miércoles, 20 de junio de 2012

Excursión 099: Río Manzanares. Legazpi - Rivas

FICHA TÉCNICA
Inicio: Legazpi. Madrid
Final: Rivas
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 24 Km
Desnivel [+]: 231 m
Desnivel [--]: 248 m
Tipo: Sólo ida
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 3,5
Participantes: 10

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta



























PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta












TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
 
RESUMEN
No he podido realizar esta excursión Nº 99 pero sí he querido hacer honor a mi obligación de cara al GMSMA y a la Agencia Madi Senderismo.

Me he aprovechado de mi vecino José María para hacerle una entrevista (la encontrareis completa al final de este escrito) y así conseguir una información detallada de esta interesante marcha que será recordada por la ausencia de los que han osado enfrentarse a los pirineos que son palabras mucho mayores.

Por José María, me he enterado que ha sido una marcha bastante larga, de unos 24 km con una primera parte “superguapa”, de unos siete kilómetros desde Madrid-Río y enlazando con el tramo 1 del parque lineal del Manzanares, con sombra, fresquita, por praderas inmensas, y junto al río. Al final de este tramo han hecho la parada del piscolabis.

Pero los restantes 17 kilómetros han sido a pleno sol con pocos “oasis” de sombra y con bastante calor. La comida, en uno de ellos ha resultado agradable y sólo el instinto andariego de los miembros del GMSMA ha hecho que prosiguieran por la solanera hasta Rivas-Vaciamadrid.

La marcha ha sido muy interesante. Primero, aves de muchos tipos, cigüeñas a decenas (con nidos incluso en las torres de los tendidos eléctricos), rapaces, patos en el río, etc… y conejos, muchos conejos y bien grandes algunos. Luego restos de las construcciones de defensa de la guerra civil, incluso han entrado en una de las cuevas de esa época. Además durante mucho rato han andado junto a los restos del Canal del Manzanares, viendo alguna esclusa.

En cuanto a la “temible” Cañada Real, han recorrido sólo unos metros y para hacerse una foto. No merecía la pena correr “riesgos” innecesarios.

La idea de llegar hasta la desembocadura del Manzanares en el Jarama no ha sido posible, lo han dejado, según “el boss” para otro día pero fuera de programa. Más de uno de los senderomagos querrá hacer la foto para juntarla con la del nacimiento allá en el Ventisquero de la Condesa.

José María estaba entusiasmado con el Bar Puerta del Sol. Lo que no me ha quedado claro es si era por las cervecitas bien frías acompañadas por una variedad de buenos pinchos o era por la joven y agradable camarera??? Seguro que Idefix querrá averiguarlo…

Sobre la puntuación de la Agencia Madi Senderismo, José María opinaba que debería pedir 4 sicarias “por las vistas y los paisaje en la primera parte y por lo dura de la segunda, que puso a pruebas la resistencia de los diez participantes”.

