* Mapas de localización y 3D de la ruta
PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta
Invitado y auspiciado, a través de mi querida hermana Sol, por Antonio (generoso, como siempre) y aceptado y arropado por todos vosotros (muchísimas gracias), acudo a esta interesantísima convocatoria que tenía, como magnífico aliciente, la posibilidad de ver, desde la Hermana Mayor (2.284 metros) de los picos Dos Hermanas, en el Parque Natural de Peñalara, el majestuoso crepúsculo que iba a tener lugar, en este paraje de la Sierra de Guadarrama, con la puesta de sol (21:36 horas) y la aparición de la luna llena (21:47) adornando conjuntamente el cielo sobre nuestras cabezas.
Con un día despejado y una temperatura muy agradable, partimos del aparcamiento del Puerto de Cotos, en discretos grupos pequeños para no soliviantar a ningún guarda en este parque natural, pero lo cierto es que no había nadie a quien soliviantar ni actitudes que pudieran hacerlo, por lo que la ascensión, de unos 470 metros de desnivel, discurrió tranquila, animada y con un puntito de exigencia física que siempre es muy de agradecer.
Allí subíamos desde niños de pocos años a maduritos con un buen porrón de primaveras, tras el ejemplo de los que, superándonos en edad, los vemos con la admiración de quienes queremos llegar, como ellos, así de jóvenes, alegres y activos, a alcanzar esa fase más avanzada.
Subiendo por la senda del Batallón Alpino, unas veces por bosque de pino albar y, otras, por la loma abierta ante las bellísimas vistas del valle del Lozoya, el cordal de Cuerda Larga y la Bola del Mundo, entre piornos y enebros rastreros, nos reunimos todos en la Fuente de los Pájaros de Peña Citores.
Un poquito de descanso, fotos y charla y continuamos la ascensión, con algo de menor pendiente, hasta enlazar con el collado de Dos Hermanas y, finalmente, coronar la Hermana Mayor (ubicada a los pies de Peñalara, 2.428 metros, la montaña más alta de la Sierra de Guadarrama).
En la pequeña cima pedregosa, y repuestos con nuestras viandas compartidas, nos concentramos en el grandioso espectáculo celeste, tan sencillo y tan magnífico, de una puesta de sol de increíbles colores, que se adelantó un poco porque, antes de meterse tras el horizonte, el sol fue desapareciendo entre la bruma y la calima, seguramente densificada por el humo de los terribles incendios de la Sierra Oeste de Madrid (esa estribación de la Sierra de Guadarrama que hace de bisagra con la Sierra de Gredos).
Mirando hacia poniente, el sol se iba, pero girando la cabeza hacia levante, una luna inmensa, llena y naranja aparecía como un sol discreto, nocturno y espectacular, que seguía iluminando el crepúsculo por el Este y alumbraba tenuemente la Laguna Grande de Peñalara, unos 250 metros más abajo, a nuestros pies.
Alegres, colmados y agradecidos por tanta belleza, y ya de noche, iniciamos el descenso por el cordal hasta la Hermana Menor y, pasando por el tramo de “Las Zetas”, llegamos, alumbrados por nuestros frontales y por un camino más cómodo para esa hora, ya nocturna, al aparcamiento donde había empezado nuestra caminata.
Excelente excursión con puesta de sol y luna llena y excelente compañía, que, si no pude compartir con mi hermana Sol, tuve la alegría de poder hacerlo con mi hermano Norberto y mi amigo Juan Carlos, noveles en este grupo e, igualmente, acogidos por todos vosotros con tanta amabilidad. Le otorgo un 4,8 a la ruta.
El sol, entre la bruma, se pone por Poniente.
Por Levante, ígnea y llena, se levanta la luna.
Los dos astros alumbran la Sierra Guadarrama.
Bellísimo crepúsculo en los montes Dos Hermanas.
¡Un fuerte abrazo y hasta la próxima!
Jorge González
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