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miércoles, 8 de enero de 2025

Excursión 825: Molinos del río Perales desde Navalagamella

FICHA TÉCNICA
Inicio: Navalagamella 
Final: Navalagamella
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 12,6 Km 
Desnivel [+]: 221 m 
Desnivel [--]: 221 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: No
Valoración: 5
Participantes: 35

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta



















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

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RESUMEN
Este domingo Antonio, por fin, nos convocó para hacer una excursión. El anterior mail nos lo envió antes de Navidades para decirnos que el día de Navidad y Año Nuevo no haríamos excursión , y que tendríamos unas largas vacaciones, ¿Alguien se hubiese apuntado el 25 y el 1?.

El caso es que hoy es 8 de enero y estamos un nutrido grupo de senderomagos en el aparcamiento de la Iglesia de Navalagamella, las app del tiempo nos dicen que va a llover y unas dan frío y otras menos frío, de momento no lo hace y la lluvia ya se verá.

Nos felicitamos el año, preguntamos por las navidades y los Reyes Magos, comentamos que menudo parón hemos tenido, que si hemos comido mucho, que hay que quitarse un par de kilos, etc, etc y a las 10.30, mochila a la espalda, empezamos nuestra caminata.

Nuestra primera parada fue en el mirador del Hondillo, desde donde pudimos contemplar nuestras cumbres de la Sierra de Guadarrama (Siete Picos, La Maliciosa, Cabezas de Hierro,…) aunque realmente donde se ve bien es en el cartel que está en el mirador.

Al salir del mirador caminamos por la vía pecuaria Cañada Real Leonesa Oriental, antiguamente utilizada por la ganadería trashumante.

Rápidamente nos desviamos a la derecha por un sendero y, más adelante, a la izquierda nos encontramos restos de una edificación fortificada.

Seguimos por el sendero, junto a una alambrada hasta alcanzar el arroyo del Molino del Hondillo, donde nos desviamos a la derecha y seguimos el curso del arroyo. El paisaje es precioso, y el sendero es sencillo y entretenido de caminar. Llegamos a unas edificaciones y seguimos recto llegando al río Perales. El paisaje sigue siendo encantador, el río, el verde, las piedras, que más se puede pedir para empezar el año.

Unos pasos más adelante, llegamos al Molino Baltasar, con su cubo a presión y su canal y un poco más adelante, alcanzamos el Molino del Altillo, con una acequia que llega al cubo por un puente. Es un buen sitio para hacernos la foto de grupo.

Tras caminar un poco y, viendo que son las 12.00, paramos para hacer el Ángelus. Aprovecho este momento para repartir unos bombones, ya que hoy hago 150 excursiones y estoy muy contento y agradecido por todos estos días compartidos con vosotros.

Es en este momento, cuando Antonio me mira y hace algo raro con la mano, como si escribiese, y me ofrece la oportunidad de poder hacer esta crónica. !!! Cómo puede ser que algunos se nieguen a escribir unas pocas líneas!!!

Una vez hemos recogido la mochila, nos ponemos de nuevo a la tarea, y seguimos caminando hasta llegar de nuevo a la vía pecuaria, hasta que nos desviamos por un sendero a la izquierda, otra vez el camino se hace más interesante, este sendero nos va a volver a llevar a las edificaciones anteriores, Villa Cruz se llama. La ruta de hoy tiene forma de ocho y acabamos de volver al punto de cierre del primer lazo.

Continuamos por el sendero unos 500 metros, hasta que tenemos que cruzar con mucho cuidado la carretera. . Ahora empieza la parte más complicada y divertida de la ruta, con algunos pasos un poco más difícil.

Las piedras están húmedas y no agarran demasiado bien, tenemos que ir con cuidado. Nos encontramos un paso un poco más complicado, hay que subir unas piedras y no hay mucho sitio para sujetarse. Los primeros que subimos hacemos una cadena para que el resto del grupo se pueda ir agarrando en nosotros y subir fácilmente.

El camino sigue siendo espectacular, verde, piedras, agua, !!!No necesitamos nada más!!! Al poco rato llegamos a la cola del embalse del Cerro de Alarcón donde paramos para hacer el almuerzo y reagruparnos con los que han quedado más rezagados.

Tras el almuerzo avanzamos por el embalse hasta la presa, vemos el pequeño puerto y la estructura que tienen montada para hacer saltos de esquí, una vez en la presa, como si fuese un photocall, empezaron las fotos, tipo Titanic, o poses similares.

Ya emprendemos la vuelta a los coches siguiendo caminos de tierra. Poco a poco empieza a chispear, cada vez más fuerte, hasta que empieza a llover. Qué suerte hemos tenido, que el tiempo nos ha acompañado y la lluvia no ha hecho acto de presencia hasta los últimos minutos.

