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miércoles, 6 de agosto de 2025

Excursión 867: Boca del Asno desde Valsaín

FICHA TÉCNICA
Inicio: La Pradera de Navalhorno 
Final: 
La Pradera de Navalhorno
Tiempo: 3 a 4 horas
Distancia: 10 Km 
Desnivel [+]: 200 m 
Desnivel [--]: 200 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: No
Valoración: 4
Participantes: 18

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta



















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
Ver esta ruta en Relive

RESUMEN
En verano y con Paco Nieto de guía y Vicky de acompañante, ya sabemos lo que hay en las excursiones del Gmsma: paseos por sombras frescas y pozas para bañarse. Este miércoles con las altas temperaturas que teníamos,  nos preparó una deliciosa excursión, rodeados de vegetación y mucha agua, …, y, además, por tierras segovianas. ¿Qué más se puede pedir a una ruta veraniega?

Del paseo de hoy voy a realizar tres crónicas, que cada uno coja la que más le guste (o las tres). Yo os aconsejo leer las tres.

La primera crónica es quizá la mejor, os remito a la excursión 196 del Gmsma. En ella el cronista de hace 11 años, relata las experiencias de la jornada y describe el recorrido perfectamente. Os invito a releerla.

En la segunda crónica quiero indicaros un resumen del paseo.

Partimos de la casa de Rosana, que aportaba un tercio de los expedicionarios, en la Pradera de Navalhorno, de Valsain. Desde allí bajamos al margen derecho del rio Eresma y fuimos todo seguido, rio arriba, hasta Boca de Asno, donde paramos al Ángelus. 

Después de la frugal comida, cruzamos el rio, por el no puente, y ya por el margen izquierdo fuimos bajando hasta la pradera de los Canales, un poquito antes de la presa del mismo nombre, donde comimos, algunos se bañaron, otros dieron de comer a los patos, otros durmieron una siestecita, y finalizamos la excursión en La Pradera con una buena cerveza en el bar las Brasas.

Vamos a por la tercera.

Convocamos por Paco Nieto, que al parecer le han ocupado sus hijos la vivienda de Alicante, y no tiene más remedio que residir en Madrid, 17 valientes estaban dispuestos a combatir los calores del día, con un paseo refrescante, y para ello se juntaron en la puerta de la casa de Rosana, donde después de la obligada fotografía de grupo, comenzaron la marcha. Rosana vino muy bien acompañada de sobrinos, nietos y perro.

Es de destacar la reincorporación, a las marchas, de unos de los mejores guías del Gmsma, Carlos R., que vino junto a su enfermera titular.

Lo más destacable de la ruta fueron los continuos chapuzones que algun@s se dieron. Yo creo que estuvieron más en el agua que andando.

El director del blog del Gmsma, explica, en el mismo, con todo lujo de detalle la ruta: los mapas de localización y 3D, el perfil de la misma, con sus alturas y distancias, la ruta en wikiloc, la ruta en relieve, …. 

Vamos que el que quiera saber algo o todo del paseo de hoy, lo tiene perfectamente explicado.

Voy a relataros lo más destacado.

Salimos de la Pradera de Navalhorno, atravesando un portón en dirección al río Eresma, caminando por “corredoiras”, con mucha vegetación y siempre por la sombra de los altos pinos, hasta llegar al puente de los Canales, que algunos dijeron que era como una maqueta del Acueducto de Segovia, y que al parecer fue construido por los Austrias, para llevar el agua del arroyo Peñalara hasta el Palacio de Valsaín.

Continuando por el mismo margen del rio, llegamos a la playita, con mesa incorporada, y a la fuente de Maximino, que es una fuente con cara de perro.

Nuestro siguiente destino era el área recreativa los Asientos y allí nos encaminamos hacia el río, donde ya un cartel nos avisaba de que el Puente de Boca del Asno estaba cerrado (otro más que no arreglan). 

A partir de aquí, se abrió la temporada de baños y fue un no parar. Enseguida llegamos al famoso puente de Navalacarreta, que antes tenía tres ojos y ahora solo dos y medio (medio porque uno está cerrado, pero con una pequeña apertura para peatones, bajo la que se pasa.

Cerca de las 12, llegamos a Boca del Asno y allí paramos al Angelus, con cerveza fresquita incluida, se estaba muy bien allí. Tras el descanso, viendo el curso encajonado del rio en esta zona y su bonita cascada con poza, vi, por primera vez, una inscripción conmemorativa de la construcción de la Pesquerías Reales, en una de las paredes verticales, que indica: “Año de 1769 se hizo este camino”.

