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miércoles, 12 de agosto de 2020

Excursión 520b: Camino Majariego de Santiago. Etapa 14. Santervás de Campos - Sahagún

FICHA TÉCNICA
Inicio: Santervás de Campos
Final: Sahagún
Tiempo: 7 a 8 horas
Distancia:  21,2 Km
Desnivel [+]: 119 m
Desnivel [--]: 50 m
Tipo: Sólo ida
Dificultad: Baja
Pozas y agua: 
Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 2

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RESUMEN
La etapa de hoy la he realizado de nuevo con Ana ejerciendo de coche de apoyo y acompañándome en varios ratos del recorrido. Fuimos hasta Santervás de Campos y, tras hacernos foto en la Plaza de Puerto Rico, me puse en camino. Eran las 10’02.

Quedé con Ana para tomar el tentempié de media mañana. Baje por las calles del pueblo hasta un área de descanso a la salida y junto a la carretera. Vimos la indicación de 378 km a Santiago y, por tanto, más o menos 20 a Sahagún.

Aunque parecía haber un camino hacia la orilla del río Valderaduey, las flechas amarillas y la ruta que yo traída grabada en el móvil indicaba que había que andar por el arcén de la carretera. No es lo más bonito ni lo más agradable ni lo más seguro pero me decidí a seguir estas indicaciones no vaya a ser que, buscando el camino al río me metiera en algún punto que me hiciera perder tiempo y pasos.

Anduve unos tres kilómetros por el arcén, pasando por delante de una empresa forrajera que generaba un tremendo ir y venir de camiones. A las 10’42 después de andar 2,93 km pude, por fin, abandonar la carretera y tomar una pista agrícola de tierra. El mojón indicaba 375 km o sea que esta vez las mediciones y el lugar de plantar el mojón son correctas.

La pista era cómoda y, a la derecha se veían los árboles que marcaban el cauce del río. Pero como dije antes aguanté la tentación y no me aparté de la ruta trazada.

A las 11’02 llevaba recorridos 4,45 km. Y ya empezaba a distinguir en el horizonte las casas de mi siguiente objetivo: Arenillas de Valderaduey. Aunque no encontré ninguna indicación al respecto, sabía que antes del pueblo cambiaría de provincia: dejaría Valladolid para entrar en León.

Llegué a Arenillas a las 11’55, después de andar 7,97 km y allí me reuní con Ana para tomar juntos el tentempié de media mañana. Lo hicimos junto al ábside mudéjar de la iglesia de Santo Tomás.

A las 12’10 reanudamos juntos la marcha. Cruzamos el río y nos encontramos con un mojón que nos confirmó que estábamos en otra provincia por la diferencia de diseño con los que llevábamos viendo por Valladolid. Los de León son más austeros (y sin embargo más caros).

Tomamos la margen derecha del río y anduvimos sin poder aprovechar la sombra de los árboles que a esa hora no cubría el camino. Es sitio para pasear por la tarde. A la media hora Ana se volvió a por el coche para esperarme más tarde en el punto de la comida. Yo había caminado 10,03 km.

A las 13’02 es decir tres horas después de haber comenzado había hecho 11’45 km. O sea algo más de media etapa. El cereal de los campos junto a los que ahora andaba ya no era trigo ni girasol sino maíz.

Al dar una curva pude ya ver la silueta de Grajal de Campos: el castillo, el palacio y la iglesia cuyos interiores habíamos visitado ayer durante la preparación de la etapa.

Para entrar en Grajal hay que desviarse a la derecha. Esto no es necesario para seguir hacia Sahagún pero yo me permito recomendarlo. Es un pueblo muy bonito y el citado conjunto es verdaderamente impresionante. Además es digna de ver la curiosa torre de la iglesia de San Miguel. Sobre todo si te cuentan lo que los lugareños dicen de ella “la torre de la iglesia tiene cinco esquinas y le falta una para tener cuatro”. Se ve claro en las fotos.

A la plaza mayor limitada por la iglesia, el palacio y el ayuntamiento llegué a las 13’50 con 14’72 km en las piernas. En un parque frente al castillo nos sentamos a comer. De 14’00 a 14’40.

El cielo se había ido poniendo cada vez más oscuro y viendo las nubes y de dónde venía el viento, sabiendo la dirección que tenía que tomar y lo que me faltaba por recorrer tuve que aceptar que no terminaría el recorrido sin mojarme.

