Mostrando entradas con la etiqueta Arroyo de las Cabras. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Arroyo de las Cabras. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de mayo de 2023

Excursión 699: Los piornos del Montón de Trigo

FICHA TÉCNICA
Inicio: Puente de la Cantina 
Final: Puente de la Cantina
Tiempo: 6 a 7 horas
Distancia: 18 Km 
Desnivel [+]: 953 m 
Desnivel [--]: 953 m
Tipo: Circular
Dificultad: Alta
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: No
Valoración: 4,5
Participantes: 27

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta


















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
Ver esta ruta en Relive

RESUMEN
El objetivo de esta ruta era alcanzar el emblemático pico del Montón de Trigo desde el Puente de la Cantina y así poder contemplar los piornos con su llamativa floración amarilla. Quizás ese color dorado sea la causa del nombre de este pico, pero me parece que la visión en forma de un gran montón de reluciente cereal es desde la cara sur, y esta está cubierta por abajo por un frondoso bosque de pinos y por arriba de una enorme pedrera.

En fin, hay una leyenda que se refiere a la avaricia de un lugareño y por la cual le maldijeron y se le convirtió el trigo en un montón de tierra y piedras, pero creo que todos se la saben ya y también hay varias versiones al respecto, así que seguiré con el relato de la ruta porque ya me enrollo y acabo de empezar.

Otro miércoles más comenzamos la ruta. Somos 27 sendero-magos, pero SIN Antonio. La jefa sería nuestra querida Celia, y parece que es la quinta en su palmarés como guía (también debería haber estrellas por estas cosas, ahí lo dejo).

Nos dicen que será una excursión circular de unos 12 km y 900 m de desnivel. No sé por qué, pero me da en la nariz que serán algunos kilómetros más (17 o 18)

Comenzamos desde la fuente del Puente de la Cantina, cruzando el puente sobre el río Eresma y la carretera que baja del Puerto de Navacerrada hacia el pueblo de San Ildefonso.

Atravesamos la puerta que da acceso al camino que bordea el río Eresma y que nos conectará con la pista que asciende al Puerto de la Fuenfría y que coincide con el GR-10.1 (y algún tramo GR-10.4)

La pista está asfaltada, pero el tránsito es entre pinos y helechos, que a pesar de las pocas lluvias siguen verdes en esta zona, se nos hace muy agradable. Vamos ascendiendo poco a poco y cruzamos el puente sobre el arroyo del Telégrafo y atravesamos por la Pradera de Venta de Araña. La cuesta se va haciendo cada vez más prominente y cruzamos el arroyo Minguete y un poco más adelante el Arroyo de Casarás.

La pista deja de estar asfaltada cuando enlazamos con el Cordel de Santillana (continuación de la Carretera de la República) y allí se ubica la Fuente de la Reina, donde decidimos parar para reponer fuerzas con un tentempié, nuestro ángelus de las 12:00h

Junto a la fuente hay un mojón de piedra que nos indica que estamos a 596 km de llegar a Santiago. Este es el antiguo camino de Madrid a Segovia, así que siempre fue un camino muy transitado.

Hoy también es el cumpleaños de Esther y ha tenido a bien traernos unos bombones para endulzarnos la jornada. Siempre es de agradecer. ¡Muchas felicidades y que cumplas muchos más en nuestra compañía!

Seguimos nuestra ruta, dejando el asfalto atrás, por la pista en dirección a Segovia y un poco más adelante, donde confluyen la Pradera de la Fuenfría y la Pradera de la Venta, cogemos una nueva senda a la izquierda que nos llevará sin equívoco alguno hasta el Collado de Tirobarra.

En el camino, a nuestra derecha, encontramos un estupendo chozo de piedra con techo de madera y paja y un banco de madera para sentarse. Hacemos las fotos de rigor y seguimos por la senda.

Pasamos por el arroyo del Regajo y cruzamos el arroyo de las Cabras que nace a los pies del Montón de Trigo, llegando ya a los Corrales de las Cabras o Majada del Regajo, sitio donde descansaban los pastores con su ganado en otros tiempos.

A partir de aquí nos queda una subida con bastante pendiente para llegar al Collado de Tirobarra, así que con muchos ánimos emprendemos el ascenso.

La vegetación empieza a liberarse de pinos y ya solo hay matorral bajo, donde destacan los piornos con sus flores amarillas, que parece que este año se están retrasando un poco en florecer por la falta de lluvias.

Llegamos al Collado Tirobarra de 1.984 m de altitud, llamado así por las competiciones que organizaban aquí los pastores, consistente en tirar una barra de hierro de 7 kg lo más lejos posible.

Llegados a este punto ya empieza a correr el aire y las vistas se tornan espectaculares, pero no será hasta alcanzar la cumbre del Montón de Trigo donde contemplaremos las mejores vistas de toda la Sierra del Guadarrama, según mi modesta opinión. Aún nos quedan algo menos de 180 metros para llegar a la altura máxima de esta ruta, los 2.161 m de su cumbre.

