miércoles, 18 de noviembre de 2020

Excursión 535: Cebollera Nueva desde el Puerto de Somosierra

FICHA TÉCNICA

Inicio: Puerto de Somosierra
Final: Puerto de Somosierra
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 15 km
Desnivel [+]: 765 m
Desnivel [--]: 765 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas y agua: 
Ciclable: Sí
Valoración: 5
Participantes: 13

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta





















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
Ver esta ruta en Relive

RESUMEN
El día comenzó con niebla bastante cerrada y el trayecto presagiaba atascos en algunas zonas hasta llegar a la Nacional 1, en el recorrido tuve algunas imágenes, de ésas que quedan fijadas en la memoria, la mejor, la de los riscos de la Cabrera, y a media ladera las nubes como bufandas de los picos. 

Una vez reunido el grupo, comenzamos en el Puerto de Somosierra, continuamos un tramo paralelos a la carretera y al poco entramos por los Prados del Roble hacia la Dehesa de Somosierra, nos encaminamos por una pista forestal y al poco tuvimos que cruzar el arroyo de la Dehesa, nuestro primer cruce de arroyo y no el último, la primera excusa para sopesar nuestro equilibrio y nuestras botas a prueba de agua, una señora al otro lado nos animó con su cesta de futuras setas y según nos comunicó puso alguna piedra estratégicamente en el agua para facilitar el paso.

El camino hacia la Dehesa Bonita como así se denomina a la Dehesa de Somosierra, se considera uno de los lugares de mayor biodiversidad vegetal por metro cuadrado de la Comunidad de Madrid, está sembrado de abedules, avellanos, robles y acebos. 

En nuestro camino encontramos un árbol singular El Mostajo, y un cartel informativo que nos señala sus características, estos árboles también conocidos como serbales, suelen tener escaso tamaño con alturas de entre 6 y 8 metros y troncos de pequeño grosor, éste mostajo se encuentra entre los más grandes de la Comunidad de Madrid, posee un tronco engrosado hasta los 4 metros de altura desde el suelo, fruto de podas antiguamente realizadas…, y qué mejor sitio para hacernos una foto. 

Al cabo de un rato, después de ascender por Las Cuestas, subimos por un cortafuegos pequeño, empedrado y vertical o al menos así lo percibimos, la trocha nos llevó a una pista, la zona de la Recurva a unos 1.300 m de altitud, recorremos un pequeño tramo y enseguida volvemos a atajar hasta llegar a la Cebollera Nueva, con una altitud de 1.834 metros.

Las vistas desde aquí son impresionantes y didácticas, enumeramos las montañas que conocemos, al fondo El Cerro de San Pedro, talismán para éste grupo, y primera ruta con la que se inicia cada temporada el rosario de excursiones, este cerro es de los denominados “monte-isla” y en sus faldas una niebla envolvente que resalta su misterio.

Intercalando la panorámica divisábamos varios embalses, el de Puentes Viejas, y el Atazar, entre otros, éste último indicado por la neblina que produce la humedad en su transcurso. La Cabrera la distinguimos al fondo y entre estas cumbres, los embalses y la neblina persistente, nos recuerda otros lugares, un paisaje solitario y envolvente, alejado del Madrid de la gran ciudad, impensable desde la Cebollera, tan aislados de ese tumulto. 

Aquí y como es tradición hicimos la parada del Ángelus, pero antes, y tras sortear una alambrada, nos hicimos algunos una foto en el vértice geodésico, que conserva aún la placa del Instituto Geográfico Nacional.

Desde aquí y después de atravesar un portón ganadero, nos encaminamos por una pista hacia el Cuchar Quemado, de 2.045 m de altitud, según subíamos y por el lado derecho seguimos con el “juego” de identificación de las montañas que íbamos viendo, El Santuy, El Cerrón, al fondo el Pico del Lobo, y para completar tan bucólico panorama, a la izquierda nos cruzamos con tres caballos percherones, hermosos y libres. 

En la cumbre encontramos algunas construcciones ganaderas, y nos refugiamos en ellas para poder comer sin las molestias del viento. Siguiendo la cordada vimos el Pico de las Tres Provincias o Cebollera Vieja, tentándonos por subir a su cima.

