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domingo, 3 de mayo de 2026

Excursión 915: Lago Pamvótida. Grecia

FICHA TÉCNICA
Inicio: Ioánina
Final: 
Ioánina
Tiempo: 2 a 3 horas
Distancia: 5.9 Km a pie, 3,8 Km en barco
Desnivel [+]: 54 m 
Desnivel [--]: 60 m
Tipo: Sólo ida
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 19

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

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* Ver esta ruta en Relive

RESUMEN
La llamada “isla de Alí Pachá” es en realidad la pequeña isla habitada del lago Pamvótida, frente a la ciudad de Ioánina. Es uno de los lugares más emblemáticos del Epiro griego por su mezcla de historia otomana, monasterios bizantinos y paisajes lacustres.

Resumen de la ruta

La visita suele comenzar en el embarcadero junto al castillo de Ioánina, desde donde salen pequeñas barcas hacia la isla. El trayecto dura apenas 10 minutos y ya ofrece buenas vistas del lago y de la ciudad.

Una vez en la isla, la ruta se hace caminando por callejuelas empedradas rodeadas de casas tradicionales, tiendas de artesanía y tabernas típicas. El ambiente es muy tranquilo y diferente al de la ciudad.

El punto principal es el Museo de Alí Pachá, instalado en el monasterio de San Pantaleón. Allí murió Alí Pachá en 1822 tras rebelarse contra el sultán otomano. El museo conserva armas, objetos personales, documentos y salas históricas relacionadas con el periodo otomano y la independencia griega.

Durante el recorrido también pueden visitarse varios monasterios bizantinos, algunos de los siglos XIII al XVII, decorados con frescos muy bien conservados. La isla llegó a ser uno de los centros monásticos más importantes de Grecia.

La ruta suele completarse dando la vuelta parcial o total a la isla entre bosques de cipreses y miradores sobre el lago. Además, es típico probar especialidades locales como anguila del lago o platos tradicionales del Epiro.

Lo más interesante de la visita

Paseo en barca por el lago Pamvótida, Calles tradicionales y ambiente histórico, Museo y última residencia de Alí Pachá., Monasterios bizantinos y frescos antiguos y vistas panorámicas de Ioánina y las montañas del Epiro.


Duración recomendada

Entre 3 y 5 horas contando el barco, paseo tranquilo, comida y visitas culturales.

Contexto histórico breve

Alí Pachá de Yanina fue un poderoso gobernador otomano que convirtió Ioánina en un importante centro político y cultural entre 1788 y 1822. Terminó enfrentándose al sultán otomano y fue asesinado en el monasterio de San Pantaleón de la isla.

Por ser una ruta muy bonita le otorgo un 4.

Ana López

FOTOS

Excursión 914: Monasterios de Meteora. Grecia

FICHA TÉCNICA
Inicio: Meteora
Final: 
Monasterio del Gran Meteoro
Tiempo: 2 a 3 horas
Distancia: 5,5 Km 
Desnivel [+]: 341 m 
Desnivel [--]: 113 m
Tipo: Sólo ida
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: No
Valoración: 5
Participantes: 19

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta












TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

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RESUMEN
Después de haber pasado por el Monte Olimpo y, por la gracia de Zeus, nombrar semidios a nuestro líder, nos desplazamos a Kalambaka-Meteora para visitar los “monasterios suspendidos del cielo”.

Antes del viaje, después de haber visto algunas fotos de estos monasterios ortodoxos, tenía gran interés en contemplar, sobre el terreno, esas construcciones sobre pilares rocosos, de hasta 600 metros de altura, que me recordaban al nido de Águilas de Juego de Tronos.

Los monasterios están situados en el norte de Grecia, en la llanura de Tesalia, próximos a la ciudad de Kalambaka, donde nos hospedamos esa noche.

