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miércoles, 23 de abril de 2025

Excursión 841: Río Aulencia desde Colmenarejo

FICHA TÉCNICA
Inicio: Colmenarejo 
Final: Colmenarejo
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 15,7 Km 
Desnivel [+]: 440 m 
Desnivel [--]: 440 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 31

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta



















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













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RESUMEN
Muy a mi pesar llevaba tiempo sin poder disfrutar de las actividades de este “mágico grupo”. Mi reincorporación fue en la ruta 839 “La verde casa de campo”, tuve un recibimiento muy muy caluroso, ¡que ganas de ver a mis queridos amigos!. Pero en esta ocasión al llegar al Lago decidí no forzar y fui estrella fugaz. El Observatorio estadístico fue generoso y me concedió el honor de ser estrella negra (centésima excursión), habían trascurrido 9 meses desde mi ruta 99.

Para este miércoles, Antonio convocaba una “sencilla ruta” por el Cañón del río Aulencia desde Colmenarejo. Y me animé, pero como pude comprobar después, para mi en este momento no era todo “coser y cantar”.

Como al principio no me habían asignado la crónica, pensé ya me he librado, cándida de mi lo hicieron tres días mas tarde. No presté tanta atención a los detalles, ¡con no tropezar y llevar el ritmo tenia suficiente!. Menos mal que el publirreportaje de José María, las fotos de Jorge M y los datos técnicos de Paco Nieto son una buenísima ayuda.

Aunque el grupo ya había recorrido estos parajes en varias ocasiones, siempre hay circunstancias y condiciones que hacen distinta la experiencia.

Después de una buena temporada de lluvias el cielo estaba despejado, con una buena temperatura, pero según fue trascurriendo el día se fue elevando, resultando desagradable para algunos, entre los que me incluyo.

El lugar de encuentro era uno de los campus de la Universidad Carlos III. Hay una amplia zona de aparcamiento, además se puede llegar en el bus interurbano 631 que parte el intercambiador de Moncloa.

Parece ser que hay un proyecto para asfaltar tres vías pecuarias con la carretera M-503 en el termino de Villanueva de la Cañada. Los caminos afectadas serian el Cordel de la Espernada, la Vereda del Madroñal y la Colada de la Venta de San Antonio. Esto perjudicaría muy muy negativamente esta zona del Parque Regional Curso medio del Río Guadarrama.

Después de los saludos nos encaminamos hacia el Cordel de la Espemada, pasando por delante de la Finca Los Quinchos, curioso nombre ya que quincho es un cobertizo . Después tomamos la Colada del Burro que nos conducirá hacia la antigua mina Pilar.

Colmenarejo tuvo un nada desdeñable antepasado minero. Fundamentalmente se extraía cobre (malaquita, azurita, calcopirita) y en menor medida caolinita. Hicimos una paradita para ver las restos de la mina Pilar. Fue explotada desde el siglo XIX hasta 1909, y en 1915 se abandonó definitivamente. 

Actualmente solo tienen acceso los espeleólogos especializados en minas. Hay un edificio principal, bastante deteriorado, y un enrejado que tapa la boca de la mina, también tiene otros pozos secundarios. 

Algunos senderomagos bajaron hasta las escombreras para ver los restos de piedras con colores verdosos y turquesas, había mucha vegetación y no me atreví a acompañarlos, pero no me quedé sin mi regalito de una bonito trocito de roca verde, todo un detalle.

Retomamos la andadura, descendimos por un camino arenoso con surcos profundos por el agua, nos desviamos en busca del arroyo de Picaza, que venia bastante cargadito en comparación con otras ocasiones. Nos encaminamos hacia una pista más amplia, donde comenzaba una de las subiditas.

El calor ya va apretando, o tal vez sea la cuesta la que aprieta. La vegetación va cambiando, comenzamos a ver enebros, encinas y gramíneas.

Nos encaminamos hacia el cerro del Madroñal (846m) donde se encuentra los restos de una edificación con un porche. Como es habitual cuando se pasa por este lugar el grupo aprovecha para tomar el tentempié, hacer las fotos de grupo y contemplar las estupendas vistas.

La sierra de Guadarrama conservaba todavía bastante nieve para la época. Vemos una gran mancha negra que podía parecer quemada, en realidad es una planta solar fotovoltaica.

