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miércoles, 24 de septiembre de 2025

Excursión 875: Cerro de San Pedro y Dehesa de Navalvillar

FICHA TÉCNICA
Inicio: Colmenar Viejo 
Final: Colmenar Viejo
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 14,2 Km 
Desnivel [+]: 532 m 
Desnivel [--]: 532 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/No
Ciclable: No
Valoración: 4
Participantes: 34

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta



















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
* Ver esta ruta en Relive

RESUMEN
En esta ocasión, como viene siendo habitual, el Gran Senderomago Antonio López nos convocó el domingo anterior, para realizar una marcha circular que nos permitiera rendir los honores a San Pedro en su cumbre, con motivo de la apertura de la décimoséptima temporada del GMSMA.

El punto de encuentro sería el famoso aparcamiento de la casa derruida de los peones camineros, en el alto del Mojón. Al indicarle que ya íbamos por la 18 edición, Antonio como buen jefe me comunicó por telepatía, que era el momento de presentarme voluntario para conmemorar tan importantes efemérides, así pues, el miércoles en cuestión, me ofrecí para hacer de cronista y reportero de tan importante evento. Por ese motivo me presentaré voluntario también para hacer un poco de historia en la revista anual de este año 2025.

SIN MAS PREAMBULOS
En la mañana soleada y fresquita del 24 de septiembre nos dimos cita 34 senderomagos, que fuimos llegando al punto de encuentro ordenadamente, para proceder a los correspondientes saludos, abrazos, besos y reportajes fotográficos de rigor, para la prensa acreditada.

Sobre las 10:30 empezamos la ascensión, que desde este punto resulta intensa y dura, por las pendientes continuas, hasta el punto que remontamos casi 400 metros en 2,5 km. Según íbamos subiendo, y antes de llegar al cerro de la Prestancia, nos encontramos como viene siendo habitual, con Pilar Matellano, que bajaba ligera tras conseguir su 5044 coronación al Cerro de San Pedro.

Nos hicimos las fotos propias de la ocasión y le dimos nuestras felicitaciones a su “Guinness particular”, que creo que va a ser imposible superar por ningún mortal, a excepción de Astérix y Obélix con ayuda de la poción mágica de Panorámix.

Sin prisa, pero sin pausa, la caravana de senderomagos siguió subiendo a coronar el cerro, parando de vez en cuando para respirar y admirar las impresionantes vistas del embalse de Santillana, Castillo de Manzanares el Real, sierra de Guadarrama, viaducto del AVE y los pueblecitos serranos.

A eso de las 11,16, mientras la comitiva subía cada cual al ritmo de sus fuerzas, el intrépido Jorge M, alias “el avión” hizo cima, seguido muy de cerca del cronista que suscribe que dejó testimonio gráfico y fotográfico de la coronación del cerro, de la torre y del hito geodésico del IGN que la corona.

UN POCO DE HISTORIA
A continuación se abrió la caja del libro de cumbre y se inmortalizo la nueva apertura del curso 18 del GMSMA. Para información de los más jóvenes, decir que hasta la tercera temporada no se efectuó la primera subida a este cerro, exactamente en la excursión 44 que coincidió con el miércoles 22 de Septiembre del 2010, fecha en que quedó BAUTIZADO el Grupo del GMSMA como Grupo Mágico de Senderismo Miércoles Alternos.

Se contó con la presencia de seis participantes: Antonio López como el Box, Jesús Salueña socio fundador, Carlos Muñoz como Secretario y cofundador, mi amigo y vecino Oleg, El Director del actual Observatorio José María y DON Paco Rodríguez como testigo presencial, Telefónico y amigo de los presentes.

En esa gran efemérides hubo presencias virtuales de al menos otros 12 senderomagos que ya estaban en filas.

La refundación del GMSMA se celebró con champan en la excursión 68, el 5 de octubre de 2011 donde se decide trabajar duro todos los miércoles y aprovechar el nombre de el jefe, para sustituir “alternos” por “Antonio”. Un servidor no pudo asistir esa ocasión, porque hizo mucho calor y no había ni piscina ni Coca Cola. Los curiosos que consulten el maravilloso blog del grupo (que Paco Nieto en ese momento solo tenia en su cabeza) y a los protagonistas, que en estas fechas ya eran cercanos a los 30, que representan las fuentes acreditadas en Octubre del 2011.

PROSEGUIMOS CON LA CRONICA
Una vez que el resto de senderomagos fue llegando a coronar el cerro, dio comienzo los juegos florales y celebraciones propias de la efeméride:
- Subida a la torre del hito geodésico.
- Brindis con whisky japonés, obsequio del mago Nicolás.
- Firmas y dedicatorias en el libro de cumbre, para dejar constancia de nuestro paso y celebración de las 17+1 temporadas de senderismo del GMSMA.
- Compartición y degustación de pastas, galletas, chocolates y frutos secos
- Fotos de grupo, de subgrupos, privadas y de todo tipo.
- Y lo mejor de todo: el brindis particular del cronista con Coca Cola muy fría, sin hielo y con limón en vaso de cristal, para brindar por todos los presentes, por todos los ausentes y por los que no están ya con nosotros, pero que nunca van a dejar de acompañarnos.

Sobre las 12:20, después de acabar con la celebración del ángelus, por todo lo alto, empezamos a bajar ordenadamente junto a un muro de piedras, en fila india desordenada, más conocida como “línea GMSMA”, disfrutando de los tropezones y de las vistas por igual.

La pendiente resultaba incómoda y el terreno muy accidentado y pedregoso. Como esta ruta es particularmente calurosa por la ausencia de vegetación, dimos gracias a San Pedro por disfrutar de un día fresco, sobre todo recordando algunos años con desmayos, golpes de calor, deshidratación, etc. en los que más de uno llegó a beber de abrevaderos de ganado.

Andando llegamos al cordel de Hoyo de Manzanares, donde el terreno se empezó a nivelar y tuvimos que saltar algún muro de piedra con técnicas variadas.

Poco después, sobre las 12:55 cogimos un camino cómodo que gira a la derecha hacia los arroyos de los Cerros y Cantalojas. Después, avanzamos hacia el abandonado complejo minero de Navalvillar, donde aprovechamos para descansar y comer, al cobijo de algunas de las escasas sombras del recorrido.

Existen documentos gráficos en los que se observa claramente que un grupo de féminas, liderado por el Mago Paco Donaire, estaban nuevamente brindando con bebidas espirituosas distintas del whisky japonés.

Después de reponer fuerzas, sobre las 14h, retomamos la ruta circular dirección al campo de tiro del antiguo CIR1.

En este lugar, el cronista realizó ejercicios de tiro al blanco 2 o 3 veces en febrero-marzo de 1980, durante su instrucción militar, que recuerda gratamente 47 años después. Algunos de los asistentes procedimos a efectuar tiros virtuales sin carga, utilizando nuestros palos de Trek-King, que os aseguro que resultan más ligeros, menos peligrosos y sin retroceso.

Reiniciamos los últimos tramos de nuestra marcha pasando por el yacimiento arqueológico de Navalvillar y haciendo escala para algunas fotos en el Mirador de la Peña Gorda.

Posteriormente, avanzamos hacia El Enebrillo, hasta llegar a los escenarios cinematográficos donde se grabaron películas inolvidables:
- Del Oeste como “El bueno, el feo y el malo” y “la muerte tenía un precio”
- Históricas como “El Cid” y “Espartaco”

En nuestra recta final, emprendimos marcha campo a través hacia un pilón y posteriormente al tramo más feo del recorrido, que transcurre por el arcén de la M-625, hasta llegar al punto de salida, el Alto del Mojón, hacia las 16:30h.

Todo lo que se va relatando, se puede complementar, ilustrar y visualizar gracias a los diferentes datos, mapas y reportajes incluidos en el blog y en particular en el enlace de Google Fotos del cronista, en el que se ha basado para reconstruir la presente crónica.

En esta ocasión, algunos senderomagos del noroeste tuvimos que volver sin poder disfrutar del último evento del día, en el entorno de la ermita de Nuestra Señora de los Remedios, donde se celebró el final de ruta con la incorporación estelar de nuestra sendero-maga Pepa y nuestro histórico montañero Juan. Que se incorporaban presencialmente a saludarnos e informar de sus recuperaciones para incorporarse a filas tan rápido como pudieran.

Y COLORÍN COLORADO ESTA CRÓNICA SE HA ACABADO.

NOTA:
Me pido voluntario para mi siguiente Crónica la “1000”, siempre y cuando coincida con mi cumpleaños y con los 20 años del GMSMA, que conste en acta

Como diría mi amigo ANTOLIN, en la combinación de escalas de solvencia Financieras y Crediticias de las AGENCIAS que manejábamos en el primer lustro, para valorar las marchas, a esta la valoro 3,25 SICARIAS, sumando 0,75, SICARIAS por la crónica. total 4 SICARIAS.
Carlos G. Muñoz Martínez


FOTOS

jueves, 15 de septiembre de 2022

Excursión 648: Cerro de San Pedro y Dehesa de Navalvillar

FICHA TÉCNICA
Inicio: Colmenar Viejo
Final: Colmenar Viejo
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 13,7 Km 
Desnivel [+]: 554 m 
Desnivel [--]: 554 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/No
Ciclable: No
Valoración: 5
Participantes: 22

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta






























PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
* Ver esta ruta en Relive

RESUMEN
Hoy ha empezado el arranque del nuevo curso escolar, mi primer inicio de curso, toca la tradicional subida al Cerro San Pedro. Esta semana ha empezado a llover, los niños ya están en el colegio, los padres trabajando y podemos dar el verano por terminado.

Allí estábamos, en la caseta de los peones camineros  que hay en la carretera M-625, entre Colmenar Viejo y Guadalix de la Sierra, pasadas las 10 de la mañana, saludándonos, con incorporaciones de los que se despidieron en Junio que tras unas largas y calurosas vacaciones se volvían a reenganchar a la rutina.

En esta ocasión Antonio no podía hacer los honores, así que pidió a Celia que nos guiase por el buen sendero, aunque Paco Nieto le ayudó en los tramos más complicados.

A las 10:30, con puntualidad británica, iniciamos el ascenso al Cerro San Pedro, a fin de pedir  que para este año los miércoles nos acompañe el buen tiempo y que llueva el resto de los días, que falta nos hace. 

Al poco de iniciar el ascenso, nos encontramos con Pilar Matellano, bajando tras su subida diaria, con la de hoy ya lleva 4.318 ascensos al cerro, algo así como haber subido 182 veces la altura del Everest. 

Cada día firma en el libro de visitas que ella misma cuida, hoy ha tocado cambiar el libro, baja con el antiguo y nos cuenta que ya ha puesto uno nuevo.

Por el camino nos cruzábamos con algunos senderistas, uno de ellos Pedro Nicolás, el que fuera durante muchos años presiente de la Sociedad de Alpinismo Peñalara, y vemos y escuchamos helicópteros militares, que debían estar haciendo prácticas, ¿arrancarán hoy también el curso los aspirantes a pilotos de helicópteros de la FAMET?.

Poco a poco fuimos subiendo, cada uno a su ritmo, con alguna parada para quitarnos ropa, que aunque el día estaba fresquito la subida no perdona.

Durante el ascenso vamos adivinando los pueblos que vemos en el paisaje, los viaductos, el embalse de Santillana, la Pedriza, y la cumbre del cerro que cada vez tiene más niebla.

Por fin vamos llegando a la cima, hace fresco, nos abrigamos, miramos el paisaje, es una pena porque realmente el día no está claro, y la niebla no nos deja ver gran cosa, pero no pasa nada.

Buscamos la caja con el libro de dedicatorias, que hasta ahora mantenía la Asociación Cultural Pico de San Pedro de Colmenar, y la placa que han puesto en recuerdo de los afectados por el Covid, vamos sacando algo de comer, y mientras reponemos fuerzas, los senderomagos fundadores del GMSMA nos van contando cómo en el año 2010, dos años después de empezar con las excursiones, en este sitio quedó bautizado nuestro grupo como Grupo Mágico de Senderismo Miércoles Alternos (GMSMA). Os recomiendo la lectura de la crónica de la excursión 44, donde se cuenta la historia con todo detalle y que veáis las fotos de ese momento, estoy seguro que pasareis un buen rato.

