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RESUMEN
Tras nuestra ruta televisada del año pasado, de nuevo Telemadrid se puso en contacto con nosotros, en esta ocasión para el programa de Madrid Directo.
Nos pidieron ver alguna cascada con mucha agua, En primera instancia elegimos las Cascadas del Purgatorio, que, tras las últimas lluvias, debía estar impresionante, pero un aviso del Parque Nacional informaba de que estaba prohibido el acceso a ellas por inundación de un tramo, por lo que tuvimos que cambiar destino y la cambiamos por la de Mojonavalle.
Quedamos en el aparcamiento del Puerto de Canencia. con un día estupendo para caminar. En esta ocasión Laura sería la reportera, Alberto el cámara y, como novedad, Iván el operador del dron y editor.
Antes de ponernos en marcha iniciamos el rodaje, aprovechando el cartel informativo que hay en el puerto. Como ya conocemos la dinámica, sabíamos que cada secuencia requiere varias tomas, de lejos, de cerca, con diálogo, con planos (recursos), hasta darla por válida.
Nos pusimos en marcha, pasamos junto a las bonitas lagunillas que se forman al lado de la carretera M-629, que une Miraflores de la Sierra con Canencia, rodeamos la fuente de la Raja, y continuamos por la senda que sale a la izquierda de la pista y que, en dirección sur, pasa por un estrecho portón giratorio la alambrada y enseguida nos introduce en un denso pinar para remontar una empinada cuesta de unos 100 metros de altura en menos de un kilómetro.
Menos mal que las bonitas vistas y la preciosa imagen de la luz filtrándose entre los árboles y el verde musgo compensaba con creces el esfuerzo, que sin calentamiento previo, se hizo aún más patente, sobre todo para Alberto, obligado a portar la cámara en todo momento.
La senda va girando lentamente hacia la derecha.
Tras alguna toma remontando la cuesta, alcanzamos la bonita y encharcada Pradera de Navalpino, que nos dio un breve respiro. Unas tomas con el dron y de nuevo nos internamos en el bosque para seguir subiendo, aunque eso sí, con una pendiente más suave.
Pero poco duró la alegría, porque dejamos la cómoda pista y seguimos por un camino que volvía a empinarse en dirección sur, para luego girar a la derecha, y al alcanzar un cortafuego donde pisamos las primeras nieves, proporcionado una divertida secuencia,
Nos desviarnos unos metros para acercarnos a un mirador natural al amparo de unos riscos, con estupendas vistas hacia el norte. Nueva toma espectacular del dron mientras Laura le preguntaba a Carlos por los montes con nieve que desde aquí divisábamos.
Como si de una enciclopedia abierta se tratara, fue relatando cada una de ellas, desde los Reajos hasta Peñalara, pasando por el puerto de Navafría, Pico del Nevero, Peñalacabra, La Flecha y El Reventón entre otros.
Volvimos al camino, que al poco volvió a cruzar otro cortafuegos, entre varias zonas con bastante nieve, residuos palpables de la última nevada, alcanzando un poco más adelante la cota más alta de la ruta.
En ligero descenso, llegamos a la Boca de los Hoyos, con grandes charcos de agua en el camino que facilitaron una bonita imagen.
Con las reconfortantes vistas del Prado del Toril y con el agua del arroyo del Toril y de las Chorreras, inundando la explanada, divisamos el Redondel o el Toril, una sorprende plaza de toros circular de grandes dimensiones construida con piedras de granito, jalonada en su interior con unas alargadas piedras verticales a modo de burladeros.
Además de las dimensiones de la edificación, sorprende el lugar de su emplazamiento, alejado de todo y en mitad de la nada. Sentados en su muro, calentitos al sol, paramos a tomarnos el tentempié de media mañana.
Un magnífico plano cenital, perpendicular al suelo, nos ofreció una imagen espectacular del circulo perfecto que forma la edificación.
Animados por Laura, volvimos a ponernos en marcha para enlazar con el cortafuegos, que en dirección noreste desciende, entre tupidos bosques de pinos, con cierta pendiente hasta enlazar con la pista GR-10.1.
Giramos a la derecha y, al poco, alcanzamos el arroyo del Toril, que un poco más abajo forma la chorrera de Mojonavalle, a la que ya oíamos rugir con fuerza. Continuamos por el GR, que abandonamos al poco para descender, a la izquierda, por un empinado cortafuegos,
Al final del cortafuegos, alcanzamos el sendero que, a la izquierda, se dirige hacia el arroyo del Toril, que tiene su cuna en la umbría del cerro Perdiguera, a medio camino entre los puertos de Canencia y la Morcuera.
Aguas abajo, al unirse al arroyo de las Chorreras, se forma el arroyo del Sestil del Maillo. A su vera proliferan, formando un bosque de cuento, abedules, tejos, acebos y serbales, especies típicas de latitudes mucho más norteñas que conforman un bosque singular –el llamado abedular de Canencia–, recuerdo de los días de frío pelón de la última glaciación.
Para deleite de nuestros sentidos, alcanzamos la Chorrera de Mojonavalle, donde uno se sobrecoge con el espectáculo de contemplar cómo se despeña y brinca el agua entre las rocas. Éste es uno de los rincones más umbríos, húmedos y gélidos de la sierra de Guadarrama, como lo demuestra la cascada, muy a menudo helada en invierno.
Era grandioso el sonido ensordecedor del arroyo precipitándose con fuerza por un pétreo tobogán en dos tramos con más de 50 metros de altura, con un torrente de agua tan abundante y espectacular como nunca habíamos visto antes.
Mientras nos tomábamos los bocadillos, nos grabaron mientras el dron sacaba unas espectaculares vistas de los dos tramos de la chorrera. Tras el descanso, nos hicimos la foto de grupo.
Tras el espectáculo, iniciamos el regreso subiendo por la senda que al poco cruza el arroyo de la Casita y acaba en el Centro de Educación Ambiental El Hornillo, donde unos senderista estaban almorzando tranquilamente en una de las muchas mesas con las que cuenta el recinto.
Solo quedaba regresar por la pista del GR-10.1 hasta el puerto donde teníamos los coches, al que llegamos tras pasar por la fuente de la Raja.
En una de las mesas del puerto, nos tomamos unas estupendas pastas y vino que trajo Nico para celebrar su reciente cumpleaños.
Por lo bonito del recorrido, la nieve, el agua y el estupendo día y el poder compartirlo con Telemadrid, a esta excursión le otorgo la máxima calificación, 5 estrellas.
Paco Nieto
VÍDEOS DE LA RUTA
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