En la subida hay que atravesar un par de canchales de piedra que nos dificultarán un poco el ascenso, pero los superamos y por fin llegamos a la cima. Angelines y Ángel rodearon este pico, para ahorrarse la subida y nos esperaron más adelante.

Las vistas desde esta cima son espectaculares: 
· Al Norte: la Camorca, la Camorquilla y Cerro Pelado, con la Granja de San Ildefonso, el embalse del Pontón Alto y Segovia al fondo.
· Al Noroeste y al Oeste: el Cerro de la Muela y el cordal de la Mujer Muerta: la Pinareja, Peña el Oso y el Pico de Pasapán.

· Al Suroeste: el valle del Río Moros con los embalses del Espinar o Vado de las Cabras y el embalse del Tejo o de las Tabladillas. Al fondo Cabeza Lijar, Cerro Valiente y Cueva Valiente, con San Rafael y el Espinar a sus pies.
· Al Sur: Cerro Minguete, Peña Bercial, Collado de Marichiva, Peña del Águila, la Peñota
· Al Sureste: los Siete Picos, con el Majalasna en primer lugar y todo el valle de las Dehesas de Cercedilla.
· Al Este: se ve la impresionante Maliciosa y delante la Bola del Mundo o Alto de las Guarramillas, comienzo de la famosa senda de la Cuerda Larga, de la que ya no enumero los picos por ser ya conocidos por todos.
· Y, finalmente, al Noreste: el pico más alto de la sierra, el Peñalara con sus 2.428 metros de altura y todo el cordal de los Montes Carpetanos.

Por la amenaza de lluvia, decidimos bajar rápidamente hacia el Collado Minguete (2.026 m), pues hay muchas piedras y no nos gustan mucho estando éstas mojadas. El descenso lo hacemos lentamente evitando así caídas y torceduras no deseables. Al fondo vemos que Ángel y Angelines se dirigen por la senda lateral del Minguete hacia el Puerto de la Fuenfría.

Llegados al Collado la jefa de expedición decide que allí haríamos la comida, así que buscamos resguardo del gélido viento y procedemos a reponer fuerzas.

Ya solo nos quedaba el descenso, después los más de 900 metros de desnivel positivo que llevamos en el cuerpo, así que retomamos la senda que rodea a la izquierda el Cerro Minguete y bajamos al Puerto de la Fuenfría (1.792 m), donde nos esperan nuestros compañeros de avanzadilla.

Continuamos por la Senda de los Cospes y a la altura de la Fuente de la Fuenfría cogemos a nuestra izquierda el GR-10.1 que nos llevó de vuelta al Puente de la Cantina.

Esta senda tiene gran pendiente y multitud de piedras y arenilla suelta que nos hace pegar algún resbalón que otro sin consecuencias. Alguno también decidió bajar corriendo, pues es la mejor forma de no caernos por querer ir frenando todo el rato.

Una muy bonita ruta y que merece 4,5 sicarias. No le doy las 5 por todo el tramo asfaltado que tiene y que no nos gusta nada.
Jorge Isidro Sánchez

miércoles, 5 de junio de 2019

Excursión 467: El Montón de Trigo desde el Puente de la Cantina

FICHA TÉCNICA
Inicio: Puente de la Cantina
Final: Puente de la Cantina
Tiempo: 6 a 7 horas
Distancia: 18 Km
Desnivel [+]: 957 m
Desnivel [--]: 957 m
Tipo: Circular
Dificultad: Alta
Pozas y agua: Sí
Ciclable: No
Valoración: 5
Participantes: 22

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
 
RESUMEN
El Montón de Trigo es quizás una de las montañas de la Sierra de Guadarrama más identificable desde cualquier lugar de su entorno desde donde la contemplemos, su aspecto cónico la delata.

La leyenda que fantasea con su origen y justifica su nombre, concuerda a las mil maravillas con la estampa de esta piramidal mole de pedruscos que la trilla geológica fue separando del haz de la Tierra y amontonando, granito a granito, hasta alcanzar los 2.161 metros de altura.

Y para coronar su vértice y deleitarnos con sus magníficas vistas, 22 asistentes iniciamos la ruta, no desde las Dehesas del Valle de la Fuenfría, la vía de ascenso más directa al Montón de Trigo, sino que lo hicimos desde el cinematográfico puente de la Cantina, situado en la carretera que va del puerto de Navacerrada a San Ildefonso. En él se rodó una escena de La Caída del Imperio Romano.

El cielo estaba muy cubierto de nubes que pronto descargaron una fina lluvia que nos hizo tener que ponernos la indumentaria de agua y sacar algún que otro paraguas. Quizás este fuese el motivo de que algunos buscasen una buena excusa para no venir.

