Mostrando entradas con la etiqueta Puerto de Malagosto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Puerto de Malagosto. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de enero de 2022

Excursión 601: Puerto de Malagosto y Pico Negro

FICHA TÉCNICA
Inicio: Torrecaballeros
Final: Torrecaballeros
Tiempo: 6 a 7 horas
Distancia: 21,3 Km 
Desnivel [+]: 923 m 
Desnivel [--]: 923 m
Tipo: Circular
Dificultad: Alta
Pozas y agua: Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 43

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta































PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
* Ver esta ruta en Relive

RESUMEN
Estupenda ruta de subida al Puerto de Malagosto y Pico Negro, con una distancia de 21,3 km y un desnivel de 923 metros.

El punto de encuentro era un camino forestal pasado el pueblo de Torrecaballeros y la ruta fue circular. En mi caso, solo realicé una parte de la misma, hasta el Puerto; una bonita ruta con un día no muy frío, y por una pista ascendente en su primera parte sin mucha dificultad, pero en gran parte de la misma con placas de hielo y nieve, por lo cual había que tener mucha precaución para no resbalar y caminar en algunos tramos por el borde de dicha senda, bordeada por bellísimos pinos y con un brillante sol todo el tiempo.

Al cabo de hora, hora y media aproximadamente, llegamos a un claro donde hicimos la primera parada para descansar un poco y allí disfrutamos de un bocadillo o una frutita, así como de una charla amigable con los compañeros de este estupendo grupo.

Una vez hecho el descanso traspasamos una verja y continuamos ascendiendo por un tramo con una pendiente algo más pronunciada, con nieve también en dicho recorrido.

Dejamos a la izquierda un chozo en el que había un belén, que supongo, sería refugio de pastores y poco más arriba cruzamos el arroyo del Merendero, un pequeño riachuelo que apenas llevaba agua.

En este tramo nos quedamos sin árboles, debido a la altura que habíamos alcanzado, al poco tiempo alcanzamos el Puerto de Malagosto, desde donde pudimos disfrutar de unas vistas espectaculares; hicimos otra parada así como unas pocas fotografías. 

En este punto con un poco de retraso, llegaron los más rezagados, a los que les había costado un poco más subir.

No dejábamos de mirar las amplias y espectaculares vistas que desde allí se tienen, intentando identificar cada una de las cumbre y pueblos que la vista alcanzaba. También aprovechamos para hacernos la foto de grupo con todos.

El Arcipreste de Hita, en su Libro del Buen Amor, narra el encuentro que tuvo aquí con la Chata de Malangosto, que es como se llamaba antes este Puerto. 

Pasando yo una mañana
el puerto de Malangosto
asaltóme una serrana
tan pronto asomé mi rostro.
-“Desgraciado, ¿dónde andas?
¿Qué buscas o qué demandas
por aqueste puerto angosto?”
Contesté yo a sus preguntas:
-“Me voy para Sotos Albos”
Dijo: -“¡El pecado barruntas
con esos aires tan bravos!
Por aquesta encrucijada
que yo tengo bien guardada,
no pasan los hombres salvos.”

El relato completo lo podéis ver aquí, con un interesante prólogo sobre aquella época.

A partir de este punto, un pequeño grupo emprendió el camino de regreso y el resto continuó la subida hasta el Pico Negro.

Como yo iba con mi querida amiga Leonor, y ella tenía un poco de prisa, ambas en solitario iniciamos la vuelta, dado que ese pequeño grupo que también quería volver, pero sin tanta prisa, se entretuvo hablando y parando de vez en cuando.

Volvimos las dos, tranquilamente charlando de nuestras cosas, con cuidado para no resbalar y, al llegar a la verja que he citado anteriormente, a punto estuvimos de equivocarnos de camino; seguíamos andando recto hasta que dudamos, retrocedimos y finalmente traspasamos dicha verja que era lo correcto y sin más problemas llegamos al coche.