He presentado mi informe a la Agencia basado en el relato de José María y debo decir que solo nos han dado 3,5 sicarias “porque no están los tiempos para ser condescendientes".
Un abrazo
Antolín
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Antolín: Buenas tardes, José Mari.
José María: Buenas tardes.
A: te llamo, en calidad de representante de la agencia Moody’s de senderismo, para interesarme por la excursión que ha realizado hoy el GMSMA y en la que tú has tomado parte, ¿no es cierto?
JM: Cierto es.
A: ¿Cuántos Km´s habéis andado en esa marcha urbana?
JM: De urbana nada ¡eh!. Hemos hecho 24’0 kms. en total. Hemos salido de Legazpi a las 10’15 y nos hemos sentado en Rivas Vaciamadrid en un bar cerca de la estación del Metro a las 16’10.
A: Y, ¿que tal ha transcurrido la marcha?.
JM: Bueno, verás, ha habido dos partes muy diferentes. La primera, de unos siete kilómetros, desde Madrid-Río y enlazando con el tramo 1 del parque lineal del Manzanares ha sido “superguapa”, con sombra, fresquita, por praderas inmensas, y junto al río. Al final de este tramo hemos hecho la parada del piscolabis. Pero los restantes 17 kilómetros han sido a pleno sol con pocos “oasis” de sombra y con bastante calor. La comida, en uno de ellos ha resultado agradable y sólo nuestro instinto andariego (y que estábamos lejos de cualquier medio de transporte) ha hecho que prosiguiéramos por la solanera hasta Rivas-Vaciamadrid.
A: Pero, ¿habéis visto cosas interesantes?
JM: Pues si, primero aves de muchos tipos, cigüeñas a decenas (con nidos incluso en las torres de los tendidos eléctricos), rapaces, patos en el río, etc… y conejos, muchos conejos y bien grandes algunos. Luego hemos visto restos de las construcciones de defensa de la guerra civil, incluso hemos entrado en una de las cuevas de esa época. Además durante mucho rato hemos andado junto a los restos del Canal del Manzanares, viendo alguna esclusa.
A: ¿Habéis recorrido la Cañada Real?
JM: Sólo unos metros y para hacernos una foto…….. no están los tiempos para aventuras innecesarias.
A: Y, ¿llegasteis a la desembocadura del Manzanares en el Jarama?
JM: No, eso lo hemos dejado según “el boss” para otro día y fuera de programa pero estoy seguro que mas de uno de los senderomagos de hoy (por ejemplo yo) la hará pronto y sacará la foto para juntarla con la del nacimiento allá en el Ventisquero de la Condesa.
A: ¿Qué calificación me recomiendas para mi agencia?
JM: Por vistas y paisaje en la primera parte y por lo dura de la segunda (que ha puesto a pruebas nuestra resistencia yo le daría 4 sicarias.
A: Pero, al no haber alcanzado el final previsto mi agencia, que está últimamente muy “tocapelotas”, la rebajará a 3’5 sicarias.
JM: Bueno, pues vale.
A: Muchas gracias por tu ayuda José Mari. ¡Ah!, se me olvidaba, ¿qué tal las cervecitas finales?
JM: Una delicia. Joven camarera, tela de simpática y cervezas frías con abundantes tapas. Bar Puerta del Sol, muy recomendable.
A: Pues, de nuevo, muchas gracias.
JM: De nada un placer hablar contigo y espero que la próxima nos vuelvas a acompañar.
A: ¡Au revoir!
JM: ¡Auf wiedersehen!

ENLACES

FOTO REPORTAJES
Foto reportaje de José María Pérez

FOTOS 

P.D.: José María se quedó con ganas de ver cómo el Jarama engullía al Manzanares, así es que el miércoles 3 de julio de 2012 organizó una excursión para verlo, recorriendo los 3 Km que les faltó, de acuerdo con el siguiente mapa.
















Ya he cumplido mi “antojo”. Acompañado de Antolín y Javier.

Hemos llegado a ver donde se vierten en el Jarama las aguas del río Manzanares: ese que aflora en el Ventisquero de la Condesa, ese que atraviesa el “parque temático de las rocas” (la Pedriza), ese que se deja embalsar en El Pardo después de discurrir por el cañón de Hoyo de Manzanares, ese que, sorprendido de no ver ya coches circulando por sus márgenes, recorre Madrid-Río y ese que contempla las ruinas de lo que pudo ser su competencia: el Canal del Manzanares.
Por cierto el eslogan de la última campaña publicitaria de Repsol deberíamos hacerlo nuestro:
Todavía te queda mucho por conocer del lugar que ya conoces”
¡Buen veraneo a todos!
José María

FOTO REPORTAJES 

Excursión 099c: Refugio de Estós - Perdiguero - Benasque

FICHA TÉCNICA
Inicio: Refugio de Estós
Final: Aparcamiento Valle de Estós. Benasque
Tiempo: 12 a 13 horas
Distancia:  20 Km
Desnivel [+]: 1523 m
Desnivel [--]: 2102 m
Tipo: Sólo ida
Dificultad: Alta
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: No
Valoración: 5+
Participantes:

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta




 




























PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RESUMEN

En nuestra tercera excursión por Pirineos por fin conseguimos subir a los 3.221 metros del Pico Perdiguero, tras el diluvio del día anterior que nos impidió ni siquiera el plantearlo.

