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miércoles, 8 de octubre de 2025

Excursión 879: De Playa Son Xoriguer a Cala Galdana. Menorca

FICHA TÉCNICA
Inicio: Playa Son Xoriguer 
Final: Cala Galdana
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 15,4 Km 
Desnivel [+]: 118 m 
Desnivel [--]: 111 m
Tipo: Sólo ida
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 5
Participantes: 15

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

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RESUMEN
Tercera y última ruta de nuestra aventura Menorquina, ayer el tiempo mejoró considerablemente, el viento que nos había acompañado el día anterior, dejó entrada a un sol radiante y a un aumento de temperaturas, por lo que decidimos, modificar un poco nuestra ruta inicial e ir bordeando, en lo posible, una serie de playas de aguas turquesas, imperdibles de la Isla, y de paso tener la posibilidad de darnos un bañito en el mar.

Nuestra aventura, debería haber empezado en el inicio de la etapa 12, el faro de cap d’Artrutx, un faro imponente, que ha sufrido diversas modificaciones durante su existencia. En el año 1969 su altura subió desde los originales 17 metros y duplicó hasta los actuales 34m, lo que le permite tener una visibilidad de hasta 19 millas náuticas, pero nuestro conductor de autocar, de manera unipersonal, decidió ahorrarnos un par de kilómetros de asfalto, y nos dejó en la playa de Son Xoriguer, lugar en el que iniciamos la etapa.


El Camí de Cavalls, antigua ruta que bordea completamente la isla de Menorca, cayó en desuso, pero en 1980, un movimiento popular actuó en su favor, consiguiendo la reapertura completa y su restauración.

En 2012 fue reconocido como sendero de gran recorrido GR-223 de 185km.

Son las 10.37h, y volvemos a ser 15 senderistas, iniciamos el camino en dirección sur/sur-oeste, arena y pequeña roca es lo que nos acompaña al principio del sendero, a unos dos kilómetros y veinte minutos después, nos encontramos con Cala Parejals.

Se trata de una pequeña cala de arena, que suele pasar desapercibida ya que justo al lado encontramos una caseta blanca con un pequeño túnel y una escalera esculpida en la roca que baja a la llamada Cova dels Pardals, una cavidad, donde entra el mar con un pequeño embarcadero, conserva un sistema de poleas, del que aún queda el mecanismo, que permitía alzar una barca.

Es un sitio muy especial, de gran belleza que bien vale una parada y varias fotos. Nuestro grupo se anima, por la singularidad del lugar y su agua turquesa.

Hace calor, echamos de menos el viento de ayer, empieza a apetecer darse un baño.

Nos restan unos 15km, seguimos la andadura por un tramo de costa bien recortada, hasta tres búnkers o trincheras de la guerra civil encontramos en ese tramo. Alguno está cerrado, pero hay otros donde algunos componentes tienen la posibilidad de entrar y recorrer.

Una hora y media después (llevamos unos 5’5km), llegamos a la zona de la playa de Son Saura, formada por dos tramos, la playa de Banyuls y la de Bellavista.

Unas playas de arena blanca y agua de color turquesa. Hacemos un descanso para reponer fuerzas en un pinar de la misma playa, algunos nos damos el primer baño del día, el agua está fresquita y muy limpia, el sol pega fuerte y se agradece el chapuzón refrescante.

Dejamos la playa por una pasarela de madera e iniciamos nuestra aproximación a Cala en Turqueta el próximo objetivo, seguimos caminando por un sendero más cercano a la costa. Hemos dejado por un momento el Camí de Cavalls, seguimos por un sendero señalizado con flechas de madera.

Realizamos una bajada directa a la sorprendente playa de cala Macarelleta, hermana pequeña de Cala Macarella, donde está permitido el nudismo) atravesamos el arenal, que aún en la fecha que estamos 8 de octubre, está lleno de gente.

Allí un vendedor ambulante, nos provee de bebida refrescante, llevamos ya casi 9 km de ruta y nos espera una subidita por unas escaleras picadas en la roca viva y protegida por una barrera de troncos. Pasamos por unos miradores con extraordinarias vistas de la costa. Se puede acceder de una cala a otra en menos de 15 minutos

El agua es tan transparente que parece que los barcos están suspendidos en el aire, ya vemos Cala Macarella (11,8km). El grupo se ha dividido, y quedamos allí para comer. Hace bastante humedad y casi todos nos damos el segundo baño del día. Cala Macarella es una de las calas más famosas de Menorca. Sus postales son las más típicas y conocidas de la Isla, gracias al color turquesa de sus aguas y a los veleros que atracan en los alrededores.

En la Cala encontraremos dos parkings y un chiringuito donde sirven comidas y bebidas. Nos tomamos un café, después de comer e iniciamos el último tramo que nos llevará a nuestro destino final, Cala Galdana.

Para salir de la Cala, podemos elegir subir una escalera de madera, o seguir el sendero paralelo a ésta, en todo caso nos toca una subida corta, pero intensa.

Arriba el camino planea, nos desviamos hacia la derecha para acceder a un mirador, protegido por una barandilla hecha de troncos de madera, ya que el salto es importante, donde podemos obtener una panorámica de las calas, que es espectacular. Aprovechamos para hacer unas fotos de grupo. Admiramos la belleza de la zona y la calidad del agua del mar.

Nos restan unos 3km de ruta, casi todo ya de bajada. Vamos por una pista amplia, donde predominan las raíces de los pinos que sobresalen de la tierra, hay que ir con cuidado a un traspiés en la recta final.

Llegamos con bastante frescura, a pesar de llevar tres días caminando y los 16 km y 130 m de desnivel acumulado que nos marca Wikiloc.

Divisamos Cala Galdana o Cala Santa Galdana, que es una playa situada al sur de la Isla, en el término de Ferreries. Está muy influenciada por el desarrollo turístico de los años 60, es una playa muy frecuentada en los meses estivales, tanto por turistas como por residentes, por ser una cala muy segura de unos 300 mts de arena blanca fina, enmarcada por altos acantilados, quedando muy protegida y por disponer de muchos servicios y amplia oferta hotelera y hostelera.

No es la cala más bonita, ni la más tranquila de Menorca, pero llegamos con tiempo de tomarnos una cañita, mientras esperamos la llegada del autobús que nos llevará a nuestros alojamientos.

Cerramos la jornada con la satisfacción de lo vivido y lo caminado, y en la retina la belleza del recorrido, de las aguas maravillosas de las calas, de los lugares singulares que hemos visitado en nuestro recorrido y del buen día que nos ha regalado una Isla tan especial y maravillosa. ¡Nos quedan pendientes para otros viajes, muchas rutas y puestas de sol!

Como no podía ser de otra forma, le otorgo 5 sicarias a esta magnífica excursión.
Tomàs Santa Cruz Ferrer

VÍDEOS

martes, 7 de octubre de 2025

Excursión 878: Camí de Cavalls. De Cala Morell a Cala en Blanes. Menorca

FICHA TÉCNICA
Inicio: Cala Morell 
Final: Cala en Blanes 
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 15,3 Km 
Desnivel [+]: 165 m 
Desnivel [--]: 184 m
Tipo: Sólo ida
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 5
Participantes: 15

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

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RESUMEN
Bueno, pues aquí me encuentro de nuevo con la responsabilidad de realizar la crónica de nuestro segundo día de aventura menorquina por el Camino Natural Camí de Cavalls, que es un itinerario de Gran Recorrido (GR-223) que circunvala esta sorprendente y maravillosa Isla de Menorca.


La historia de la isla está marcada por su situación estratégica como salida al Mediterráneo. Colonizada por fenicios, griegos, cartagineses, romanos, vándalos incluso por británicos. Le han conferido un carácter cultural diverso y singular, a parte de contar con una importantísima historia talayótica, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Los orígenes de este antiguo camino están relacionados con las vías de comunicación y defensa de la Isla. Actualmente el camino está habilitado para uso de senderistas y ciclistas en su totalidad. El Camí de Cavalls tiene una longitud de 185 km y se ha dividido en 20 etapas. Aunque su altura máxima es de 125 metros, cuenta con un desnivel acumulado de 4.000 mts. Se puede comenzar en cualquier punto de la isla, al ser un recorrido circular.

Está señalizado con estacas cuadradas de madera cada 50-100 metros y paneles informativos en el inicio de las etapas. Consta con más de 100 barreras durante el recorrido que tienen que cruzarse, al ir pasando entre fincas.

Menorca, es para mí, la hermana pequeña de Mallorca, un lugar refugio al que procuro ir un par de veces al año. La etapa que hemos realizado en esta ocasión (9 y parte de la 10), tiene para mí un valor sentimental especial, ya que forma parte de unos de los recorridos, de las 7 carreras que se celebran en Menorca, en el mes de mayo y de las que he participado en 9 ocasiones.

El autocar nos recoge en Cala en Blanes, lugar donde tenemos fijada la estancia todos los componentes de la aventura, en total 16, aunque salimos 15, ya que nuestra compañera Olga, tiene molestias en un tobillo, tras una pequeña lesión y tiene que guardar algo de reposo.

La salida que realizamos consta de una primera etapa, la 9, de 7km hasta el faro de Punta Nati. Antes de iniciar el recorrido, visitamos la necrópolis de Cala Morell.

Es un conjunto de catorce cuevas excavadas artificialmente en la roca de un pequeño barranco y que forman uno de los mayores y más espectaculares cementerios prehistóricos de la isla.

Las cuevas más antiguas son pequeñas de planta circular y techo semiesférico y las más tardías son las más grandes y monumentales. Imitan las casas circulares de época post-talayótica (650 – 123 A C.) con espacios diferenciados por medio de pilastras, escalones y columnas.

Algunas tienen pequeños patios delante de su portal. La cueva más espectacular de todas presenta motivos arquitectónicos clásicos en relieve en su fachada.

Realizada la visita, empezamos la ruta, (son las 10.30h) toda la etapa transita entre fincas agropecuarias, con sus características barreras menorquinas adornando el entorno y las famosas y vistosas barracas ganaderas, van decorando el entorno. En una de ellas aprovechamos para realizar la primera foto de grupo.

La temperatura no supera los 24º y el viento de norte, nos acompañará todo el camino.

El paseo nos conduce por los acantilados, que son majestuosos además este día el mar se encuentra algo enfadado, y está descargando su furia contra la costa, provocando que las olas rompan con fuerza. Es un espectáculo que nos maravilla e hipnotiza a todos.

A las 12.00, como Dios manda, hacemos un alto para hidratarnos y tomar algo de fruta. Nos resguardamos del viento que azota con fuerza, vemos unas cuevas prehistóricas en mitad del camino, que nos llaman la atención.

La vegetación es escasa, predomina el matorral mediterráneo, sabina negra y matas de pequeño tamaño, ejemplares que han sabido adaptarse a las exigencias del viento de Tramontana.

La baja vegetación nos permite disfrutar de los acantilados en su total esplendor, destacando Punta de Son Escudero, Punta des Llosar o Punta de Cala es Morts (cerca del Faro de Punta Nati), donde se erige una cruz en memoria del vapor General Chanzy, un transatlántico francés que realizaba la ruta entre Marsella y Argel, que naufragó en estas aguas la madrugada del 10 de febrero de 1910 con 157 personas a bordo, entre tripulantes y pasajeros, de las que sólo hubo un superviviente.

Y entre viento, mar y piedras, llegamos al Faro de Punta Nati. Allí vamos a descansar un poco y comeremos algo todo el grupo. En la zona del faro, construido en 1912 tras el naufragio mencionado, encontramos dos instalaciones militares, construidas por el bando republicano en 1938. Son dos casamatas blindadas para obuses y nidos de ametralladoras, camufladas que asemejan barracas de ganado, construidas para controlar y defender el litoral y la navegación.

A pocos metros existe un “Bufador”, una especie de cráter, donde cuando hay temporal, las olas entran en las cavidades y salen disparadas en forma de columnas de agua pulverizada que llega a mojarte.