Después me contaron que el grupo que continuó subiendo desde el Puerto, se detuvo en el altar rocoso que hay un poco más arriba, donde se celebra. el primer domingo de agosto. la romería a mayor altitud (2.002 metros) de Europa. Aquí los habitantes de Rascafría, Torrecaballeros, Valsaín, San Ildefonso, Sotosalbos, Oteruelo del Valle, Alameda del Valle..., se reúnen para la misa y disfrutar de una comida campera en compañía.

Después llegaron a Hoyo Borrascoso, un promontorio colgado hacia el Valle del Lozoya, donde pararon a comer los bocadillos. Al echar mano de la navaja que llevaba, Lucio se percató que se la había dejado junto al chozo y se bajó con Marcos C. a buscarla.

El resto continuó hasta el Pico Negro, uno de los dosmiles de los Montes Carpetanos por los que no había pasado aún el grupo y que en este enlace podéis ver al completo. Después bajaron por la Majada del Roble al embalse del Pirón t de allí a los coches. Por cierto, la navaja fue encontrada por casualidad por Rosa y posteriormente devuelta a su dueño, terminando así felizmente esta excursión que bien se merece un 4 sobre 5.

Como colofón decir que estoy encantada de estar en este grupo, del que tenía ganas de formar parte, y poder disfrutar de estas rutas y senderos, que me parecen, a la vez, un poco duros pero preciosos y gratificantes y las cervecitas que bien nos ganamos después de tantas subidas y bajadas.

Gracias a todos por acogerme tan bien y por vuestra ayuda.
Margarita Balbontin


miércoles, 23 de abril de 2014

Excursión 183: Pico del Nevero por las Lagunillas - Alameda del Valle

FICHA TÉCNICA
Inicio: Puerto de Navafría
Final: Alameda del Valle
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 18,5 Km 
Desnivel [+]: 595 m 
Desnivel [--]: 1256 m 
Tipo: Sólo ida

Dificultad: Media
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: En parte
Valoración: 4,5
Participantes: 26


MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta




















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
* Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC
* Ver esta ruta en Wikiloc

RESUMEN
Cuando pasen muchos años, estoy seguro de que recordaré el día en que Juan nos llevó a conocer El Nevero y también en el que todos teníamos ganas de darle un gran abrazo.

Es posible que también me acuerde de cómo los 12 kilómetros de Antonio cundieron más que nunca o de que a Leonor le fue concedido su deseo de contar con una “bajadita”.

Los cielos eran propicios cuando nos reunimos en  Alameda del Valle para subir en coche casi hasta el puerto de Navafría y ahí empezar el camino hacia Las Lagunillas. 

Agradecer desde aquí a Ana Ch. su paciencia y destreza para evitar mareos en las curvas de la carretera, aún a costa de llevar detrás en caravana a todo el acompañamiento.

En suave ascenso, superamos el pinar y nos fuimos recreando con las vistas cada vez más amplias del valle de Lozoya.

Pronto comenzó el ya tradicional concurso, en cada ruta,  de “Buscad la tapa de la cámara de Fernando S.”, que esta vez ganó Marcos.

Enseguida avistamos la peculiar Peña del Cuervo, que dejamos a un lado. Así, tras haber atravesado dos arroyos y dos neveros, con Juan de guardián protector, enfilamos la subida, ya más acusada, hasta el circo glaciar de Las Lagunillas, justo bajo El Nevero, llamadas Hoyos de Pinilla.

Están las tres lagunas posadas bajo una enorme pared redondeada casi vertical donde la nieve se acumula hasta la cima formando una cornisa que amenaza con derrumbarse en cualquier momento.

Las vistas desde aquí son espectaculares y se está al abrigo de los vientos; qué mejor lugar que éste para tomar un respiro, merodear un rato, picotear algo y hacer la foto de grupo.

Había que acometer la subida al pico a través del nevero formado a poniente, el último que nos tocaba pasar y también el más extenso y empinado.

Ya las nubes, que antes se veían a lo lejos, estaban sobre nosotros amenazantes. Nuestras zancadas sobre la nieve y los girones de nubes grises han hecho lucirse mucho a nuestros cronistas fotógrafos.

