miércoles, 5 de junio de 2024

Excursión 783: La laguna de los Caballeros desde Navalguijo

FICHA TÉCNICA
Inicio: 
Navalguijo
Final: Navalguijo
Tiempo: 8 a 9 horas
Distancia: 23,3 Km 
Desnivel [+]: 829 m 
Desnivel [--]: 829 m
Tipo: Ida y vuelta
Dificultad: Media
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: No
Valoración: 5
Participantes: 13

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta



















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta













TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

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RESUMEN
Llevábamos varios años pensando en realizar esta ruta. Se decidió que la mayoría del grupo durmiera en el hotel Los Alisos de Navalonguilla el día anterior.

Los primeros en llegar a las 18,30 del martes fuimos Celia, Lucio, Kiro y yo en la "Engracia" (nuestra autocaravana). Poco a poco fueron llegando parte del grupo y como quedaba bastante tiempo hasta la hora de la cena, fuimos a dar un paseo hasta el albergue que los H.H. Maristas tienen en Navalguijo donde Lucio pasaba parte del verano desde que tenía diez años. Yo conocí esta zona de Gredos al poco tiempo de que empezáramos a salir, pues para él es un sitio muy especial.

Cenamos todo el grupo en el hotel excepto Jorge que llegaba al día siguiente. El miércoles cinco de junio amaneció un día espléndido, con sol y una excelente temperatura para caminar. A las nueve de la mañana quedamos en el puente que hay junto al merendero para reagruparnos en los coches y acercarnos al pequeño aparcamiento que hay pasado Navalguijo.

Sobre las 9,20 comenzamos la marcha. La primera parte de la ruta es muy suave, con una ligera pendiente hacia arriba, bajo la sombra de pinos y matorral. Cruzamos el arroyo de los Portales, que siempre tiene agua y al cabo de media hora atravesamos la pradera donde hasta hace pocos años pastaban las vacas.

El siguiente punto significativo de la ruta es la Chorrera del Lanchón, a la que llegamos sobre las diez y media, nos reagrupamos y continuamos la marcha. En esta zona del sendero, la subida comienza a ser un poco más pronunciada, lo que nos obliga a ralentizar un poco la marcha.

Media hora más tarde llegamos a uno de los sitios que más me gustan de esta ruta y que suelo disfrutar con un buen baño, la poza Esmeralda.

En ella mi querida amiga Celia me hizo una preciosa foto, pero en esta ocasión no hubo baño, nos quedaba todavía un largo camino por recorrer. En esta parte de la ruta la senda, hasta hace pocos años era un magnífico enlosado, pero debido a varios desprendimientos acaecidos en los últimos años ha sido ocultada.

Llegando a la zona denominada Choza de las LLanillas situada aproximadamente en el kilómetro 7,5 de la ruta tomamos el "Ángelus".

El siguiente punto de interés es la mina de Blenda de la que apenas quedan un par de construcciones y unos árboles a la orilla del rio Garganta de los Caballeros poco propios de este lugar. Antes de los 9 km se cruza el rio y se asciende por su margen izquierda aguas arriba.

La siguiente parada fue en el refugio de la Mina, que se encuentra en muy buen estado. Continuamos ascendiendo hasta la Laguna de los Caballeros, donde llegamos sobre las dos de la tarde, una hora perfecta para darse un chapuzón en la preciosa laguna. Los atrevidos en esta ocasión fuimos Jorge, Ángel y yo misma y tengo que decir que el agua estaba fresquita pero espectacular.

Mientras los demás comíamos y nos echábamos una pequeña siesta, tres intrépidos decidieron ascender a las cumbres del circo. Fran subió por el canchal del margen izquierdo y Ángel y Cesar por el de la derecha. Poco antes de que ellos descendieran emprendimos la bajada sobre las tres y veinte de la tarde.

Nos reagrupamos en el refugio de la Mina y desde ahí en adelante cada uno fue a su ritmo. Celia y yo íbamos cerrando la marcha cuando a eso de las seis y veinte de la tarde Celia me dijo : "Me he roto la pierna", me giré y vi que tenía el pie en una posición extraña y le dije : "Pues si, te has roto la pierna". 

Inmediatamente llamé al 112 pero no había cobertura. Por suerte Celia llevaba en su mochila un walkie-talkie, me comuniqué con Antonio quien se puso en contacto al cabo de un rato con los servicios de emergencias. Mientras tanto estuve llamando a gritos a Lucio que iba delante de nosotras, quien al poco rato apareció con Kiro.

Es curioso que ese mismo día además de otros muchos habíamos estado hablando de los documentales del G.R.E.I.M.( GRUPO DE RESCATE ESPECIAL DE INTERVENCIÓN EN MONTAÑA) y de la serie del C.A.E.M. (Centro de adiestramientos específicos en montaña) lo que nos habían gustado y lo que se aprende viéndolos.

Celia mantuvo la serenidad y la calma de una forma extraordinaria, sacó de su mochila la plancha que usamos para sentarnos y apoyó la cabeza sobre ella. Recordé que llevaba dos ibuprofenos y le di los dos sin saber muy bien si hacía lo correcto, pero con la intención de que le doliera lo menos posible.

Al cabo de un rato aparecieron Fran y Ángel, quienes para hacer más amena la espera estuvieron intentando quitar una garrapata que se le había enganchado a Fran en la pierna, solucionando el problema ensartándola con un imperdible que yo llevaba en mi botiquín de urgencia.

Sobre las 19,30 el boss ordenó que descendiéramos Lucio y yo, y con Celia se quedaron Fran y Ángel hasta que llegara el helicóptero. A las 20,18 atisbamos el helicóptero que iba al rescate de Celia y a las 20,41 volvió a pasar ya con Celia abordo. Aterrizaron junto al centro médico de Barco de Ávila y después de que le atendieran me llamó a las 21,08 para decirme que estaba bien y que la trasladaban a Ávila. Aquí más información del rescate.

En opinión de Celia tanto la atención de la Guardia Civil como de los sanitarios que la socorrieron fue exquisita.

Y para concluir esta crónica quiero ensalzar el trabajo que realizaron los GREIM del Barco de Ávila quienes después de rescatar a Celia contactaron con Antonio para asegurarse de que todo el grupo estuviéramos bien y ya de regreso, incluso al día siguiente se pusieron en contacto nuevamente con Antonio y posteriormente con Celia para interesarse por su pierna.

Desde aquí animo a todos los senderistas, alpinistas y amantes de la montaña en general, que vean los capítulos de los rescates que están en rtve play y el documental del C.A.E.M en Amazon prime. Tanto a Celia como a mi nos sirvió de gran ayuda lo que en ellos aprendimos, además de ser capaces de mantener la calma.

A pesar de todos los pesares le otorgo a esta preciosa y espectacular ruta cinco sicarias.
Carolina Santa Engracia

FOTOS

miércoles, 29 de mayo de 2024

Excursión 782: Del Puerto de Navacerrada al embalse del Pontón Alto

FICHA TÉCNICA
Inicio: Puerto de Navacerrada 
Final: Embalse del Pontón Alto
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 17,9 Km 
Desnivel [+]: 26 m 
Desnivel [--]: 774 m
Tipo: Sólo ida
Dificultad: Media
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: No
Valoración: 5
Participantes: 32

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta































PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














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RESUMEN
Como indicaba Antonio en su mensaje de convocatoria, la propuesta era completar un recorrido lineal de 20 km y 700 metros de desnivel negativo.

Al ser una ruta lineal aquellos coches que vinieran 4 o 5 personas en el coche irían directamente al Puerto de Navacerrada y los que íbamos menos en el coche el punto de encuentro sería el parking del embalse del Pontón Alto, con el fin de agruparnos y subir en diferentes coches hasta el Puerto de Navacerrada.

El día desde luego se presentaba muy soleado y con calorcito, de ahí la propuesta de ruta con sombras y agua.

Tengo que añadir que no suelo apuntarme a las excursiones, bien porque la agenda no cuadra o por inclemencias del tiempo, pero cuando me uno al grupo para realizar la ruta siempre me llama la atención el buen ambiente que reina entre en todos los senderistas, un aplauso por todos ellos y que sigue así😎.

Una vez agrupados en el parking del puerto de Navacerrada comenzamos la ruta, pasando por el monumento al montañero construido en el año 1964 y dedicado a la Familia Arias.

El puerto de Navacerrada es una estación de esquí y puerto de montaña a 1.858 metros de altitud que está situado en la sierra de Guadarrama. El puerto separa las provincias de Madrid y Segovia.

La ladera sur (la madrileña) pertenece al municipio de Cercedilla y la norte (la segoviana) a La Granja de San Ildefonso. Este puerto de montaña es el más alto de la sierra de Guadarrama y uno de los más elevados de España.

Comenzamos a caminar desde el aparcamiento, cruzando la carretera y en ligera subida pasando frente a la residencia de Los Cogorros, prosiguiendo por el camino Schimd, a los pocos minutos llegamos a la pista de El Bosque, donde iniciamos una pronunciada bajada por el pinar. Algunos optan por descender directamente por la pista (longitud 800m) porque tiene una bajada menos peliaguda 😊.

Mientras descendíamos pudimos ver los telesillas y su estación de salida, ahora fuera de servicio, pero que en invierno funciona de maravilla.

Al cabo de unos 40 min. aprox. terminamos la bajada pronunciada, hemos descendido unos 350 m, y cruzamos el arroyo del Puerto de la Rinconada (afluente del arroyo del Telégrafo).

Seguimos en una bajada ya suave, estando rodeados de una flora bastante rica, especialmente esta primavera, ya que hay agua por todas partes, y nos acompaña a nuestra izquierda el arroyo del Telégrafo.

Sobre las 12 llegamos a una pista, coincidente con el GR-10.4, pero enseguida volvemos a una senda por medio del pinar.

Cerca del arroyo del Telégrafo paramos a reponer fuerzas y tomar un pequeño piscolabis, y vemos todos que una compañera viene lesionada, aparentemente parece un esguince de tobillo, la mayoría nos acercamos para ver si podemos ayudar y por suerte siempre hay personas en el grupo que van con botiquín y nuestro médico Fernando le venda el tobillo.

Antonio V. y Fran la acompañan hasta el puente de la Cantina, y por suerte había un buen samaritano que les llevó al Puerto de Navacerrada, donde tenían el coche.

Seguimos nuestra ruta entre sombras rodeados de pinos y helechos y sobre la una del mediodía llegamos a la senda de las Pesquerías Reales.

Un camino que se realizó durante el reinado de Carlos III, porque al rey le apasionaba la pesca y así poder subir cómodamente con su caña desde La Granja hasta la cabecera del río, bajo la sombra de los robledos y los pinares de Valsaín.

Una obra por aquel entonces asombrosa, que remató con puentes, represas, saltos y todo cuanto daba de sí la ingeniería hidráulica del siglo XVIII.

Cientos de canteros se emplearon a fondo, entre 1767 y 1769, para lograr alicatar unos nueve kilómetros que partían del embalse del Pontón Alto –antes Puente de Segovia– y llegaban al nacimiento fluvial, allí donde confluyen los arroyos de Minguete y del Telégrafo.

A los pocos minutos pasamos por los famosos Baños de Venus, y de todos los perros que nos acompañan hoy, Twitter, Senda, Kiro, Luna y Jara, solo Twitter se da el bañito. Aunque tengo que añadir que en toda la excursión todos ellos se dieron múltiples baños en todo el recorrido.

Seguimos nuestra ruta por el arroyo del Telégrafo y llegamos al punto donde se une con el del Puerto del Paular, punto donde comienza el río Eresma, que nace en este precioso Valle de Valsaín y desemboca en el Río Adaja (Matapozuelos, Valladolid) y tiene 134 km.

Dejando atrás el reconstruido puente de los Vadillos y algunos arroyos que cruzamos casi sin agua, sobre las dos llegamos al área recreativa de la Boca del Asno, sitio ideal para descansar y comer bajo la sombra porque el calor apretaba bastante.

Terminada la sobremesa, para algunos con café y helados del kiosco que allí se ubica, y bien descansados, seguimos nuestra ruta. Pasamos por un peñasco bastante singular, al que algunos llaman la Cama de la Reina, otros La Barca y en los mapas aparece como El Tobogán Pétreo.

Más abajo, pasamos bajo el Puente de Navalacarreta, construido en piedra, y a los pocos minutos por el área recreativa Los Asientos. De madera es el puente de los Canales, sobre el río Eresma, le sigue el del arroyo de Peñalara y el Acueducto de Valsain.

También nos encontramos con diferentes fuentes, el Cañito de San Pedro, una de ellas, algunos paran a refrescarse ya que conforme avanza la hora el calor aprieta, ¡ozúuu qué caloo!🙃, ya no tenemos sombras.

Al poco llegamos a Valsaín, cruzamos el puente y seguimos por el sendero de los Reales Sitios, junto al Eresma. A lo largo del trayecto, aparecen ciertas coronas grabadas a cincel en la piedra para recordar que este río, truchas incluidas, eran dominio del carismático monarca. 

También nos encontramos a largo de la ruta preciosos caballos, que me imagino que tendrán dueño.

Anhelando zonas más sombrías, por fin alcanzamos la presa y embalse Salto del Olvido, y algunos aprovechan para darse un bañito, qué felices y fresquitos se les ve ……también observamos que están reparando la escala de peces, que asegura la circulación de truchas pese a la presa.

Sin duda, todo lo que sea eliminar o mitigar las barreras artificiales de nuestros ríos redunda en mejorar la continuidad y el estado ecológico de los ríos.

Los no bañistas decidimos continuar la ruta y pasamos junto al puente del Anzolero, año de construcción 1768, también de piedra.

 Aguas abajo, pasamos frente a la Central Hidroeléctrica Salto del Olvido, que se construyó a finales de los años 30 y se rehabilitó y amplió durante la década de los 90.

Al poco, llegamos prácticamente al final de nuestra ruta y vemos a nuestra derecha el embalse del Pontón Alto y al fondo el cerro de la Atalaya y todo el Macizo de Peñalara reflejándose en las tranquilas aguas del embalse, una panorámica impresionante.

