jueves, 22 de enero de 2026

Excursión 898: Por la vía del tren del Puerto de Navacerrada hacia Cotos

FICHA TÉCNICA
Inicio: Puerto de Navacerrada
Final: 
Puerto de Navacerrada
Tiempo: 2 a 3 horas
Distancia: 7,1 Km 
Desnivel [+]: 111 m 
Desnivel [--]: 111 m
Tipo: Ida y vuelta
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: No
Valoración: 4
Participantes: 30

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













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RESUMEN
Nada más llegar al Puerto de Navacerrada, la montaña nos recibió con una nevada intensa, de esas que no dan tregua y cubren el paisaje en cuestión de minutos. El frío era intenso, pero antes incluso de comenzar a caminar nos llegó una noticia que nos dejó en silencio: nuestra querida amiga, la perra Mecha, había fallecido hacía unos días. Pensamos en ella corriendo libre, persiguiendo caballos y vacas durante las caminatas, y su ausencia se notó desde el primer momento.

Con ese sentimiento a cuestas, iniciamos la excursión. Desde el Puerto de Navacerrada hasta el túnel del tren, el avance no fue sencillo: la nieve nos llegaba a las rodillas y el terreno quedaba oculto bajo una capa espesa e irregular. En ese primer tramo, nuestro amigo Carlos Revilla nos guió de forma magistral, abriendo huella con paso firme y seguro, marcando el camino entre la nieve profunda y ayudando a que el grupo avanzara con confianza en unas condiciones nada fáciles.

Descendimos por la ladera completamente cubierta de blanco hasta alcanzar el túnel de la vía del tren, dejando tras nosotros un rastro de huellas que la nevada empezaba a borrar casi al instante. Allí nos encontramos con una furgoneta con una rueda pinchada. El conductor, preocupado por el mal tiempo, intentaba solucionarlo sin éxito. Entre todos le ayudamos a cambiar la rueda, compartiendo esfuerzo y palabras mientras la nieve seguía cayendo con fuerza.

Reanudamos la marcha por la vía del tren, avanzando entre raíles y traviesas cubiertas de nieve. Más adelante nos encontramos con las obras de reconstrucción del trazado de tren de Cercedilla al Puerto de Cotos.

Algunos compañeros del grupo, ingenieros y topógrafos, nos explicaron que no era posible atravesar una zona de obras, ya que el peligro era real: había trabajadores en activo y, con la copiosa nevada que caía en esos momentos, el riesgo aumentaba considerablemente.

Aun así, intentamos avanzar un poco más y, para demostrar que no suponíamos un estorbo ni un riesgo, caminamos todos en fila india, en silencio y con disciplina, como si fuéramos una pequeña compañía militar.

Finalmente, tanto los responsables de la obra como nuestros propios compañeros expertos insistieron en que lo más prudente era darnos la vuelta.

El regreso por el mismo camino nos permitió comprobar la fuerza de la nevada: las huellas que habíamos dejado a la ida habían desaparecido casi por completo, cubiertas por una nueva capa de nieve que igualaba el paisaje.

Ya de vuelta en el Puerto de Navacerrada, con el cuerpo cansado y el frío calándonos hasta los huesos, buscamos un lugar donde tomar la cerveza de despedida, ese pequeño ritual que suele cerrar las excursiones.

Sin embargo, Venta Arias estaba completamente llena de gente y no había sitio donde resguardarse. Con el frío apretando y pocas ganas de esperar, optamos por regresar a casa sin cerveza, aceptando el desenlace con resignación y algo de humor.

No llegamos al Puerto de Cotos, ni hubo brindis final, pero la excursión quedó marcada por la intensidad de la nevada, la prudencia compartida, el compañerismo y el recuerdo de Mecha, cuya ausencia nos acompañó durante todo el recorrido. Fue una jornada en la que aprendimos que, en la montaña, saber avanzar es importante, pero saber regresar a tiempo lo es aún más.