Eso lo pudimos comprobar casi todos. Es un fenómeno que aparece cuando se dan una serie de circunstancias y nosotros tuvimos la suerte de poder contemplarlo.

Pasadas las 14.30h, nos ponemos en marcha nuevamente, algunos del grupo se adelantan, el resto proseguimos la ruta, ahora la número 10 que nos llevará hasta nuestros apartamentos en Cala en Blanes. La ruta 10 del Camí de Cavalls, tiene una distancia de 10’5 km, en su recorrido total hasta Ciutadella, en nuestro caso terminaremos en Cala en Blanes, por lo que nos restarán 7’6km por transitar, Este tramo se caracteriza por su terreno rocoso, plano y árido, atravesando la llamada Menorca seca, nos dirigimos hasta el mirador de la Falconera, donde se puede disfrutar de las vistas de la costa y del paisaje natural, nos acompañan impresionantes muros de piedra.

A unos 2km nos encontramos una barraca, donde se inicia el descenso hacia un barranco junto al que se encuentra un antiguo corral ganadero con pozo y abrevaderos excavados en la roca. Tras dejar el mirador nos encontramos un descenso algo abrupto, que finaliza en una carretera asfaltada, unos 300 metros, para iniciar la recta final de nuestro camino y llegar a una de las joyas visuales de la ruta, una formación conocida cómo Pont den Gil, que es un espectacular arco de roca natural, formado a lo largo de los siglos por obra de la erosión marina.

Este puente natural es muy famoso, aparte de por la belleza de la formación, por ser un lugar de obligada visita para ver la puesta de sol. En días claros, podemos contemplar la costa de Mallorca, y eso es de una belleza espectacular.

Y ahora ya sí, salimos del terreno rocoso y entramos en la urbanización. El grupo se reúne en uno de los bares de un hotel cercano y nos tomamos una merecida cervecita. El viento ha parado y el sol nos saluda, hace calor, seguro que vamos a tener una puesta de sol preciosa.

Acaba así, de la mejor manera posible una jornada muy productiva, donde hemos podido descubrir una zona bastante árida en cuanto a terreno, del norte de Menorca, pero rica en elementos muy característicos y singulares de arquitectura rural, con cuevas, con fenómenos marítimos, instalaciones militares, muros de piedra seca (más de 11.000km circunvalan toda la Isla) cómo dice Antonio Hay muchas Menorcas en Menorca. Y quedan muchas rutas y sitios de interés por visitar en futuras expediciones.

Le doy 5 sicarias a esta preciosa ruta.
Manela Gallego Ruiz

FOTOS

jueves, 17 de marzo de 2022

Excursión 612: Deià - Sóller

FICHA TÉCNICA
Inicio: Deià
Final: Sóller
Tiempo: 2 a 3 horas
Distancia: 9,1 Km 
Desnivel [+]: 361 m 
Desnivel [--]: 502 m
Tipo: Sólo de ida
Dificultad: Baja
Pozas y agua: Sí
Ciclable: No
Valoración: 3,5
Participantes: 33

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta







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PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
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RESUMEN
Bueno, pues aquí me encuentro con la responsabilidad que Antonio me ha encomendado de realizar el resumen de nuestro tercer día de aventura mallorquina por las montañas de la Tramuntana, aunque sólo he sido una infiltrada en éste magnífico grupo, invitada por la gran anfitriona Rosana, que ha llevado la intendencia y la organización de manera magistral.

El grupo, compuesto por 33 senderistas y dos perros, se ha portado magníficamente, por el exigente terreno de nuestra isla, cosa que algún que otro tobillo, rodilla o cadera se ha llevado de recuerdo a su vuelta a casa.

En la tercera ruta de nuestra aventura mallorquina, tuvimos que realizar una modificación en el itinerario previsto para ese día, ya que la climatología que había estado un tanto inestable en las dos jornadas anteriores, había decidido desestabilizarse por completo. Llovió la noche anterior y la mañana antes de salir, aunque eso no frenó al intrépido grupo, que armados con ropa impermeable, capelinas y paraguas, no dejó que el agua nos desmotivara.

Decidimos realizar una variación a la ruta inicial que habíamos pensado, entre los pueblos de Deyá i Sóller, siguiendo el GR-221, denominado Camino de piedra en seco, que es un sendero de gran recorrido (172 km señalizados) que, a través de antiguos caminos y vestigios históricos permite descubrir la Sierra de Tramuntana, un paraje declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en la categoría de Paisaje Cultural.

El trayecto que realizamos de unos 10 km, y unas dos horas y media, es el más asombroso, ya que a parte de atravesar dos de las poblaciones más bellas de Mallorca, acoge uno de los empedrados en piedra en seco mejor elaborados de toda la Sierra.

La piedra en seco, es una técnica constructiva de origen tradicional y popular que se realiza mediante el uso y la colocación de piedras, sin utilizar ningún tipo de mortero o argamasa para su agarre.

Las montañas de la Sierra de Tramuntana, son geológicamente una prolongación de las cordilleras Béticas, es uno de los lugares más lluviosos de la isla, aunque protege de los fríos vientos del norte las poblaciones que la componen.

Deyá o Deià se convirtió en lugar de peregrinaje de artistas, pintores, escritores, poetas, todos bohemios, que cautivados por la belleza de la Sierra, fijaron su residencia y talleres en esta población, en su cementerio yace el escritor Robert Graves entre otros artistas, que fue artífice de ese movimiento cultural y cuya casa museo es uno de los atractivos del pueblo.

La ruta se inicia en la carretera de Deyá hacia Sóller. El camino bien marcado y señalizado, empieza bajando por el Torrent Mayor, es una ruta fácil, pero desde ese mismo momento ya intuimos que el agua y la humedad nos iba a complicar el sendero, pues el terreno estaba bastante resbaladizo y caminar sobre las piedras iba a ser toda una aventura, se producen algunos resbalones, y algún tobillo se resiente, sin consecuencias graves, pero los palos que llevan muchos senderistas del grupo, están ya trabajando y no van a dejar de hacerlo en todo el recorrido.

Bien pronto iniciamos una ascensión para tomar la dirección de Sóller, entre campos de oliveras mallorquinas y casas señoriales vamos subiendo los tramos empedrados.

A nuestra izquierda, hay una magnífica panorámica de la cala de Deyá y su prolongación Llucalcari, la lluvia nos está respetando y nos deja proseguir, caminamos por senderos, bosquecillos y empedrados, rodeados de olivos y algarrobos y los imprescindibles naranjos y limoneros, el camino pasa por el predio de “Son Bujosa” una antigua posesión mallorquina con su huerta de árboles frutales y almendros.

Hay que internarse nuevamente en el camino, subidas y bajadas nos llevarán a una pequeña aldea Son Coll (unas pocas casas) donde el estrecho camino empedrado se convierte en una calle con varias viviendas a la derecha y la pared que nos separa del olivar a la izquierda.

Pasadas las casas, el camino baja rápidamente, más adelante pasamos por la Fuente de las Mentiras, ascendemos por un encinar hasta llegar al predio de “can Miquelet” finca muy bien cuidada con sus enormes casas a la izquierda del camino.

Transitamos entre paredes, bancales de olivos y encinas, y más adelante nos adentramos en un bosque que desciende hasta el cauce del torrente de “sa casa nova” para remontar y alcanzar la cota más alta de la excursión “es coll de Can Prohom”.

Poco después, llegamos a un gran era de trillar donde se levanta un impresionante pino piñonero al que se le denomina “s’Enseimada”, unas ovejas muy simpáticas se llevan a Kiro a jugar, que se despista durante algunos minutos, haciendo oídos sordos a los requerimientos de sus amos, al final aparece. 

A la derecha se ve todo el impresionante valle de Sóller. Ahora bajamos el camino hasta llegar a una gran casa de tres plantas con una preciosa puerta de entrada en forma de arco frente a un imponente mirador.

Hemos llegado a Son Mico y Can Prohom, ambas casas comparten una única estructura arquitectónica. La segunda es ahora propiedad particular. 

“Son Mico” sin embargo, es un pequeño agroturismo de cuatro habitaciones que ofrece a los senderistas y turistas sus refrescantes zumos de naranja de Sóller, que tienen gran fama y una variedad de pasteles y tartas artesanas y caseras, muy afamadas y que son elaboradas por las hermanas Isabelle e Inés, mitad francesas, mitad mallorquinas, que regentan el negocio con gran éxito.

Naturalmente es parada obligatoria para nuestro grupo donde se realiza el ángelus y la mayoría de nosotros degustamos esos productos con gran placer.

El espectáculo de su mirador merece la pena, ya que desde allí pueden divisarse los picos más emblemáticos de esta sierra: Puig de Bàlitx, el puntiagudo l’Ofre (uno de los protagonistas de nuestra primera jornada) y el Puig Major, el más alto de Mallorca y Baleares, inconfundible con esa bola, radar del ejército del aire, cuyo pico de más de 9 metros fue volado para la instalación de dicho artefacto redondeado.

¡En este marco incomparable toca hacer la foto de grupo, todos salimos guapísimos!

Con el regusto del dulce y las piernas más descansadas, salimos del lugar. Bajando por el sendero enseguida vemos a nuestra izquierda la Capilla, y un poco a la derecha una pequeña piedra nos indica el camino del “Rost” hacia Sóller, dejando atrás el camino asfaltado, pasamos las casas de Can Jeroni Gros y comienza un largo camino empedrado de bajada, con bastante pendiente que nos llevará hacia un pequeño puente donde salvamos las vías del tren de Sóller.

Estamos ya a punto de llegar, el grupo se ha separado mucho, entre los más prudentes ante el patinaje que nos plantea el empedrado y los que han estado documentando el camino con fotos. También se han ido recogiendo espárragos para la cena y algarrobas para sembrar.

Nos volvemos a juntar y acabamos el GR 221 que nos deja a la altura de la gasolinera de la Ma-11, cerca del jardín botánico, empieza a lloviznar, ¡el cálculo ha sido perfecto! Y tal y cómo habíamos acordado se da libertad al grupo para que realice la visita por el pueblo.

Sóller es un precioso pueblo situado al noroeste de Mallorca, cuenta con algo más de 13 mil habitantes, su curioso nombre procede del árabe “suliar” que significa cuenco dorado, una denominación para describir el fértil valle de naranjos que lo rodea.

Destaca también en la producción de aceite, que esos olivos centenarios, que hemos estado admirando durante todo el trayecto, con sus troncos retorcidos, tan majestuosos, que por la elevada edad y las características, determinan una reducida producción de aceituna apta para la elaboración de un aceite de calidad.

En la arquitectura, destaca la iglesia neogótica de San Bartomeu y el banco de Sóller, que se encuentran en la plaza del pueblo, rodeada de comercios, bares y restaurantes y atravesada por el pintoresco tranvía que une la población con su puerto.

Muchos de los compañeros de expedición utilizaron este transporte para realizar la visita al mencionado puerto de Sóller, de gran belleza por ser un puerto natural, protegido por una gran bahía que lo envuelve.

Otros nos resguardamos de la lluvia en las terrazas de los bares, degustando una merecida cerveza y algo para picar, poca cosa puesto que por la noche estamos convocados a una cena de clausura, pero esa es otra crónica que alguien ya se encargará de contar.

Y poco más puedo decir, que he pasado unos días magníficos de montaña, con un grupo excelente que me ha acogido magníficamente, casi sin conocerme y del que me siento orgullosa por el respeto que han demostrado hacia nuestra Isla y nuestras costumbres y agradecer a mí gran amiga Rosana que me haya invitado a compartir esta experiencia con todos vosotros.

Ni que decir tiene que nos vemos en verano por vuestras tierras, para seguir disfrutando de la montaña.

A esta salida le pondría un 3,5 porqué la ruta es muy bonita y original por el empedrado y las dos localidades que une que son de los pueblos más bellos de la isla, pero igual le faltan vistas espectaculares a mar/montaña que las tenemos.
Manela Gallego

FOTOS