Así es que nos levantamos temprano en el refugio de Estós y tras desayunar lo de siempre recogimos y, con las mochilas llenas, nos fuimos en busca del ansiado pico. Primero el camino fue cómodo, bajando a la Cabaña del Tormo, desde donde iniciamos el ascenso de los casi 1.500 metros de desnivel hasta la cumbre.

Pero al llegar a un espeso bosque de pinos, pasados los antiguos cuarteles militares, nos dimos cuenta de lo que nos esperaba, ya que, como aperitivo, el remontar el bosque supuso trepar por una dura pendiente. Pero, con todo, lo más duro estaba por llegar.

Tras pasearnos por unas bonitas praderas que bordean la Tuca Gargallosa, nos dirigimos por una primera pedrera al Ibonet de Perdiguero, contemplando a nuestro paso cómo tomaban el sol unas inquietas marmotas, pasando después a remontar una segunda pedrera, más larga e incómoda  que nos condujo hasta el Collado Ubago (2.703 m).

Tras reponer fuerzas y contemplar las inmejorables vistas hacia el este del valle de Lliterola, con el Macizo de la  Maladeta de fondo, y el del este, de Batisielles, emprendimos la prueba más dura de la jornada, atacar la inmensa mole de piedras sueltas que forman la cara este del Perdiguero.

Por una interminable pirámide de canchal llegamos al Hito Este del Perdiguero (3.170 m), desmoralizados porque a lo lejos, el último tramo de subida a la gran cima estaba ocupado por un nevero de muy mala pinta.

Pero gracias al buen hacer de Juan y de ir prevenido para cualquier eventualidad, con la seguridad que nos dio el improvisar un cordal de seguridad, pudimos al fin hacer realidad nuestra ilusión de coronar el "Pejiguero", como le llamaba ya Joaquín a este mítico pico. Celebramos a lo grande el haber conseguido, para unos, como yo, el primer tresmil, para otros uno más.

Sólo cuando se está a estas alturas y se disfruta de las impresionantes y maravillosas vistas del entorno, se comprende que todo esfuerzo para llegar hasta allí merece la pena.

Después todo fue bajar y desandar camino hasta llegar al aparcamiento, donde dos días antes habíamos dejado los coches, a la entrada del valle de Estós. Ducha rápida en el camping Aneto, y a disfrutar de una merecida cena en Benasque, para celebrar que todo había ido bien.

Y como final de excursión en el próximo capítulo contaremos nuestro paseo que al día siguiente realizamos por el valle de Benasque.

Por todo ello le otorgo una valoración de 5 Sicarias a esta excursión.
Continuará…
Paco Nieto

FOTO REPORTAJES
Foto reportaje de Francisco Nieto

FOTOS
* Fotos de José Luis R. Rubiales

martes, 19 de junio de 2012

Excursión 099b: Refugio de Estós - Ibones de Batisielles

FICHA TÉCNICA
Inicio: Refugio de Estós
Final: Refugio de Estós
Tiempo: 7 a 8 horas
Distancia:  14 Km
Desnivel [+]: 942 m
Desnivel [--]: 904 m
Tipo: Ida y vuelta
Dificultad: Media
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: No
Valoración: 5
Participantes: 8

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta
































PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RESUMEN
Esta segunda excursión por Pirineos la podríamos titular la excursión de la obstinación, porque a pesar de tener que renunciar a subir al Perdiguero, como lo teníamos previsto, debido a la incesante lluvia, no nos resignamos a quedarnos todo el día en el refugio.

