al Monasterio de El Paular, para convertirlas en coto de caza y, para señalizarlo, mandó colocar una serie de hitos en piedra llamados cotos, todavía visibles.

* El Restaurante Marcelino que se ve enfrente del aparcamiento, fue refugio de los muchos montañeros que transitaban esta zona. Por cierto, este lugar es famoso por sus judiones de la Granja.

Después de los saludos de rigor, de ponernos las botas de montaña y cargar con la mochila, dejamos el aparcamiento y cruzamos la carretera M-604, para enfilar el camino viejo del Paular (GR 10.4).

Cruzamos una pequeña pradera donde vemos unas tranquilas vacas pastando y nos introducimos en un hermoso pinar con muchas sombras. Son pinos de Valsaín, (de nombre botánico “Pinus Sylvestris” y que se conoce también como Pino Albar) característicos por su base gris y copa anaranjada y que nos acompañarán durante toda la excursión.

A nuestra derecha, podemos ver las cumbres de Cabezas de Hierro. La Cabeza de Hierro Mayor (2381 m) es el segundo de los picos más altos de la Comunidad de Madrid y de la Sierra de Guadarrama.

Recuerdo ahora con alegría, que hace 14 días, con gran gozo, esfuerzo, algún calambre y ayuda de nuestro guía Antonio y otros compañeros, coroné las Cabezas de Hierro haciendo la Cuerda Larga en mi segunda ruta con el grupo.

Descendemos por el pinar, donde también podemos observar hermosos helechos, que serán también una constante en todo el recorrido. La temperatura es ideal, el paisaje es precioso y solamente me viene a la cabeza un pequeño pensamiento negativo: Jope: después de tanta bajada, luego tendremos que subir.

Volvemos a cruzar la carretera M-604 y nos introducimos en el Valle de la Angostura. Continuamos descendiendo entre pinos y arbustos de flores amarillas, en zig-zag hasta el camino de las Vueltas, donde nos hicimos la fotografía de grupo. En esta ocasión somos 21 excursionistas.

Seguimos descendiendo, con el arroyo de la Angostura acompañándonos a nuestra derecha y al que podemos divisar entre pinos. Este arroyo, al recibir las aguas del arroyo Aguilón, y ya cerca del Paular, se convierte en el río Lozoya.

Seguimos el descenso hasta cruzar el Arroyo por el puente de la Angostura, punto más bajo de la excursión: A partir de ahora, ¡toca subir!

Empezamos a remontar el Arroyo y enseguida hacemos la primera parada, llamada por algunos del Angelus, ya que se produce a las 12:00 horas. Tomamos el refrigerio y algunos valientes aprovechan para refrescarse los pies en una bonita poza.

Continuamos remontando, unas veces por buenos caminos y otras por sendas con subidas de cierta dificultad, donde los menos expertos, tenemos que utilizar pies y manos para subir por las sendas casi invisibles, con mucha pendiente y entre pinos y helechos.

Eso si, todo el Arroyo está repleto de cascaditas, rápidos, cruces y pozas. Otros pequeños arroyos y manantiales llevan sus aguas al Arroyo principal. Todo ello va creando un ambiente muy agradable y refrescante. Tanto es así que, los más valientes, sin poder esperar a la parada de la comida, se refrescan de nuevo en el Arroyo.

Durante toda la ruta, nuestros expertos micólogos no desperdician ocasión para recoger setas de lo más variadas: desde “Amanitas Rubencens”, muy apreciadas por su sabor y “Cantharellus” hasta “Boletus Aestivalis”.

Nos cruzamos con unas vacas junto al camino. Como tenían terneros, estaban muy a la defensiva y, con cierto recelo, nos desviamos del camino para ver los cuernos de los toros a una distancia prudente.

A las 14:45, y ya con apetito, paramos en otro bonito lugar, para comer. Esta vez, a la sombra que nos daban los pinos Valsaín, se sumó la sombra de un impresionante Tejo. De nuevo, los más valientes (que son los mismos que las veces anteriores) aprovechan para refrescarse en otra bonita poza a los pies de una cascada que solamente se vislumbra.

Después de comer, cruzamos (de uno en uno y sin mochilas) un paso estrecho entre enormes piedras (llamada por algunos la zona oscura) y a la izquierda, para nuestra sorpresa, aparece una impresionante y ruidosa cascada que se adivinaba desde donde hemos comido.

Continuamos remontando el arroyo, al principio subiendo por piedras que me recordaban Bailanderos, llegando a un promontorio rocoso, desde donde se descuelga esta última cascada, con espectaculares vistas del valle de la Angostura.

Luego los senderos se hicieron más plácidos, cruzamos sin problemas el Arroyo de las Guarramillas (nombre del Arroyo de la Angostura, antes de juntarse con el Arroyo de las Cerradillas y el Arroyo de Cotos), para llegar a la famosa poza de Sócrates.