Por toda la nieve que había, le otorgo 4 sicarias a esta ruta inacabada.
Antonio López

jueves, 15 de enero de 2026

Excursión 897: Río Guadarrama por el puente del Retamar y Villafranca del Castillo

FICHA TÉCNICA
Inicio: Puente del Retamar
Final: 
 Puente del Retamar
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 17,6 Km 
Desnivel [+]: 69 m 
Desnivel [--]: 69 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 4,5
Participantes: 38

MAPAS 
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RESUMEN
La jornada de hoy se presentaba con cierta incertidumbre. La previsión meteorológica anunciaba lluvia, una de esas noticias que suelen hacer dudar a más de uno, pero el compromiso con la marcha pudo más que el parte del tiempo.

Al final, el cielo nos dio una tregua y, aunque no llovió, las precipitaciones de los días anteriores nos tenían preparada una buena ración de barro, sin duda el protagonista de la ruta.

En esta ocasión nos reunimos 38 senderomagos en el aparcamiento del Puente de Retamar. Tras los saludos y el habitual reencuentro, iniciamos la marcha siguiendo el margen derecho del río Guadarrama. Aunque empezamos por una pista bien compactada, fue solo un espejismo, porque pronto la abandonamos para caminar por senderos más estrechos embarrados. El otro protagonista de la ruta fue la compleja red de infraestructuras que atraviesa este entorno natural.

Pronto pasamos por debajo de las imponentes tuberías del trasvase Valmayor-Majadahonda y, más adelante, bajo la carretera de Villanueva del Pardillo.

Tras pasar por debajo de la conducción Picadas-Majadahonda, decidimos que era el momento ideal para hacer el alto de rigor y disfrutar del bocadillo de media mañana, aprovechando que el tiempo seguía respetándonos.

Uno de los momentos más memorables de la mañana ocurrió al llegar al arroyo del Plantío. El cauce bajaba con más agua de lo normal y el paso no era evidente; pero en algo se tenía que notar que el grupo está lleno de ingenieros.

Rápidamente se pusieron manos a la obra construyendo un puente improvisado con troncos y ramas. Gracias a su pericia, todos pudimos cruzar sin percances, continuando la ruta por la cresta de los cortados.

Desde allí, las vistas eran magníficas, permitiéndonos observar la urbanización de Villafranca del Castillo desde una perspectiva elevada.

Al alcanzar la carretera de Villanueva de la Cañada, emprendimos el camino de vuelta, esta vez por el margen izquierdo del río. El recorrido nos llevó a adentrarnos en la propia urbanización de Villafranca del Castillo, recorriendo sus calles hasta llegar a un punto de descanso muy bienvenido: la cafetería de la Universidad Camilo José Cela.

Allí paramos a comer, y aprovechamos para hacer la foto de grupo. Tras ese pequeño descanso, afrontamos el último tramo de la ruta de hoy.

Saliendo de la urbanización, volvimos a conectar con el camino de ida para desandar nuestros pasos hacia el punto de inicio. Al final, regresamos al Puente de Retamar con las botas pesadas por el barro pero con la satisfacción de haber completado una ruta de casi 18 kilómetros en excelente compañía.

Por todo ello, otorgo a esta excursión la puntuación de 4,5 sicarias
Celia Marazuela Sanz


miércoles, 7 de enero de 2026

Excursión 896: Vuelta al Puerto de Navacerrada por el Camino de la Sotela y Vereda los Santos

FICHA TÉCNICA
Inicio: Puerto de Navacerrada
Final: 
Puerto de Navacerrada
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 9,5 Km 
Desnivel [+]: 465 m 
Desnivel [--]: 465 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: No
Valoración: 3,5
Participantes: 16

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RESUMEN
La idea inicial era seguir la vía del tren desde el puerto de Navacerrada hasta Cotos, pero pronto quedó claro que no sería posible: las obras para renovar la línea, ya muy deteriorada, nos obligaron a cambiar de planes. Sin darle muchas vueltas, tomamos la decisión de descender por el camino de la Sotela, una alternativa más exigente, especialmente con las condiciones del día.

