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miércoles, 2 de octubre de 2024

Excursión 802: Ladera del Reventón desde Valsaín

FICHA TÉCNICA
Inicio: La Pradera de Navalhorno 
Final: La Pradera de Navalhorno
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 13,5 Km 
Desnivel [+]: 561 m 
Desnivel [--]: 561 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: No
Valoración: 4,5
Participantes: 25

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
Ver esta ruta en Relive

RESUMEN
Después de un largo verano sin rutas con el GMSMA, el reencuentro con los compañeros de montaña era muy esperado. Aunque la predicción indicaba algo de lluvia, el paisaje indicaba que la sequía en esta zona de la cara norte de la Sierra de Guadarrama ya había quedado atrás: los arroyos llevaban agua y el verdor se extendía por todas partes.

Iniciamos la ruta como de costumbre a las 10:30, tras saludarnos los 25 participantes. Guiados por Carlos Revilla, nos dirigimos a explorar una senda poco transitada, en busca de brañas con cabañas y varias fuentes.


El día estaba húmedo, pero sin lluvia. Al tomar el sendero de los Reales Sitios, subiendo junto al arroyo de la Chorranca, el espectáculo de colores era impresionante. Hiedras rastreras y helechos en transición del verde al naranja se mezclaban con pinos silvestres, robles, acebos y tejos, ofreciendo una imagen espectacular.

A lo largo del sendero encontramos setas de varios tipos: grandes, blancas y cóncavas, muchas emergiendo con fuerza desde el suelo, formando círculos de crecimiento, como los "Leucopaxillus cándidus".

Pasamos junto a la fuente de la Plata, situada en una de las esquinas de la tapia de la Granja, y al llegar al puente sobre el arroyo del Rastrillo, hicimos una foto de grupo junto a la fuente de la Estrella, donde algunos compañeros decidieron regresar.

A partir de este punto, la senda se volvió más empinada y poco transitada. El grupo se dividió para el descanso del “ángelus”, pero mantuvimos el contacto con silbatos. Retomamos el camino con el objetivo de alcanzar los corrales del Tío Ponce, la cabaña del Pastor y la fuente de la Mesilla, en una pradera que evocaba las brañas de la cordillera Cantábrica.

Seguimos la ruta, en ocasiones campo a través, en busca de la majada del Tío Blas, el chozo de arroyo Carneros y la fuente Pocholo. Al emprender el regreso, tomamos el camino forestal de la Majalapena, donde Carlos se aseguró de que no pasáramos ninguna fuente desapercibida, como la del Chotete.

El paisaje continuaba sorprendiéndonos. En algún momento, una amenaza de lluvia se desvaneció sin más. Cruzamos el arroyo de los Carneros, que llevaba agua de tormentas pasadas.

Cerramos la jornada en el restaurante Las Brasas, en la Pradera de Navalhorno, comentando lo agradable de la caminata y la suerte que tuvimos con el clima. Entre cervezas y cafés, agradecimos a Leonor por su generosa invitación.

Nos despedimos emocionados, con el próximo reencuentro en Alicante a la vista, organizado meticulosamente por Paco Nieto.

Fue una ruta maravillosa, de 13,5 km y con un desnivel de 561 metros. Disfrutamos de un paisaje excepcional, clima ideal y la mejor compañía. Le otorgamos una calificación de 4,5 “sicarias”.
Ángel R. Otero

FOTOS

jueves, 24 de septiembre de 2020

Excursión 527: El Reventón y Puerto de los Neveros

FICHA TÉCNICA
Inicio: San Ildefonso
Final: San Ildefonso
Tiempo: 6 a 7 horas
Distancia: 20,4 Km
Desnivel [+]: 1.191 m
Desnivel [--]: 1.191 m
Tipo: Circular
Dificultad: Alta
Pozas y agua: 
Ciclable: No
Valoración: 5
Participantes: 13

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta


















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
 
RESUMEN
Bueno, por fin pude realizar mi acostumbrada subida al Reventón de cada año, esta vez acompañada por el GMSMA, no ha sido el día ideal por el mal tiempo que nos hizo, tuvimos sol, niebla, lluvia y frío, pero en resumen una excursión fantástica.

Empezamos el exigente ascenso al Reventón desde la urbanización del Caserío de Urgel, en la Granja de San Ildefonso. Echamos a andar hacia el portón que da acceso a la pista que trepa, entre robles, hacia el puerto, con unas vistas muy tristes del monte, quemado por el incendio del año pasado, pero reconforta ver cómo la naturaleza se abre paso de nuevo entre tanta desolación.

