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jueves, 15 de enero de 2026

Excursión 897: Río Guadarrama por el puente del Retamar y Villafranca del Castillo

FICHA TÉCNICA
Inicio: Puente del Retamar
Final: 
 Puente del Retamar
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 17,6 Km 
Desnivel [+]: 69 m 
Desnivel [--]: 69 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 4,5
Participantes: 38

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta




















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
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RESUMEN
La jornada de hoy se presentaba con cierta incertidumbre. La previsión meteorológica anunciaba lluvia, una de esas noticias que suelen hacer dudar a más de uno, pero el compromiso con la marcha pudo más que el parte del tiempo.

Al final, el cielo nos dio una tregua y, aunque no llovió, las precipitaciones de los días anteriores nos tenían preparada una buena ración de barro, sin duda el protagonista de la ruta.

En esta ocasión nos reunimos 38 senderomagos en el aparcamiento del Puente de Retamar. Tras los saludos y el habitual reencuentro, iniciamos la marcha siguiendo el margen derecho del río Guadarrama. Aunque empezamos por una pista bien compactada, fue solo un espejismo, porque pronto la abandonamos para caminar por senderos más estrechos embarrados. El otro protagonista de la ruta fue la compleja red de infraestructuras que atraviesa este entorno natural.

Pronto pasamos por debajo de las imponentes tuberías del trasvase Valmayor-Majadahonda y, más adelante, bajo la carretera de Villanueva del Pardillo.

Tras pasar por debajo de la conducción Picadas-Majadahonda, decidimos que era el momento ideal para hacer el alto de rigor y disfrutar del bocadillo de media mañana, aprovechando que el tiempo seguía respetándonos.

Uno de los momentos más memorables de la mañana ocurrió al llegar al arroyo del Plantío. El cauce bajaba con más agua de lo normal y el paso no era evidente; pero en algo se tenía que notar que el grupo está lleno de ingenieros.

Rápidamente se pusieron manos a la obra construyendo un puente improvisado con troncos y ramas. Gracias a su pericia, todos pudimos cruzar sin percances, continuando la ruta por la cresta de los cortados.

Desde allí, las vistas eran magníficas, permitiéndonos observar la urbanización de Villafranca del Castillo desde una perspectiva elevada.

Al alcanzar la carretera de Villanueva de la Cañada, emprendimos el camino de vuelta, esta vez por el margen izquierdo del río. El recorrido nos llevó a adentrarnos en la propia urbanización de Villafranca del Castillo, recorriendo sus calles hasta llegar a un punto de descanso muy bienvenido: la cafetería de la Universidad Camilo José Cela.

Allí paramos a comer, y aprovechamos para hacer la foto de grupo. Tras ese pequeño descanso, afrontamos el último tramo de la ruta de hoy.

Saliendo de la urbanización, volvimos a conectar con el camino de ida para desandar nuestros pasos hacia el punto de inicio. Al final, regresamos al Puente de Retamar con las botas pesadas por el barro pero con la satisfacción de haber completado una ruta de casi 18 kilómetros en excelente compañía.

Por todo ello, otorgo a esta excursión la puntuación de 4,5 sicarias
Celia Marazuela Sanz


miércoles, 14 de enero de 2015

Excursión 216: Las fuentes del Acueducto

FICHA TÉCNICA
Inicio: Valsaín
Final: Valsaín
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia:  16,4 Km
Desnivel [+]: 512 m
Desnivel [--]: 536 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: No/

Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 49

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta






















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta















TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
 
RESUMEN
Multitudinaria marcha, se ve que hay ganas de caminar al iniciar el año, ¡nada menos que 49!, para emular a los más legendarios exploradores de la historia, pero, eso sí, finalizando con un buen cochinillo o bacalao (a elegir) en el emblemático y para nosotros familiar “Rancho de la Aldegüela”.

Al partir de
Valsaín la niebla ya había levantado y el día se mostraba diáfano y soleado. Mientras calentamos el cuerpo en la subidita hasta La Cruz de La Gallega, el panorama se iba abriendo y departíamos en pequeños grupos sobre lo divino y lo humano. Daba gusto, en particular, contar con la presencia de Ángel Vallés, conocedor de cada palmo de terreno, así como de la historia y antropología de la zona, además de orgulloso admirador de su nieto de 2 añitos. Venían también con nosotros, por primera vez, Agustín y Ricardo.