Así es que con obstinación e ilusión por conocer una de las zonas más bonitas de los Pirineos, si no la más, nos pusimos los impermeables y con el picnic que nos proporcionaron el refugio nos pusimos en marcha a primera hora de la mañana.

Tras cruzar el río Estós nos dirigimos a la Cabaña de Batisielles, cruzando tupidos pinares y floreadas praderas de la loma del valle de Montidiego, tras deleitarnos con la contemplación del Ibonet de Batisielles (1.830 m), a la vera de la cabaña.

De allí, subimos por una pedrera al Ibón Gran de Batisielles (2.215 m), disfrutando en el trayecto de hermosas vistas del valle de Estós, los Montes Malditos, el Perdiguero, las Tucas de Ixeia y las Agujas de Perramó.

Desde aquí, subimos al punto más alto de nuestra ruta, el Ibón de la Aigüeta de Batiselles (2330 m), donde las vistas son espectaculares, continuando pedrera abajo hasta el para todos, el más bonito conjunto de Ibones, el Azul (2.042 m) y Verde (2.027 m) de Escarpinosa, donde los pinos casi se meten en sus aguas, y donde los arroyos de estos dos ibones más el proveniente del Ibón de Perramó forma un parque acuático natural de ensordecedor estruendo, plagado de cascadas y saltos que hacen del conjunto un idílico y espectacular lugar, comparable a los paisajes de montaña canadienses.


Siguiendo el caudaloso arroyo que forman estos ibones, bajamos de nuevo a la Cabaña de Batisielles, donde nos resguardamos de la persistente lluvia que nos acompañó durante casi todo el trayecto.

Tras comer y descansar contemplando desde la pequeña cabaña los bucólicos paisajes del entorno del Ibonet, regresamos por donde vinimos al refugio de Estós, disfrutando de los numerosas chorreras y cascadas que la lluvia acumulada de todo el día había hecho aparecer, para deleite de nuestros sentidos.

Después de una anhelada ducha de agua caliente y una cena algo mejor que la anterior, cansados, pero contentos, nos fuimos pronto a la cama con la esperanza de que al día siguiente pudiésemos, por fin, cumplir nuestro sueño de subir al Perdiguero.

Por todo ello le otorgo una valoración de 5 Sicarias a esta excursión, que aunque pasada por agua, nos ha mostrado los sorprendentes ibones escondidos del valle, que anotamos en nuestro recuerdo para volver con mejor tiempo a conocerlos mejor.
Continuará…
Paco Nieto

FOTO REPORTAJE

lunes, 18 de junio de 2012

Excursión 099a: Benasque - Refugio de Estós

FICHA TÉCNICA
Inicio: Aparcamiento Valle de Estós. Benasque
Final: Refugio de Estós. Benasque
Tiempo: 2 a 3 horas
Distancia:  9 Km
Desnivel [+]: 652 m
Desnivel [--]: 51 m
Tipo: Sólo ida
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 8

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta



















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RESUMEN
Esta es la excursión de la ilusión, porque ilusión es lo que movió a Antonio Domínguez a planear meticulosamente este viaje al Pirineo aragonés para alcanzar, como hizo en solitario cuando tenía 23 años, la cumbre del Pico Perdiguero, que con sus 3.221 metros es uno de los clásicos tresmiles pirenaicos.

Ilusión también por subir a su primer tresmil de Carlos, Miguel Ángel y yo, e ilusión de Juan, Joaquín, J.L. Rubiales y Antonio Villaverde de volver al Pirineo una vez más.

Cargados, por tanto, de ilusión y las mochilas, el lunes 18 de junio madrugamos un poco para salir temprano de Madrid, en el coche de Carlos iríamos J. Luis, Joaquín y yo.

En el de Antonio Villaverde se fueron Juan, Miguel Ángel y Antonio Domínguez. Tras quedar en el kilómetro 103 para tomar café, no paramos hasta que el hambre y la hora nos hizo comer en Graus, capital de la Ribagorza, en el hotel restaurante Lleida, en el centro del pueblo y junto a la carretera, para no perder tiempo.

Con algo de retraso sobre lo previsto, por culpa de la agradable sobremesa, sobre las 16:15 llegamos al aparcamiento de entrada al valle de Estós, pasado Benasque.

En un cuarto de hora estábamos listos para iniciar la primera etapa de esta aventura, subir al refugio de Estós. Cargados con las pesadas mochilas nos adentramos en este amplio y verde valle de origen glaciar.

Estós fue excavado por los hielos y las aguas fluviales entre los altos macizos pirenaicos de Posets y Perdiguero. Su paisaje combina un siempre turbulento río de bravías aguas con prados, bosques, ibones y torreones de granito.

La primera sorpresa paisajística nos la ofrece el recoleto embalse de Estós, de aguas azul esmeralda, y los frecuentes saltos de agua que hacen de este río todo un espectáculo su contemplación.

Unos kilómetros más arriba, justo después de rebasar la preciosa cabaña de Santa Ana, el río se serena conforme se ensancha el valle, pasando a ofrecernos una idílica estampa de verdes praderas surcadas por el hilo de plata que tal asemeja sus aguas, con las siluetas recortadas de las altas montañas al fondo para rematar el precioso cuadro.

Pasamos por puentes, que aquí les llaman palancas, y románticas cabañas, praderas de infinitos verdes y bosques de pinos, avellanales, hayedos, fresnos y pastizales.

Todo ello rodeado de imponentes montañas, dominadas por el Perdiguero (3.221 m), uno de nuestros siguientes objetivos, el Posets (3.375 m) y los Picos, aquí llamados Tucas, de Gargallosa (2.716 m) y Molseret (2.552 m), de la que nace una espectacular cascada visible desde casi todo el valle, amén de impresionantes neveros que coronan las más altas montañas.

Conforme ascendíamos, la sensación de introducirnos en un paraje sobrecogedor y grandioso, iba en aumento.

Dejamos atrás la mítica cabaña del Turmo (1740 m), este refugio sólo está abierto al público en la temporada de invierno, tiene 12 plazas en literas y chimenea. Como curiosidad, esta cabaña es mencionada por el grupo Celtas Cortos en su canción 20 de Abril: "¿Recuerdas aquella noche en la cabaña del Turmo, las risas que nos hacíamos antes todos juntos? Hoy no queda casi nadie de los de antes, y los que hay han cambiado, han cambiado, sí.", se ve que estuvieron por aquí en los 90.

Con el temor de que comenzase a llover fuerte, aceleramos los últimos kilómetros, llegando al refugio de Estós sobre las 18:45, tras dos horas y cuarto de constante subida y casi 10 kilómetros de marcha.

Tras acomodarnos y disfrutar de una mejorable cena, partidita de mus para algunos y a la cama, oyendo como caída un diluvio fuera, que por suerte esquivamos a tiempo y pensando que si el madrugón que teníamos planteado para subir bien temprano al Perdiguero iba  a servir de algo, por como se presentaba la noche.

Por todo ello le otorgo una valoración de 4 sobre 5 a esta excursión.
Continuará…
Paco Nieto

FOTO REPORTAJES
Foto reportaje de Francisco Nieto

FOTOS
* Fotos de José Luis R. Rubiales
* Fotos de Miguel Ángel Laso

miércoles, 13 de junio de 2012

Excursión 098: Rascafria y sus tejos milenarios

FICHA TÉCNICA
Inicio: La Isla. Rascafría
Final: La Isla. Rascafría
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 17,5 Km
Desnivel [+]: 572 m
Desnivel [--]: 572 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 19

MAPAS
* Mapas de localización y 3D de la ruta








































PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK
* Track de la ruta (archivo gpx)

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH
* Mapa 3D (archivo kmz)

RUTA EN WIKILOC
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RESUMEN
Esta excursión, cerca del cierre de temporada y posterior a varias marchas muy exigentes, ha sido nombrada como “muy fácil y fresquita”.