Antes de empezar a bajar, tocó detenerse y prepararse. El termómetro marcaba más de cinco grados bajo cero y el frío se dejaba sentir con crudeza.

Con los dedos entumecidos y la respiración saliendo en pequeñas nubes blancas, nos pusimos los crampones como pudimos. Era uno de esos momentos en los que las manos dejan de obedecer y cada gesto cuesta el doble, pero también en los que sabes que el material marca la diferencia entre avanzar con seguridad o no avanzar.

Ya en marcha, el camino presentaba tramos helados que justificaban plenamente la precaución. El bosque aparecía silencioso, casi inmóvil, como si el frío lo hubiera congelado todo a su alrededor. Cada paso era medido, firme, concentrado, mientras el cuerpo iba entrando poco a poco en calor, aunque las manos tardaron bastante más en recuperarse.

El descenso por la Sotela nos regaló una cara distinta de la excursión: menos cómoda de lo previsto, más invernal y exigente, pero también más auténtica.

El descenso continuó con la nieve muy dura, obligándonos a mantener la atención en cada paso. Los crampones mordían bien el terreno mientras perdíamos altura hasta alcanzar el arroyo de los Puentes, un punto de respiro tras la bajada exigente. Allí cambiaba de nuevo el rumbo de la jornada.

Desde el arroyo iniciamos la ascensión hacia la vía del tren por la vereda Los Santos. La subida, con una fuerte pendiente, nos devolvió el esfuerzo a las piernas casi de golpe. El ritmo se volvió más lento y constante, marcado por la respiración y la necesidad de dosificar fuerzas, pero poco a poco fuimos ganando altura hasta encontrarnos con la traza del ferrocarril.

Ya en la vía del tren, el ambiente se suavizó. El camino volvió a ser más cómodo y agradecido, permitiendo recuperar sensaciones tras el esfuerzo de la subida.

Avanzamos hasta el apeadero de las Vaquerizas, donde hicimos una parada para tomar el Ángelus, ese momento sencillo pero casi ritual que sabe a montaña, a descanso merecido y a jornada bien encaminada.

A continuación continuamos por la vía, pasamos por el antiguo apeadero de Dos Castillas hasta el túnel que pasa por debajo del Puerto de Navacerrada desde. Ese punto marcó el inicio del último esfuerzo serio de la jornada.

Dejamos atrás la comodidad de la vía y comenzamos una fuerte subida que exigió volver a apretar los dientes.

La ascensión nos llevó de nuevo hacia el camino de la Sotela, ganando altura poco a poco, con el cansancio ya acumulado y el frío sin dar tregua.

El ambiente seguía siendo plenamente invernal y, aunque el cuerpo se mantenía caliente en movimiento, en cuanto aflojábamos el ritmo el frío volvía a hacerse notar con intensidad.

Finalmente alcanzamos otra vez el aparcamiento del puerto de Navacerrada, cerrando así una ruta circular tan cambiante como exigente. Con temperaturas muy bajas y las manos heladas, no hubo mucho lugar para celebraciones: recogimos rápido, cogimos los coches y dimos por terminada la excursión.

Una jornada marcada por el frío intenso, la nieve dura y los cambios de plan, pero también por la capacidad de adaptación y por haber recorrido la sierra en condiciones duras, de esas que dejan recuerdo y respeto por la montaña y que puntúo con 3,5 sicarias.
Antonio López

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miércoles, 17 de diciembre de 2025

Excursión 895: Cerro del Telégrafo

FICHA TÉCNICA
Inicio: Collado Mediano
Final: Collado Mediano
Tiempo: 3 a 4 horas
Distancia: 10,3 Km
Desnivel [+]: 256 m
Desnivel [--]: 256 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: No/No
Ciclable: Sí
Valoración: 
Participantes: 62

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta






PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta



TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC