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miércoles, 1 de noviembre de 2023

Excursión 738: El castañar de El Tiemblo desde Casillas

FICHA TÉCNICA
Inicio: Casillas
Final: Casillas
Tiempo: 6 a 7 horas
Distancia: 16,1 Km 
Desnivel [+]: 497 m 
Desnivel [--]: 497 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 5
Participantes: 8

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta






























PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
* Ver esta ruta en Relive

RESUMEN
El día amanecía brumoso, ventoso, y con alta probabilidad de lluvia, en el entorno de Casillas. Es el día, de la fiesta de Todos los Santos, y se preveía, una escasa asistencia, a esta excursión. Muchos miembros del GMSMA, estaban en sus pueblos, llevando flores a sus familiares fallecidos, otros, estaban de viaje disfrutando de la jubilación anticipada, y la mayoría acababan de volver, de un fantástico viaje por Sudamérica, total que solo asistimos 7 senderomagos y una estrella fugaz. Había varios directivos del GMSMA, con otras responsabilidades, dos miembros que todavía trabajan y solamente otro y yo para hacer la crónica, jajaja.

Antonio, en esta ocasión nos propuso realizar una excursión otoñal, que partiendo del pueblo de Casillas, llegara al Castañar del Tiemblo, para observar detenidamente, el enigmático, y misterioso castaño denominado “El Abuelo”(el ambiente era propicio). Este castaño denominado milenario, solo tiene algo más de 500 años, (no recuerdo cuándo se plantó), 19 metros de altura y 16 metros de diámetro. En su tronco, totalmente hueco, se guarecían de la lluvia, pastores y ovejas, según cuentan los vecinos del lugar. 

Y hablando de vecinos del Tiemblo, he de decir, que los miembros del GMSMA estábamos hartos, de tener que pagar el impuesto revolucionario, que nos cobraban, para tras realizar varios kilómetros por un camino polvoriento, llegar a un aparcamiento cutre, y poder andar por el Castañar (ver crónica de la excursión 497 de 13 de Noviembre de 2019, que también tuve el placer de realizar).

Sabiamente, y para eludir este pago (además de otras razones de peso) salimos desde el bonito pueblo de Casillas. Bueno, aparcamos como pudimos, (no es el pueblo del exportero del Real Madrid), y vemos que existen muchos garajes, que almacenan las castañas, que luego intentan vender a altos precios, a sus visitantes, por eso vigilan y avisan, que no recojamos ni siquiera las castañas caídas en los caminos.

Iniciamos la marcha, por una carretera asfaltada, que en un par de kilómetros, se convierte en una pista de tierra, y luego en senda pedregosa.

Pasamos por fincas particulares, con preciosos castaños, que dejan caer sus ricos frutos sobre la carretera. Nos cruzamos con un individuo, que ayudándose de un artilugio muy original, estaba recogiendo las castañas del suelo. Pensamos que debía ser el alcalde, para que a la luz del día y con semejante descaro, se atreviera a realizar la susodicha tarea.

Continuamos nuestra andadura, y aparecen los primeros robles, que también han dejado caer abundantes y gordas bellotas, (pensamos que los lugareños no permiten que se acerquen jabalíes ni de broma). Más tarde, aparecen los pinos piñoneros, aunque los árboles que predominan, son obviamente, los castaños.

Bordeamos la falda sur del Pico del Mirlo, y tras pasar por la Fuente Linarejo, llegamos al Prado de La Archivilla. 

Los primeros kilómetros de la excursión son ascendentes hasta llegar a la Cruz del Tornero, donde iniciamos un fuerte descenso hasta la Garganta de La Yedra.

Continuamos la marcha y llegamos al epicentro del Castañar del Tiemblo, que por una senda balizada, nos conduce hasta los merenderos y a los castaños milenarios “El Abuelo” y “La Abuela”. 

Tras las fotos de rigor, continuamos nuestra andadura hasta el Refugio de Majalavilla, con decoración interna muy colorida, aunque un poco deteriorada.

Realizamos un pequeño recorrido circular, para luego volver hacia Casillas por el mismo camino que a la ida.

En esta época otoñal, las hojas multicolores de los castaños, unido al ambiente brumoso del día, daban un toque fantasmagórico y para algunos romántico a todo el entorno. 

También, es de destacar, que la mullida alfombra de hojas, vainas, y castañas, que había en el suelo, hacían que pisar la senda fuera un ejercicio muy agradable.

La marcha muy bonita y agradable, solo nos llovió en los últimos kilómetros, ha sido finalmente de 16,1 kms , con un desnivel acumulado de 497 metros, (8,17kms en subida y 7,87 kms en bajada).

Ya en Casillas, Javier M., nos invitó a las cervezas de rigor (aperitivo de castañas pilongas incluido), pues recientemente había sido ascendido a la categoría de sexagenario. Un abrazo campeón.