Cada miércoles empieza con el mismo “ceremonial” que no es otro que tomarnos un cafetito en algún bar del pueblo de turno donde hemos quedado.

En esta ocasión, nos reunimos en la plaza de Rascafría y desde allí nos dirigimos al punto de salida propiamente dicho que era el área de restaurantes y pozas naturales llamada “La Isla” donde casi llenamos el aparcamiento pues creo que si no hemos batido el récord de asistencia, poco ha faltado, eso nos lo dirá José María que lleva todas las estadísticas. Esta vez, hemos sido 19 participantes.

Como he dicho en mi introducción, la idea de esta excursión, sugerida por Paco Nieto, era disfrutar de un bonito día de campo en buena compañía, sin pasar calor, con mucha agua y sin muchos agobios pero todo esto aderezado con una importante parte cultural y una vez más, Antonio ha dado en la diana.

La primera parte de su propuesta ha sido una marcha por una senda que sube siguiendo la orilla del arroyo de la Angostura con múltiples charcas naturales que invitaban al baño (No hubo ningún valiente) y una multitud de saltos de agua destacando la impresionante catarata de la presa del Pradillo.

Después de un plácido “paseo” con parada en una fuente de mucho caudal, llegamos a la zona que daba nombre a esta excursión: la Tejeda del Barondillo en la cual se encuentran numerosos ejemplares de un árbol excepcional, que seguramente poca gente conoce y ni siquiera han oído hablar, El Tejo.

Los tejos se encuentran todos ellos cerca del arroyo Valhondillo o Barondillo, a una altitud de entre 1.500 y 1.700 m y dispersos en un bosque de pinos silvestres. Son varios ejemplares centenarios y entre todos ellos destaca el llamado Tejo milenario del Barondillo que dicen tiene entre 1500 y 1800 años. Es verdaderamente una experiencia única el poder contemplarle.

El tejo común (Taxus baccata) es un árbol “discreto” y hasta “feo” y seguramente pasaría para muchos como un árbol vulgar, sin interés alguno pero cuando uno se fija de cerca, llama la atención su sobriedad, robusteza y majestuosidad.

Pocos pensarían al verle que el tejo ha sido uno de los árboles que más ha influido en gran parte de la historia de Occidente. Hubo un tiempo, en que los bosques de tejos tenían una enorme importancia estratégica.

Tener muchos tejos, significaba que el suministro de armas en tiempos de guerra estaba garantizado. Se han hecho fieles reproducciones que atestiguan la efectividad de los arcos de tejo. En competiciones celebradas en Inglaterra, han conseguido lanzar una flecha a más de 304 metros.

La rojiza madera del tejo, es de una dureza extraordinaria, comparable a la del boj, esto unido a su resistencia al frotamiento, hace que en el pasado fuese muy utilizada para los ejes de los carros.

Las virtudes curativas del tejo son conocidas desde hace milenios (En 1971 un instituto americano descubrió en la corteza del tejo del Pacífico (Taxus brevifolia), el taxol, una sustancia que hoy en día es uno de los más potentes anticancerígenos).

Pero del mismo modo que cura, el tejo puede matar pues todas las partes del tejo, excepto la carne roja de las bayas, contienen taxina, un potente alcaloide que paralizan el sistema nervioso central y puede llegar a producir la muerte por parálisis respiratoria.

Paco, gracias por darnos a conocer la existencia de este lugar único y de este árbol excepcional.

La Agencia Madi Senderismo, ha decido premiar esta entrañable excursión con una nota de 4 Sicarias en su escala de 5 Sicarias. Lo que guiado la decisión de la agencia ha sido el lado cultural y placentero de esta gran marcha.
Antolín
FOTOS
Fotos de Antolín
Fotos de Antonio López
* Fotos de José Luis Benavente