Los monasterios ortodoxos de Meteora están encaramados en lo alto de rocas grises, talladas por la erosión. Parecen flotar entre las nubes, y combinan muy bien la peculiar naturaleza geológica con la espiritualidad. Es un fenómeno único en el mundo y están declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Comenzaron habitar en estas rocas, en el siglo XI, ermitaños que querían estar cerca de Dios.

Fue en el siglo XIV, cuando los religiosos empezaron a construir los monasterios para huir de los otomanos, pues el acceso a ellos era complicado. Solo se podía acceder con escaleras de mano y cuerdas. La comida llegaba a través de cestas.

Se construyeron 24 monasterios usando poleas, cuerdas y cestas para subir materiales. Sobrevivieron prácticamente todos, hasta la II Guerra Mundial, en la que fueron destruidos todos, menos seis, por las tropas alemanas, debido a que allí se refugiaba la resistencia griega.

Ayer hicimos una primera aproximación y hoy haremos un recorrido para ver algunos más y visitar el más importe, el Grand Meteora.

Comenzamos nuestra excursión a los pies del macizo de Meteora, en el pueblo de Kastraki y a escasos kilómetros de nuestro hotel. El autobús nos dejó al comienzo de la ruta y el recorrido, de poco más de 5 kilómetros, discurre por cómodos senderos con suaves subidas.

Después de caminar por una pista, en ligero ascenso, tomamos un sendero, y después de atravesar un pequeño paso encajonado, nos adentramos en un bosque de robles y castaños.

Llegamos a los pies del Monasterio de Ypapantis, que está construido sobre la ladera de la roca. Hoy en día el monasterio esta inactivo y nosotros no lo visitamos.

Continuamos ascendiendo y el primer explorador del grupo, estuvo a punto de ser devorado por un oso.

Gracias a su valentía el oso salió corriendo y se salvó, y nos salvó a todo el grupo. ¡Gracias Javier!

Tras el gran susto, del que algunos no se enteraron, llegamos a una llanura donde se encuentra el monumento a Papá-Thymos Vlachavas, que al parecer fue un sacerdote, bandolero y guerrillero, que organizo, en 1808, una revuelta contra los otomanos, que entonces gobernaban en Grecia. La revuelta acabo mal y fue ejecutado.

Después de una pequeña bajada continuamos subiendo hasta un mirador, desde donde contemplamos muy bien los Monasterios de Varlaam y Grand Meteora, hacia donde nos encaminamos a ver su interior.

Lo mas destacable, de este último, son las vistas espectaculares que desde allí se ven. También me gustó mucho la cocina medieval que conserva, la colección de manuscritos y objetos sagrados, y los frescos de su iglesia.

Después de la visita, aprovechamos para comer y visitar el Mirador Principal de Meteora, desde se toman buenas fotografías y al parecer se ven bonitas puestas de Sol.

Después de contemplarlos en persona, la excursión a estos monasterios la podemos resumir simplemente en dos palabras “im-presionante”. 

Para confirmarlo, por favor, mirar las fotos con detenimiento,hablan por sí solas.

Como prácticamente todo el viaje a Grecia, esta excursión merece la máxima puntuación: cinco sicarias con honores. ¡Yamas!
Marcos Herrero

miércoles, 3 de mayo de 2023

Excursión 696: Puerto de Navacerrada por el Ventorrillo

FICHA TÉCNICA
Inicio: Puerto de Navacerrada
Final: Puerto de Navacerrada
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 12,9 Km 
Desnivel [+]: 614 m 
Desnivel [--]: 614 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: No
Valoración: 4,5
Participantes: 31

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta























PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













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PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

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RESUMEN
Pues como quién no quiere la cosa, ya estamos en el primer miércoles del mes de Mayo.

A la propuesta de Antonio, 30 senderistas nos dimos cita en el aparcamiento del Puerto de Navacerrada. Este año no queda el menor rastro del maravilloso manto blanco de nieve que tuvimoa la suerte de disfrutar este invierno en los picos la sierra.

