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miércoles, 1 de octubre de 2025

Excursión 876: Vuelta por Navacerrada

FICHA TÉCNICA
Inicio: Presa de Navacerrada 
Final: 
Presa de Navacerrada
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 13,5 Km 
Desnivel [+]: 368 m 
Desnivel [--]: 368 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 5
Participantes: 33

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
* Ver esta ruta en Relive

RESUMEN
A las 10: 06 h., de una mañana despejada y luminosa, un nutrido grupo de senderistas del GMSMA, entre los que se encontraba nuestra compañera y amiga Pepa, salimos del aparcamiento para iniciar la marcha prevista.

Pasando la valla, por un paso de pescadores, accedimos a un sendero, que en poco tiempo nos llevó al embalse de Navacerrada, que empieza a mostrar los signos de la falta de agua en esta época del año y donde pudimos admirar un entorno bien conocido por muchos de nosotros, a saber, La Maliciosa, La Bola del Mundo, Siete Picos y Montón de Trigo, entre otros.

Continuamos la caminata y pasamos a un sendero que atraviesa un bosquecillo de coníferas salpicado de viviendas, hasta llegar a la carretera M-601, que cruzamos para adentrarnos en la Dehesa de Jarahonda, con la intención de llegar al Cerro de la Golondrina.

En la explotación de esta dehesa, conviven la apicultura, con la explotación agropecuaria y los planes técnicos de caza. Desconozco, si entre ganaderos, apicultores y cazadores existe algún tipo de disputa o si, por el contrario, la convivencia es provechosa para todos.

El aprovechamiento cinegético de la dehesa, comprende la gestión y uso ordenado de la fauna salvaje con fines económicos y recreativos.

Se realiza mediante la elaboración de planes de aprovechamiento que regulan las capturas para controlar poblaciones, mejorar economías rurales y conservar especies, al mismo tiempo que se protegen los hábitats naturales.

Se elaboran planes técnicos de caza, que incluyen inventarios de fauna, estimaciones de capturas y criterios de gestión para un uso sostenible.

De hecho, en Navacerrada, la caza de temporada general, incluyendo la caza mayor, se abre el 8 de octubre de 2025, extendiéndose hasta el 21 de febrero de 2026.

Continuamos la marcha, saliendo del camino y accediendo a un sendero con dirección al Cerro de la Golondrina, atravesando un pequeño bosque de robles, con sus peculiares colores del inicio del otoño, amarillos, verdes y marrones , que nos llevó a la ermita de San Antonio.

Su construcción es de 1.970 y respondió al deseo de contar con un espacio de culto en honor a San Antonio de Padua, patrón de gran devoción entre los vecinos de Navacerrada.

Desde su inauguración, la ermita se ha convertido en el destino tradicional de la romería popular que se celebra cada 13 de junio. En esta fecha, los habitantes de Navacerrada se trasladan en procesión hasta la ermita para honrar al santo con actos religiosos y festivos.

La ermita de San Antonio es una construcción sencilla y funcional, realizada en piedra granítica. El edificio consta de una única nave rectangular, con tejado de una sola agua cubierto de teja cerámica.

El acceso principal se encuentra precedido por un porche abierto, sostenido por columnas cuadradas de piedra, al que se accede mediante una pequeña escalinata de peldaños igualmente de piedra. Este espacio sirve como antesala a la puerta de entrada.

En uno de los laterales se alza una espadaña de piedra con un vano de arco de medio punto que alberga la campana, coronada por una cruz metálica. La sobriedad del conjunto se integra armónicamente en el paisaje de la dehesa.

Las fiestas incluyen diversas actividades como juegos infantiles, espectáculos ecuestres, degustaciones de patatas con costillas y churros con chocolate.

Seguimos nuestra excursión y tras una ligera subida, nos encontramos con un pedrero, desde el que tuvimos unas estupendas vistas del pueblo de Cercedilla, con sus casas blancas y cubiertas de teja, rodeado de vegetación. Y como fondo, Peña el Águila, Montón de Trigo, La Peñota, Cerro Malejo, Marichiva y Minguete. Debajo del Montón de Trigo, el famoso Mirador de los Poetas.

A la derecha, en plena sierra de Guadarrama, se observa, la Casa de las Mariposas de la Institución Libre de Enseñanza Giner de los Ríos.

La Casa de las Mariposas, es en realidad una casa-refugio, que la Institución Libre de Enseñanza pudo construir en 1912, gracias a una donación económica y a la cesión del terreno donde edificar por parte del ayuntamiento de Cercedilla. La misma tenía dos habitaciones y un zaguán, siendo su único sistema de iluminación por velas.

Giner de los Ríos no pudo llevar a cabo una última ilusión: retirase como ermitaño en esta edificación ya que falleció el 18 de febrero de 1915.

Al parecer la Casa de las Mariposas fue un albergue utilizado para las colonias de verano de la Institución Libre de Enseñanza, un movimiento educativo e innovador, liderado por Giner de los Ríos que buscaba promover el aprendizaje juvenil en armonía con el entorno natural y el paisaje, para lo que, se organizaban actividades educativas, vinculando la formación con la naturaleza.

Según la Fundación Giner de los Ríos, en julio de 1883, Francisco Giner de los Ríos y Manuel Bartolomé Cossío, junto con un grupo de profesores y alumnos de la Institución Libre de Enseñanza, llevaron a cabo la primera excursión pedagógica a la Sierra de Guadarrama de la que se tiene noticia.

Iniciaron su andadura desde la estación de Villalba, lugar más cercano a la Sierra a donde llegaba el ferrocarril. Atravesaron en tres días la sierra y llegaron a La Granja. La narración de aquella excursión quedó recogida en el Boletín de la Institución Libre de Enseñanza y gracias a ello, podemos saber que, en esa ruta, el día previsto para caminar desde la Estación de Cercedilla al Puerto de Navacerrada, pasaron por la Casa de las Mariposas.

Según diversos autores, entre otros Juan Luis Gómez Gutiérrez, del Centro Superior de Estudios Universitarios la Salle, Cossío y Giner de los Ríos, tuvieron una “evidente influencia en el nacimiento de una actividad que en la actualidad se muestra vigorosa en la práctica, pero casi siempre ciega hacia aquellos que tan voluntariosa e intrépidamente comenzaron con el estudio, conocimiento y admiración hacia la Sierra del Guadarrama.

Aquellos que hicieron de este entorno natural su “aula de naturaleza y vida” para numerosas generaciones de alumnos. La naturaleza, el paisaje y la educación se unen en la voluntad de este documento. El inicio del guadarramismo y su influencia sobre grandes figuras de la cultura española se refleja en sus páginas. Giner y Cossío siguen paseando a nuestro lado admirando los contornos de la Mujer Muerta o los colores teñidos de oro de Peñalara al amanecer.”

Según éste, “supuso un punto de partida y un referente para una legión de institucionistas y personas cercanas a la ILE que encontraron en el acercamiento a la naturaleza, y más concretamente a los montes de El Pardo y Guadarrama un entorno de admiración, de aprendizaje, de reflexión tranquila acerca de los valores naturales, pero también de los significados que estos podían tener en la búsqueda de las claves de la añorada identidad nacional y de la necesidad de la ansiada regeneración de España como pueblo.”

Junto al Ventorrillo y en esa época (1910) se construyó la Estación Biológica Alpina de Guadarrama, estando implicada en su formación, como no, la Institución Libre de Enseñanza a través de la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas. Que a su vez originó, mediante esta Junta, la creación de instituciones científicas pioneras en la Península y germen, también, de muchas actuales.

Entre el pueblo de Cercedilla y la Casa de las Mariposas, se puede observar el embalse de Navalmedio que luce entre la vegetación.

Volvemos al camino y seguimos andando, en ligero ascenso, hasta llegar a un pedrero en el Cerro de la Rueda, con vistas a la Peñota, donde decidimos descansar mientras tomamos un refrigerio

Puestos de nuevo en marcha y tras una subida, accedemos por fin, al Cerro de la Golondrina para después de bajar y cruzar la carretera M-601, subir al Cerro Antón Real, y de nuevo descender hasta llegar al pequeño embalse del Chiquillo y la Fuente del Chiquillo, donde a su lado, crece un hermoso serbal de los cazadores. Ya de bajada, pudimos ver la antigua Fuente de los Chiquillos.

Desde este punto, realizamos el descenso, cruzando la M -607 y entrando al pueblo de Navacerrada, donde pasamos por sus calles, para llegar al embalse y dirigirnos al aparcamiento donde se encontraban los vehículos, que nos iban a llevar al restaurante la Lhumbre de Collado Mediano, donde celebramos los cumpleaños de presentes, Pepa y José María y ausentes Marcos y Leonor y, donde degustamos una estupenda comida. Felicidades a los cumpleañeros.

Esta jornada la valoro con cinco sicarias, por el estupendo día de inicio de otoño y la celebración cumpleañera.
Sagrario Martín

FOTO REPORTAJES

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Excursión 327: Embalses de Navacerrada

FICHA TÉCNICA
Inicio: Navacerrada
Final: 
Navacerrada
Tiempo: 3 a 4 horas
Distancia:  11,9 Km
Desnivel [+]: 460 m
Desnivel [--]: 459 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas y agua: Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 4,5
Participantes: 42

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta























PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RESUMEN
El fin de año se acerca y hay que celebrar que, un año más, seguimos caminando con las mismas ganas de siempre y cada vez más ilusión por reencontrarnos cada semana. Y el lugar para hacerlo lo tiene ganado el restaurante Las Postas, en Navacerrada, por méritos propios y de su cocido. Parece mentira que Antonio encuentre todavía rutas desconocidas para muchos de nosotros por sus alrededores. La de este miércoles se titulaba “Embalses de Navacerrada”, con principio y fin en el propio restaurante.

Comenzó la excursión por la margen de la carretera para, ya en la rotonda, tomar un precioso sendero rotulado como “Dehesa de la Golondrina”. Unos efectivos de la Guardia Civil nos contemplaban, no sé si sorprendidos -¡42 en fila!- o atentos a que no nos desmandáramos (puede ser que cierta fama nos preceda y ya nos preparen dispositivos de control…para nuestra seguridad, por supuesto).

Entre frescos prados y con el follaje de los robles ya resentido del otoño, íbamos subiendo una cuesta que, aunque exigente para empezar la mañana, se dejaba querer; la temperatura, fresquita; las vistas, con una pátina misteriosa por la neblina; las viejas fuentes con pilones, muy bien cuidadas y de evocadores nombres: de los Cabreros, del Raso…Todo invitaba a seguir el ritmo con alegría; se ve que las endorfinas ya empezaban a hacer efecto. Venía con nosotros por primera vez Julia S., que parecía encantada.

Tomamos luego una pista y llegamos a lo alto del cerro de la Golondrina, desde donde se podía contemplar al noroeste Cercedilla y un poco más a la derecha el embalse de Navalmedio. ¿Sería éste uno de los que íbamos a visitar? Pues no, porque al descender hacia la carretera de Cercedilla, al poco de cruzarla nos fuimos a la derecha y también cruzamos la que sube al puerto. Pero, digo yo que, como lo vimos a lo lejos, podemos empezar con él la colección de hoy.

Continuamos el camino por la loma del Chiquillo, al encuentro del arroyo, para lo cual hubo que traspasar una puerta al estilo de los pocos años que tenemos. Y, hete aquí que, al llegar al arroyo, un poco más arriba, había un pequeño embalse, muy recoleto y acogedor, donde Antonio tuvo la buena idea de que reposáramos para tomar un tentempié. Conocedor, como es, de estos recovecos, contó que, en tiempos, este embalse, llamado, con pura lógica, del Chiquillo, abastecía de agua a Navacerrada.

Con las pilas recargadas y con la sensación de frío algo más acusada por la parada, seguimos a buen paso para confluir en la carretera que sube a La Barranca, coincidente con el PR-17. Entre charlas y chascarrillos, sin darnos cuenta ya estábamos a la altura del embalse del Ejército del Aire, que recorrimos por la presa, quedando, como casi siempre, admirados por la sensación de calma y belleza que se percibe en sus aguas reposadas como un espejo. Poco costaba continuar por su hermano gemelo, el embalse del Pueblo de Navacerrada, pegadito a él y que nos permitió volver a la margen derecha del arroyo de La Barranca para ir descendiendo poquito a poco por la pista que lo sigue.

Parecía que íbamos a continuar por el camino bastante trecho, cuando Antonio dio un giro para bajar bruscamente al arroyo. ¡Y ahí estaba! Había una preciosa represa bordeada por moles de granito en la orilla opuesta y con una playita en la orilla más próxima, que casi daban ganas de darse un baño.
- ¿Cómo se llama? – le pregunté a Antonio.
- La Presa, le decíamos, cuando veníamos de niños a bañarnos aquí – me contestó.
Este era el embalse más pequeñito, pero se llevaba la palma por su ubicación en los Almorchones. En la ribera hicimos la foto de grupo.

