Mostrando entradas con la etiqueta Benasque. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Benasque. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de junio de 2012

Excursión 099d: Llanos del Hospital de Benasque - Aiguallut

FICHA TÉCNICA
Inicio: Aparcamiento de La Besurta. Benasque
Final: Cascada de Aiguallut
Tiempo: de 1 a 2 horas
Distancia:  4,8 Km 
Desnivel [+]: 230 m
Desnivel [--]: 224 m
Tipo: Ida y vuelta
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 5
Participantes: 8

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
* Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC
* Ver esta ruta en Wikiloc


RESUMEN

Cuarta excursión por Pirineos, que más bien fue un relajado paseo por los Llanos del Hospital de Benasque, tras la paliza del día anterior. Hasta aquí llegamos para admirar las bonitas vistas del Perdiguero desde los ibones de Plan d´Están.

Después iniciamos el sendero que conduce a la impresionante Cascada de Iguallut desde el aparcamiento de La Besurta, pero por falta de tiempo tenemos que volver apenas iniciado el camino.

Es un paseo de apenas hora y media de duración total, imprescindible para todo el que viaja por primera vez al valle de Benasque, siendo probablemente el lugar más visitado de este valle. 

El Forau de Aiguallut es una sima por la cual desaparecen las aguas procedentes del glaciar del Aneto, para resurgir nuevamente en superficie en el Vale de Arán, en la cuenca del río Garona, que  desemboca en el mar Atlantico en la ciudad francesa de Burdeos.

Antes de su desaparición las aguas  procedentes del glaciar del Aneto desembocan en la gran pradera del Plan de Aigullut, por donde serpentea formando pequeños meandros hasta precipitarse por la vistosa y espectacular cascada de Aiguallut, que desemboca directamente en la gran sima de Aiguallut.


De regreso, paramos en el Hospital de Benasque a tomarnos algo en su privilegiada terraza con vistas al valle de Lliterola y la Cascada de Gorgutes, además de contemplar el curioso y espléndido museo sobre los orígenes del Hospital.

Para dar por terminada nuestra inolvidable aventura por el Pirineo, comimos en el restaurante del camping Bellavista, junto al embalse Barasona, donde recordamos las anécdotas vividas en común, sin duda lo mejor del viaje.

Y para terminar, quiero reproducir las bellas palabras que Henry Russell escribió en "Souvenirs d'un montagnard" y que encabezan el magnífico libro de Alberto Martínez Embid del que he extraído algunos datos de estos reportajes: "He visto bastantes montañas: el Himalaya, los Andes, los picos fúnebres de Nueva Zelanda, los Alpes y el Altai; todas, más nevadas que ahora.

Durante toda mi vida he amado, yo diría que he adorado a las montañas, ascendiéndolas con pasión. 

Puedo comparar entre sí a muchas de ellas; pero, por ciego que sea el amor, creo tener razón al admirar más que nunca a los Pirineos, a su cielo tan azul y limpio, a sus hielos resplandecientes, a sus aspectos vaporosos, a las llanuras ardientes y aterciopeladas adormecidas en su base bajo el sol más hermoso, y a esas aguas maravillosas que escapan de las nieves con furor, para calmarse enseguida sobre céspedes horizontales y serpentear en silencio entre tapices de flores tan raras y encantadoras que apenas nadie osa caminar sobre ellas.

En la naturaleza pirenaica existe una poesía extrema, una armonía de formas, colores y contrastes que no he visto en ninguna otra parte".

Lo suscribo de principio a fin y añado que después de haber disfrutado de estas cuatro excursiones, mis primeras por Pirineos, ya no podré dejar de querer volver a ellos para siempre.