Efectivamente, las primeras gotas me alcanzaron a las 15’00 y me tuve que poner el chubasquero. Llevaba una hora andando después de comer y había caminado 18’70 km. Afortunadamente la lluvia no fue muy intensa en ningún momento y tampoco se encharcó la pista por la que caminaba.

Una pequeña subida y ya tuve a la vista Sahagún y la espadaña del santuario de la Peregrina, con el vértice  geodésico de igual nombre a 846 msnm.

Crucé sobre la carretera de Palencia (CL613) y ya encontré a Ana que había salido de Sahagún a mi encuentro. Encontramos los mojones de 359 y 358 km a Santiago muy juntos y es que este último debería encontrarse unos 300 metros más adelante.

La foto de grupo la hice a la 16’14 en el santuario de La Peregrina, a pocos metros de terminar la etapa y el Camino. Desde este punto bajamos al “punto de encuentro”, es decir el lugar en que los peregrinos que recorren el Camino Francés (el más habitual) se reúnen con los que vienen del Camino de Madrid o, como en nuestro caso, del Camino majariego.

El punto de encuentro lo alcanzamos a las 16’19 y para entonces llevábamos caminados 20,93 km. Aquí es donde se debería colocar el mojón que indicara que a Santiago de Compostela quedan 358 km. Y no estaría de más que un indicador señalara que hay 306 km a Majadahonda (ó 322 km. a Madrid).

Para terminar aún nos quedaban unos metros para poder hacernos las tan deseadas fotos en el arco de San Benito. Esta vez  nos hicimos las fotos por separado.

Después de pasar por las ruinas del Monasterio de San Facundo y San Primitivo (al que pertenece el arco de San Benito), llegamos a la iglesia de San Tirso. Este era el punto final previsto de la etapa de hoy. Eran las 16’25 y habíamos caminado 21’240 km en 6 horas y 23 minutos de los cuales fueron de andadura 4 horas y 37 minutos.

Así termina la aventura que comenzó en la puerta de mi casa el 13 de Abril de 2011, con el fin de enlazar en Sahagún con el Camino Francés y completar así el ya hice hace algunos años de Sahagún a Santiago de Compostela. Han sido muchas las horas dedicadas, los pasos caminados, los sitios conocidos y los recuerdos coleccionados pero tengo que decir que ha merecido la pena.
¡Hasta siempre!
José María

¡Ah! Y si alguien quiere aprovechar estos datos para repetirlos   ……….¡Buen Camino!

lunes, 10 de agosto de 2020

Excursión 520a: Camino Majariego de Santiago. Etapa 13. Cuenca de Campos - Santervás de Campos

FICHA TÉCNICA
Inicio: Cuenca de Campos
Final: Santervás de Campos
Tiempo: 7 a 8 horas
Distancia:  21,7 Km
Desnivel [+]: 71 m
Desnivel [--]: 92 m
Tipo: Sólo ida
Dificultad: Baja
Pozas y agua: 
Ciclable: Sí
Valoración: 
Participantes: 2

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta


















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK
Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RESUMEN
La etapa de hoy la he realizado con Ana ejerciendo de coche de apoyo y acompañándome en varios ratos del recorrido.

Fuimos hasta Cuenca de Campos, allí dejamos el coche y nos pusimos en Camino a las 9’55.

Unos metros por las calles del pueblo, otros varios por la carretera hasta que tomamos la vía verde que discurre por la plataforma del antiguo “Tren burra“ que, hasta 1961, circulaba entre Valladolid y Palencia,

La pista era cómoda y, a esas horas, no hacía mucho calor así que caminábamos muy a gusto. Dejamos a la derecha la ermita de San Bernardino y encontramos el mojón que indica que, aunque nosotros creíamos que eran menos, quedan 400 km a Santiago de Compostela.

Al llegar a un puentecito Ana se dio la vuelta para ir a buscar el coche. De regreso se acercó a ver la citada ermita. Yo seguí caminando y a las 10’55 ya había andado 3’820 km. En la vía verde hay dos descansaderos en los que un tramo de raíl recuerda el uso antiguo de la plataforma.

A la vuelta de una curva pude ya ver el perfil de las iglesias y depósitos de Villalón de Campos. Para no recorrer unos metros innecesarios, y dado que la etapa iba a ser larga, en el mojón que indica los 397 km.a Santiago me desvié a la izquierda y en línea recta enfilé la torre de la iglesia. Eran las 11’05 y había andado 4,38 km.

Por las calles de Villalón anduve hasta alcanzar su Plaza Mayor. Llegué allí a las 11’20 con 5,30 km en las piernas. Esta plaza es una verdadera maravilla y en ella destaca el rollo jurisdiccional de los condes duques de Benavente de estilo gótico y único en España de sección cuadrada.

Después de hacer algunas fotos continué atravesando el pueblo y pasé por el Hotel rural El Encuentro que es donde habíamos pernoctado estos días.

Atravesado Villalón salí por el extremo contrario al que había entrado y tomé la carretera que lleva a Fontihoyuelo. La dejé enseguida para caminar por una pista agrícola que sale a la derecha. Unos metros por ella y pude disfrutar de los últimos árboles que vería en un largo rato. Una vez pasada la fuente de El Rosario el camino discurre entre campos de cereales ya cosechados y campos de girasoles que se recolectarán a principios de Otoño.


Este paisaje es el que recorrí hasta que a las 12’08 paré a tomar el tentempié de media mañana. Llevaba algo mas de dos horas andando y había recorrido 8,26 km. Tras la breve parada reanudé la marcha sin grandes cambios en el paisaje pero con la vista puesta en los tejados de Fontihoyuelo que se veían en lontananza. Allí había quedado con Ana para comer juntos.

Entré en Fotihoyuelo a las 13’40 y llegué a la plaza de la iglesia, donde ya estaba Ana, poco después cuando ya llevaba recorridos 13,42 km. Allí comimos y descansé una horita. 

Me despedí de Ana que se fue con el coche hacia Santervás y, a las 14’40, yo me atreví a desafiar el sol y el calor que hacía y seguir el camino. Saliendo de Fontihoyuelo pasé por el mojón indicativo de 386 km y dejando la carretera tomé de nuevo un camino de tierra a la izquierda.

Una hora después, a las 15’40, cuando llevaba 17,06 km. recorridos, alcancé un cruce en el cual hay que girar 90º a la izquierda y poco más tarde otro en el que hay que girar 30º a la derecha. Todo ello, además de que llevaba la ruta grabada en el Oruxmaps del teléfono, está muy bien señalizado y no hay riesgo de perderse.

Ya había divisado a lo lejos las casas de Santervás de Campos pero necesitaba una paradita para recuperarme del esfuerzo y unos chopos me ofrecieron un poco de sombra a las 16’15. Paré un cuarto de hora para reponer fuerzas y comprobé que había andado ya 19,61 km.

Cuando reanudé la marcha pude ver que Ana, que había dejado el coche en Santervás, venía a mi encuentro. Juntos recorrimos los kilómetros finales de la etapa.

A la entrada del cementerio nos sorprendió un monumento en forma de cono que no he conseguido saber que significa ni por quién ni cuándo fue erigido. Pero nos pareció muy oportuno para hacer la foto de grupo de la etapa (foto de pareja como viene siendo habitual).


Yo tenía 20,50 km recorridos y eran las 16’55. Quedaba algo menos de un kilómetro para llegar al punto que yo tenía señalado como fin de etapa. Pero hay que advertir que nada más cruzar el puente del río Valderaduey se puede seguir a la derecha por la carretera para seguir el Camino. Sin embargo nosotros quisimos recorrer las calles del pueblo que vio nacer al descubridor de La Florida; D. Juan Ponce de León.

Subimos, pues por la calle Mayor y al ver una fuente en la plaza del ayuntamiento quise calmar la sed. ¡Vano intento¡ Pese a dejarla correr un rato comprobé que el agua salía tan caliente como lo era la temperatura exterior.

Así que tomé un trago de la que llevaba en la mochila que estaba más fresca dentro de lo que cabe y continuamos subiendo hasta las proximidades de la iglesia de San Gervasio y San Protasio llegando hasta la Plaza de Puerto Rico donde hicimos la foto de final de etapa.

Eran las 17’08 y habíamos caminado 21’72 km en 7 horas y 14 minutos de los cuales fueron de andadura 4 horas y 49 minutos.

Hasta la decimocuarta etapa que será la etapa final de este Camino.
José María Pérez

sábado, 8 de diciembre de 2018

Excursión 437b: Camino Majariego de Santiago. Etapa 12. Medina de Rioseco - Cuenca de Campos

FICHA TÉCNICA
Inicio: Medina de Rioseco
Final: Cuenca de Campos

Tiempo: 6 a 7 horas
Distancia: 22,9 Km 

Desnivel [+]: 217 m 
Desnivel [--]: 195 m 
Tipo: Sólo ida
Dificultad: Baja
Pozas y agua: 

Ciclable: Sí
Valoración: 4,5
Participantes: 2

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta


















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta















TRACK
Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC
Ver esta ruta en Wikiloc


RESUMEN
La etapa de hoy la he realizado de nuevo sólo acompañado por Ana. A las 10’11 después de haber desayunado frente al hotel donde habíamos pasado la noche, emprendimos camino desde Medina de Rioseco.

Muy pronto llegamos al punto donde termina el ramal norte del Canal de Castilla. Nos hicimos la foto de primera hora. Aunque había amanecido con niebla ahora ésta empezaba a levantarse y se preveía un día soleado.

Nos dirigimos hacia la dársena y vimos el barco Antonio de Ulloa. Es un barco eléctrico accionado por paletas que hace un recorrido turístico navegando por las aguas de este Canal que mando construir Fernando VI en 1753 y se concluyó en 1849 ya bajo el reinado de Isabel II.

Nuestro andar iba a llevarnos por uno de los caminos de siega (el de la margen derecha) en un bonito paseo arbolado. Bien es verdad que la niebla había dejado su humedad y había puesto bastante embarradas algunas zonas del camino. Pero nada alarmante. A las 10’45 ya habíamos andado 2’200 km. y el calor del sol empezaba a hacerse notar lo que nos llevó a despojarnos de algunas prendas de abrigo.

Era un sitio precioso para caminar y en verano supongo que la sombra y el frescor serán alivio para los calores que en otros tramos hay que sufrir. En la primera hora habíamos recorrido 3’71 km.

Pasamos junto a dos puentes que unen una orilla y otra pero nosotros, sólo los empleamos para hace alguna foto. Había que seguir por la margen derecha hasta el edificio que poco a poco se iba haciendo más grande y que se encuentra junto a la séptima esclusa.

Eran las 12’11, o sea llevábamos dos horas andando y habíamos recorrido 7’53 km. Era, pues, un buen momento para reponer fuerzas antes de dejar la orilla del Canal.

Las esclusas sirven para salvar los desniveles que existen en las aguas que conduce el Canal. Los ríos hacen esto con cascadas, rápidos o chorreras pero para que un canal sea navegable, como lo es éste, esas “soluciones” no son adecuadas.

En fin, tomamos agua fruta etc..., y a las 12’35 nos enfrentamos con una parte de camino radicalmente opuesta a la que hasta ahora habíamos transitado.

El indicador señalaba 414 km a Santiago y ante nosotros de nuevo aparecían las pistas agrícolas entre campos de cereales con la vista puesta en el horizonte.

En este caso en el horizonte se divisaba el pueblo de Tamariz de Campos que pronto tendríamos al alcance de la mano (mejor dicho de los pies).

Pasamos junto a los restos de la torre de la iglesia de San Juan y llegamos al centro del pueblo a las 13’20. Exactamente 11’00 eran los kilómetros que llevábamos andado. Yo posé delante de la portada románica de la iglesia de San Pedro.

Dejamos Tamariz de Campos, llegamos a la carretera y nos topamos con unos indicadores que resumían muy bien cuál era nuestra etapa de hoy. Pese a lo que ponían los indicadores, el recorrido según lo trazado es algo superior y se alarga para evitar, en lo posible, andar por el asfalto.

Se nos presentaban dos alternativas según las guías que habíamos consultado para trazar nuestra ruta. 

Una de ellas era ir por la carretera hacia Moral de la Reina y luego de allí a Cuenca de Campos y otra ir directamente por la carretera a Cuenca de Campos. Ambas alternativas implicaban caminar por el arcén de las carreteras.

La tercera era olvidarnos, por esta vez, de las flechas amarillas y a quinientos meros de empezar a andar por la carretera de Moral de la Reina torcer a la derecha y tomar una pista de tierra. Esta fue la que elegimos.

Llevábamos más o menos un kilómetro de esta larguísima recta y como no veíamos que hubiera ningún punto mejor, a las 14’10 nos sentamos al borde del camino para comer.