Comenzamos la caminata desde el aparcamiento, tomando la senda PR- M 17 hasta el mirador del risco de los Emburriaderos, luego continuamos por la senda de la Tubería, antigua canalización de agua que desde la fuente de la Caña alimentaba al Sanatorio de Guadarrama, del que luego hablaremos, senda que discurre en paralelo y por la izquierda de la cuerda de las Cabrillas.

En los laterales de la senda, en bajada, nos vamos encontrando con los primeros piornos que están arrancando su preciosa floración amarilla de la temporada hasta llegar al Mirador de La Barranca o de Las Canchas, especial emplazamiento para disfrutar de las vistas de todo el valle de la Barranca.

En el momento de llegar, observamos por el fondo del valle, en la parte alta de los embalses y hacia la Maliciosa, cómo dos lenguas de una especie de nieblilla blanquecina.

Se trataba de una nube de polen de los pinos, que enseguida desapareció empujada por una ligera brisa. Allí sentados, mirando a la Maliciosa, al Peñoncillo y la Bola del Mundo, disfrutamos del tentempié de las 12, y a continuación aprovechamos para hacernos la tradicional foto de grupo.

Nada más ponernos de nuevo en marcha para tomar el camino de la Barranca hacia el Ventorrillo, observamos el vuelo de un buitre negro, del mismo color pero un poco más pequeño que el buitre leonado, ese otro gigante que tan acostumbrados estamos a ver.

A este carroñero le gusta en especial la parte muscular de los animales y evitan sus vísceras. Son una especie monógama que anida en los árboles. Desde luego en toda esta zona no debe de tener ningún problema para encontrar el emplazamiento que más pueda satisfacerle

Continuando hacia el ventorrillo, E. Cid, comenta que traía el encargo de su primo de comprobar si por alguna zona húmeda pudiera aparecer alguna seta, pero esta primavera apunta a ser muy triste en esto de las setas, la humedad brilla por su ausencia.

Pronto llegamos a la explanada donde estuvo el Sanatorio de Tuberculosos de Guadarrama, edificio construido entre 1914 y 1917. 

El aire puro de la sierra era positivo, pero no suficiente, para vencer al terrible vacilo de Koch (la tisis o peste blanca que hacía estragos). Afortunadamente con la aparición de nuevos fármacos dejó de tener utilidad, pasando al más absoluto abandono en la década de los sesenta.

En 1971 Paul Naschy (dirigido por León Klimovsky) protagoniza la película "La Noche de Walpurgis, rodada en las ruinas del antiguo sanatorio, y a partir de ahí se comienza a nombrar como Walpurgis (en la noche de Walpurgis, 30 de Abril, las brujas vuelan sobre sus escobas a celebrar rituales demoniacos y festejar la pronta llegada del verano) al desvencijado edificio.

En 1994 es demolido y restaurado el entorno, en el que ahora nos encontramos, una preciosa praderita con buenas vistas en la que abundan las matas de escaramujos (rosa Canina). Su fruto rojo cuando está maduro me encanta, pero, claro está, una vez libre de sus farragosas 16 semillitas.

Siguiendo la senda y con algún atrochado del que Antonio nos tiene acostumbrados, llegamos a la zona del Ventorrillo, encontrándonos con tres chalets antiguos y una fuente de grifo, todo ello en buen estado de conservación todavía.

Entre 1903 y 1904 se comenzó a utilizar el lugar para deslizarse sobre la nieve en tablas de madera, tablas que eran construidas por los noruegos Bidrger Sorensen (gran amante de la práctica del esquí, falleció por desgracia a la edad de 33 años víctima de una fiebre tifoidea en 1910 ) y Sigurd Christiensen.

Tenían la fábrica de maderas Maderas Sörensen Jakhelin y CIA, situada en la Calle Argumosa de Madrid. Su amistad con algunos españoles afines a la Institución Libre de Enseñanza y entusiastas de la montaña, entre los que estaban Manuel Bartolomé Cossío y Manuel González de Amezúa, contribuyó al nacimiento de la práctica del alpinismo en España

En 1906 o 1907 se funda el “Twenty Club, el embrión del Club Alpino Español, el cual se crea con sede en el Ventorrillo el 18 de mayo de 1908, siendo presidido por D Manuel González de Amezúa. 