Siguiendo con las tradiciones, rellenamos el libro de firmas con el texto “14-09-22 El grupo GMSMA subió hoy por decimocuarta vez, a pedir a San Pedro buenas rutas para el próximo año” y posteriormente nos hicimos la foto de grupo para no romper otra tradición.

Tras el largo descanso, vamos comenzando el descenso, es una ruta cómoda, el día va abriendo, la amenaza de lluvias se va alejando, el viento ha parado y volvemos a quitarnos un poco de ropa.

Tras saltar una valla de piedra tomamos la pista de la Cañada del Recuenco, el camino es muy fácil y podemos aprovechar para hablar tranquilamente sin mirar demasiado en el suelo, los helicópteros siguen a nuestro alrededor.

Entramos en la dehesa de Navalvillar, hay mucho ganado con sus correspondientes desechos.

Llegamos al Arroyo de Cantalejo que está totalmente seco, a su lado hay un pilón para el ganado.

Es de los pocos sitios que hay sombras y piedras para sentarse, así que parece el mejor lugar para hacer una parada y comer el bocata a pesar de los olores, estamos comiendo rodeados de ganado, que no paraba de moverse alrededor nuestro.

Nos levantamos para reanudar la marcha y hacer los últimos kilómetros que nos faltan, pasamos por los yacimientos arqueológicos de Navalvillar, donde se encuentra lo que queda de una aldea de finales del siglo VI, por la colocación de las piedras, se adivina dónde estaba el establo, el almacén y los aposentos.

Alguien comenta que las malas lenguas dicen que esas piedras las puso un día el GMSMA para tomar cómodamente los bocadillos, ja, ja. 

Seguimos avanzando, los kilómetros y las horas van pesando. Empieza a correr el rumor que hoy es el cumpleaños de José María, !!!qué callado se lo tenía!!!.

Cuando llegamos al mirador Alto de la Peña Gorda, aprovechamos para cantarle el cumpleaños feliz, desde luego se nos da bastante mejor caminar que cantar.

Empezamos a vislumbrar y desear llegar a los coches, los que van en cabeza deciden atrochar para llegar antes, pasamos junto a un par de pilones con agua, donde las mascotas se apresuran a refrescarse, hasta que llegamos a una valla, menudo susto, no vemos por donde pasar, hasta que buscamos el punto por el que marcaba el track, que no está nada lejos y pasamos la valla por unos cómodos escalones. La marcha ya está terminada, nos faltan un ratito de carretera y llegamos a los coches.

Para terminar con la tradición nos fuimos a tomar una cerveza a la Ermita Nuestra Señora de los Remedios, que dispone de un bar y un patio muy agradable. A José María no le importa lo mal que hemos cantado y nos invita.

A la excursión le voy a poner 5 sicarias, por la compañía, reconocimiento a un bonita tradición del grupo y especialmente por el buen tiempo que nos hizo, un miércoles estupendo en medio de una semana lluviosa, que sin duda es un buen augurio de buenas rutas para todos los miércoles.
Fernando Ramos


miércoles, 16 de septiembre de 2020

Excursión 526: Cerro de San Pedro y poblado de Navalvillar

FICHA TÉCNICA
Inicio: Colmenar Viejo
Final: Colmenar Viejo
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 13,7 Km
Desnivel [+]: 543 m
Desnivel [--]: 543 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas y agua: No
Ciclable: No
Valoración: 5
Participantes: 19

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta























PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta












TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
 
RESUMEN
Diez de la mañana miércoles 16 de septiembre, todos puntuales uff un grupo grande no me esperaba tantos. Todos muy bien equipados palos botas; yo con deportivas, pensé pues valdrán. Todos se bajaban del coche se preparaban como si fuesen toreros para salir al ruedo, vamos a la montaña. Muy amables todos, Paco me debió de ver la pinta y amablemente me dejo sus bastones, si no llega a ser por ellos no hubiese podido hacer la ruta; las botas no se atrevió a cedérmelas al verme tan pequeña de estatura. 

Mochila al hombro empezamos la caminata en varios grupos, hasta ese momento no sabía por dónde íbamos a subir, fue entonces cuando veo que todo es cuesta arriba y pensé ¡tierra trágame!, ¡pero dónde me he metido!