A las 14’35 nos levantamos y continuamos por la misma pista. Por cierto en algunos sitios estaba bastante embarrada y nos preguntábamos cómo sería “disfrutar” un chaparrón de lluvia con el lodo sujetándote las botas. ¡Mejor no experimentarlo!.

Hay que advertir a los que quieran usar esta crónica como apoyo para hacer el camino que desde Tamariz a Cuenca no hay ni una sombra ni una fuente, así que id preparados.

A las 15’43 llegamos al punto donde terminaba la pista y había que hacer un ángulo de 90 º para 500 metros más allá salir a la carretera. Esta era la VP-4008 que habíamos abandonado a la salida de Tamariz de Campos.

Ahora ya no había posibilidad de evitar dos kilómetros por el arcén. Teníamos en las piernas 18’900 km. Hice una foto del peregrino (mi sombra) que tantas veces me acompaña al que, por cierto, ayer no vi en todo el día. ¿Sería por la niebla? 

Tras caminar los citados dos kilómetros de asfalto cruzamos la carretera VA-905 y ya por pista de tierra nos encaminamos a Cuenca de Campos. 

Entramos recorriendo una calle que se llama Real Para Rio Seco (sic) y llegamos hasta la Plaza mayor donde hicimos la foto de final de etapa. Eran las 16’50 y habíamos caminado 22’900 km en 6 horas y 39 minutos de los cuales fueron de andadura 5 horas y 6 minutos. 

No vimos ningún indicador de distancia pero por nuestros cálculos estamos a 39 kilómetros de Sahagún y por tanto a 398 km. de Santiago de Compostela. 

Para conocer algo de Cuenca de Campos y una vez ya recogido el coche que había quedado aquí ayer, fuimos a ver las dos iglesias del pueblo: la de Santa María del Castillo y la de San Justo que vemos en la fotografía. 

De aquí en el coche a dormir a Medina de Rioseco, dando así por terminada esta excursión que la califico con 4,5.

Hasta la decimotercera etapa.
José María Pérez

viernes, 7 de diciembre de 2018

Excursión 437a: Camino Majariego de Santiago. Etapa 11. Peñaflor de Hornija - Medina de Rioseco

FICHA TÉCNICA
Inicio: Peñaflor de Hornija
Final:  Medina de Rioseco

Tiempo: 6 a 7 horas
Distancia: 25,3 Km 

Desnivel [+]: 248 m 
Desnivel [--]: 339 m 
Tipo: Sólo ida
Dificultad: Baja
Pozas y agua: 

Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 2

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta


















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK
Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
Después de dejar el coche en Cuenca de Campos, Ana y yo nos desplazamos en un taxi hasta Peñaflor de Hornija. Allí, junto a la fuente delante de la Ermita del Cristo de las Heras, a donde llegamos, hace un año, como final de la décima etapa, comenzamos esta undécima.

La etapa de hoy la he realizado de nuevo solo acompañado por Ana. A las 10’13 salimos de este punto, la mencionada fuente. 

Pasando junto a las ruinas de la antigua muralla de Peñaflor, empezamos a caminar con un empinado descenso por una rampa o escalera de piedra, llamada cuesta del Reventón, que con la humedad de la niebla estaba muy resbaladiza lo que obligaba a tener mucho cuidado. Esta rampa nos condujo hasta el río Hornija. 

El día era frío, sobre todo debido a la niebla, pero no llovía ni hacia viento así que se presumía bueno para caminar. Encontramos el primer indicador de distancia que nos situaba a 436 km de Santiago de Compostela. 

Todo lo que habíamos bajado, una vez atravesado el río había que subirlo por una pronunciada cuesta, llamada de Valdeger, que nos hizo ya entrar en calor. 

Una vez que alcanzamos de nuevo la altiplanicie avanzamos por pistas agrícolas entre campos de cereales que, dada la estación, estaban en barbecho o recién arados. 

Llegamos a una bifurcación por la que transcurre la Cañana Real Leonesa Occidental: de frente para ir a La Santa Espina (Monasterio que, previsoramente, habíamos visitado ayer de camino hacia aquí) y a la derecha para ir a Castromonte. Tomamos esta última dirección, coincidente con el GR-30) y a los pocos metros torcimos a la izquierda por otro de los caminos agrícolas aunque este sí tenía algunos arbolitos en sus flancos.

En la 1ª hora habíamos caminado 4’130 km. A las 111’24 alcanzamos el borde de un bosquecillo de encinas que hizo menos monótona la marcha. Esas encinas sirven de alimento a los cerdos ibéricos que se crían en la finca que dejamos (y muy rápidamente por el olor) a nuestra izquierda. 

Continuamos caminando por entre las encinas, dejando el cerro de Tenadillo a nuestra derecha, hasta que salimos de nuevo a los campos. 

Dado que había niebla no hacía falta sombra y podíamos caminar a buen paso. Tan es así que a las 12’13, o sea cuando llevábamos dos horas caminando habíamos recorrido 8’42 kilómetros. 

A los pocos minutos entramos en Castromonte y a las 12’25 alcanzamos la plaza donde se encuentra la Iglesia de la Inmaculada Concepción. Llevábamos 9’15 km. 

En esa plaza además de fotos hicimos una parada para reponer fuerzas con zumo, fruta y alguna barrita energética.  A las 12’42 reanudamos la marcha pasando ante la Casa Consistorial y ya en las afueras del pueblo cruzar el río Bajoz.

Nada más cruzar el río nos desviamos a la derecha para evitar así el andar por la carretera, que es siempre menos agradable y mas peligroso. Anduvimos, por tanto medio kilómetro por la margen del río y remontamos a la izquierda de nuevo a la planicie de los campos de cereal.

Tres largas rectas con un primer desvío a la derecha y un segundo a la izquierda supusieron casi 7 kilómetros de caminar sin nada reseñable. Solo dejar constancia eso sí que casi no encontramos mojones indicadores de distancia pero que la señalización era muy buena y hace que nunca se dude de la dirección a seguir. 

En las primeras cuatro horas habíamos andado 15’30 km. Eran las 14’13, hora de comer, pero soplaba un vientecillo fresco que nos indujo a posponer la comida hasta encontrar un sitio más resguardado. Al fin, después de un cambio de rasante, apareció a nuestra vista la bajada hacia Valverde de Campos y decidimos llegar allí a comer.

Alcanzamos la plaza de la Iglesia parroquial de Santa María, (edificada en el siglo XVI) a las 14’56. 

Hicimos una foto y comimos. Llevábamos ya 18’10 km. En la misma plaza se encuentra la Ermita de la Cruz (siglo XVII).

A las 15’20, ya comidos, descansados y con ganas de tomar café afrontamos el último tramo de la etapa. Saliendo de Valverde y, de nuevo, para evitar la carretera hay alcanzar, a la derecha la plataforma de la antigua línea férrea económica de Valladolid a Medina de Rioseco. 

Este era conocido como “el tren burra” por su baja velocidad. En la foto vemos un apeadero de aquel tren. Por esa plataforma, ya sin raíles aunque con restos de balasto, hay que andar unos cuatro kilómetros hasta tener a la vista los impresionantes edificios de Medina de Rioseco. 

Al cruzar la carretera VA-515 encontramos un mojón que indicaba 424 km a Santiago. Eran las 16’03 y llevábamos recorridos 21’7 km. 

Sin embargo casi dos kilómetros más adelante encontramos otro mojón con la indicación de 425 km. Vuelvo a constatar que es necesaria una recolocación de estas indicaciones para no confundir a los peregrinos.

Entramos en Medina de Rioseco después de ver a la derecha el convento de las clarisas, cruzar el río Sequillo y dejar, también a la derecha, el Museo San Francisco.

Subimos por la porticada Rua Mayor, ya adornada con hojas y ramas para la Navidad. 

Pasamos por delante del Museo de la Semana Santa. Lo habíamos visitado el día anterior y nos enteramos que la Semana Santa de Medina de Rioseco está considerada como de interés turístico internacional. 

A las 17’00, después de haber parado en el bar Cubero a tomar café (con invitación de un dulce llamado abisinio) nos hicimos la foto de fin de etapa delante de la Iglesia de San Pedro Mártir. 

Después de haber caminado 25’300 km en 6 horas y 47 minutos de las cuales 5 horas y 35 minutos han sido de andadura. 

Aunque he de decir que todavía nos quedaba andar algunos metros de esa acera para llegar al hotel Vittoria Colonna en donde pasaríamos la noche. Por todo ello, esta ruta se merece un 4 sobre 5.

Hasta la duodécima etapa.
José María Pérez