Califico la marcha con 5 sicarias, debido a la belleza del lugar y que me estoy volviendo un poco romántico. (y un poco blando en las calificaciones).
Nicolas Pizarro

FOTOS

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Excursión 325: Castañar de Casillas y Alto del Mirlo

FICHA TÉCNICA
Inicio: Casillas
Final: 
Casillas
Tiempo: 6 a 7 horas
Distancia:  17,8 Km
Desnivel [+]: 984 m
Desnivel [--]: 983 m
Tipo: Circular
Dificultad: Alta
Pozas y agua: No
Ciclable: No
Valoración: 4,5
Participantes: 36

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta






















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta















PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
* Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC

RESUMEN
Esta vez la ruta comenzaba en Casillas, pueblo de la provincia de Ávila, situado en un entorno espectacular, rodeado de castaños y pinos que en esta época (otoño) presenta una paleta de colores impresionantes: amarillos, rojos, marrones, verdes...

Después de los habituales saludos y siendo las 11:00 de la mañana, nos ponemos en marcha, esta vez, 36 senderomagos. Ya las primeras subidas (todavía en el casco urbano) eran de órdago. Rápidamente salimos del pueblo y nos internamos en un precioso sendero lleno de castaños, cuyos frutos (castañas) en gran número se encontraban por los suelos.

Subimos decididos a alcanzar el Puerto de Casillas, pero no por la pista forestal que es más cómoda, no, esto es el GMSMA. Fuimos por sendas y troches pasando por La Melchora, El Soto y las Parihuelas. A medida que ascendíamos, nos encontramos con grandes castaños, sobre todo uno, que debe ser centenario, aunque también podría ser milenario. Naturalmente nos hicimos fotos junto a él.

Algunos historiadores señalan que los primeros castaños de la península ibérica los introdujeron los romanos. Sin embargo, investigaciones posteriores han señalado que ya existían con anterioridad, habiéndose encontrado polen y restos de carbón de castaño muy anteriores a la conquista romana.

Volviendo a la ruta. Llevábamos subiendo alrededor de una hora y paramos como es costumbre para tomar un refrigerio y descansar de la subida. Pero como dice el refrán: “La dicha dura poco en la casa del pobre”. Digo esto porque enseguida nos pusimos en marcha y ya sin parar llegamos al Puerto de Casillas (1467 m). Desde aquí había una buena vista del Valle de Iruelas. Aprovechamos el lugar para hacernos la foto del grupo y despedir a las “estrellas fugaces”, o sea, las que regresan, por no disponer de tiempo, antes a casa. Sorpresa nos llevamos al ver que volvían algunos miembros y “miembras”. Entre ellos estaba José María, pero claro es que jugaba su Real Madrid esa tarde un partido trascendental. Nada menos que contra la Cultural Leonesa. ¡Casi na!

Los que quedábamos del grupo nos dirigimos en cansina subida, azotados por la niebla y el viento, hacia el Alto del Mirlo (1768 m) al que llegamos con perseverante esfuerzo. Una vez allí nos hicimos fotos junto al solitario hito, que seguro que le agradó nuestra visita (aunque son de hormigón también tienen sentimientos). Hacía frío y niebla. Ahora tocaba descender por la vertiginosa bajada que nos decía Antonio. Bajando y bajando encontramos un lugar más o menos apto para comer las viandas que todavía llevábamos en la mochila.

La comida fue rápida porque el frío no nos daba tregua. Bajamos entre piornos y un cortafuegos cruzando la Cruz del Tornero y el Prado de la Archivilla. Como incidencias durante la marcha se puede resaltar un pequeño tirón en la pierna que le dio a nuestra reciente compañera Gari, faltando poco para terminar la ruta pero que se repuso rápidamente y terminó razonablemente bien. Llegamos de vuelta a Casillas alrededor de las 17:30.

Ahora faltaba saborear las cañas que nos tomamos en el bar que encontramos abierto, atendido (muy amablemente) por una señora que instantes antes de que llegáramos se había quedado al cuidado de él, porque se tenía que marchar su hija que es la que lo atiende habitualmente y la había dicho: “No te preocupes mamá, que a esta hora no va a venir nadie”. Llenamos el bar.

Los ”paganinis” de las cañas fueron esta vez: Rosa Pérez y Enrique Cid por haber alcanzado sus 100 excursiones. Felicidades a los dos; Javier Miguel por su cumpleaños. Felicidades; y Gari, nuestra reciente incorporación. Bienvenida.

Solamente queda resaltar que nuestro querido (aunque sea del Barsa) compañero Jorge se dejó las llaves de su coche dentro y no podía abrirlo. Del Barsa tenía que ser. Se solucionó viniendo los de la grúa y abriendo la puerta con un sistema limpio que por prudencia no quiero decir.

Finalmente para terminar, recordar a Leonor, Paco Nieto y Carlos Muñoz para que estén pronto con nosotros. Y a algún otro que hace tiempo que no vemos.

A esta bonita ruta la damos: 4,5 sicarias. ¡Hala! 
Joaquín Pérez