Por todo ello le otorgo una valoración de 5, la máxima nota, a esta bonita excursión, que cerró este año nuestra aventura por los siempre cautivadores Pirineos.
Paco Nieto

FOTOREPORTAJES

FOTOS RESUMEN DE LAS 4 RUTAS
* Fotos de Antonio Domínguez
* Fotos de Antonio Villaverde
* Fotos de Joaquín Pérez
* Fotos de José Luis R. Rubiales
* Fotos de Juan Martínez

miércoles, 20 de junio de 2012

Excursión 099c: Refugio de Estós - Perdiguero - Benasque

FICHA TÉCNICA
Inicio: Refugio de Estós
Final: Aparcamiento Valle de Estós. Benasque
Tiempo: 12 a 13 horas
Distancia:  20 Km
Desnivel [+]: 1523 m
Desnivel [--]: 2102 m
Tipo: Sólo ida
Dificultad: Alta
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: No
Valoración: 5+
Participantes: 8 

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta




 




























PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RESUMEN

En nuestra tercera excursión por Pirineos por fin conseguimos subir a los 3.221 metros del Pico Perdiguero, tras el diluvio del día anterior que nos impidió ni siquiera el plantearlo.

Así es que nos levantamos temprano en el refugio de Estós y tras desayunar lo de siempre recogimos y, con las mochilas llenas, nos fuimos en busca del ansiado pico. Primero el camino fue cómodo, bajando a la Cabaña del Tormo, desde donde iniciamos el ascenso de los casi 1.500 metros de desnivel hasta la cumbre.

Pero al llegar a un espeso bosque de pinos, pasados los antiguos cuarteles militares, nos dimos cuenta de lo que nos esperaba, ya que, como aperitivo, el remontar el bosque supuso trepar por una dura pendiente. Pero, con todo, lo más duro estaba por llegar.

Tras pasearnos por unas bonitas praderas que bordean la Tuca Gargallosa, nos dirigimos por una primera pedrera al Ibonet de Perdiguero, contemplando a nuestro paso cómo tomaban el sol unas inquietas marmotas, pasando después a remontar una segunda pedrera, más larga e incómoda  que nos condujo hasta el Collado Ubago (2.703 m).

Tras reponer fuerzas y contemplar las inmejorables vistas hacia el este del valle de Lliterola, con el Macizo de la  Maladeta de fondo, y el del este, de Batisielles, emprendimos la prueba más dura de la jornada, atacar la inmensa mole de piedras sueltas que forman la cara este del Perdiguero.

Por una interminable pirámide de canchal llegamos al Hito Este del Perdiguero (3.170 m), desmoralizados porque a lo lejos, el último tramo de subida a la gran cima estaba ocupado por un nevero de muy mala pinta.

Pero gracias al buen hacer de Juan y de ir prevenido para cualquier eventualidad, con la seguridad que nos dio el improvisar un cordal de seguridad, pudimos al fin hacer realidad nuestra ilusión de coronar el "Pejiguero", como le llamaba ya Joaquín a este mítico pico. Celebramos a lo grande el haber conseguido, para unos, como yo, el primer tresmil, para otros uno más.

Sólo cuando se está a estas alturas y se disfruta de las impresionantes y maravillosas vistas del entorno, se comprende que todo esfuerzo para llegar hasta allí merece la pena.

Después todo fue bajar y desandar camino hasta llegar al aparcamiento, donde dos días antes habíamos dejado los coches, a la entrada del valle de Estós. Ducha rápida en el camping Aneto, y a disfrutar de una merecida cena en Benasque, para celebrar que todo había ido bien.

Y como final de excursión en el próximo capítulo contaremos nuestro paseo que al día siguiente realizamos por el valle de Benasque.