En lo alto del Nevero no hacía tanto viento como cabía esperar y pudimos entretenernos en contemplar cómo avanzaban los nubarrones casi rozando nuestras cabezas, ocultando las cumbres en la lejanía y dejándonos entrever las torres de Madrid por encima del puerto de La Morcuera.

Tomando la cuerda de Los Carpetanos hacia el oeste, avanzamos deprisa vislumbrando en ocasiones Peñalara como faro.

Así traspasamos el pico Porrinoso y Peñacabra, asomándonos de cuando en cuando a los barrancos para apreciar los neveros desde arriba.

Llegamos al Hoyo Borrascoso, donde, a pesar del nombre, decidimos comer; sería por su hipnótico atractivo, pues una enorme grieta dividía la inmensa masa de nieve amontonada a nuestros pies.

Durante la comida, muchos echaron de menos a Santiago y a José Luis F. (¿por qué será?). No creo que fuera el caso de Paco N., ya que estaba muy concentrado en buscar su bocadillo revolviendo el contenido de su mochila una y otra vez; no hizo falta que lo encontrara, ya que unos cuantos generosos le surtieron de viandas suficientes para el resto del día, eso sin contar con el rico tomatito con sal y la sabrosa empanada casera con que Leonor e Isabel nos obsequiaron a todos.

Justo nada más acabar de comer, la niebla se abatió sobre nosotros, amenazando lluvia, y tuvimos que salir por pies para ir entrando en calor mientras nos librábamos de ella en la bajada al puerto de Malagosto; eso sí, Carlos iba tan a gusto con sus pantalones cortos como cuando iba al colegio con ellos.

Lo más fácil desde el puerto es tomar un camino que baja directo hasta Alameda, teniendo la precaución de coger el ramal que va a la izquierda en una bifurcación a media ladera.

Pero en el GMSMA se ve que le tenemos afición a atrochar entre piedras y matojos, y así lo hicimos para acabar finalmente en el camino.

La bajada no tenía fin y era cada vez más exigente. Para colmo, la lluvia arreció y las vistas del valle y de las cumbres se perdieron. Penamos un poquillo en este trayecto, pero, como lo habíamos pasado bien, lo llevábamos con buen humor.

Al llegar al llano tuvimos el premio de ver despejarse totalmente el cielo, secarnos al sol, y conmovernos con los colores de la primavera y las cimas refulgentes, donde destacaba el bello porte de Peñalara.

A la entrada del pueblo, un buen chopo ofrecía en su base un abundante surtido de setas. Paco N. fue quien se dio cuenta y avisó a Ángel, ¡cómo no!, que asesorado por Antonio V., decidió llevarse las que parecían más exquisitas, si bien con el propósito de consultar fehacientemente sus propiedades antes de ingerirlas. Ya nos contará...

Acabamos tomando las cañas en el único bar del pueblo que parecía estar abierto (“El Mirador de Alameda”), donde nos trataron muy bien.

Por haber cumplido años recientemente, pagaron las consumiciones Nicolás y Carlos, aunque se tuvieron que ausentar antes de tiempo, ya que José Mª estaba algo nerviosos por si no llegaba a ver jugar al Madrid de sus amores.

Por su parte, Enrique C. quería celebrar su nominación como senderomago y nos ofreció un montón de saladitos para acompañar la bebida.

Como conclusión, una marcha estupenda en un gran día, pero que no pudo ser redonda del todo, quizá por las excesivas expectativas. ¡Lástima! Quién no se quejó de las rodillas, lo hizo de la lluvia o de que las vistas, aunque magníficas, podían haber sido mejores, o de que no había bota de vino...

Total, que Madi no ha podido otorgar 5 sicarias y nos tenemos que conformar con 4’5.
Melchor


miércoles, 6 de junio de 2012

Excursión 097: Los Montes Carpetanos

FICHA TÉCNICA
Inicio: Puerto de Navafría.
Final: Rascafría
Tiempo: 7 a 8 horas
Distancia: 21,1 Km
Desnivel [+]: 819 m
Desnivel [--]: 1385 m
Tipo: Sólo ida
Dificultad: Alta
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 4,5
Participantes: 15

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta






















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RESUMEN
Preciosa excursión. Una vez más, Antonio ha elegido el timing perfecto para hacer esta marcha: todos los piornos en flor y las dos preciosas lagunas al pie del Nevero con agua. La última vez que estuvimos allí, vimos desde la cima del Nevero, que las lagunas estaban secas.