Antonio nos sugirió llegar a la cascada de la Chorrera de Litueros, y afrontamos la bajada por una senda, cuanto menos inhóspita, llena de matorrales, que en ocasiones nos cerraban el camino, y piedras y raíces que nos hacían estar alerta con la vista fija en el suelo, creo que algunos caímos en la bajada, bien por ésta o por la siguiente senda, pero sin más percances, “hemos sabido caer”. 

Cruzamos de nuevo una pista y atajamos, como no podía ser menos, por otra senda desde la que al poco se oye ya el rumor del agua, esto y ver las piedras a nuestra derecha nos hacen sospechar que está próxima la cascada.

Un cúmulo de piedras al frente del inicio de la misma, hacen que podamos fotografiarla desde aquí. La cascada de la Chorrera de Litueros, una de las cascadas con más caudal y altura de la Comunidad de Madrid, cae formando una cola de caballo por los tres escalones pétreos de la Chorrera, después se une al arroyo de las Pedrizas y se convertirá en el nacimiento del Río Duratón. 

Reemprendemos la bajada, también algo accidentada, hasta llegar, con cruce de arroyo incluido, a un cómodo camino, el cual nos lleva a la antigua carretera del Puerto, ya por asfalto subimos al lugar en donde hemos dejado los coches, y después de dejar las mochilas, tomamos unas merecidas cervezas en una terraza, un placer en el mes de noviembre.

Hoy nos ha acompañado un tiempo fresco, claro y luminoso para poder andar cómodamente, después de atravesar la niebla que se cernía por casi todo Madrid. 

Hacía tiempo que no acompañaba al grupo, la parte positiva es que las ganas y la ilusión por participar en las excursiones crece, en este caso por el día luminoso y fresco que hemos tenido, la compañía, el recorrido, las vistas espectaculares y sobre todo el bienestar que genera, le doy 5 sicarias.
Raquel Domínguez Ruiz

FOTOS
* Fotos de Antonio López
* Fotos de Jorge Montero
* Fotos de Julián Suela

miércoles, 11 de noviembre de 2020

Excursión 534: La Horizontal del Puerto de Navafría

FICHA TÉCNICA

Inicio: Pto. de Navafría
Final: Pto. de Navafría
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 22,8 km
Desnivel [+]: 464 m
Desnivel [--]: 464 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas y agua: 
Ciclable: En parte
Valoración: 5
Participantes: 21

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta


















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
* Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC

RESUMEN
A falta de un cronista que hubiese realizado esta ruta, me toca relatarla como si en realidad la hubiese hecho, lo que espero sea fácil gracias a las numerosas fotos que se realizaron y a tener el track que siguieron.

Con un hermoso día, despejado e idóneo para caminar, salimos del puerto de Navafría, siguiendo la senda que en dirección noreste discurre durante 8 kilómetros por la linde de las provincias de Segovia y Madrid, delimitada por una alambrada y después por un muro que siempre nos queda a la derecha.

Sin tiempo para calentar, la senda asciende con bastante pendiente desde su inicio durante unos 3 kilómetros, para luego descender y seguir horizontal por el camino que precisamente da nombre a esta excursión.

Entre pinos llegamos al Alto de la Pinilla, donde se aclara el paisaje y se allana la pendiente, lo que nos da un breve respiro, para enseguida seguir subiendo hasta alcanzar el Pico del Reventón, donde las vistas del macizo de Peñalara y la Cuerda Larga comenzaban a ser espectaculares.

La última cuesta nos dejó a los pies del Reajo Capón, donde paramos a tomar el tentempié de media mañana, aprovechando el muro de piedra que marca la frontera de Segovia con Madrid.

Con excelentes vistas del valle del Lozoya y sus embalses de la Pinilla y Rio Sequillo, rodeados de las más altas cumbres de la Sierra de Guadarrama, no se podía haber elegido un mejor sitio.

De nuevo en marcha, pasamos junto a las preciosas lagunillas del alto del Hornillo, con sus aguas de un azul tan intenso que rivalizaba con el del cielo. En este entorno tan bello, Ángel Vallés nos hizo la foto de grupo.

Muy cerca de las lagunas, se encuentra el vértice geodésico del Reajo Alto (2.099m), el punto más alto del recorrido, desde el que se tiene unas imponentes vistas de la planicie segoviana, salpicada de pueblos que los segovianos del grupo trataban de identificar.