Valoro la ruta con 5 Sicarias, a esta ruta no se le puede poner ningún pero, sin duda no se me olvidará mi centésima quincuagésima ruta con el Gmsma.
Fernando Ramos

miércoles, 8 de enero de 2020

Excursión 503: Cabeza Aguda y Cañón del Río Aulencia

FICHA TÉCNICA
Inicio: U. Carlos III. Colmenarejo
Final: U. Carlos III. Colmenarejo
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia:  15,1 Km
Desnivel [+]: 425 m
Desnivel [--]: 425 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas y agua: 
Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 41

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta


















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* Perfil, alturas y distancias de la ruta















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PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RESUMEN
Ya había ganas de retomar las excursiones con el grupo después del parón navideño y celebramos con abrazos y besos el reencuentro con los compañeros de andanzas en la primera ruta del 2020. Nos acompaña por primera vez Jordi, ¡bienvenido!

Poco a poco los 41 participantes nos vamos reuniendo en el aparcamiento de la Universidad Carlos III, en Colmenarejo para dirigirnos hacia el sur por una amplia pista de tierra, coincidente con vía pecuaria, que nace al final de las instalaciones docentes.

Un poco antes de recorrer el primer kilómetro, justo en la puerta de entrada de la finca "Los Quinchos", nos desviamos a la izquierda, siguiendo un cartel que nos indica Mina de Cobre "Antigua Pilar", que visitamos en la excursión 409, solo que en esta ocasión no nos desviamos hacia su encuentro, si no que continuamos por la Colada del Camino del Pardillo.
Tras pasar junto a las ruinas de la antigua fundición, donde se separaba el cobre de la roca extraída de la mina, descendimos, en dirección sureste, junto al arroyo de la Fuente de la Mina. El espléndido día, radiante de sol, pronto hizo aliviarnos de ropa.

Pasamos junto a la finca Los Quemados y poco después de cruzar el arroyo de Picaza, completamente seco, giramos a la izquierda para ascender con fuerte pendiente al vértice geodésico del Madroñal, situado a 846 metros de altura, junto a una casa con un porche de excelentes vistas, desde el que se contempla toda la Sierra de Guadarrama, Las Rozas con Madrid de fondo, al este, Villanueva del Pardillo, al sur y El Escorial, al noroeste.

Con tan espléndidas panorámicas nos tomamos el tentempié de media mañana y, tras hacernos la foto de grupo, continuamos el camino descendiendo campo a través en dirección suroeste, en busca del cerro Cabeza Aguda.

Bordeamos una cantera ya en desuso que tiene una bonita lagunilla en su interior, cruzamos una pista y de nuevo campo a través, cruzamos el Barranco de Valbellido, en el que había gran cantidad de corujas, planta también conocida como regajo, boruja,​ maruja, moruja, ​ pamplina​ o marusa, ahí es nada.​

Conectamos con una pista que enseguida dejamos para cruzar, de nuevo a lo GMSMA, el Barranco de la Fuente de la Plata, cruzamos otra pista y ascendimos a un cerro en el que hay una cabaña a modo de refugio de cazadores, que en su interior tenía de todo y en el exterior hasta cuenta con césped artificial.

Dejamos el refugio cinco estrellas para descender hacia otro barranco, éste con cierta dificultad en uno de sus pasos rocosos, lo que provocó una larga fila. Superado el escollo, cruzamos el arroyuelo y ascendimos por la Colada de Cabeza Aguda al Cerro Chico (738 m), dominada en su cumbre por una caseta blanca a la que no nos acercamos por estar ocupada por alguien que nos miró con cara de pocos amigos.

Tras superar una pendiente, alcanzamos Cabeza Aguda, situada a 783 metros de altura y también con magníficas vistas. Desde ella contemplamos con pena la estirada "boina" de contaminación que tenía Madrid, en contraste con el limpio y azulado cielo de la Sierra de Guadarrama.

Nos tomamos un largo rato de descanso, en el que nos entretuvimos identificando las cumbres y pueblos a nuestro alcance, descendimos, con gran pendiente hacia el río Aulencia. Continuamos por la bonita senda que discurre por el cañón del río Aulencia, que durante siglos han formado las aguas de este río.

Caminamos entre, encinas, enebros, fresnos, musgo y bosque de ribera, remontamos el río por su margen izquierda hasta alcanzar una gran poza, precedida de una pequeña cascada, idílico paraje en el que paramos a tomarnos los bocadillos.

Tras el agradable descanso, continuamos remontando el río hasta alcanzar el embalse del río Aulencia, también conocido como Presa Vieja o Embalse de Valmenor, construido en 1945 entre Colmenarejo y Valdemorillo, se encuentra en desuso desde 1975 por la creación de su hermano el Embalse de Valmayor, con muchísima mayor capacidad.