Hechos los deberes comenzamos a descender campo a través, como no podía faltar. Llegamos a una antigua cantera con una lagunilla invadida de ranúnculos blanquecinos.

La vegetación estaba impresionante. Abundaba las gramíneas con un color verde intenso, brillante, margaritas, pequeñas flores amarillas y violáceas, almortas de monte, matas de cantueso, y aunque hay muy pocas amapolas destacaban por su color rojo. ¡Que época mas bonita!. Claro que los alérgicos al polen no pensaran lo mismo.

Vamos bajando, subiendo, atravesando los barrancos de Valdellido y de Fuente de la Plata con pequeños arroyos. Y nos tocaba subir un desnivel mas pronunciado hasta Cabeza Aguda. Y aquí, a la sombra, comimos tranquilamente.

Después volvimos sobre nuestros pasos hasta desviarnos al Cañón del Rio Aulencia. Hay alguna bajadita mas pronunciada con un firme en muy mal estado. Por esta zona, unos años antes, vi bajar a unos ciclistas, hay que ser valiente o inconsciente.

El rio Aulencia nace en el termino municipal de Santa María de la Alameda, atraviesa El Escorial. Llega al embalse de Valmayor, prosigue su curso 2 km más hasta el embalse de Valmenor o de Aulencia, y desemboca en el rio Guadarrama a la altura de Villafranca del Castillo.

El cañón es muy bonito, pero el rio lleva unas aguas muy oscuras, con mucha ramas muerta y las orillas muy deterioradas.

En esta zona tuvimos un contratiempo, uno de los integrante comenzó a sentirse indispuesto, necesitaba parar, un grupito se quedo con él y el resto proseguimos.

Llegamos al muro de la presa, caía bastante agua por los aliviaderos. Se construyó en 1945 y dejo de utilizarse en 1975. Constituye un importante problema ecológico, sus aguas están contaminadas por sulfato de aluminio, limos, arcillas con alto contenido en materia orgánica procedentes de la potabilizadora del embalse de Valmayor. En el año 2006 cesó el vertido, pero los materiales tóxicos siguen en el fondo. Limpiarlo es bastante difícil. Un cartel indica que son aguas cenagosas y está estrictamente prohibido el baño, no creo que nadie tenga esa ocurrencia, solo pensarlo da asco.

Ahora tocaba subir por el Camino de Sopas. ¡Madre mía que tramo mas incomodo!, es arenoso con surcos provocados por el agua. A ambos lados hay dehesas de monte bajo y encinas.

Hacia mucho calor. El grupo se iba alargando, algunos nos íbamos quedando rezagados, junto con un compañero tuve que parar en varias ocasiones, yo me mareé y a él se le sobrecargo la rodilla. En uno de estos descansos a la sombra, vimos que venia nuestro amigo que se había indispuesto en el cañón. 

Reposamos algo más. Habíamos intentado contactar con los que iban en cabeza pero no había cobertura. Antonio lo hizo con los walkie talkie, ¡qué importante es llevar estos aparatos!. 

Teníamos que llegar al cruce con el cordal de la Espemada. Aunque no está permitido circular a los vehículos no autorizados por las vías pecuarias, debido a nuestra indisposición Carlos R fue a buscarnos. Vaya alivio, nos quitó un buen trecho. Después comunicó al ayuntamiento de Colmerarejo este incidente para evitar que le multasen.

En la cafetería de la universidad repusimos energía. Alguno brujulearon por las aulas bajo la mirada asombrada de algunos estudiantes. ¡Quien pudiese volver a la edad juvenil y sentarse en estos bancos!. Aunque ¿volveríamos a elegir los mismos estudios?, tal vez no.

La época primaveral es un buen momento para hacer esta ruta, la vegetación está exuberante, a lo lejos se pueden ver montañas nevadas, pero las condiciones climáticas pueden cambiar una ruta teóricamente sencilla.