En la lejanía, al este, se distinguían los embalses de Puentes Viejas y del Atazar, más cerca el de Pinilla y detrás la Cachiporrilla, pero sobre todo destacaba Peñalara, que se abría paso a ratos entre las nubes que poco a poco comenzaron a ser más presentes y acabaron por llenar de niebla todo nuestro entorno.

La senda dio paso a un ancho cortafuegos que, sin apenas desnivel al principio, se precipita al llegar al Lomo Gordo, perdiendo unos 250 metros de desnivel en poco menos de dos kilómetros, hasta alcanzar el Camino de la Horizontal, pista forestal prácticamente plana que une el Puerto de Linera con el de Navafría, desde donde habíamos partido.

Para resarcirnos de la fuerte bajada, paramos a comer, habíamos recorrido poco menos de 10 km y nos quedaban casi 13 más para regresar. A estas alturas la niebla había desaparecido y las cestas de los seteros rebosaban de boletus y otros hongos.

Fue todo un placer recorrer el cómodo camino desde el que las vistas seguían siendo espectaculares cuando las zonas de pinos nos dejaban un claro por el que perder la mirada.

Siguiendo las incesantes revueltas del camino, hasta siete arroyo cruzamos, en este orden: del Chorro, del Reajo Alto, de la Nevera, de la Peña del Moro, del Reajo Hondo, del Reajo Sastre y el de la Fuensanta, alicientes que animan el largo camino de regreso hasta el punto de inicio.

En resumen, una bonita excursión, que aunque larga se hace muy agradable y entretenida con estupendas vistas, por lo que la califico con la máxima nota, un 5.
Paco Nieto

FOTOS
* Fotos de Ángel Vallés
* Fotos de Elena Alfaro
* Fotos de Enrique Cid
* Fotos de José Luis Molero

miércoles, 4 de noviembre de 2020

Excursión 533: Valle del río Moros desde el Puerto del Alto del León


FICHA TÉCNICA
Inicio: Alto del León
Final: Alto del León
Tiempo: 3 a 4 horas
Distancia: 12,4 Km
Desnivel [+]: 447 m
Desnivel [--]: 447 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas y agua: 
Ciclable: Sí
Valoración: 5
Participantes: 9

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RESUMEN
Como todos los domingos por la tarde el Boss nos invita a compartir un Miércoles con Antonio y a pesar de su advertencia de que iba a llover mucho, mucho, mucho, una vez más usó sus influencias para que no fuera así y no llovió, quizás cayó una que otra gota pero nada.

Quedamos como siempre puntuales, pero no, hubo un retraso del propio Boss así es que obligados a esperar.

A esta ruta la llamamos, por unanimidad, “de las setas”, ya que el camino estaba lleno de ellas, unas buenas, otras no tanto y otras malas. Entre las que cogieron había: Boletus edulis, Macrolepiota procera (doy fe que esta era muy macro), Lactoarius deliciosos (níscalo), Pleurotus eryngi (seta de cardo).  Ángel gracias por instruirme con los nombres. 

Salimos del Alto del León hacia el collado de la Gasca pasando por las antenas del ejercito del Aire, desviándonos hacia el arroyo de la Gasca por donde descendimos muy cómodamente hacia la antigua carretera de Nacional VI, unos caminando y apreciando el paisaje y llamándonos la atención porque los helechos estaban todos secos, otros recogiendo setas.

Atravesamos la carretera por un túnel llegando a un precioso conjunto de arces que estaban completamente amarillos, desde ahí nos acercamos a la orilla del rio Gudillos, donde hicimos una breve parada para tomar un tentempié no mucho, algo ligero, ya que al terminar la ruta nos esperaba el chuletón en el restaurante del alto del León.

En este punto Lucio echó en falta su bastón, es lo que tiene ir distraído cogiendo setas y volvió rápidamente sobre sus pasos para recuperarlo. Hubo un intento de coger a Kiro para que se fuera con él, pero ya sabemos como es Kiro y pasó de Lucio y de todos, no le apetecía que lo ataran y se quedó con nosotros.