El cielo estaba muy nublado, pero aún se veían algunos rayos de sol. En una de las incontables zetas que realiza la pista paramos para contemplar las estupendas vistas que se tienen del Palacio de la Granja, Siete Picos, el Montón de Trigo, la Mujer Muerta, la planicie segoviana y la Atalaya desde el mirador de Tere, donde nos hicimos un montón de fotos con tan impresionantes panorámicas.

Un poco más arriba, en el mirador de Poyo Judío, contemplamos más de cerca la sierra, a la vez que las señales del devastador incendio se hacían más evidentes. Daba mucha pena ver los pocos árboles que quedaron, ennegrecidos y solitarios, únicos testigos de la tragedia.

Por la pista, alcanzamos la Puerta del Reventón, como reza una inscripción en un monolito al estilo de los muchos que instalaron al crearse el Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, junto a la fuente del Infante.

Como faltaba poco para la hora del ángelus, nos detuvimos a tomar el tentempié junto al chozo que hay a su lado, felizmente salvado de las llamas. En uno de sus laterales hay una placa con su nombre y unas fechas, 1905 - 2005, falta la de 2019, cuando volvió a nacer.

Hasta ese momento, el tiempo nos respetó y pudimos disfrutar de unas preciosas vistas mientras reponíamos fuerzas. En la fuente rellenamos las botellas de agua, sin saber todavía que precisamente agua no nos iba a faltar.

Fue comenzar de nuevo a subir, cuando la niebla apareció, haciéndose más espesa conforme ganábamos altura. Cruzamos el arroyo del Chorro Grande, que nace precisamente un poco más arriba, hacia dónde nos encaminamos: el puerto del Reventón. Una cerca de piedra, a nuestra derecha, guía la empinada senda que conduce a él.

Al alcanzar el puerto de tan elocuente nombre, la visibilidad era casi nula a pocos metros del monolito dedicado a José Ibáñez Marín, fundador de la Sociedad Militar de Excursiones, del que aquí se puede saber más.

Como el GMSMA nunca había subido al cerro del Reventón, nos acercamos a él, para así reducir la lista de dosmiles pendientes, que se recopilan aquí. En su vértice geodésico, situado a 2.079 metros de altura nos fuimos fotografiando todos, postureos incluidos.

En cuanto iniciamos el regreso al puerto del Reventón, comenzó a llover. Todo fueron prisas para ponernos la ropa de agua, mientras extremábamos el cuidado al pisar las resbaladizas rocas. Desde el puerto seguimos la cuerda de los Montes Carpetanos en dirección a Peñalara. Pasamos junto a un cerro situado a 2.095 metros en la zona conocida como Cancho de los Pobres.

El aguacero arreció al alcanzar el cerro del Alto del Morete (2.133m) fue entonces cuando tuvimos la duda de si no sería mejor darnos la vuelta, por la cantidad de agua que estaba cayendo, pero Paco decidió seguir y a pesar de todo fue un acierto.

Con una densa niebla que impedía ver algo más allá de una decena de metros, fuimos siguiendo como pudimos el PR-32, pasando por el Alto de los Poyales (2.081m), Puerto de los Poyales (2.015m) y con redoblado diluvio, por el Cerro Claveles, también llamado Alto del Nevero (2.139m), la cota más alta de la ruta.

Llegamos todos mojados hasta el puerto del Nevero o Collado de Quebrantaherraduras (2.096m), muy cerca de la Laguna de los Pájaros, a la que, de haber hecho bueno, nos hubiésemos acercado. A partir de aquí empezamos a bajar siguiendo un sendero pegado, en su primer tramo, al arroyo de la Chorranca.

La lluvia desapareció y pudimos disfrutar mejor del precioso valle del arroyo. Al poco, llegamos a la fuente Fría, de la que manaba un buen chorro de agua, y un poco más abajo, alcanzamos el Raso del Pino, donde se cruzan varios caminos y hay una enorme estación meteorológica.

Nosotros continuamos bajando por la derecha, buscando un sitio donde parar a comer, hasta encontrar una explanada con unas piedras donde dimos cuenta de los bocatas que llevamos y de una botella de vino que trajo Olga para celebrar mi última excursión de este año con el GMSMA.

Enseguida reanudamos la marcha, pues el tiempo seguía muy inseguro y unas nubes negras andaban al acecho. Un giro a la izquierda nos acerca al arroyo de los Carneros, bello paraje en el que el agua, el frondoso bosque de pinos, el musgo y los helechos son los protagonistas. 