Tras contemplar las tranquilas aguas, bastantes cenagosas por el proceso de colmatación de la presa, ascendemos por la senda que discurre en dirección noreste por la Colada del Camino de Sopas, hasta llegar a los Llanos y siguiendo la pista en dirección norte, regresamos al aparcamiento donde habíamos dejado los coches.

Las cervezas de celebración de la primera excursión del año nos las tomamos en la cafetería de la Universidad, como si fuésemos unos jovencitos, que lo somos.

En resumen, una plácida excursión para ir calentando los motores, en la que hemos disfrutado de un enclave único a la que otorgo un 4.

miércoles, 8 de enero de 2014

Excursión 169: Valle de la Fuenfría y Miradores de los Poetas

FICHA TÉCNICA
Inicio: Las Dehesas. Cercedilla
Final: Las Dehesas. Cercedilla
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 15,1 km
Desnivel [+]: 708 m
Desnivel [--]: 724 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: En parte
Valoración: 4
Participantes: 28

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta























PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













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PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RESUMEN
Como inicio de 2014 y para desentumecernos tras las navidades, yo creía que Antonio nos había preparado una marcha corta y facilita por las cotas bajas del valle de la Fuenfría, así que cuando empezamos a ascender desde casa Cirilo, tras cruzar el arroyo de la Venta, la subidita se fue haciendo un poco larga. Sin embargo no se iba nada mal, otra vez en compañía de los amigos y aspirando el frescor húmedo del pinar tras las recientes lluvias.

Los expertos andarines Paloma y José Ramón venían con nosotros por primera vez e iban tan campantes, dándonos ejemplo a los galardonados con estrellas senderomagas.

Así llegamos hasta la carretera de La República, que tomamos hacia la derecha, ya en suave pendiente, hasta acceder a los miradores de los poetas, ubicados a cierta distancia en una curva de la pista.

El tibio sol de enero nos reconfortaba mientras tomábamos el aperitivo y contemplábamos todo el relieve en derredor y, en el fondo, el valle del Guadarrama hasta el horizonte neblinoso.

Completaba el panorama una capa de nubes de forma caprichosa contrastando con el intenso azul del cielo.

Volvimos a la pista y, avanzando por ella, al poco nos adentramos en una bella pradera donde resistía alguna mancha de nieve.

Nos paramos un momento en el reloj de sol denominado “de Cela”, donde comprobamos la hora, continuando el paseo por una bonita senda a través de la pradera de Navarrulaque.

Íbamos a buen ritmo hasta que empezamos a notar que la pendiente se iba acentuando, así que tuvimos que ralentizar el paso, más que nada para poder respirar. Ya estaba claro que la excursión no era facilita.

Llegamos así a un mirador natural, donde tomamos un respiro mientras contemplábamos de nuevo el valle a nuestros pies y admirábamos en su verticalidad la pared sur de la cuerda principal de Siete Picos, muy próxima a nosotros. 

Enseguida, traspasando una gran mancha de nieve, encaramos una extensa pradera encharcada que daba acceso, al suroeste, a la empingorotada cumbre del Majalasna, de misterioso nombre, cuyo origen Paco N. nos desvelará en su crónica fotográfica. Creo que algunos se quedaron con ganas de encaramarse al pico, pero lo dejamos a nuestra izquierda y pasamos a la otra ladera para tomar la senda de los Alevines.

Es esta senda un tortuoso recorrido entre rocas, aderezado con troncos caídos y, en esta ocasión, nieve helada en algunos trechos, de forma tal que el caminar por ella sin resbalar era mucho mérito, sobre todo cuando había que salvar fuertes pendientes.

No tengo constancia histórica, pero apostaría a que el nombre de la senda se lo puso Herodes.

Así sucedió que “el de siempre”, en una de esas, lamió el hielo al caer de bruces, aunque sin mayores consecuencias. Paco, cuando una coge fama, ya se sabe: Estaremos atentos a ver si válidas por tercera vez el título de “el de siempre”.

No tardando mucho llegamos al Collado Ventoso, que, salpicado de nieve y hielo, hacia honor a su nombre, aunque hubo quien buscó cierto resguardo para comer enseguida, pues al hambre apretaba.

El lugar no podía ser más desagradable y no tenía pinta de que el viento fuese a amainar.

Finalmente Antonio decidió descender por el camino Schmid hasta encontrar acomodo en un lugar más confortable. Así lo hicimos, al sol, en torno a un largo tronco desnudo caído en la ladera. Bajando unos metros hasta la fuente de Antón Ruiz, que estaba desbordada por la abundancia de agua, enseguida retomamos de nuevo la carretera de la República para, paseando tranquilamente, llegar al puerto de la Fuenfría.