Esta ha sido “La excursión más larga que Cuerda Larga” como la ha denominado Antonio con tres partes claramente diferenciadas:

 
1)
La primera: subida hasta la cima del Nevero que a su vez podría dividirse en tres fases:
    · Sendero a la sombra de los pinos
    · En un mar de piornos en flor
    · Ascenso propiamente dicho a la cima del Pico del Nevero (2209m)
 2) La segunda: “cabalgata” por las lomas de la parte central de los Montes Carpetanos.
 3) La tercera: bajada vertiginosa al pueblo de Rascafría.

La primera parte es de la que más gusta a senderistas como nosotros, un largo y fuerte ascenso culminado con una buena escalada. Lo más bonito ha sido, sin duda, ese tapiz amarillo que formaba, hasta el infinito, el mar de piornos. También nos ha maravillado a todos, la belleza del Hoyo de Pinilla con sus dos pequeñas lagunas glaciares.

La segunda parte, larga pero relativamente fácil para senderistas tan “aguerridos” como nosotros pero que nos gusta también pues permite que se formen grupos, cada uno con un tema de conversación y así se hace el camino más corto, más ameno y se hace equipo.

La tercera parte nos devuelve a la “tensión” del senderismo donde tenemos que estar con todos los sentidos alerta para no lesionarnos por una caída o pisar bien para cuidar nuestras rodillas en las fuertes bajadas.

Una cosa novedosa ha ocurrido en esta marcha. Ante la posibilidad de terminar la excursión por dos caminos diferentes, uno sensiblemente más largo que el otro (20 contra 26 km), Antonio decidió dar al grupo la oportunidad de elegir democráticamente el recorrido final y después de una acalorada discusión, lo sometió a voto.

El resultado fue (con las propias palabras de Antonio): Mariquitas: 6, Machos Duros: 6, Abstenciones: 2 y un voto perdido (El voto perdido fue el mío, pues voté a favor del recorrido largo pero mi voto fue injustamente tachado de "farol" y fue considerado como nulo).

Dije que pondría nombres y apellidos a los votantes de cada opción pero por “ética” profesional, solo desvelaré la identidad de los “Machos Duros” y solo en el reportaje fotográfico (Foto 59).

Después de este “conflicto” interno, los ánimos se exaltaron y se formaron dos grupos que, sin quererlo, se volcaron en una carrera por llegar primero. El grupo de los “Machos Duros” optó por hacer la bajada hasta Rascafría lo más rápido posible, cogiendo todos los atajos, como cortafuegos, saltando alambradas, mientras el grupo de los “Mariquitas” seguían el camino trazado. Lo peor fue que después de jugarnos la vida y las rodillas, al salir de nuevo al camino, nos encontramos con los “otros”.


En seguida y después de este intento fallido, hubo una segunda escapada de Carlos a la que pudimos engancharnos unos cuantos y esa sí fue la buena y llegamos al pueblo de Rascafría con más de 30mn de ventaja que aprovechamos para sentarnos en una terracita del pueblo delante de unas cervezas heladas y un Trinaranjus también bien refrescante.

La Agencia Madi Senderismo, ha decido premiar esta gran excursión con una nota de 4.5 Sicarias en su escala de 5 Sicarias.

Asimismo, la agencia quiere llamar la atención al leader Antonio para que vigile que estos “piques” no vayan a mayores y se asegure de no perder el control del grupo.

Del lema original del GMSMA de “Uno para todos y todos para uno” y del gran sentido de camaradería que siempre ha caracterizado el grupo, se podría degenerar fácilmente en el lema que tenían todos los traders en el banco americano donde trabajé en New York y que era “No basta que yo gane, sino que los demás pierdan”.
Antolín