Precisamente un poco más delante de los chalets y justo en la orilla de la M-601, en la cota de 1.500 m y escondido en la curva, nos encontramos un monolito de granito erigido a la memoria de dicho presidente.

Con precaución cruzamos la carretera M-601, antigua carretera de Villalba a La Granja, construida a finales del siglo XVIII, en época de Carlos III.

Tomamos el camino forestal de la Vaqueriza hasta un desvió a la izquierda para ir el pino de la Cadena, pino albar o silvestre, que en 1924 fue indultado de la corta por Ricardo Urgoiti, director del diario “el Sol”, como homenaje a su padre, y al que le fue colocada una cadena en su perímetro, hoy catalogado y protegido como árbol singular de la Comunidad de Madrid.

Cada cierto tiempo, los guardas forestales añaden un eslabón más a la cadena para no impedir su crecimiento.

Después de admirar su esplendor y sacar las consiguientes fotos de rigor, continuamos la senda hasta el arroyo Navalmedio o regato del Puerto, para luego seguir rio arriba. El zumbido de un helicóptero, al parecer realizando prácticas de rescate, nos hizo perder el encanto del lugar un ratito.

Llegados al cruce con el arroyo Matasalgado ya era hora de comer y nos paramos a dar cuenta del tradicional bocata montañero.

Reanudada la ascensión hacia el puerto por una senda paralela al cantarín regato del Puerto, pudimos observar varias matas de acebos en flor, preludio de sus preciosas bolas rojas de otoño y Navidad. Continuando por la empinada y preciosa senda, llegamos a la estación de tren de Navacerrada (inaugurada en 1923 para facilitar el acceso a la nieve a los madrileños). Cruzando las vías y siguiendo un poquito más hacia arriba estamos ya en el puerto, y esta vez nos fuimos a disfrutar de unas gratificantes cervezas al hotel restaurante el Pasadoiro, justo al otro lado de la carretera.

Muy agradable ruta, de unos 12 km y alrededor de seiscientos metros de desnivel, con un tiempo estupendo y muy buena compañía. Le concedemos 4,5 sicarias.
Ángel R. Otero

FOTOS

miércoles, 3 de mayo de 2017

Excursión 344: Valle Enmedio

FICHA TÉCNICA
Inicio: Collado del Hornillo
Final: Collado del Hornillo
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia:  18,3 Km
Desnivel [+]: 770 m
Desnivel [--]: 770 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas y agua: Sí
Ciclable: En parte
Valoración: 5
Participantes: 29

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta























PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK
* Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
* Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC
* Ver esta ruta en Wikiloc


RESUMEN
El día promete, principio de mayo con la primavera reventona, temperatura ideal para la práctica del senderismo, cielo azul con alguna que otra nube blanca bien perfilada, Parque Natural Sierra Norte de Guadarrama por su vertiente segoviana y, como no, excelente compañía, cóctel seguro para que el día sea perfecto.

10:30 hora de salida en el Collado del Hornillo, situado pasados 6.5 Km. de la pista que sale del restaurante del Puerto de los Leones y que va hacia Peguerinos.

Tal como llegamos, sin tiempo para los saludos, Antonio dio la voz de “vamos”. Andamos apenas 300 m por la pista, dirección Peguerinos y tomamos un sendero a nuestra derecha, caminamos como 1,2 km y nos reagrupamos. Aproveché la parada para saludar a los que anteriormente no pude, entre otros a Antonio, quien me bendijo con la varita de cronista. Como añoro aquellos tiempos donde todos y, digo bien, todos corríamos hacia Melchor para obtener su gracia… pero los tiempos cambian.
Continuamos la marcha, girando nuevamente a la derecha, para llegar a Peñas Blancas, con espectaculares vistas al Valle de Enmedio.