El sol calentaba menos, se había levantado algo de aire y muchos senderomagos se iban abrigando un poco más.

Mientras Nicolás vestía orgulloso un gorro ruso de piel de conejo que le habían traído los Reyes, Antolín prendía su estrella en la pechera exterior del abrigo, ya que había tenido que abrochárselo.

Así tomamos el Camino Viejo de Segovia para descender suavemente desde el puerto. Muchos desconocíamos esta variante del camino y siempre lo habíamos hecho por la calzada romana, con las consiguientes molestias en las rodillas.

Tras conocer esta variante, creo que la usaremos siempre en lo sucesivo; además el camino tiene el atractivo de que atraviesa multitud de arroyos y regatos por donde, tras las abundantes lluvias recientes, el agua lujuriosa se precipitaba hasta el fondo del valle.

Abandonando el camino por una senda bien marcada redondeamos el día regresando a Casa Cirilo, donde tomamos abundantes birras a la salud de Juanjo, que tuvo a bien invitarnos a ellas con el premio de la porra que ganó en la comida prenavideña.

Como broche final, recuerdo como una aparición, al volver en el coche hacia Madrid, la fugaz vista por el retrovisor del macizo de Siete Picos, La Bola del Mundo y La Maliciosa, iluminados por el sol dorado del atardecer.

Consultados los analistas de Madi, un poco molestos por tener que afrontar la cuesta de enero y con síndrome postvacacional, han evaluado la marcha con 4 sicarias.
Melchor

jueves, 8 de enero de 2009

Excursión 015: La Pedriza por El Tranco y el Refugio Giner de Los Ríos

FICHA TÉCNICA 
Inicio: El Tranco. Manzanares El Real
Final: El Tranco. Manzanares El Real
Tiempo: 3 a 4 horas
Distancia: 8,5 Km
Desnivel [+]: 534 m
Desnivel [--]: 513 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: No
Valoración: 4
Participantes: 8

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta






PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














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PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RESUMEN
Segunda excursión del grupo por la Pedriza, en esta ocasión para subir al refugio Giner de los Ríos desde El Tranco, siguiendo una ruta facilita de ida y vuelta.

Una vez reunidos en El Tranco, iniciamos la ruta en dirección oeste, siguiendo la ribera izquierda del río Manzanares, que bajaba con bastante agua y medio helado.

Así hasta llegar al Embalse de la Garganta, donde la senda gira a la derecha, en dirección norte, siguiendo el cauce del río.

En el Descansadero de Los Mesones, a 300 metros antes de llegar a Canto Cochino, dejamos el río Manzanares para remontar la orilla izquierda del arroyo de la Majadilla, hasta cruzarlo un poco más arriba para seguir el PR-2, más cómodo, conocido como la "Autopista" de la Pedriza, por lo transitado que siempre está. 

Seguimos esta senda que discurre por la margen derecha del arroyo de la Majadilla hasta llegar al  Llano del Peluca, pasando junto a a la Charca Kindenlan. Este nombre forma parte de la historia de La Pedriza. Ultano, José Manuel y Juan Kindenlan fueron grandes montañeros y arriesgados escaladores de estos lares. 

Ellos fueron los primeros que intentaron escalar el Pinganillo o El Pájaro en diciembre de 1913, aunque no pudieron llegar a la cumbre. Además de la Charca, muy famoso fue en otro tiempo el denominado Chozo Kindenlan, donde existía un cuaderno en el que se reflejaban las diferentes escaladas.

Durante la subida contemplamos a nuestra derecha la silueta de Peña Sirio. Un kilómetro aproximadamente después, un cartel indicaba un desvío a la derecha donde, a través de una pasarela, accedimos al Prado Peluca.

Desde aquí, justo encima, en dirección sureste se encuentra el 
refugio Giner de los Ríos, nuestro objetivo. Al subir a él, pasamos junto a la Fuente de Pedro Acuña, donde nos refrescamos
.

Fue la Agrupación Peñalara la que comenzó la construcción de este refugio por suscripción pública. La iniciativa, coincidió con la muerte de Francisco Giner de los Ríos, profundo amante de la Sierra de Guadarrama y decidieron que llevara su nombre. Incluso Alfonso XIII llegó a colaborar en su construcción donando 500 pesetas.

Desde el refugio nos deleitamos con las vistas de los riscos de la Pedriza, como Las Buitreras o El Pájaro, que desde aquí, parece estar posado en la cumbre.

El camino de vuelta lo hicimos volviendo sobre nuestros pasos.
Paco Nieto

FOTOS