Qué difícil es poner una nota a la ruta, hay que valorar muchos factores. En general le daré una puntuación de 4.
Flor Valverde


jueves, 24 de febrero de 2022

Excursión 606: Ríos Aulencia y Guadarrama

FICHA TÉCNICA
Inicio: Urb. Valle de los Rosales
Final: Urb. Valle de los Rosales
Tiempo: 3 a 4 horas
Distancia: 13,1 Km 
Desnivel [+]: 73 m 
Desnivel [--]: 73 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas y agua: Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 59

MAPAS 
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RESUMEN
Tenía ganas de llevar al grupo por los alrededores de Villanueva de la Cañada, que tanto he pateado, y de premio degustar el excelente cocido que todos los miércoles preparan en el club social de mi urbanización.

Así es que preparé esta relajada y amena ruta para hacer un poco de hambre antes de comer. Quedamos a las puerta del restaurante de la Raya del Palancar, donde fue llegando el numeroso grupo que se apuntó, cómo era de esperar cuando hay comida en mesa. ¡Batimos el récord del año!

Echamos a andar por las calles de la urbanización para salir al campo, en dirección norte, en busca del fortín de los Rosales, un vestigio del paso de la Guerra Civil por aquí, que fue muy intensa por la vecina zona de Brunete y su feroz batalla.

Continuamos por el Camino del Olivar de Veliso bordeando la parte occidental de la urbanización, cruzando verdes campos de cereales en los que encinas de bello porte se mostraban solitarias, en el horizonte bonitas vistas de la Cuerda Larga nevada ponían el contrapunto a la extensa llanura de estas tierras.

Pasamos junto u unas zigzagueantes trincheras, otra huella de la Guerra, y unos metros más adelante, entre encinas vimos lo que queda de un coche que nadie se explicaba cómo pudo llegar hasta allí.

Nos acercamos al arroyo del Molinillo, pasamos por una fresneda en la que sus mochos troncos y robles de su alrededor mostraban sus desnudas ramas.

Subimos a contemplar un búnker semi oculto y tras las fotos de rigor, bajamos a buscar la pista que nos llevó al encuentro con el río Aulencia, que al poco entrega sus aguas al río Guadarrama, con el castillo de Villafranca como testigo.

Paramos junto a un vado, a la orilla del río Aulencia, a tomar el tentempié de media mañana. En este punto se incorporó Antonio para realizar su 500ª excursión, ahí es nada. Aprovechamos para hacernos la foto de grupo. ¡La segunda más numerosa de la historia del GMSMA!

Por el camino de la Vega acompañamos al río Guadarrama en su descenso hasta el puente de la M-513, desde donde iniciamos el regreso, subiendo una cuesta por el encinar que nos llevaría directos a la Raya del Palancar donde nos esperaba el ya deseado cocido, dando así por finalizada esta bonita excursión a la que le otorgo un 3,5 y con el cocido, un 4.
Marcos Cid

miércoles, 8 de enero de 2020

Excursión 503: Cabeza Aguda y Cañón del Río Aulencia

FICHA TÉCNICA
Inicio: U. Carlos III. Colmenarejo
Final: U. Carlos III. Colmenarejo
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia:  15,1 Km
Desnivel [+]: 425 m
Desnivel [--]: 425 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas y agua: 
Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 41

MAPAS 
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PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RESUMEN
Ya había ganas de retomar las excursiones con el grupo después del parón navideño y celebramos con abrazos y besos el reencuentro con los compañeros de andanzas en la primera ruta del 2020. Nos acompaña por primera vez Jordi, ¡bienvenido!

Poco a poco los 41 participantes nos vamos reuniendo en el aparcamiento de la Universidad Carlos III, en Colmenarejo para dirigirnos hacia el sur por una amplia pista de tierra, coincidente con vía pecuaria, que nace al final de las instalaciones docentes.

Un poco antes de recorrer el primer kilómetro, justo en la puerta de entrada de la finca "Los Quinchos", nos desviamos a la izquierda, siguiendo un cartel que nos indica Mina de Cobre "Antigua Pilar", que visitamos en la excursión 409, solo que en esta ocasión no nos desviamos hacia su encuentro, si no que continuamos por la Colada del Camino del Pardillo.
Tras pasar junto a las ruinas de la antigua fundición, donde se separaba el cobre de la roca extraída de la mina, descendimos, en dirección sureste, junto al arroyo de la Fuente de la Mina. El espléndido día, radiante de sol, pronto hizo aliviarnos de ropa.