Continuamos remontando el rio, personalmente a mi me parecía un arroyo pero si el Boss dice que es un rio, rio será. Un par de veces tuvimos que esperar a los rezagados buscadores de setas, que ya iban con las redecillas casi llenas, comentando los deliciosos platos que se podían preparar con ellas, nos encontramos con la Cerca de Montosa, una antigua granja abandonada donde al parecer criaban visones. Allí aprovechamos para hacer la foto de grupo y fue donde Lucio nos dio alcance, ya habiendo recuperado felizmente su bastón.

Volvimos por el Camino del Agua, totalmente llano, todos muy contentos algunos seguían con la búsqueda de setas, a mi me gustaron mucho esas rojas que parecen que va a aparecer David el gnomo, que ninguno cogía por ser muy venenosa, solo sirven para una bonita foto.

Pero como todo lo bueno se acaba hubo que volver a subir para recuperar la altura de toooodo lo que habíamos bajado y llegar otra vez al puerto donde nos esperaba el riquísimo chuletón y José Luis Rubiales, que no venia a la ruta pero si a comer.

En la subida al Alto del León, aprovechamos el tendido de una de las líneas de alta tensión, que chisporroteaban alarmantemente, a pesar de que a Sol no le gustaba nada ascender por ahí, pero era la ruta más directa.

Al final, la subida no fue tan dura como me la imaginaba, por los 600 metros que anunció Antonio y los comentarios de Javier diciendo que debíamos subir toooodo lo que habíamos bajado.

Los que me conocen saben que las cuestas arriba me cuestan mucho, pero fui con todo el grupo y a buen ritmo, muy contenta. 

Una vez llegamos a lo alto del puerto, teníamos enfrente el restaurante donde ya nos esperaba José Luis para comer juntos, aquí Jorge se despidió del grupo y se fue a comer a casa Comimos unos ricos chuletones con ensalada, su vinito y de postre una variedad de tartas. 

Mientras comíamos en el restaurante, ya ha cubierto, empezó a llover muchísimo y también se nubló todo el puerto, por lo que queda una vez más demostrado que las influencias que tiene el Boss con el tiempo, por mediación de San Pedro, funcionan.

A esta excursión le doy 5 sicarias, por el buen tiempo que hizo a pesar de los pronósticos, la belleza de la ruta, los colores del otoño preciosos, lo contentos que iban todos con sus setas, porque la subida no me resulto muy dura, la comida muy buena y como siempre una compañía excelente GRACIAS!!!

Y resulta que haciendo memoria fue buscando rutas de otoño cuando encontré el blog del Gmsma, le escribí a Paco Nieto, pedí unirme al grupo y aceptaron mi petición, de esto hace ya justo 7 años!!!!! fue en noviembre del 2013, mi primera ruta, la 164.

Es increíble como pasa el tiempo, los buenos compañeros que he conocido y las bellas rutas que hemos compartido y espero seguir compartiendo. Muchísimas gracias a todos.

A todos y cada uno, que ponen su granito de arena (hay algunos que ponen rocas) para que este grupo sea tan especial y grande de excelentes personas. GRACIAS!!! 
Ana Chini

miércoles, 28 de octubre de 2020

Excursión 532: Cañones de los ríos Pirón y Viejo

FICHA TÉCNICA
Inicio: Losana de Pirón
Final: Losana de Pirón
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 17,3 Km
Desnivel [+]: 332 m
Desnivel [--]: 332 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas y agua: 
Ciclable: Sí
Valoración: 5
Participantes: 21

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta


























PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RESUMEN
Dia 239 del inicio de la pandemia, en el mes de octubre del año 1 desde este infausto acontecimiento. Estamos hasta el gorro de llevar mascarillas, aunque por responsabilidad, e indicación de la autoridad competente las seguimos llevando escrupulosamente.

Hemos quedado a las 10,30 de la mañana en el pueblo segoviano de Losada de Pirón, para realizar una marcha circular por los cañones de los ríos Pirón y Viejo, que Carolina con muy buen tino, había propuesto al boss hacía tiempo.

El día está muy nublado, con una fina lluvia que al principio era de “calabobos” pero que al poco se convirtió en “calatontos”. Como somos optimistas y tenemos información privilegiada de “Pedro” el protector de Antonio, sabemos que el pronóstico es de mejoría, y que a la hora del “Ángelus” aparecerá el sol en toda su amplitud.

No obstante, debido a la época del año en la que nos encontramos, con los árboles amarilleando y enrojeciendo en todo su esplendor, con una ligera llovizna, un precioso río, y un maravilloso paisaje, es el decorado perfecto para románticos, soñadores, idealistas y quijotes. 

Aquí Paco (poeta maravilloso del GMSMA) habría hecho su agosto con su repleto abanico de poesías y rimas. Además, no faltaban en el decorado, ermitas semidestruidas, poblados abandonados, molinos junto al río, y puentes medievales. Bueno no quiero adelantarme, a la descripción, de los lugares que vamos a visitar, y disfrutar, en el ambiente romántico, y melancólico del lugar.

Nos dirigimos primeramente, hacia el margen derecho del río Pirón, y lo recorremos y observamos, desde la parte superior del desfiladero, en el que existen cortados verticales, de más de 100 metros de desnivel. Lugar un poco peligroso, si vas despistado, por la humedad, y lo resbaladizo del terreno.

Las vistas desde lo alto del acantilado, son preciosas, observando el curso del río y los árboles y arbustos con aspecto otoñal. Ya podemos ver, la ermita de Santiaguito, del siglo XVIII, a la que acuden en romería, el 25 de Julio, los pueblos de la zona. (Este año I después de la pandemia, como sabéis, no ha sido posible su realización). Continuamos la marcha dirigiéndonos al poblado abandonado de Cobatillas, siguiendo el Camino Real de Turégano.

Atravesamos un precioso puente medieval del siglo XVI sobre el río Pirón. Merece la pena, explicar someramente, como es, desde mi punto de vista, el Río Pirón.

En estas épocas , viene con mucha agua. Son aguas trasparentes, en las que se reflejan los árboles y arbustos cercanos, con bellos rincones de una naturaleza abrupta y exuberante, El Puente de Covatillas, la Fuente y el Caserío del mismo nombre son del siglo XVIII, y pertenecían a una familia noble relacionada con la familia Contreras.

El escudo de la familia está esculpido en un dintel de la compuerta que regula el nivel de la Fuente de Covatillas. En esta compuerta se encuentra una cabeza de azud, con salidas de agua talladas en granito en forma de leones. (Este párrafo no es de mi cosecha, está inspirado en un historiador local, muy bien informado).

El manantial surge de una alberca, construida en la base de los farallones calizos, tapizados por hiedras, precioso. Las aguas de este manantial, bastante caudaloso, son casi constantes en caudal y temperatura durante todo el año. Continuamos caminando y llegamos al molino de las Cobatillas, que actualmente está en ruina, sin tejado ni construcción interna, solamente las paredes externas continúan en pie. 

Cambiamos el curso del río Pirón, por el curso del río Viejo, y nos dirigimos hacia la cueva de la Mora. La entrada a la cueva está tapada, por una gran roca caliza, en posición vertical, que impide su acceso por ese lado.

Ascendemos a la parte alta de la montaña y existe un acceso desde arriba, por un pequeño túnel, en el que se introdujeron varios senderomagos. Dicen que dentro existe una pequeña tumba tallada en la roca donde estaba enterrado un niño moro?. Desde el interior de la cueva y por una gran apertura, se ven grandes vistas del Cañón del Río Viejo. 

Continuamos la marcha por la parte superior del cañón del Río Viejo, superando Peña Tierna, y volvemos por el antiguo camino de Torreiglesias, hasta llegar de nuevo al río Pirón, donde vemos la Cueva de la Vaquera.

La entrada es bastante amplia, con un árbol en medio del acceso, y un gran espacio que va estrechándose, hasta el fondo, donde existe una hendidura por la que pueden pasar, los que quieran seguir investigando el lugar. Dicen que en el interior, discurre un arroyo subterráneo, que alcanza la galería inferior de la cueva.

Continuamos caminando por el margen izquierdo del Río Pirón, durante varios kilómetros y llegamos al lugar donde habíamos dejado los coches, cerca de Losana de Pirón. 

Por lo bonito del lugar, el precioso Río Pirón, y el otoño pletórico, doy a esta marcha la máxima calificación, 5 sicarias.
Nicolas Pizarro

FOTOS
* Fotos de Ángel Vallés
* Fotos de Elena Alfaro
* Fotos de Jorge Montero
* Fotos de Julián Suela