En el camino de vuelta se nos unió Cristina, otra nieta de Rosana, paramos a realizar varias fotos, incluida otra de casi todo el grupo, en la Barca o Silla del Rey, que lleva incorporada un escudo. Ya sin parar continuamos hasta el puente de los Canales, donde pasado un portón y antes de llegar a la Presilla de los Canales, paramos a comer en una sombreada pradera, con patos incluidos, y donde “obligamos” a emigrar a una parejita que allí se encontraba.

Después de comer, alguno de los componentes del famoso observatorio estadístico del Gmsma, después de dar de comer a los patos, nos recitó este conocido poema: “pasamos muy buenos ratos, echando pan a los patos y cuanto más pan les echamos, mejores ratos pasamos”. Iguálamelo.

Naturalmente en la Presilla de los Canales, que fue todo un descubrimiento para mí, hubo baños, tras los cuales reanudamos la marcha, y después de pasar por la fuente del tío Gancedo, y el portón de inicio, pusimos fin al paseo en el bar las Brasas, en la Pradera de Navalhorno.

En resumidas cuentas, refrescante excursión por tierras segovianas, rodeados de buena gente, por lo que yo creo que se merece 4 sicarias.
Marcos Herrero

FOTO REPORTAJES

miércoles, 2 de abril de 2025

Excursión 838: Del Puente de la Cantina a Valsaín y vuelta

FICHA TÉCNICA
Inicio: Puente de la Cantina. Valsaín
Final: Puente de la Cantina. Valsaín
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 14,4 Km 
Desnivel [+]: 228 m 
Desnivel [--]: 228 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: Sí
Valoración: 4
Participantes: 36

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta
















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
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RESUMEN
Una vez más, el incombustible grupo de montaña GMSMA demostró que ni las amenazas de lluvia ni los caminos anegados detienen a quienes caminan con alma alegre y botas firmes.

La excursión 838 partió, como es tradición, a la hora prevista. Raquel, llegó con unos minutos de retraso y, lamentablemente, no pudo alcanzarnos en la ruta.

Aunque los servicios meteorológicos habían anunciado lluvia, disfrutamos de un cielo despejado y una temperatura suave.

Quedamos en el aparcamiento del puente de la Cantina, junto a la fuente de la Canaleja, cruzamos la carretera CL-601 y bajamos por el camino, que serpentea junto a la margen izquierda del arroyo del Paular, el incipiente río Eresma. El río iba caudaloso como nunca antes lo habíamos visto y rugía a nuestro lado, desbordando energía.

Las lluvias pasadas habían dejado el terreno empapado, y la fuerza del agua había arrancado múltiples pinos tipo Valsaín, cuyos troncos derribados y raíces expuestas formaban esculturas naturales tan impresionantes como inquietantes.

Cruzamos el puente sobre el arroyo del Telégrafo, que nace en el cerro del mismo nombre, al pie de Siete Picos. Como era de esperar, llevaba mucha agua, haciéndose notar a su paso.

Nos sorprendió encontrar el puente de madera que da acceso a la Boca del Asno cerrado por riesgo de caída, al estar muy dañado tras las últimas lluvias.

Avanzamos por la margen izquierda del río, cruzando tramos complicados debido a los troncos caídos, y a las 12h, fieles a nuestras costumbres hicimos una parada técnica.

Esta vez tuvo un sabor especial: Nico, celebrando su cumpleaños, nos ofreció rosquillas y un chupito de licor, que fueron muy bien recibidos por todo el grupo.

Tras el breve descanso, continuamos el paseo junto al río, acompañándolo en su descenso. Al poco, pasamos bajo el puente de Navalacarreta.

Después, a la altura del acueducto de Valsaín, cruzamos por el puente de madera de los Canales hacia la margen derecha, sobre él nos hicimos la foto de grupo.

Cruzamos el arroyo de Peñalara por otro puente de madera y nos dirigimos a la Pradera de Navalhorno, donde atravesamos el casco urbano y cruzamos la carretera CL-601, en dirección al CENEAM. Desde allí emprendimos el ascenso de vuelta por las praderas del lado opuesto de la carretera, siguiendo en todo momento el GR-10.4.