Su historia nos la ha contado Paco en otras crónicas y que resumo: Sócrates Quintana Montoto (1891-1984) fue un jugador del Atlético de Madrid, gran deportista, pintor impresionista, grabador, funcionario de Hacienda y miembro del Club Alpino Español. Acondicionó con un muro de contención esta poza para que los socios del club pudieran bañarse. Aquí enlace para más detalles de su vida.

Ya muy cerca del destino, cruzamos la carretera de acceso a las pistas de Valdesquí, y continuamos hasta el aparcamiento de Cotos.

Como es obligado al finalizar la ruta, antes de regresar a nuestras casas, nos tonamos unas cervezas en la cantina de la Estación de Cercanías de Cotos.

Una ruta preciosa y refrescante, que no dudo en calificar con un 5, lo máximo posible.
Miguel A. Latorre


FOTOS

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Excursión 496: El Abedular de Canencia

FICHA TÉCNICA
Inicio: Puerto de Canencia
Final: Puerto de Canencia
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia:  10,6 Km
Desnivel [+]: 610 m
Desnivel [--]: 610 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas y agua: Sí
Ciclable: No
Valoración: 4,5
Participantes: 40

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta


















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK
* Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

* Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC
* Ver esta ruta en Wikiloc

RESUMEN
Este miércoles estábamos convocados por el Boss para disfrutar de una excursión de 15km y 700m de desnivel, por el abedular existente en la zona del puerto de Canencia, y que sería la número 496 del GMSMA (parece increíble el número de excursiones realizadas).

Hoy éramos 3 de los 4 miembros del GMSMA que vivimos por Aluche-Campamento, los que con la enorme ilusión que corresponde de unos niños sexagenarios nos pusimos en marcha a las 8.40 con destino al puerto de Canencia.

El fluido tráfico que encontramos, primera sorpresa del día, nos permitió realizar una parada previa en Miraflores para degustar el cafetito mañanero y compartir los primeros chascarrillos con otros senderomagos que también disfrutan de este pequeño vicio.

A la hora acordada, ya estábamos prestos los 40 participantes de la marcha de hoy.

Estos primeros minutos se me pasaron saludando al personal, conociendo a nuevos senderomagos incorporados este verano y canjeando billetes legales de banco por papelinas que dicen ser “décimos de la lotería navideña”.

Como siempre, tanto los senderomagos como las 5 mascotas caninas que también nos acompañaban hoy, estábamos inquietos y atentos a las evoluciones del Boss hasta que pronunció ese vocablo tan esperado cuando iniciamos marcha y tan odiado cuando te pilla a medio bocadillo: “Vámonos”

Nada más comenzar la ruta, me llevé la segunda agradable sorpresa del día, ya que esta vez iniciamos la excursión bajando (sí, sí, sí….bajando) desde el aparcamiento del Puerto de Canencia hacia el arroyo de Estepares en un suave descenso de 900 metros y 90 desnivel por pinares. Mientras unos bajábamos con pausado caminar en fila, los “senderomagos seteros” se esparcían por la ladera en busca del tan ansiado manjar y así prosiguieron a lo largo de toda la jornada, aunque al final no fue muy abundante lo encontrado. 

Giramos a la izquierda y atravesamos la M-629 para tomar la senda del Sestil de Maillo, pasando por debajo de un hermoso acebo cargado de fruto y caminando entre pinos y luego robles, hasta llegar al arroyo donde empezamos a ver los blancos troncos de los abedules.

Al llegar al arroyo del Sestil de Maillo dejamos la senda y seguimos aguas arriba unos 500 metros hasta donde se unen los 2 arroyos que lo alimentan: el arroyo del Toril y el arroyo de las Chorreras.

En este tramo, los que íbamos en cabeza nos enteramos que al parecer nuestra mascota “Mecha” había vuelto a desaparecer entre los arboles buscando alguna de sus aventuras (traducido: “Mecha se había perdido”).

Sus preocupadas dueñas las hermanas Clabo (Raquel y Lourdes) se volvieron por el camino andado….resultado: Mecha se añadió tan contenta de nuevo al grupo después de sus andanzas y las hermanas Clabo en su búsqueda, ya habían vuelto al puerto Canencia, donde se quedaron esperándonos hasta final de la marcha. Mecha a partir de ese momento quedó bajo la vigilancia férrea de Esteban F. con el que realizó el resto de la excursión.

También comentamos entre varios el buen clima que nos estaba acompañando, sin lluvia ni tanto frío como daban las predicciones, lo que para mí fue la tercera agradable sorpresa.

