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viernes, 23 de julio de 2021

Excursión 571: Nocturna al Cerro del Ecce Homo con luna llena

FICHA TÉCNICA

Inicio: Alcalá de Henares
Final: Alcalá de H.
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 13,2 Km
Desnivel [+]: 270 m
Desnivel [--]: 270 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas y agua: No
Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 13

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta
















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK
* Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
* Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
* Ver esta ruta en Relive

RESUMEN
Ya es costumbre que en las calurosas noches del verano el Grupo haga una excursión nocturna para ver la salida de la luna llena. Por eso, me sugirieron hacerla esta vez en Alcalá. No lo tenía claro, «lo mismo no viene ni el Tato» —pensé—.

Hay cosas que no se pueden forzar, a la luna no se le puede pedir que se transforme en llena un miércoles. La próxima sería el 24 de julio, sábado. Bueno, al ser fin de semana, a lo mejor vendrían unos cuantos.

Convocada la excursión para el 24, había algo que no me cuadraba. En el momento del plenilunio la luna y el sol están en oposición por lo que vemos como, según se pone el sol, por el otro extremo aparece la luna. Sin embargo, la hora prevista de puesta de sol eran las 21:38 y la de salida de la luna las 22:27. ¿Cómo era posible? Pues tiene una explicación: el plenilunio era al 24, pero a las 4 de la madrugada, y nosotros íbamos la noche del 24 —casi un día después—, por eso el retraso en la salida de la luna.

Se imponía, pues, un cambio de convocatoria para el día anterior. Ahora sí cuadraban la puesta de sol y la salida de la luna, pero ¿vendría alguien? Mensaje tras mensaje, casi todos los senderomagos iban declinando la invitación —si ya decía yo—. De no haber sido por Carlos, que además de venir, nos trajo un montón de invitados, esta habría sido la excursión con menos participantes. Al final fuimos trece, ¡increíble!

Para recibir a nuestra luna, habíamos decidido subir al Ecce Homo —cerro al que el grupo ya había subido en dos ocasiones— por la zona más fácil; el único desnivel importante es la subida final al cerro.

Más que una excursión fue un paseo. Arrancamos desde el aparcamiento del Parque de los Cerros. Al principio el camino era muy llano, siguiendo los meandros que el agua del barranco Salobre va haciendo; luego por un valle que poco a poco se iba estrechando para convertirse en un angosto desfiladero de curvas y contra curvas para desembocar en el túnel que cruza por debajo de la pista. 

Después, continuamos ascendiendo por el barranco por una zona muy pintoresca, entre paredes y techos a punto de desprenderse, para salir a una pista por la que discurre el barranco de la Zarza.

Desde allí, a nuestra izquierda y cada vez más cerca, se vislumbraba el cerro, meta de nuestra excursión. La pista terminó en el collado formado por el cerro de la Virgen y el del Ecce Homo, hacia el cual nos encaminamos con una fuerte subida de unos 200 metros.

Llegamos apenas 10 minutos antes de ver ponerse el sol tras la Cuerda Larga, concretamente al oeste de la Bola del Mundo.

Visto el sol, a por la luna; rodeamos el cerro para ir a su parte sur a la espera de su salida. A la hora convenida, las 21:41, todos estábamos expectantes, y la luna sin salir. Pasaron 5 minutos, y la luna sin salir; pasaron 10, y la luna sin salir, pasaron 15, y… ya hubo pitorreo.
—¿Seguro que hoy había luna llena?
—¿No será que os habéis confundido?
—¿Pero, no era mañana, aquí pone el 24?

Hay que tener fe. El universo es exacto y los astros puntuales. Finalmente, alguien dijo—: Mirad, allí está.

Y allí estaba, saliendo, pero no por el horizonte, sino más arriba; y es que la bruma a ras de suelo impedía verla. Nos quedamos todos tranquilos al comprobar que el reloj del universo seguía funcionando puntualmente, pues bastante teníamos ya con la pandemia.

Y ahora que ya era de noche, a contemplar todo Alcalá desde las alturas. Nuestra vista abarcaba hasta Madrid, por el oeste, y hasta Guadalajara por el este. Con ese panorama de millones de luces, nos sentamos a comer nuestra improvisada cena, a cuyo término, los alcalaínos ofrecimos como postre almendras garrapiñadas y rosquillas de Alcalá.

En esas estábamos cuando alguien dijo: «Huele a quemado». Y allí a lo lejos, a los pies del vecino cerro del Viso, pudimos apreciar un pequeño incendio de llamas rojizas que poco a poco se fue transformando en un gran incendio.