Pasamos junto a la finca Los Quemados y poco después de cruzar el arroyo de Picaza, completamente seco, giramos a la izquierda para ascender con fuerte pendiente al vértice geodésico del Madroñal, situado a 846 metros de altura, junto a una casa con un porche de excelentes vistas, desde el que se contempla toda la Sierra de Guadarrama, Las Rozas con Madrid de fondo, al este, Villanueva del Pardillo, al sur y El Escorial, al noroeste.

Con tan espléndidas panorámicas nos tomamos el tentempié de media mañana y, tras hacernos la foto de grupo, continuamos el camino descendiendo campo a través en dirección suroeste, en busca del cerro Cabeza Aguda.

Bordeamos una cantera ya en desuso que tiene una bonita lagunilla en su interior, cruzamos una pista y de nuevo campo a través, cruzamos el Barranco de Valbellido, en el que había gran cantidad de corujas, planta también conocida como regajo, boruja,​ maruja, moruja, ​ pamplina​ o marusa, ahí es nada.​

Conectamos con una pista que enseguida dejamos para cruzar, de nuevo a lo GMSMA, el Barranco de la Fuente de la Plata, cruzamos otra pista y ascendimos a un cerro en el que hay una cabaña a modo de refugio de cazadores, que en su interior tenía de todo y en el exterior hasta cuenta con césped artificial.

Dejamos el refugio cinco estrellas para descender hacia otro barranco, éste con cierta dificultad en uno de sus pasos rocosos, lo que provocó una larga fila. Superado el escollo, cruzamos el arroyuelo y ascendimos por la Colada de Cabeza Aguda al Cerro Chico (738 m), dominada en su cumbre por una caseta blanca a la que no nos acercamos por estar ocupada por alguien que nos miró con cara de pocos amigos.

Tras superar una pendiente, alcanzamos Cabeza Aguda, situada a 783 metros de altura y también con magníficas vistas. Desde ella contemplamos con pena la estirada "boina" de contaminación que tenía Madrid, en contraste con el limpio y azulado cielo de la Sierra de Guadarrama.

Nos tomamos un largo rato de descanso, en el que nos entretuvimos identificando las cumbres y pueblos a nuestro alcance, descendimos, con gran pendiente hacia el río Aulencia. Continuamos por la bonita senda que discurre por el cañón del río Aulencia, que durante siglos han formado las aguas de este río.

Caminamos entre, encinas, enebros, fresnos, musgo y bosque de ribera, remontamos el río por su margen izquierda hasta alcanzar una gran poza, precedida de una pequeña cascada, idílico paraje en el que paramos a tomarnos los bocadillos.

Tras el agradable descanso, continuamos remontando el río hasta alcanzar el embalse del río Aulencia, también conocido como Presa Vieja o Embalse de Valmenor, construido en 1945 entre Colmenarejo y Valdemorillo, se encuentra en desuso desde 1975 por la creación de su hermano el Embalse de Valmayor, con muchísima mayor capacidad.

Tras contemplar las tranquilas aguas, bastantes cenagosas por el proceso de colmatación de la presa, ascendemos por la senda que discurre en dirección noreste por la Colada del Camino de Sopas, hasta llegar a los Llanos y siguiendo la pista en dirección norte, regresamos al aparcamiento donde habíamos dejado los coches.

Las cervezas de celebración de la primera excursión del año nos las tomamos en la cafetería de la Universidad, como si fuésemos unos jovencitos, que lo somos.

En resumen, una plácida excursión para ir calentando los motores, en la que hemos disfrutado de un enclave único a la que otorgo un 4.

miércoles, 25 de abril de 2018

Excursión 401: Brunete y Castillo de Villafranca

FICHA TÉCNICA
Inicio: Brunete
Final: 
Brunete

Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia:  19,2 Km
Desnivel [+]: 118 m
Desnivel [--]: 118 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas y agua: Sí
Ciclable: En parte
Valoración: 5
Participantes: 47

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
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RUTA EN WIKILOC

RESUMEN
En esta ocasión el punto de encuentro de los 47 senderomagos participantes de esta excursión fue la Plaza Mayor de Brunete, de claro estilo herreriano, que fue declarada Bien de Interés Cultural por la Comunidad de Madrid en 2016. Es el epicentro del casco histórico, desde el que parten las principales calles del pueblo, y también el pulmón de la vida de sus vecinos.

La alta participación en la excursión siempre es un indicativo de la escasa dificultad de la ruta y de que su finalización estará acompañada por comida a “mesa puesta” en algún restaurante de la zona, como contrapunto al habitual “bocadillo montañero”. Ignoro si éstas fueron las causas, pero lo cierto es que contamos con la presencia por primera de un alemán, Horst Zaun, amigo de Sol y que congenió perfectamente, como no podía ser de otra manera por su origen, con sus perros Twiter y Vito.

Una vez se comprobó la presencia de todos iniciamos la marcha hacia el Parque de Nuestra Señora de la Asunción, coronado en su centro por el “Templete” (quiosco de música), espacio para la cultura y el encuentro de los vecinos. Continuamos hacia el sur en dirección a la carretera M-600 que cruzamos para caminar paralelos a ella durante 300 metros; en ese punto encontramos unos de los búnkeres presentes en la zona y que constituyen la huella de una de las más famosas batallas de nuestra  guerra civil, conocida como la batalla de Brunete. 

Si bien hay que precisar que no visitamos todos, en total son 14 fortines, que aún se conservan y que están incluidos en el Catálogo de Bienes Protegidos de la Comunidad de Madrid. Los búnkeres de esta zona del municipio tienen forma abombada, signo inequívoco de que fueron construidos por el bando republicano.

Retrocedimos un poco sobre nuestros pasos y cruzamos una carretera a la altura del supermercado Aldi, -¡ay, que no se puede hacer publicidad!-, para establecer nuestro primer contacto con el medio propio del senderista, el campo. Nuestras primeras pisadas nos llevaron a otro par de búnkeres con las mismas características del mencionado anteriormente.

Tras recorrer 1.300 metros en dirección norte llegamos a la Fuente del Caño Nuevo, una de las fuentes del municipio de Brunete llenas de magia e historia. Está situada en el margen derecho de la carretera M-513 dirección Boadilla del Monte y tiene un siglo de antigüedad, aunque se cree que el pozo que la alimenta pudiera remontarse a épocas anteriores. Fue construida con un solo caño y en grandes bloques de granito tallados.

Hecha la visita a la fuente cruzamos la carretera M-513 para atravesar la finca de Los Pilares y enlazar con un camino sin nombre, ahí dejo eso para los amantes de los bautizos, en la finca de las Hoyas. A lo largo del mismo pudimos disfrutar del contraste del amarillo de las flores con el verde de los prados, especialmente acentuado por las lluvias con las que en las últimas fechas hemos sido agraciados.

Nuestro rumbo nos llevó hasta el arroyo del Alamillo que cruzamos en la confluencia de nuestro innombrable camino, no por nada, sino porque como ya he dicho no tiene nombre, con el Camino de las Vacas. No abandonamos nuestro camino, al que ya tomamos cariño, para llegar a la Urbanización El Valle de Los Rosales dónde está ubicada la casa de Marcos Cid.

Allí hicimos un punto y seguido a nuestra ruta porque Marcos, con motivo de su cumpleaños, nos quiso agasajar con un impresionante aperitivo a base de los productos, que con su pericia busca en el campo: acederas, que he de confesar es la primera vez que comía, espárragos, boletus y otras setas. ¡Magnifico aperitivo en inmejorable compañía!, ¿qué más se puede pedir? Quiero aprovechar esta tribuna, con la que he sido agraciado en esta ocasión, para trasladar nuestro agradecimiento  a Marcos y eespecialmente a su mujer, Maite, por la hospitalidad con la que fuimos recibidos en su casa,  y prueba de que este sentimiento era compartido por todos, le obsequiamos con una caja de lápices para que continúe decorando nuestras excursiones con sus fantásticos dibujos. Grandes Maite y Marcos!  Os queremos!, que diría Fernando Sangüesa.

Todo lo bueno se acaba, así que retomamos nuestra marcha dirigiendo nuestros pasos al suroeste para buscar el Camino del Olivar del Veliso. El día era muy caluroso teniendo en cuenta la época del año en la que estábamos, así que pronto, cada cual a su manera, iniciamos nuestro particular calvario, pero entre los penitentes llamaba la atención uno de ellos: José María Mascaraque. Me explico, José María en un acto que le honra, cuando salimos de la casa de Marcos cogió una bolsa de botellines, vacíos eso sí, para tirarla en un  contenedor de basura. El caso es que el contenedor no aparecía y José María no pudo cumplir con su propósito hasta, según mis cálculos, 8,5 Km después. Posiblemente pueda tratarse de nuevo récord Guinness de transporte a pie de botellines!!!

Bueno que me enrollo; hecho este pequeño inciso, prosigamos la ruta. Una vez en el citado camino nuestro rumbo cambió a sureste y a unos 300 metros abandonamos el término municipal de Brunete para adentrarnos en el de Villanueva de la Cañada. Tras 400 metros más de andadura, con las vistas de los campos de colza en flor, parece que el olivar cambia de dueño adoptando nuestro camino el nombre de su propietario y pasar a llamarse camino del Olivar de Benito.

Finalmente, 200 metros más allá, nos adentramos en el Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama. El paisaje cambió a partir de ese momento emergiendo de los prados un gran número de encinas, circunstancia que ayudaba a mitigar el calor creciente de la mañana. Dirigiéndonos ahora hacia el oeste dejábamos a nuestra derecha los cerros de Las Vacas y de La Mocha, para llegar después de 2 Km de marcha y con las vistas del Castillo de Villafranca como testigo, a las inmediaciones del río Aulencia; justo detrás se encuentra la estación de seguimiento de satélites de Villafranca del Castillo, el equivalente del centro de Robledo pero de la Agencia Espacial Europea (ESA).

Giramos a la derecha, para seguir nuestra marcha por la margen derecha del río plagada de fresnos de gran porte hasta llegar al punto donde el Aulencia desemboca en el Guadarrama. Unos metros más allá encontramos una tubería sobre el río, la intención era cruzarle, pero visto lo peligroso que podía ser, desestimamos hacerlo. 

Solo quedaba retomar nuestros pasos para llegar a las proximidades del castillo de Villafranca donde realizamos nuestra consabida “foto de grupo”.  El Catillo de Villafranca, también llamado de Aulencia, se erige sobre una loma denominada cerro Horcajo. Se trata de una construcción fortificada de tipo mudéjar castellano, en la cual se presume que pudo vivir el jefe árabe de la zona. Su construcción no está fechada. La primera referencia al castillo se encuentra en un testimonio de Don Alfonso, en Madrit (Madrid), en el año 1450, donde se le nombra como fortaleza; más información para los curiosos aquí

Un último vistazo al castillo para iniciar el camino de vuelta a Brunete. Tomamos dirección noroeste por una senda que discurría paralela al río Aulencia, pasando por el Barranco de los Muertos. A unos 600 metros, cuando la senda llegó a las inmediaciones del Barranco del Molinillo, la abandonamos para tomar otra menos marcada que discurría, dirección oeste, paralela a este último barranco, que constituye el curso del arroyo de su mismo nombre, seco en esta época del año como pudimos comprobar cuando tuvimos que cruzarlo. Un giro a la izquierda, para tomar rumbo sur, y una  ligera ascensión nos llevaría de nuevo a los caminos transitados horas antes, los caminos de los Olivares sean éstos de quien sean: Benito o Veliso que tanto monta!

El camino nos condujo, después de 4 Km en los que el calor empezaba a hacer mella en nuestros cuerpos, hasta la glorieta Olímpica de Brunete. Ya sólo restaba lo más sencillo, llegar hasta el restaurante “El Rincón de Brunete” para dar buena cuenta, por este orden, de cervezas, entrantes y paella. Puesto que celebrábamos cumpleaños no podía faltar en el menú una tarta, pero no una tarta cualquiera, sino una muy especial elaborada por Ana Chini para la ocasión, y que nos permitió comprobar sus excelentes dotes de repostera.

Durante la entrañable comida, como todas las que se celebran en este grupo, recibimos la visita de los nietos de Enrique, que residen en el pueblo y no querían dejar pasar la ocasión de ver a su abuelo vestido de faena.

Calificación de la ruta: 6 sicarias. Sí, ya sé que la nota máxima es el 5, pero en esta ocasión y saltándome las normas establecidas por la organización, considero que no se pueden calificar con menos iniciativas como la de Marcos. Gracias y felicidades!!! 
José Luis Benavete