Podríamos bautizar el paraje, como la “lite Pedriza”, con sus caracoles, sus tortugas, su león marino, sus caballitos perfectamente definidos y su carro del demonio. Este último símil, no lo vi, por lo que pregunté ¿carro del demonio? Y Paco me contestó, allí esta! pero mira que miré y, ni sus ruedas vi, ni su yunta avisté y, qué decir del constructor, tampoco apareció.

Aparte de la anécdota, el conjunto de moles de piedras es espectacular y para disfrutarlo más, hicimos allí mismo el avituallamiento de medio día.

Dejamos Peñas Blancas y tomando el mismo camino por el que llegamos, nos desviamos ahora hacia la derecha, para descender al Valle de Enmedio.

Tras cruzar el Valle, pasamos por las ruinas del refugio del mismo nombre y, al rato, despedimos a nuestros colegas fugaces. (Que si, que los fugaces hacen lo mismo, que si hacen más, que si menos, pero el título no hay quien se lo quite, hay que reconocerles el esfuerzo de acompañarnos todos los miércoles y compartir con nosotros solo parte de las excursiones).

Ya de bajada llegamos al arroyo del Toril y siguiéndolo en sentido descendente, llegamos a su pequeño embalse, en el que el cielo se reflejaba como si fuera un espejo.
Continuamos por la pista, muy cómoda de transitar, divisamos el camping Valle Enmedio, lo dejamos a nuestra izquierda y continuamos por la pista, ahora asfaltada, hacia el Camping La Nava, dirigiéndonos al embalse de Cañada Mojada, bonito lugar donde la tranquilidad de sus aguas reflejaban el entorno, por lo que los clic de las cámaras no paraban de sonar.

Unos metros más arriba, un buen sitio y mejor momento para repostar, los pinares nos daban una excelente sombra, la brisa nos refrescaba y aunque estábamos a unos 10 km. en línea recta de Madrid, el canto del cuco, nos acompañó en nuestro descanso.

Habíamos llegado al ecuador de la excursión y, comenzamos un ascenso que parecía que nunca terminaba. Continuamos la marcha, por una senda paralela al arroyo Chulevo, donde alcanzamos el Collado de la Gargantilla y nuevamente tomamos la antigua carretera que sube a Cueva Valiente, punto para futuras excursiones.

El resto de asfalto que quedaba en la pista, hacia algo pesado el caminar, junto con la pendiente y la poca sombra, hicieron que fueran los momentos mas duros de la jornada y como en otras tantas ocasiones, los restos de la feroz y sangrienta guerra que sufrieron nuestros abuelos, desde el 1936 al 1939 yacían esparcidos a nuestro alrededor, a un lado los de los republicanos y a otro, los nacionales.

La pista, cada vez tomaba mas inclinación, poco a poco ganábamos altura, con poco viento refrescante y alguna que otra parada para contemplar el paisaje y bautizar alguna roca. El ascenso se hizo bastante pesado, fueron 8 Km. de subida continuada desde que escuchamos al cuco.

Dejamos la carretera a escasos 1.5 Km. de cueva Valiente, para tomar una senda por fin descendente. En un kilómetro bajamos lo que habíamos subido en cuatro. La teoría de que todo lo que sube, baja, cierta es, pero la intensidad entre la subida y la bajada… dejo los puntos para que cada uno tome sus conclusiones.

Llegamos de nuevo al Collado del Hornillo, principio y fin de esta esplendida excursión; tuve la sensación de estar prácticamente los casi 18 Km. subiendo y, viendo ahora el perfil de la marcha, estuvimos subiendo el doble de kilómetros que bajando.

Amigos, yo pasé un día fenomenal, los kilómetros y el desnivel los justos, el entorno, el clima de 10 y de la compañía qué decir, con vuestro permiso le daré sus 5 hermosas sicarias a la jornada 344 Valle de Enmedio.
Paco Donaire

FOTO REPORTAJES
* Foto reportaje de José María Pérez

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