Todos subían como si esto para ellos fuera un paseíto por el ruedo, tan tranquilos. Perdonad si no recuerdo bien los nombres de todos. pero me impactó cómo subían dos chicas mayores que yo, que iban conmigo como si nada y más aún me impresionó una tal Pilar, que sube todos los días al cerro y que saliendo a la vez que yo, bajaba tan fresca en la que para ella había sido su 3862 vez que llegaba a la cima, ¡alucinante!

Yo, casi sin respiración, pensaba que unas rocas que se veían desde abajo eran ya la cima, pero qué va, era el cerro de la Prestancia, según contó Paco, y faltaba otro tanto por ascender. Del susto me quedé blanca y me tuvieron que dar un sobrecito de liquido mágico para revivir.

El paisaje era brutal, se veía el embalse de Santillana con la Pedriza al fondo, las vías del AVE, horadando la montaña y toda la llanura hasta Madrid a nuestros pies. Mientras el grupo disfrutaba un montón con estas vistas, yo me sentía morir, pero no decía ni mu. Varios me animaron a seguir y cuando me recuperé, dudé si volverme o continuar. Afortunadamente opté por lo segundo.

Y no sé cómo, por fin alcanzamos la cumbre, llegué de las últimas, pero llegué. Algunos no contentos que el desnivel, se encaramaron al vértice geodésico, que está situado en un promontorio de piedras.

Allí comimos un poco y antes de ponernos otra vez en marcha, hubo entrega de estrellas, que dan según el número de rutas que haces. Hubo bastantes, señal de que vienen con frecuencia, al final hubo hasta cava, muy rico, por cierto. 

Desde aquí, había unas vistas espectaculares de todo Colmenar y toda la sierra, sin palabras de lo bonito que era. Ahí están las fotos para el recuerdo. A mi se me hizo increíble ver todo aquello desde ahí arriba, parece que es bajito el San Pedro, pero jo, a mi se me pareció el Everest.

Tras el descanso, iniciamos el descenso, no por el mismo sitio que habíamos subido, si no por la cara sur. Por un prado lleno de paja seca bajamos con cuidado para no resbalar al pisarla. Saltamos una cerca de piedra y pasamos junto a unos riscos. Finalmente llegamos a una pista, que a mi me supo a gloria, planita y sin piedras.

En un cruce de caminos me dieron la opción de volverme con unas chicas por un camino más corto que el que tenían previsto, pero ya me sentía bien y me animé a seguir con el grupo. Junto a un arroyo seco, a la sombra de unos árboles, paramos a tomarnos los bocadillos. 

Después enfilamos a toda prisa hacia el yacimiento arqueológico de Navalvillar, donde quedan restos de una de las sencillas casas del poblado que en esta dehesa existían allá por el siglo VIII d.C. Se puede adivinar cómo era el establo y otras estancias de la vivienda.

Desde allí iniciamos el regreso al aparcamiento donde habíamos dejado los coches. Primero paramos en el mirador de Peña Gorda, que con una plataforma de madera elevada ofrece unas bonitas vistas de los alrededores.

Después volvimos a parar junto a un pilón con agua en el que se apresuraron a meterse los perros que llevábamos. A su lado una de las cosas que más me impresiono: una enorme bandada de buitres devorando una vaca muerte. Nunca los había visto de cerca, increíbles, algo espectacular verlos comer y más aún volar.

En resumen, toda una experiencia para repetir. Muchísimas gracias a todos los que estuvieron conmigo para que no desfalleciera y en especial a Santiago por sus palabras de aliento para que llegara al final, sin mentirle sobre mi estado.

Y a Paco, por el cariño y entusiasmo al preparar sus rutas y hacer que todo salga bien y a todos los demás, que no recuerdo vuestros nombres, por acoger tan cariñosamente a todos los que llegamos nuevos al grupo.

No olvidaré mi primer día de senderismo, me prepararé cuando se me cure el codo, el pie y lo demás para poder seguiros no me voy del grupoooo.

Reitero mi agradecimiento a todos vosotros por hacerme pasar un día inolvidable como novata del senderismo. Las cañas del final, en la ermita de los Remedios, un suspiro del cielo que me encanto compartir con el grupo. A esta excursión le pongo la máxima nota, un 5, y porque no se puede poner más.
Nati Serrano