Casi sin sentir, llegamos a la cañada de Santillana, dejamos a la derecha Cabeza Gatos y tomamos un bonito camino que baja hacia la presa de Puente Alta, aunque tuvimos que abandonarlo enseguida para avanzar monte a través; debía ser porque hacía mucho que no sorteábamos una valla. El premio fue el ascenso a Cabeza Grande, repleta de trincheras y otros restos de la Guerra Civil, y que constituye una auténtica atalaya desde la que gozar con las vistas de Segovia y su entorno al norte, así como todas las cumbres de la sierra hacia el sur.

En Cabeza Grande tomamos un relajado tentempié, mientras descubríamos en el paisaje cada vez más detalles para rememorar. Destacaré, entre ellos, la inusual visión de Siete Picos enmarcado entre la blancura del Alto de Guarramillas y el Montón de Trigo, o el bloque monolítico del palacio de Riofrío. Nicolás, para celebrar su porra de fin de 2014, repartió, con la colaboración de Leonor, unos dulces navideños regados con pacharán, que entraron muy bien. Tras el relax nos hicimos la foto de grupo.

Descendimos hasta la Cañada Soriana Occidental, donde ya se marcaba, con algún hito de madera nuevecito, la conducción subterránea de agua hacia el acueducto de Segovia. Siguiéndola llegamos a la cola del embalse y desde ahí remontamos el río Frío. El paisaje era precioso y el nombre del río muy a propósito, pues se notaba que ya no daba el solecito e íbamos por umbría; incluso había bloques de hielo en algunas ramas y piedras, salpicadas por la corriente.

Así llegamos al
azud donde se toma el agua del acueducto y junto al que se puede ver el sistema de decantación, aunque yo creo que sufrimos cierta decepción, ya que la obra original ha debido remodelarse tantas veces que apenas queda la estructura; quizá se evoca únicamente, en la represa, por unos bloque de granito unidos por grandes grapas de hierro. Para colmo, la entrada de agua estaba cerrada y el decantador sólo contenía agua estancada llena de broza.

Ya sólo quedaba volver a Valsaín y lo hicimos encaramándonos por la ladera del río para coger el camino hacia Cabeza Gatos y La Cruz de La Gallega. Daba gusto caminar bajo el sol tibio de enero con el relieve de la mole de Peñalara al frente, remarcado por las sombras de las gargantas.

La mayoría, 37, acudimos en los vehículos al fin de fiesta gastronómico  en El Rancho de la Aldegüela, en Torrecaballeros. Las viandas, como siempre, estuvieron de vicio. Al final del ágape se hizo la imposición de estrellas pendientes, pero, como faltaba el “observador estadístico del GMSMA”, hubo que confiar en la supuesta honestidad de los agraciados, que voluntariamente fuimos desfilando para recibir el homenaje.

No me atrevo desde aquí a dudar de la buena fe de nadie, pero: ¿Es normal que desfilaran todas (o casi todas) las damas para recibir el beso de tornillo de Fernando S.?

Y una vez más, por petición abrumadora, el GMSMA explotó, casi hasta la extenuación, las cualidades artísticas de Joaquín, que contribuyó con sus dos piezas más emblemáticas: “Er niño las monjas” y Carretera Asturiana.

En la sobremesa también se produjo un comunicado que aquí quiero plasmar por escrito para que no haya dudas: Por poderes recibidos de Antonio, este cronista, ya en decadencia, tendrá el privilegio de señalar al inicio de cada marcha al participante encargado de escribir la crónica correspondiente.

Con esta iniciativa se pretenden desvelar las indudables cualidades literarias que muchos atesoran, como fue el reciente caso de Marcelo. O, ¡quién sabe!, puede ser una estrategia ideada por Antonio para reducir el grupo a base de provocar el miedo escénico cada miércoles.

La calificación de Madi para este evento ha sido de 4 sicarias, sin posibilidad de recurso.
Melchor