Cruzamos el arroyo de la Cueva del Monje y otra vez el de Peñalara, ahora unos metros más arriba. Los caminos estaban inundados y algunos tramos parecían pequeñas lagunas. Tuvimos que cruzar varios arroyos más, y como era de esperar, más de uno acabó con las botas empapadas.

En medio del ascenso, encontramos zonas abiertas donde había pinos caídos o que habían sido cortados por el servicio de medio ambiente de la Junta de Castilla y León. A las dos, hicimos nuestra parada para comer en uno de estos claros.

Ya con fuerzas renovadas, retomamos el camino de subida, cruzamos el arroyo de Valdeciementillo, el de de Citores, el de Boca del Asno, el de Camaliebre y el de Retamar hasta el aparcamiento del puente de la Cantina.

Y como colofón, en una decisión muy del estilo GMSMA, nos acercamos con los coches al pueblo de Valsaín para tomar unas cervezas.

Justo al subirnos a los coches, como si la naturaleza esperara a que termináramos, comenzó a chispear suavemente. Fue el broche perfecto para una jornada en la que todo fluyó como el propio Eresma: con fuerza y belleza.

Por todo ello, le otorgo una puntuación de 4 sobre 5 a esta preciosa excursión con el agua como protagonista.
Rosa B.

miércoles, 7 de agosto de 2024

Excursión 793: El Colmillo del Diablo y el Cojón de Pacheco

FICHA TÉCNICA
Inicio: La Pradera de Navalhorno 
Final: La Pradera de Navalhorno
Tiempo: 4 a 5 horas
Distancia: 10,4 Km 
Desnivel [+]: 270 m 
Desnivel [--]: 270 m
Tipo: Circular
Dificultad: Baja
Pozas/Agua: No/Sí
Ciclable: No
Valoración: 4
Participantes: 11

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta




















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
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RESUMEN
Hoy 7 de agosto, habíamos quedado en la puerta del restaurante Los Porrones, en la Pradera de Navalhorno, para realizar una corta pero intensa excursión por los bosques segovianos y por la ribera del río Eresma, y de esta forma intentar mitigar en la medida de lo posible, las altas temperaturas estivales con los que nos viene obsequiando en los últimos años este mes.

Los bosques de la parte norte de la sierra de Guadarrama siempre constituyen un refugio ideal para los meses de más calor, al cobijo de sus altos pinos, sus refrescantes arroyos y sus bien surtidas fuentes, aún en esta época del año.

Hoy íbamos a trazar una ruta circular, pasando por dos de sus peñascos más renombradas: el Colmillo del Diablo y por el atributo más conocido de Pacheco, el Cojón.

Lo íbamos a hacer, y digo íbamos, porque al final no lo hicimos, siguiendo un track de un usuario de wikiloc que sospechamos puede ser vecino de estos lugares, ya que siempre nos sorprende en muchos de sus recorridos con lugares pocos conocidos y senderos poco transitados.

Llegada la hora, partimos del restaurante, y cruzamos la carretera en dirección al aparcamiento del CENEAM, rodeamos las construcciones del complejo por su parte derecha, para tomar un bonito sendero que se integra en el pinar.

Nada más pasar el arroyo de Peñalara, Rosana sugiere acercarnos a ver la fuente de Los Hornos. Como la tenemos marcada en nuestros GPS, salimos del cómodo sendero y campo a través y GPS en mano, vamos acercándonos a ella tratando siempre de buscar los lugares más cómodos para avanzar.

En unos pocos minutos, y en una zona de helechos, intuimos la posible ubicación de la fuente. Y voilá, ahí está…. y esta vez con agua. Otras veces que me he acercado estaba seca. Quizás sea una de las fuentes menos conocidas, y mira que los bosques de Valsaín albergan gran cantidad de ellas. Está ubicada cerca de la carretera, pero sin camino definido (por lo menos que yo conozca).

Desde la fuente, y también sin sendero definido, nos encaminamos en dirección sureste hacia la gran pradera conocida como los Praderones (qué nombre más original). A esta gran pradera de la que parten varios caminos, hubiéramos llegado también por el sendero que seguíamos antes de desviarnos a la fuente.

En ella, es habitual encontrar ganado pastando y también apilamientos de troncos cortados. En el mes que estamos y con el suelo tan seco, hoy solo había troncos……

En la pradera, tomamos el segundo sendero que sale en dirección este para ir a visitar la segunda fuente del día. La del Tío Conrado. A ratos por sendero y a ratos campo a través llegamos a la fuente, en la que algunos aprovechamos para refrescarnos.