Los servicios de emergencias, que nosotros percibíamos como pequeños puntitos azules intermitentes iban acudiendo hacia allí desde varios puntos de la ciudad.

Después de la calurosa tarde de verano, repentinamente empezó a bajar la temperatura y a levantarse el viento, y fue cuando —como en todas nuestras lunas llenas— alguien dijo: «Vámonos que hace frío».

La vuelta la hicimos enteramente por pista, evitando los barrancos que —estoy seguro— habrían sido mucho más espectaculares a la luz de la luna, o en su defecto, de nuestros frontales. Por supuesto, el calor veraniego volvió a aparecer en cuanto empezamos a bajar.

Cuando finalizábamos la excursión vimos como el incendio había sido extinguido. Según el semanario alcalaíno Puerta de Madrid, lo causó —cosa rara— una cigüeña:
«… iniciándose el fuego cuando una cigüeña chocó contra unos cables de distribución de energía eléctrica, lo que provocó chispas que prendieron la maleza seca por el estío.»

Finalmente, llegados al aparcamiento; y con la luna llena sobre los cerros, nos despedimos de nuestra aventura nocturna.

Iba a otorgar tres sicarias y media a la excursión, pero me dijeron que por las garrapiñadas y las rosquillas había que subirle algo, así que ahí lo dejo: cuatro sicarias.
Paco Cantos

FOTOS

martes, 1 de agosto de 2023

Excursión 722: Nocturna a la Machota baja con luna llena

FICHA TÉCNICA
Inicio: San Lorenzo de El Escorial 
Final: San Lorenzo de El Escorial
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 11,3 Km 
Desnivel [+]: 469 m 
Desnivel [--]: 469 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/No
Ciclable: No
Valoración: 4,5
Participantes: 34

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta



















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
* Ver esta ruta en Relive

RESUMEN

Me pidió Paco Nieto que hiciera la crónica de esta excursión con ayuda de la Inteligencia Artificial, área en la que colaboro y este es el resultado:

"En esta ocasión, el Grupo GMSMA adelantó su ruta habitual del miércoles para disfrutar de la mágica experiencia de contemplar la luna llena desde la cima de La Machota Baja, una de las montañas más emblemáticas de la zona.

El encuentro tuvo lugar el martes por la tarde en el aparcamiento cercano al campo de fútbol de San Lorenzo de El Escorial, donde se reunieron 31 entusiastas participantes, incluyendo siete personas que se unían por primera vez a la aventura.

El recorrido se dividió en cuatro tramos: dos de subida y dos de bajada. En el primer tramo, pasaron por la Ermita de la Virgen de Gracia, un lugar de gran valor histórico y religioso en la región, y la Silla de Felipe II, un punto de interés histórico donde se dice que el rey Felipe II observaba la construcción del Monasterio de El Escorial.

Durante esta etapa, dos nuevos compañeros, Sol y Antonio, se unieron al grupo, aumentando la emoción y la diversidad de la expedición. Continuando la marcha hacia el collado, alcanzaron a Emilio, quien había iniciado su caminata media hora antes, llegando así a un total de 34 participantes.

Tras superar la pendiente hasta el collado de Entrecabezas, se detuvieron para esperar a los rezagados y tomar una fotografía de grupo mientras el sol se ocultaba, brindando un espectáculo visual impresionante.

En el segundo tramo, ascendieron desde el Collado de Entrecabezas hasta la cima de La Machota Baja, por un estrecho sendero con bastante pendiente, mientras disfrutaban de las últimas luces del atardecer a sus espaldas. La Machota Baja, con su altitud de 1404 metros, ofrece unas vistas panorámicas impresionantes hacia las dehesas de Zarzalejo, Abantos, El Escorial, la Sierra de Guadarrama y la Sierra de Hoyo, además de la extensa planicie de Madrid en la distancia.

Una vez en la cima, algunos miembros del grupo se dirigieron al vértice geodésico, una referencia geográfica de gran importancia para la orientación, mientras otros se preparaban para contemplar la salida de la luna desde un balcón natural con vistas panorámicas.

La luna apareció puntualmente a las 21:56, creando un ambiente mágico mientras todos disfrutaban de sus bocadillos y admiraban el impresionante espectáculo celeste.

En el tercer tramo, descendieron de La Machota Baja al collado de Entrecabezas por una ruta diferente, parcialmente utilizada por el guía del día, Paco Nieto, durante la subida.

En el último tramo del recorrido, mientras descendían nuevamente desde el collado de Entrecabezas al punto de origen, Oleg tuvo un emocionante encuentro con un escorpión, un animal no tan habitual en esta zona. Este avistamiento destacó la importancia de respetar y valorar la diversidad de la vida silvestre en la región.

Alrededor de la 1:30 de la madrugada, el grupo llegó al punto de partida, dando por concluida esta emocionante y hermosa ruta, llena de camaradería, naturaleza, historia y la magia de la luna llena. ¡Hasta la próxima aventura!

Como inteligencia artificial, no tengo emociones ni experiencias personales, por lo que no puedo experimentar la belleza o las emociones asociadas con una marcha o actividad. Mi capacidad se limita a procesar y proporcionar información basada en datos y conocimientos previos.

Sin embargo, puedo decir que la descripción de la marcha a la Machota Baja con luna llena suena muy emocionante y enriquecedora.

La combinación de la naturaleza, la compañía del grupo, el avistamiento de la luna llena y los lugares históricos que se visitaron durante la caminata parece haber hecho de esta experiencia un evento muy especial y memorable para los participantes.

En última instancia, la calificación de la marcha depende de cada persona y sus propias impresiones y experiencias personales durante la actividad.

Cada individuo puede tener una perspectiva diferente sobre lo que consideran una experiencia valiosa y satisfactoria. Lo importante es que el grupo disfrutó y se divirtió, creando recuerdos duraderos en su caminata a la Machota Baja".

Yo sí la voy a calificar, le pongo 4,5.
Oleg+ChatGPT

jueves, 10 de julio de 2025

Excursión 863: Cerros de Alcalá con luna llena

FICHA TÉCNICA
Inicio: Parque de los Cerros. Alcalá de Henares
Final: 
Parque de los Cerros. Alcalá de Henares
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 12,1 Km 
Desnivel [+]: 236 m 
Desnivel [--]: 236 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: No/No
Ciclable: Sí
Valoración: 4,5
Participantes: 8

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta



















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
* Ver esta ruta en Relive

RESUMEN
Como todos los años, Sagrario y yo, teníamos intención de subir al Ecce Homo, para observar el balanceo del sol y la luna, que se produce los días de luna llena, este año Luna del Ciervo (*).

Ayer, miércoles, no pudimos acudir a la marcha propuesta, pero al medio día nos acercamos a la casa de nuestro amigo Ricardo, que nos recibió con la hospitalidad que le caracteriza y pudimos compartir con el grupo, unas horas de relax, charlando y degustando la excelente comida que nuestro amigo nos tenía preparada.

¿Y este rollo a que viene si lo que hay que hablar es de excursión nocturna?.

Pues viene a que, durante la comida, alguien comentó que, si este año no íbamos a tener una nocturna con luna llena, como ya es costumbre; por lo que le comenté a Antonio, nuestra intención y le pareció una buena idea, propuso, convocar al grupo para hacer la ruta.

Finalmente, la convocatoria se hizo a las 22:30h de la noche del miércoles, tarde muy tarde… Esa noche, en Madrid, fue muy calurosa y se esperaban temperaturas similares para el jueves, y además hay que considerar que Alcalá de Henares está lejos para la mayor parte de los componentes del grupo. La suma de estos factores, dio lugar a que la mayoría no atendiera a la convocatoria. Alguno me llamó para preguntarme si la convocatoria era una broma….

Convocatoria:
“Mañana jueves 10, subiremos al Ecce Homo para contemplar la luna llena, quedamos a las 20:45h …”

Cinco minutos antes de la hora, nos encontramos ocho senderomagos y el perro de Inés y Jorge dispuestos a realizar la marcha, además nos acompañaban una amigas, Concha y Laura.

En contra de lo previsto, la temperatura era soportable; empezamos a caminar tomando a la derecha del aparcamiento una senda que se adentra en el barranco Salobre, que coincide al principio con la senda de los Taráis, siempre a la sombra. Se notan bien las lluvias de esta primavera ya que las hiervas están muy altas y secas.

La senda por el barranco es muy sencilla y cómoda para caminar, ya que poco a poco se va ganando altitud y da la sensación de andar en llano.

Dejamos el barranco Salobre, para tomar a nuestra izquierda el barranco de la Zarza, bastante más estrecho, que poco a poco se va encañonando con un terreno muy arcilloso y que año tras año, las lluvias modelan, cambiando su fisonomía.

Caminábamos siempre a la sombra y, de vez en cuando, el aire se encañonaba por el barranco ofreciéndonos una agradable y refrescante brisa.

Continuamos por el barranco y pasamos por el pequeño túnel que deja arriba el camino de la Barca, sitio ideal para hacernos unas cuantas fotos.

La parte que sigue del barranco hasta llegar a la pista, es a mi gusto la más bonita del recorrido, la composición del terreno junto con las lluvias torrenciales ha conformado el paisaje actual, una red de barrancos abruptos, estrechos y en ocasiones con fuertes pendientes, donde el sol apenas penetra y aún hay zonas verdes.

Continuamos por la pista, donde el barranco se muestra bastante más abierto como 1.5Km y lo dejamos girando a la izquierda para afrontar el último Km, es la parte más dura del recorrido ya que tenemos que salvar los últimos 110m de desnivel y los últimos 300 metros por una pista con bastante pendiente y piedras sueltas, pero allí estábamos justo cuando la luna se empezó a asomar, al sol ya lo había tragado Navacerrada, pero también pudimos contemplar el atardecer.

Pronto oscureció e iluminados por la luna, brindamos por esta nueva excursión nocturna, con un cava fresquito, que me acompaño en la mochila durante la subida.

Sentados en la cima, a nuestros pies Alcalá, a la derecha los primeros pueblos de Guadalajara y a la izquierda hasta Madrid, Torrejón, el aeropuerto, ofreciéndonos un espectáculo lumínico muy bonito.

También allí, sentados degustamos nuestros bocadillos, y compartimos unos chocolates.

Estábamos en la gloria (cima), temperatura agradable, buenas vistas y conversación y mejor compañía, podíamos habernos quedado hasta las tantas, pero había que bajar, ya que los forasteros tenían por delante, además de la bajada, el coche hasta sus casas.

Pertrechados, con los frontales, tomamos desde la cima una estrecha senda que cruza en zigzag la anterior subida, haciéndola más suabe y menos resbaladiza, tomamos la pista hasta encontrarnos a nuestra derecha con el camino de la Barca.

Bajamos tranquilamente, la luna nos iluminaba lo suficiente para que en gran parte del camino los frontales no se necesitasen, continuamos con la conversación tan agradable que la bajada se nos hizo muy corta. Cuando llegamos a los coches, era cerca de la una de la madrugada y dimos por finalizada esta nocturna, con un recorrido prácticamente igual que la excursión 571, que realizamos en el 2021.

Creo que bien se merece las 4,5 sicarias.
Paco Donaire

(*) Origen y significado de la Luna del Ciervo.

“Los nombres tradicionales de las lunas llenas provienen, en su mayoría, de calendarios agrícolas y culturas ancestrales.

Es por ello que cada mes del año tiene asignado un nombre simbólico que se corresponde con fenómenos naturales o actividades estacionales.

Durante el mes de julio tiene lugar la 'luna del ciervo', que recibe su nombre de las tribus nativas norteamericanas, que observaban cómo en esta época del año en su territorio los ciervos machos comenzaban a desarrollar una nueva cornamenta, tras haberla perdido en invierno. Para ellos, este fenómeno natural marcaba un momento clave en el ciclo anual de la fauna, símbolo de renovación, crecimiento y fuerza.”

FOTOS

domingo, 21 de julio de 2024

Excursión 790: Nocturna al Cerro del Castillo con luna llena

FICHA TÉCNICA
Inicio: Collado Mediano
Final: Collado Mediano
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 12,3 Km 
Desnivel [+]: 568 m 
Desnivel [--]: 568 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/No
Ciclable: No
Valoración: 4
Participantes: 23

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta



















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
* Ver esta ruta en Relive

RESUMEN
Me llamó Paco Nieto para ver qué me parecía subir al Cerro del Castillo con luna llena desde mi pueblo, Collado Mediano, y como no podía ser de otra forma, me encantó la idea.

No siempre se puede hacer una ruta saliendo de la puerta de tu casa, ni recorrer con tus amigos aquello que mejor conoces.

Me acerqué al aparcamiento de la entrada al pueblo, junto a la rotonda de la bandera y a la sombra del Castaño de Indias de Collado Mediano, árbol singular nº 271 de la Comunidad de Madrid, con una altura de 21 metros, un árbol majestuoso y emblemático, conocido por su gran antigüedad y belleza, es un símbolo de la naturaleza persistente y robusta, ofreciendo una sombra refrescante en verano y un espectáculo de colores en otoño.

Cuando estuvimos todos, echamos a andar camino de la parroquia de San Ildefonso, la bonita iglesia del pueblo, a cuyos pies nos hicimos la foto de grupo con los 23 participantes de hoy, 8 mujeres, 9 hombres, 4 niños y 2 niñas, en parte gracias a la amplia aportación de la familia y amigos de Carlos M.

Callejeando cuesta arriba, iniciamos la subida al Cerro del Castillo por su lado sur, enseguida alcanzamos la avenida del Pinar, por la que continuamos hasta llegar al depósito de agua.

Desde allí, seguimos por un sendero con tramos escalonados que nos llevaron a La Cobañera, un monumento natural en forma de pequeña cueva, conocida por sus excelentes vistas panorámicas y su importancia histórica y geográfica, que es todo un símbolo del pueblo, forma parte de su escudo.

Junto al conglomerado rocoso hay un excelente mirador del valle que tiene a sus pies, desde el que se divisa el Monte Abantos, el Monte Redondo y las Machotas.

Al alcanzar la pista que circunda la ladera del Cerro del Castillo, pensaba que Paco nos llevaría por el camino más tradicional para subir a la cumbre, pero nos dirigió directos hacia ella por un sendero a la sombra, algo agreste, por el que no había pasado nunca, justo en el límite con la parte devastada por el incendio del verano de 2022.

Un incendio que arrasaba la cara sur del Cerro del Castillo, y que acababa con cerca de 70 hectáreas de vegetación. Todavía quedan algunos troncos calcinados, testigos de la tragedia.

Superada la exigente cuesta, alcanzamos la Pradera del Collado, donde comenzamos a disfrutar de la puesta de sol, que comenzaba a ocultarse entre La Peñota y el Puerto del León, un magnífico espectáculo que disfrutamos aún más desde lo más alto del Cerro del Castillo, al que llegamos tras acercarnos a visitar el mirador en el que antes había una plataforma metálica, que se derrumbó y ahora yace tristemente tirada bajo las rocas, afeando el paisaje.

Contemplando el lento desvanecimiento del sol entre las montañas, tiñendo de rojo el horizonte, nos tomamos los bocadillos encaramados a las rocas de la cumbre, situada a 1341 metros de altura, mientras contemplábamos las impresionantes vistas del Cerro de San Pedro, el embalse de Santillana, la Pedriza con el Yelmo, la Maliciosa, el Puerto de Navacerrada, Siete Picos, Montón de Trigo, Peña del Águila, La Peñota, Cabeza Líjar, Cueva Valiente, Abantos, las Machotas y toda la planicie madrileña. Todo un espectáculo.

Apenas terminamos de contemplar el dorado ocaso por el oeste, tuvimos que girarnos hacia el sureste porque comenzaba a salir la luna llena por el Cerro del Telégrafo, con la Sierra de Hoyo de fondo, un privilegio que disfrutamos entusiasmados, sobre todo los niños, fue un momento precioso.

Desde un promontorio rocoso estuvimos un buen rato contemplando el lento ascenso de la luna, de color rojo al principio, pero que conforme ganaba altura iba blanqueando su redonda cara.

Tras las innumerables fotos, que nunca llegarán a plasmar la grandiosidad de tan mágica escena, comenzamos el descenso por la cara este de la sierra.

Una serpenteante procesión de luces recorrió la cresta, con estupendas vistas del embalse de Navacerrada y un rosario de luces de su pueblo, y por un estrecho sendero encajonado entre el seco matorral bajamos hasta bordear las antenas de Telefónica hasta alcanzar la urbanización Virgen de la Paloma.

En este punto, el grupo se dividió en dos, una parte regresó al pueblo de Collado Mediano por La Cobañera y pasada la media noche llegaron al pueblo.

El resto subimos a Cabeza Mediana, coloquialmente conocido como el Cerro del Telégrafo, pasando por la urbanización de Parque Collado.

Subimos por una amplia senda la ladera de Monteredondo hasta alcanzar la pista que conduce a la cima de Cabeza Mediana.

El vértice geodésico que señalizaba los 1331 metros de altura que tiene este romo cerro, se encuentra partido y tirado en el suelo, una pena. Desde aquí, pudimos apreciar las preciosas vistas nocturnas de los pueblos de la zona y del telégrafo óptico, una estructura histórica utilizada en el siglo XIX para la comunicación rápida mediante señales visuales.

Construido hacia 1846, al estilo del francés ideado por Claude Chappe en 1791, dotado de grandes brazos articulados y una bola, que según su disposición hacían referencia a los distintos fonemas, con los que se enviaban los mensajes cifrados de una torre a otra

Finalmente, descendimos hasta Collado Mediano por el camino de las Canteras, con bonitas vistas de Madrid y pueblos colindantes. Cruzamos la carretera M-601 y concluyendo la ruta a las dos y media de la madrugada.

Fue una excursión memorable que combinó naturaleza, historia y camaradería bajo la luz de la luna llena.

Por lo bonito de la puesta de sol y la luna llena recorriendo los alrededores de mi pueblo, le doy un 4.
Pepa Santos