Además de las anécdotas anteriores, hay que reseñar que esta parte de la ruta tiene una especial belleza paisajística a lo que se añade, según he leído a posteriori, que en esta zona se conservan hasta 6 árboles que figuran en el catálogo de “árboles singulares de la Comunidad de Madrid”:
  • Un tejo que dejamos a la derecha a poco de cruzar la carretera (”tejo de la senda” nº229 ) con unos 10m de altura y 4m de perímetro, que debe tener más de 400 años.
  • Si hubiéramos seguido la carretera, que realiza una curva pronunciada en este punto, en el puente de la Pasada, unos poco metros más adelante, en una senda a la derecha, entre el arroyo y la carretera, hay otro tejo (”tejo del Sestil de Maillo.” ) con unos 8m de altura y 9m de perímetro, que debe tener más de 500 años. Este no lo pudimos ver.
  • En el camino que hicimos al otro lado del arroyo del Sestil de Maillo, está el “acebo puerto de Canencia nº76” con casi 200 años y 13m altura y 2 de perímetro.
  • En la zona que cruzamos el arroyo del Toril, hay un par de abedules, uno en cada margen del arroyo, que calculan tienen más de 130 años y con perímetros de 3-4m. (abedules del arroyo Toril I y II)
Atravesamos los dos pequeños arroyos del Toril (aguas arriba queda la famosa Chorrera de Mojonavalle) y de las Chorreras e iniciamos una subida con 100m de desnivel, más o menos, por la zona llamada “Hoya de la Vieja”, para alcanzar un cortafuegos a una cota aproximada de los 1600m, que ha sido la cota más alta de esta excursión.

A mitad de la subida realizamos la usual parada “del ángelus” que es una excusa como otra para tomar unos frutos secos y beber de las varias botas de vino que portan los senderomagos.

La ruta prosiguió dejándose caer por el cortafuegos a lo largo de 3km con un desnivel de 320m, siempre rodeados de pinos, viéndose de vez en cuando a Canencia en lontananza, y con las llamadas a Kiro de su dueña para que no se alejara del grupo.

Sin darnos casi cuenta nos encontrábamos de nuevo con la carretera M-629 pero esta vez a la altura de su km 12.

Cruzamos la carretera y caminamos unos 200m dejando a la izquierda el puente del Vadillo para reencontrarnos con arroyo del Sestil de Maillo al cual atravesamos y seguimos aguas arriba unos 200m.

Dejamos el arroyo subiendo hacia la izquierda unos 300m para coger hacia la derecha una senda que seguimos otros 200m entre pinares.

Las “estrellas fugaces” se despidieron del resto del grupo en este momento, siendo en esta ocasión acompañadas por otros senderomagos que hoy, a pesar de la suave y bella excursión, se sentían “flojitos” (no quiero poner nombres…) y decidieron subir directamente a comer el bocadillo al aparcamiento del puerto, siguiendo la cómoda pista que traíamos, coincidente con el PR-28, el sendero que une Pinilla del Valle con Canencia.

La verdad es que yo no tenía ni idea de dónde nos encontrábamos, pues me había pasado disfrutando de la agradable compañía y espectacular paisaje otoñal de la ruta, sin fijarme el rumbo que llevábamos. Fue Julian S. quien me indicó que estábamos muy cerca del Puerto de Canencia (unos 3km), lo cual fue mi cuarta agradable sorpresa del día, pues habían transcurrido las horas en un santiamén.

El Boss decidió bajar ahora hacia el arroyo del Hueco y subir aguas arriba hasta su unión con el arroyo de Estepares, punto donde le habíamos atravesado por la mañana. Después de tomar el bocadillo montañero y sacar una foto del grupo por esta zona, eran sólo las 3 de la tarde pero el Boss consideró suficiente lo gozado este miércoles y puso rumbo al Puerto de Canencia por el mismo camino que habíamos recorrido bajando por la mañana.

Yo distraído por lo agradable y placentero de este tramo, no caí en la sigilosa y oculta maniobra del Boss que me solicitó mi palo derecho y dijo: “ahora que tienes la mano libre haz como si escribieras”. No hizo falta más comentarios, sabía que me había encargado hacer la crónica de la excursión de hoy. 

Llegados a los coches me llevé la última sorpresa del día: por primera vez que yo recuerde la ruta había sido más corta (10,6km) que la prevista por el Boss (15km).

En el puerto realizamos una nueva foto de grupo, pero ésta vez incluyendo a los “flojitos” y a las alegres hermanas Clabo reencontradas con Mecha, y a continuación nos desplazamos todos a Miraflores de La Sierra donde tomamos las tradicionales cervezas pagadas en esta ocasión por Olga S. (estrena estrella y título de senderomaga), por Encarna C. (cumple), por Javier Miguel (cumple), por mi (me estreno de abuelo) y por Leonor (porque según nos dijo, se lo había pasado estupendo).

Siempre aceptando la posible corrección posterior de “nuestros mayores de estrellas muy superiores”, le doy a esta excursión 4,5 sicarias por “prestosa” y bella, aunque por dificultad sólo podría darle 2 sicarias.
Alejandro Merino

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