En este punto, Rosana indica que el track que llevamos vuelve a bajar para subir luego de nuevo.

Por no perder altura, yo sugiero ir hacia arriba para buscar la fuente del tío de la Bota y luego la fuente de la Merendera, y desde esta última alcanzar la pista asfaltada y siguiendo la misma un tramo, descolgarnos hacia el Cojón de Pacheco.

Sin embargo, algunos no estaban por la labor ….

Marcos H. “sí vais a seguir buscando fuentes me doy media vuelta”, ingenuo de él, más le valía haberlo hecho de saber lo que le esperaba.

Pepa le hacía los coros “más fuentes, pues vaya” ….

¿Ah sí? Debió pensar Antonio, y tomando los mandos para sofocar el incipiente motín, dijo, pues ni para arriba ni para abajo, todo recto .. Coñ…. Antonio, pero ¿por dónde? Si no hay camino…. Pues hala, campo a través allá que vamos. Eso pasa por preguntar.

Al principio más o menos la zona era transitable, pero al llegar a un punto, consultando el GPS y por intentar ir derechos hacia el objetivo, nos metimos en un buen berenjenal …

Avanzábamos entre la vegetación en modo jabalí, como le gusta decir a nuestro buen amigo Juanito, y lo que nos íbamos encontrando no eran precisamente berenjenas….

Pepa había invitado hoy a una amiga que ya llevaba un rato protestando por donde nos estábamos metiendo …. ¡Y nosotros le decíamos! ¡Uf! ¡Qué vas por mal camino…! ¡Que aquí no se protesta, se sufre en silencio! ¡Que como te oiga el jefe no vas a volver! De hecho, no ha vuelto después de esta excursión ¿Por qué será?

En muchos momentos eché de menos un machete que nos ayudara a abrirnos paso. Sorteábamos la vegetación y las zarzas como podíamos, por donde mejor se intuía, llevándonos pinchazos en brazos y piernas.

De vez en cuando nos encontrábamos con zonas embarradas que teníamos que salvar por donde podíamos …. “Por aquí no os metáis, intentar ir más arriba, que aquí me meto hasta el tobillo …”. El perro de Rosana, Toffee se revolcaba y refrescaba a sus anchas en algunas de estas zonas, para desesperación de su dueña ….. Menos mal que no hay nada que luego no pueda arreglar un buen manguerazo ¿no?

Estoy seguro de que a estas alturas ya había alguno/a que se debió arrepentir de no haber subido hacia las fuentes…… pero ya era demasiado tarde ….

Como indicaba el nombre de nuestro primer objetivo de hoy, por cojon…. salvamos como pudimos primeramente el arroyo Valdeclementillo y más adelante el arroyo Valdeclemente (ese que baja de la fuente del mismo nombre) …… Ya sé, ya sé, ya estoy de nuevo con mis fuentes, reconozco que son mi debilidad ….

Me encanta coleccionarlas y marcarlas en mi GPS, que le vamos a hacer, por eso ya llevo más de 1.400 …. Como a veces insinúa Paco Nieto, ¿tendrá algo que ver con mi segundo apellido? .... Ahí lo dejo…

Una vez superado ese último arroyo, salimos a un pequeño sendero que viene de la parte alta de la ladera. Enfrente nuestro, arriba en un pequeño cerro, se encuentra el famoso atributo de Pacheco. Nos separan de este unos 30 mts de desnivel.

¿subimos por el sendero y lo rodeamos por arriba? ¿para qué? Si hoy tocaba jabalinada, pues a rematar la faena campo a través, y monte arriba por donde mejor se podía, nos tiramos a superar esos metros de desnivel. ¡!!!!Bendito GPS y benditos mapas!!!! que si no es por él a saber dónde hubiéramos acabado hoy … Y acabamos la subida en la misma mole del Cojón de Pacheco.

Aquí aprovechamos para hacer el Ángelus y descansar un poco. Unos ya lo conocíamos de anteriores pateadas, más cómodas que la de hoy. Otros no, y por eso empleamos el momento para inmortalizar el enorme pedrusco.

Una vez recuperado el resuello y las fuerzas, salimos en dirección oeste a buscar unos metros más adelante, el sendero que baja de la pista asfaltada, esa que recorre todos los pinares de Valsaín por sus dos vertientes ….

Lo tomamos en dirección descendente y apenas unos cuantas decenas de metros más adelante, nos desviamos a la izquierda, por un sendero poco definido en dirección al segundo objetivo del día el Colmillo del Diablo.

Sin mayores dificultades, llegamos a él, y pasamos debajo del mismo, no sin tomar alguna que otra fotografía de la singular roca. De aquí ya solo nos quedaba atravesar el arroyo de la Boca del Asno, tomar mas adelante el camino que baja por la ladera, para ir al encuentro de la carretera, y una vez cruzada ésta, alcanzar el área recreativa de la Boca del Asno.

Llegamos al área recreativa, y nos sentamos en una de las mesas del quiosco que allí hay instalado. Aprovechamos para tomar algo fresquito y algunos, para ir a refrescarse un poco a la zona de las pozas.

Ya sabemos que está prohibido el baño, pero las pozas estaban llenas de gentes, y eso que el centro de interpretación del parque está más arriba ….

La primera intención era comer junto al río, pero viendo lo bien que se estaba en las mesas sentados a la sombra, con bebida fresquita, Antonio dio la orden de comer allí mismo. Algunos lo agradecimos y pedimos uno de los ricos bocadillos que preparan allí. Después café y solo faltó el puro ……

De los tres compañeros que se habían acercado al río, solo había regresado uno, así que allí estuvimos un buen rato esperando, entre unas cosas y otras creo que más de una hora, a ver si regresaban las otras dos ..

Al final cansados ya de esperar, nos levantamos, recogimos las mochilas de las dos compañeras que faltaban y nos encaminamos al puente que cruza el Eresma donde se encajona este y donde se forman esas pozas y saltos tan codiciados por los bañistas…. ¡Y resulta que allí no estaban!

Llamamos al móvil de una de ellas y resulta que ¡se lo había dejado en la mochila!

Viendo que era imposible contactar con ellas, y para no dejarlas sin ropa adecuada ni calzado, decidimos devolver sus pertenecías a la mesa donde habíamos estado sentados, por si aparecían por allí. Y en eso estábamos cuando aparecieron. Se llevaron la reprimenda oportuna. No eran conscientes de haber estado ausentes tanto tiempo, ¡en fin!

Sospechábamos que habían ligado con algún apolíneo lugareño en las pozas …. pero parece ser que no fue así. A saber, que les entretuvo …

Ya una vez todos juntos, subimos a la parte alta del mirador de la Boca del Asno, para luego bajar al lecho del río, unos por las escaleras, y otros por la senda que de forma tendida baja hacia el mismo.

Aprovechando la frescura que aporta el río, fuimos bajando paralelos al mismo por su margen izquierda, pasando junto a la Peña de la Barca donde hay tallado uno de los sellos que marcaban las Pesquerías Reales, hasta alcanzar el puente de Navalacarreta, que atravesamos por el pequeño ojo que hay bajo el este.

Continuamos el descenso sin cruzar el río, al resguardo de la sombra que ofrecen los pinos que acompañan al Eresma en este tramo. Más adelante dejamos en el otro margen, el área recreativa de los Asientos.

Alcanzamos el puente peatonal que hay junto al puente de los Canales, y aprovechamos este para cruzar al otro margen del Eresma. Unos metros más adelante cruzamos también el arroyo Peñalara, que todavía llevaba bastante agua a estas alturas de verano, por su puente de madera.

Cuando llegamos a la altura del puente de los Canales, en lugar de atravesar este, tomamos el sendero que sube paralelo al mismo hacia la carretera a la altura de la Máquina Vieja. Allí tras transitar unos pocos metros paralelos a la carretera tomamos, sin cruzarla, un camino que en unos pocos cientos de metros nos devuelve a la entrada de las primeras casas de la Pradera.

Finalizamos la excursión en el bar los Porrones, y aprovechando que estaba abierto todavía nos sentamos en una de las mesas a tomar algo.

Con el cachondeo que teníamos con Nicolás y las llamadas que llevaba recibiendo toda la mañana, preguntado por un piso que estaba en venta…. ¡!Vendido!!! ¡!!Vendido!!! Vemos que aparece por una puerta de una vivienda aledaña al restaurante, un paisano con cara de haberse levantado de la siesta.

Parece ser que le despertamos nosotros y estaba algo molesto por tanta algarabía. Nos disculpamos por ello y nos levantamos de las mesas dando por finalizada la bonita y aventurera excursión de hoy.

Por todo lo contado, le otorgo un 4.
Carlos Revilla

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