Cruzamos la carretera que baja del puerto de Navacerrada al Real Sitio de San Ildefonso, y siguiendo una bonita senda junto al río Eresma, en dirección suroeste, conectamos con la pista que asciende al puerto de la Fuenfría, coincidente con el GR-10.1.

Con el olor a tierra mojada y la agradable sensación de transitar entre pinos y helechos humedecidos por la lluvia fuimos siguiendo las revueltas que remontan con suave pendiente el bosque. Cruzamos el puente sobre el caudaloso arroyo del Telégrafo, la pradera de Venta de Araña, el puente sobre el arroyo Minguete y, poco antes de llegar a la fuente de la Reina, el arroyo de Casarás. 

Junto a la fuente nos tomamos el tentempié de media mañana. Un mojón de granito con el símbolo del camino de Santiago nos indica que estamos a 596 Km de completarlo.

Fue aquí donde nos enteramos que dos compañeros no nos seguían por estar buscando Raquel a su mascota, Mecha, que en un alarde de osadía se había ido por libre. Al final fue encontrada por Lucio al regresar éste al inicio de la ruta por tener que volver pronto a Segovia.

El resto, repuestas las fuerzas, abandonamos la pista del puerto para seguir otra a nuestra derecha, que enseguida asciende a la conocida como pradera de la Venta, y es que antaño, estos caminos eran muy frecuentados al ser el paso natural entre Segovia y Madrid.

Nada más llegar a la pradera, dejamos la cómoda pista para seguir a la izquierda una senda propiciada por el paso de maquinaria utilizada en la explotación de estos pinares y que, en dirección este se dirige hacia el collado de Tirobarra.

Un chozo de piedra y madera a nuestra derecha nos sacó por un instante del camino para ir a explorarlo, continuando el ascenso entre pinos y pequeños claros. Cruzamos un arroyo que nace en la ladera norte del Montón de Trigo y poco más abajo se une al arroyo del Regajo.

Ahora la senda se adorna a sus orillas del dorado color del piorno en flor, que delata que hemos alcanzado una cota alta, 1800 metros. Al poco, el piorno se hace más presente y el bosque menos denso, estamos llegando al arroyo de las Cabras, que también nace en la ladera norte del Montón de Trigo y desemboca en el arroyo de los Horcajos unos metros más abajo.

Hicimos un descanso al alcanzar la Majada del Regajo, también llamado Corrales de las Cabras, por ser lugar de descanso del ganado. Aprovechamos para hacer la foto de grupo y despedir a los que regresaban por tener que estar pronto de vuelta.

Los doce que quedamos cruzamos el lecho seco del arroyo de las Cabras y continuamos ascendiendo entre los bellos piornos engalanados en oro, bordeando el pinar, que nos quedaba a nuestra derecha, hasta alcanzar, con una pendiente endiablada, el collado de Tirobarra, y que para nuestra sorpresa estaba nevado y corría en él un viento gélido.

Se llama así porque era donde los pastores, en sus ratos libres, competían tirando la barra lo más lejos posible. Estamos a 1984 metros y tenemos que subir a 2161 metros.

Las vistas desde aquí son espectaculares, al noroeste, las cumbres de la Mujer Muerta, al suroeste, valle del río Moros, con los embalses del Espinar y el Tejo de fondo y al sureste, nuestro objetivo, el Montón de Trigo.

Nos quedaba atacar el repecho final, entre piornos al principio y pedreras después, hasta coronar la cónica cumbre, sin apenas descanso para conseguir llegar a ella sin nubes que la cubriese.

La sierra de la Mujer Muerta (a poniente) y la afilada crestería de Siete Picos (a naciente) son las alturas vecinas que se contemplan desde este señero pedregal. Los valles de la Fuenfría y del río Moros (al sur y al suroeste, respectivamente) y los pinares de la Acebeda y de Valsaín (al norte y al noreste) acercan sus arroyos como dedos trémulos hasta la base de este túmulo que una fuerza inhumana plantó sobre el Guadarrama. Al norte, toda Segovia. Al sur, todo Madrid.

Tras las fotos de rigor y habernos zampado los bocadillos bien resguardados del viento, iniciamos el descenso por la cara sur, siguiendo la marcada senda, señalizada con hitos, que lleva al collado Minguete, situado a 2026 metros de altura.

Desde el collado, descendimos la ladera del cerro Minguete hasta alcanzar el puerto de la Fuenfría, desde sus 1792 metros de altura contemplamos una vez más la silueta puntiaguda del Montón de Trigo.

El descenso hasta el puente de la Cantina lo hicimos bajando por el GR-10.1, desvío a la izquierda que tomamos nada más pasar la fuente de la Fuenfría, dejando a la derecha la Senda de los Cospes, y que, con fuerte pendiente de bajada en su primer tramo, nos llevó a nuestra meta, una vez que enlazamos con la pista por la que habíamos subido al comienzo de la jornada, finalizando así esta bonita ruta que bien merece 5 estrellas.
Paco Nieto