domingo, 4 de diciembre de 2016

Excursión 325a: Camino Majariego de Santiago. Etapa 7. Coca - Alcazarén

FICHA TÉCNICA
Inicio: Coca
Final: 
Alcazarén
Tiempo: 6 a 7 horas
Distancia: 23,9 Km 

Desnivel [+]: 105 m 
Desnivel [--]: 158 m 
Tipo: Sólo ida
Dificultad: Baja
Pozas y agua: 

Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 2

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta























PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta
















PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC

RESUMEN
Casi un año después de finalizada la sexta etapa Ana y yo reanudamos el camino frente a la iglesia de Santa María la Mayor de Coca.

A las 10’30 nos pusimos en marcha en un día nublado que, según el pronóstico, traería lluvia hasta media mañana. De momento la lluvia era ligera pero Ana abrió su paraguas y así pasó por delante de la Torre mudéjar de San Nicolás.

Bajamos una suave cuesta para atravesar el río Voltoya por el puente, volviendo a subir por el lado opuesto. Así comenzamos a transitar por un pinar dejando el río Eresma (que ya ha recibido las aguas del Voltoya) a nuestra derecha. La señalización con las clásicas flechas amarillas no deja que nos podamos equivocar de camino.

A las 11’30 después de haber andado 4,190 km. encontramos el primer mojón con indicación de distancias que señala que nos faltan 160 km. hasta Sahagún.

Continuamos por entre los pinos y la lluvia empieza a incrementarse por lo que hay que echar mano al chubasquero. Además un poco más allá abandonamos el pinar y se acaba la protección de los pinos. Salimos, pues, a campo por una pista entre campos de labor dedica-dos fundamental-mente al cultivo de la remolacha azucarera que en esta época está en plena recolección.

Por esa pista seguimos hacia Villeguillo a donde llegamos a las 12’10. Allí hicimos una breve parada para tomar un café en un bar cerca de la iglesia parroquial. Los primeros 6,650 km. de la etapa ya estaban hechos.

Quince minutos después nos pusimos de nuevo en marcha saliendo de Villeguillo y caminando de nuevo entre los campos de remolacha.


Villeguillo es el último pueblo de la provincia de Segovia. Cuando salimos de ella y entramos en la de Valladolid descubrimos los indicadores de dirección que ha colocado la diputación provincial vallisoletana y también descubrimos con alegría que las indicaciones kilométricas volvían a estar referenciadas a la distancia que falta, no hasta Sahagún, sino hasta el mismo Santiago de Compostela.

Concretamente el primero que encontramos indicaba, como se puede ver en la foto 515 km. hasta allí. El camino volvió a meterse en otro pinar; no en vano esta región es conocida como “Tierra de pinares”. A las 13’05 llevábamos andados 10,200 km. La lluvia era, de nuevo, abundante pero no tanto que nos dificultara la marcha.

Alcanzamos la carretera CL-602 que une Olmedo con Pedrajas de San Esteban y circulando por su arcén nos pusimos a buscar un lugar para comer. Encontramos un chalet en el que no había nadie y en donde encontramos un rústico banco. Eran las 14’25. Allí sacamos los bocadillos con la gran suerte, además, de que había cesado la lluvia.

Ya llevábamos re-corridos 15,830 km. Dedicamos media hora a la comida y nos pusimos de nuevo a caminar siguiendo la carretera unos metros más.

Al poco rato llegamos al cauce del río Eresma y vimos dos puentes para cruzarlo: el moderno de la mencionada carretera y otro más antiguo denominado Puente de Valdaba. Elegimos, naturalmente, este último para cruzar el río.

Sobre el puente nos hicimos esta foto que podíamos considerar la foto de grupo aunque en esta ocasión era foto de pareja.

A las 15’30 es decir 5 horas después de haber comenzado habíamos recorrido 18’000 km. Subimos una cuesta para remontar hasta el borde del cañón que el río ha ido tallando a lo largo de los años y volver al pinar. Caminamos ahora por la Dehesa de Valviadero. A nuestra izquierda queda el llamado Cerro de la Cuesta.

A las 4’10, antes de abandonar el pinar, hicimos una breve parada de 10 minutos. Cuando salimos del pinar vimos, también a la izquierda, la fábrica azucarera donde procesan la remolacha que producen estos campos.

Por fin, a lo lejos, ya era visible una torre de iglesia; la de Alcazarén. Tener la meta a la vista hizo que nuestras ya cansadas piernas encontraran renovadas energías. Siempre con la torre como referencia continuamos caminando por la pista.

En las afueras de Alcazarén hay una “Y” donde las flechas indican tomar a la izquierda. Aunque parecía que la senda de la derecha daba menos rodeo, tomamos la dirección de las flechas no fuera a ser que, por acortar, alargáramos. Pero no hay tal; para otra vez ya sabemos que, a pie, el sendero derecho no tiene problemas y acorta un par de cientos de metros la etapa.

Entramos en Alcazarén por la calle Calera y llegamos hasta la triangular plaza del Matadero. Allí hay un mojón que indica que faltan menos de 500 km. (concretamente 497) hasta Santiago de Compostela.

Caminando por las calles del pueblo llegamos hasta la iglesia parroquial de Santiago Apóstol, un edificio románico-mudéjar construido en la segunda mitad del siglo XIII. Llegamos a su puerta donde hicimos la foto del final de etapa.

Habíamos empleado 6 horas y 30 minutos en recorrer 23,400 kilómetros. De ellas, 5 horas y 12 minutos fueron de andadura.

Cansados pero felices y satisfechos de haber superado una nueva etapa, nos subimos al coche que, cerca de allí, habíamos dejado por la mañana y nos fuimos hacia Olmedo que es donde íbamos a pernoctar.

Hasta la octava etapa.
José María

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