Sus numerosos saltos de agua y pozas, que en verano animan al baño, nos acompañaron en el descenso, hasta que lo cruzamos por el Vado de Oquendo.

Continuamos por el Camino Forestal de Majalapeña hasta llegar a la fuente del Chotete, que nace entre rocas, al pie del cerro del Moño de la Tía Andrea, en el que se encuentra la Silla del Rey. Retrocedimos un poco para continuar por una senda muy bonita que se va acercando al arroyo de los Carneros hasta cruzarlo por un puente de madera. Daba alegría ver tanta agua corriendo.

Ascendimos ligeramente por una preciosa senda, entre pinos, para luego bajar a cruzar el arroyo del Morete por otro puente de madera y enseguida cogimos el desvío que nos llevaría a El Esquinazo del Palacio de La Granja, su esquina más oriental.

Descendimos unos pocos de metros, junto al muro del recinto, por una empinada senda, hasta alcanzar una pista, que enseguida dejamos por una vereda que sale en una curva a la derecha y que, ya un poco cansados, nos llevó justo donde habíamos aparcado los coches.

En la terraza de un bar de la Granja que encontramos abierto nos tomamos las cervezas para celebrar que habíamos acabado sin problemas esta dura excursión y que Belén llevaba un año con el grupo, invitándonos por ello.

En resumen una excursión excelente, a pesar de las inclemencias del tiempo, y que califico con una puntuación de 5.
Rosana Curto

FOTOS
* Fotos de Julián Suela
* Fotos de Paco Nieto

miércoles, 3 de junio de 2015

Excursión 239: Jardines de la Granja, Silla del Rey y La Chorranca

FICHA TÉCNICA
Inicio: San Ildefonso
Final: San Ildefonso
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 22,5 km
Desnivel [+]: 706 m
Desnivel [--]: 709 m

Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: Sí/Sí

Ciclable: No
Valoración: 4
Participantes: 34

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta
























PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta















TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
* Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC
Voy a aprovechar esta ocasión para describir cómo se decide el itinerario de una excursión. No es una cosa sencilla, ni mucho menos.

En la anterior ruta, la de la desolación del incendio de Robledo de Chavela, el sol dio buena cuenta de nosotros. Así que había que hacer una con buena sombra para premiar a Leonor que hace mucho que no venía y llevaba unas cuantas excursiones sufriendo más que disfrutando. Así que al final comentó mientras andamos que la próxima excursión fuera por Valsaín.

El jueves o el viernes llega un correo de José María, pues si va a ser por Valsaín mira si es posible que pasemos por la Chorranca y el Cojón de Pacheco que no los hemos hecho juntos nunca. Pues buena idea, a por los mapas del IGN a ver cómo se enlazan los jardines de la Granja con la Silla del Rey (idea mía) con la Chorranca y el Cojón (idea de José María).

Teniendo en cuenta que los pinares de Valsain están muy bien gestionados (no existen zarzas, ni vallas), la cosa parece factible, me salen 25 km de nada, que dado lo bien que mido se habrían convertido en 30 km. Coser y cantar.

A todo esto, Paco Cayenne me comenta que le apetecería llevar unas empanadas de las de Zabala, deseo de su madre por su cumpleaños, para que nos la comiésemos en el campo ahora que hacia buen tiempo. 

Bueno pues esto cambia un poco los planteamientos y hace que el Cojón de Pacheco se cambie por las ricas empanadas de Paco Cayenne en el Área Recreativa de los Asientos y además nos ahorramos 5 km.

Ale, ya estamos en el miércoles, yendo a tomarnos el café de antes de empezar en el puerto de Navacerrada cuando, al comenzar su subida, un control de la Guardia Civil nos impide continuar al puerto. La carretera está cortada porque se ha despeñado un camión bajando a la Granja.

Así que ni café ni hostias, y empezamos a llamar al resto, iros por el puerto del León a la Granja, que Navacerrada está cortado. Menos mal que a muchos no les localizamos porque cuando estábamos allí esperando, San Pedro hizo su aparición y abrió el puerto. Sólo se escaparon por los Leones dos coches, pudiendo el resto hacer el camino inicialmente previsto.

Café acelerado en el puerto, saludos a José Luis H., que dejaba su coche de estrella fugaz en el área de los Asientos y que íbamos a emplear de despensa para las empanadas de Paco Cayenne, introducción de la caja de cervezas en el río Eresma para la vuelta y a correr a la Granja. A las 10:20 clavaditos allí.