Bajando, bajando, llegamos a las inmediaciones del pueblo (otro día que tengamos más tiempo incluiremos en el recorrido el embalse de La Maliciosa) y, discurriendo por el romántico Paseo de la Longuera, con su colección botánica en estado de latencia, llegamos a la orilla del embalse de Navacerrada, el mayor y más conocido de todos los visitados hoy. También iba a ser el último, pues ya sólo teníamos que rodearlo hasta dar con la puerta de pescadores con salida a La Mata del Rosal. ¡Y a Las Postas! A por el cocidito y a abrazar a los muchos amigos que allí nos esperaban.

La comida, el servicio y los comensales cumplimos de sobra las expectativas que teníamos. No falto -¡Ay, qué emoción!- el Niño de las Monjas. Se superó, una vez más, nuestro recitador José María, que hizo que a muchos se nos humedecieran los ojos. Paco N. recibió, por su gran dedicación, un detalle de la muchachada, y Antonio una equipación completa de moderno senderista, para que su labor incansable siga perdurando. Tras ello, nuestra rondalla hizo un muy meritorio esfuerzo para deleitarnos e incluso para darnos a todos cabida en las canciones, pero se ve que mucha gente estaba enfrascada en animadas conversaciones y sólo los más próximos lo disfrutaron.

Finalmente, quiero agradecer desde aquí a Antonio su anuncio de que, a partir de ya, el cronista de cada marcha vendrá determinado según el orden de lista que dará a conocer al mandar la convocatoria, con opción a declinar la invitación y dejar paso al siguiente a cambio de unas cañitas para la concurrencia. Con esto, cada cual ya sabrá lo que tiene que hacer. Y para celebrarlo, me despido con esta crónica hasta dentro de mucho….mucho tiempo. Aviso: Ya os podéis acercar a mí sin miedo.

Madi indica que 4’5 sicarias es una correcta calificación para la marcha y el evento.
Melchor

FOTO REPORTAJES

miércoles, 21 de marzo de 2012

Excursión 088: Navacerrada - La Golondrina - El Ventorrillo

FICHA TÉCNICA
Inicio: Navacerrada
Final: Navacerrada
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 15,5 km
Desnivel [+]: 524 m
Desnivel [--]: 524 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 5
Participantes: 13

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta








PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

MAPA 3D GOOGLE EARTH

RESUMEN
Maravillosa excursión. La verdad es que Antonio no para de superarse a sí mismo cada miércoles.

Al final de cada marcha, nos vamos todos pensando que esa ha sido la mejor y que difícilmente haremos otra igual pero cada miércoles Antonio nos sorprende con algo extraordinario, sorprendente y esta vez, se ha salido: ¿Cómo diablos consiguió que nos nevara cuando incluso los del tiempo no daban un duro por un poco de agua?

Esta marcha se recordará por la que cambió de nombre justo antes de la salida. La que iba a ser “Valsain-La Camorca” cambió a “la Golondrina-Ventorrillo”. La imposibilidad de llegar con los coches a Valsain por la intensa nevada hizo que quedáramos en Las Postas y allí, tomando un café, Antonio improvisó el recorrido de la excursión y la verdad es que acertó de pleno.

Creo que no necesito extenderme narrando cómo ha sido la marcha pues las imágenes hablan por sí solas ni tampoco hace falta que repita el gran ambiente que hay en este grupo, lo buenas personas que son todos estos del GMSMA.

Después del largo periodo de sequía que hemos padecido, esta nevada ha sido un regalo del cielo y nosotros unos afortunados de haberla podido disfrutar en primera persona.

Esta ha sido la excursión soñada para cualquier senderista. La nieve hace todo mágico, fascinante, misterioso, fantástico, sobrenatural. Creo que hoy, hasta Paco “Cayenne” hubiese disfrutado.

Hoy hemos sido 13 (12+1 como diría Ángel Nieto), 13 intrépidos aventureros.

Hemos echado en falta a los que no han podido venir y contentos de la vuelta de Jesús después de una larga ausencia.

Se ha portado como un jabato y además ha hecho gran parte del camino con los pies mojados y yo diría que congelados.

Finalmente, también hemos echado de menos a nuestras dos queridas mascotas Lucas y Teo que esperamos ver en la próxima excursión.

La Agencia Madi Senderismo, ha decido premiar a esta grandiosa excursión con su nota máxima de 5 Sicarias en su escala de 5 Sicarias, Creo que es la segunda vez esta temporada que da esta puntuación sobresaliente y seguro que no será la última.
Antolín

P.D. Por cierto, veis cómo el hombre del camión de la sal del puerto de la Cruz Verde hacia bien de esperar sentado a que nevara (Aunque algunas “malas lenguas” comentaban que se había cogido el día libre hoy…).
FOTOS