Por todo ello le otorgo una valoración de 5 Sicarias a esta excursión.
Continuará…
Paco Nieto

FOTO REPORTAJES
* Foto reportaje de Francisco Nieto

FOTOS
* Fotos de José Luis R. Rubiales

martes, 19 de junio de 2012

Excursión 099b: Refugio de Estós - Ibones de Batisielles

FICHA TÉCNICA
Inicio: Refugio de Estós
Final: Refugio de Estós
Tiempo: 7 a 8 horas
Distancia:  14 Km
Desnivel [+]: 942 m
Desnivel [--]: 904 m
Tipo: Ida y vuelta
Dificultad: Media
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: No
Valoración: 5
Participantes: 8

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta
































PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RESUMEN
Esta segunda excursión por Pirineos la podríamos titular la excursión de la obstinación, porque a pesar de tener que renunciar a subir al Perdiguero, como lo teníamos previsto, debido a la incesante lluvia, no nos resignamos a quedarnos todo el día en el refugio.

Así es que con obstinación e ilusión por conocer una de las zonas más bonitas de los Pirineos, si no la más, nos pusimos los impermeables y con el picnic que nos proporcionaron el refugio nos pusimos en marcha a primera hora de la mañana.

Tras cruzar el río Estós nos dirigimos a la Cabaña de Batisielles, cruzando tupidos pinares y floreadas praderas de la loma del valle de Montidiego, tras deleitarnos con la contemplación del Ibonet de Batisielles (1.830 m), a la vera de la cabaña.

De allí, subimos por una pedrera al Ibón Gran de Batisielles (2.215 m), disfrutando en el trayecto de hermosas vistas del valle de Estós, los Montes Malditos, el Perdiguero, las Tucas de Ixeia y las Agujas de Perramó.

Desde aquí, subimos al punto más alto de nuestra ruta, el Ibón de la Aigüeta de Batiselles (2330 m), donde las vistas son espectaculares, continuando pedrera abajo hasta el para todos, el más bonito conjunto de Ibones, el Azul (2.042 m) y Verde (2.027 m) de Escarpinosa, donde los pinos casi se meten en sus aguas, y donde los arroyos de estos dos ibones más el proveniente del Ibón de Perramó forma un parque acuático natural de ensordecedor estruendo, plagado de cascadas y saltos que hacen del conjunto un idílico y espectacular lugar, comparable a los paisajes de montaña canadienses.


Siguiendo el caudaloso arroyo que forman estos ibones, bajamos de nuevo a la Cabaña de Batisielles, donde nos resguardamos de la persistente lluvia que nos acompañó durante casi todo el trayecto.

Tras comer y descansar contemplando desde la pequeña cabaña los bucólicos paisajes del entorno del Ibonet, regresamos por donde vinimos al refugio de Estós, disfrutando de los numerosas chorreras y cascadas que la lluvia acumulada de todo el día había hecho aparecer, para deleite de nuestros sentidos.

Después de una anhelada ducha de agua caliente y una cena algo mejor que la anterior, cansados, pero contentos, nos fuimos pronto a la cama con la esperanza de que al día siguiente pudiésemos, por fin, cumplir nuestro sueño de subir al Perdiguero.

Por todo ello le otorgo una valoración de 5 Sicarias a esta excursión, que aunque pasada por agua, nos ha mostrado los sorprendentes ibones escondidos del valle, que anotamos en nuestro recuerdo para volver con mejor tiempo a conocerlos mejor.
Continuará…
Paco Nieto

FOTO REPORTAJE

lunes, 18 de junio de 2012

Excursión 099a: Benasque - Refugio de Estós

FICHA TÉCNICA
Inicio: Aparcamiento Valle de Estós. Benasque
Final: Refugio de Estós. Benasque
Tiempo: 2 a 3 horas
Distancia:  9 Km
Desnivel [+]: 652 m
Desnivel [--]: 51 m
Tipo: Sólo ida
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 8

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta



















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RESUMEN
Esta es la excursión de la ilusión, porque ilusión es lo que movió a Antonio Domínguez a planear meticulosamente este viaje al Pirineo aragonés para alcanzar, como hizo en solitario cuando tenía 23 años, la cumbre del Pico Perdiguero, que con sus 3.221 metros es uno de los clásicos tresmiles pirenaicos.

Ilusión también por subir a su primer tresmil de Carlos, Miguel Ángel y yo, e ilusión de Juan, Joaquín, J.L. Rubiales y Antonio Villaverde de volver al Pirineo una vez más.

Cargados, por tanto, de ilusión y las mochilas, el lunes 18 de junio madrugamos un poco para salir temprano de Madrid, en el coche de Carlos iríamos J. Luis, Joaquín y yo.

En el de Antonio Villaverde se fueron Juan, Miguel Ángel y Antonio Domínguez. Tras quedar en el kilómetro 103 para tomar café, no paramos hasta que el hambre y la hora nos hizo comer en Graus, capital de la Ribagorza, en el hotel restaurante Lleida, en el centro del pueblo y junto a la carretera, para no perder tiempo.

Con algo de retraso sobre lo previsto, por culpa de la agradable sobremesa, sobre las 16:15 llegamos al aparcamiento de entrada al valle de Estós, pasado Benasque.

En un cuarto de hora estábamos listos para iniciar la primera etapa de esta aventura, subir al refugio de Estós. Cargados con las pesadas mochilas nos adentramos en este amplio y verde valle de origen glaciar.

Estós fue excavado por los hielos y las aguas fluviales entre los altos macizos pirenaicos de Posets y Perdiguero. Su paisaje combina un siempre turbulento río de bravías aguas con prados, bosques, ibones y torreones de granito.

La primera sorpresa paisajística nos la ofrece el recoleto embalse de Estós, de aguas azul esmeralda, y los frecuentes saltos de agua que hacen de este río todo un espectáculo su contemplación.

Unos kilómetros más arriba, justo después de rebasar la preciosa cabaña de Santa Ana, el río se serena conforme se ensancha el valle, pasando a ofrecernos una idílica estampa de verdes praderas surcadas por el hilo de plata que tal asemeja sus aguas, con las siluetas recortadas de las altas montañas al fondo para rematar el precioso cuadro.

Pasamos por puentes, que aquí les llaman palancas, y románticas cabañas, praderas de infinitos verdes y bosques de pinos, avellanales, hayedos, fresnos y pastizales.

Todo ello rodeado de imponentes montañas, dominadas por el Perdiguero (3.221 m), uno de nuestros siguientes objetivos, el Posets (3.375 m) y los Picos, aquí llamados Tucas, de Gargallosa (2.716 m) y Molseret (2.552 m), de la que nace una espectacular cascada visible desde casi todo el valle, amén de impresionantes neveros que coronan las más altas montañas.

Conforme ascendíamos, la sensación de introducirnos en un paraje sobrecogedor y grandioso, iba en aumento.

Dejamos atrás la mítica cabaña del Turmo (1740 m), este refugio sólo está abierto al público en la temporada de invierno, tiene 12 plazas en literas y chimenea. Como curiosidad, esta cabaña es mencionada por el grupo Celtas Cortos en su canción 20 de Abril: "¿Recuerdas aquella noche en la cabaña del Turmo, las risas que nos hacíamos antes todos juntos? Hoy no queda casi nadie de los de antes, y los que hay han cambiado, han cambiado, sí.", se ve que estuvieron por aquí en los 90.

Con el temor de que comenzase a llover fuerte, aceleramos los últimos kilómetros, llegando al refugio de Estós sobre las 18:45, tras dos horas y cuarto de constante subida y casi 10 kilómetros de marcha.

Tras acomodarnos y disfrutar de una mejorable cena, partidita de mus para algunos y a la cama, oyendo como caída un diluvio fuera, que por suerte esquivamos a tiempo y pensando que si el madrugón que teníamos planteado para subir bien temprano al Perdiguero iba  a servir de algo, por como se presentaba la noche.

Por todo ello le otorgo una valoración de 4 sobre 5 a esta excursión.
Continuará…
Paco Nieto

FOTO REPORTAJES
* Foto reportaje de Francisco Nieto

FOTOS
* Fotos de José Luis R. Rubiales
* Fotos de Miguel Ángel Laso