Paco Nieto que ya se conoce los jardines como si en ellos hubiese nacido se queda fuera para esperar a los rezagados. 

A Mecha no le dejan entrar en los jardines y se tiene que quedar fuera con Raquel. El resto empezamos seguramente la más rápida visita que jamás se hizo a las fuentes y el mar de la Granja.

Misión cumplida, a por la Silla del Rey. Después de 6 km a paso ligero estamos ya al final de la valla del Palacio de la Granjaparadójicamente  a tan sólo 200 m de donde estábamos una hora antes.

Junto a la fuente de la Plata , hora del aperitivo del que nos saca con autoridad José Luis R. para que sigamos, que todavía queda mucho.

Mechita sin tener en esta ocasión competidores juguetea con los caballos y más adelante con las vacas.

Todos contentos y felices por los pinares ya sin rastro de civilización, contándonos chascarrillos y soñando con quitarnos 10 años de encima o veinte para volver a tener 40, pero eso sí, conservando toda la experiencia adquirida.

Pasamos por la apreciada fuente del chupete, chochete, chotete, ja, ja, ja o como se llame para enfilar la directísima ascensión a la Silla del Rey, que no era Amadeo, sino Francisco de Asís.

A alguna se le atragantó la corta subida pero allí estaba super Joaquín para exprimir sus fuerzas y coronar la cima de la Silla.

A correr bajando, que nos espera la cascada de la Chorranca y tras una corta subida y un campo a través, allí entre los pinos aparece con todo su esplendor acuático.

Y primer susto del día, Vicente que está haciendo sombra al de siempre en las caídas, resbala en la piedra mojada de la cascada, y cae a plomo sobre las lajas de piedra, rebota cual fardo relleno y se intenta agarrar a algo para no caer 3 m más adelante en el agua que allí empezaba su caída de 20 m. Gracias San Pedro otra vez no fue más que un susto que si no...

Comida relajante amenizada por alguna mosca y el sonido del agua. Y otra vez a andar buscando la cueva del Monje donde al menos cuatro habituales, Ángel, Juan, Paco Nieto y Julián tomaron posesión de ella, en nombre de todos, subiéndose a lo más alto, con la ayuda de una escalera de madera que hay puesta estratégicamente.

De allí, a buscar con la más pura navegación GPS, sin camino visible, las empanadas de Paco Cayenne en los Asientos.

Por aquí, al menos otros dos senderomagos dieron con sus morros por los suelos entre ellos Alejandro, a pesar de que José Luis B. le iba diciendo “cuidado con esa rama”, iba ensimismado con la contribución que pagaba por sus tierras (10 euros al año) por su minifundio leonés.

Increíblemente, San Pedro reguló el clima de forma magistral proporcionándonos un ni frío ni calor que animó a Carlos M. a bañase en las cálidas aguas del Eresma, mientras algunos refrescaban sus pies, todo ello después a haber devorado las empanadas de Zabala que trajo Paco Cayenne.

Ya lo demás fue un fácil y placentero regreso a la Granja, donde medio litro de cerveza frío para cada uno representó el fin de la excursión.

El que escribe, por lo bonito del recorrido le pone 4 sicarias a esta excursión.
Antonio López

Os paso un poco de historia del maravilloso paraje segoviano que visitamos ayer, y del personaje que mandó construirlo.

La Silla del Rey está en el Cerro del Moño de la Tía Andrea, y era el lugar desde donde mejor se divisaban los jardines de la Granja, y media provincia de Segovia. Hoy en día los pinos surgidos en la rocas impiden ver esa bonita postal.

La silla se hizo sobre un bloque granítico, y según inscripción que figura  "el 23 de agosto de 1848, se sentó SM D Francisco de Asís de Vorvon" ( las dos con V).

Francisco de Asís fue el marido de la reina Isabel II. Eran primos y se casaron siendo todavía una niña la reina.

El personaje era una joya, pues según algunos historiadores era "bixesual, escorando a gay, impotente, cornudo, hipocondriaco,....". El pueblo lo apodó "Pasta Flora y Doña Paquita", y le cantaban "Paquito Natillas, que es de pasta flora, orina en cuclillas, como una señora".

Por el contrario la reina era muy fogosa y tuvo decenas de amantes,..., y once hijos (entre ellos el tatarabuelo de Juan Carlos I: Alfonso XII ). 
Las malas lenguas decían que el rey construyó la silla, para huir de la fogosidad de la reina.

El papa Pío IX la defendía diciendo que era "Puttana, ma Pía " (puta, pero piadosa).
Marcos H