A los pocos minutos alcanzamos el parking para agruparnos en los diferentes coches rumbo al Puerto de Navacerrada y de allí cada uno a su casa.

Gracias grupo por este fantástico día, al que generosamente le otorgo un 5.
Toñi Esquinas

miércoles, 22 de mayo de 2024

Excursión 781: Vuelta a la Pedriza por el Elefantito y el Indio

FICHA TÉCNICA
Inicio: Canto Cochino. La Pedriza
Final: Canto Cochino. La Pedriza
Tiempo: 5 a 6 horas
Distancia: 9,4 Km 
Desnivel [+]: 495 m 
Desnivel [--]: 495 m
Tipo: Circular
Dificultad: Media
Pozas/Agua: Sí/Sí
Ciclable: No
Valoración: 5
Participantes: 30

MAPAS 
* Mapas de localización y 3D de la ruta

















PERFIL
* Perfil, alturas y distancias de la ruta














TRACK

PANORÁMICA 3D GOOGLE EARTH

RUTA EN WIKILOC

RUTA EN RELIVE
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RESUMEN
En esta ocasión me ha tocado documentar una ruta circular por la Pedriza en un día primaveral y con una temperatura perfecta para ello. No es fácil este encargo, pues este enorme laberinto de piedras con formas inspiradoras, nos confunde y nos hace perder la orientación. En gran parte porque nos dejamos llevar por la imaginación que incita a los senderistas a dar nuevos nombres a las curiosas formaciones de piedra; y a mí a no saber distinguir cuales son reales y cuales son inventados.

Vamos a ello y para no perderme entre las piedras usaré todos los medios a mi alcance ;-)

A las 10:30 nos reunimos en Canto Cochino 28 senderomagos. Iniciamos nuestra andadura bajando hasta cruzar por un puente de madera el río Manzanares y, girando a la derecha, a pocos metros, el puente del arroyo de la Majadilla. Siguiendo la GR-10 iniciamos una exigente subida hasta llegar a 1427 metros, máxima cota alcanzada en la ruta de hoy.

Para hacerla más llevadera la abordamos en dos tramos. El primero nos llevó hasta la Gran Cañada y el mirador del Tranco, donde aprovechamos para hacer un pequeño descanso, muchas fotos y esperar el deseado encuentro con dos senderomagos más: Paco Cantos, quien no pudo resistirse a venir a su amada Pedriza; y su yerno Mario, que lo acompañó por un camino que supuestamente era más sencillo, pero que los obligó a echar manos para trepar por enormes piedras. La alegría del encuentro fue tal que no hay palabras para describirlo. Aquí hicimos la foto de grupo.

Ya en el segundo tramo de subida tomamos la senda de las Cerradillas y llegamos hasta El Elefantito.

Espectacular lugar que llevó a más de uno a encaramarse hasta su pétrea trompa para obtener una bonita foto de recuerdo. De todas las formas que la naturaleza ha labrado por aquí, esta es una de sus mejores obras.

Deseosos por empezar a bajar, continuamos hasta alcanzar el Risco de los Martes y coger la senda Maeso. Íbamos con mucho cuidado, pues la arenilla hace que sea muy fácil resbalar y caer.

Pasamos por el Risco del Ofertorio, también llamado de las Mozas porque allí dejan ellas las piedras como ofrenda para que se cumplan sus deseos.

Avanzamos y vemos el simpático Caracol, al que ni los cuernecillos le faltan, con el Candelabro de fondo, otro referente de la siempre sorprendente Pedriza..

Un poco más abajo, en el Collado de Cueva, paramos a dar cuenta de los bocadillos, mientras disfrutábamos de unas excelentes vistas del embalse de Santillana, con nuestro carismático Cerro de San Pedro de fondo.

Tras el descanso y sin acercarnos a ver la Cueva del Ave María, continuamos el descenso por la Senda Maeso. Por aquí se inició otra controversia ¿Senda de Maeso o de la Rinconada? Carlos R. resuelve el entuerto con la explicación que nos da este enlace.

Enseguida llegamos al Collado del Alcornocal, donde unos pocos siguieron hacia Manzanares el Real, el resto descendimos hacia El Tranco, pasando por el Alcornoque del Ortigal o del Bandolero que guardaba aquí su botín en una cueva que hay detrás de él. 

Este anciano Quercus Suber de unos 500 años y 11 metros de altura, cuyas raíces se agarran desesperadamente a la roca para sobrevivir, es el protagonista en una ruta con pocos árboles.

Es cierto que quizá no nos hayamos fijado demasiado en ellos dada la profusión de flores e intrépidas cabras que vimos. Y es que todo el camino ha estado salpicado de margaritas blancas y amarillas, jaras, cantueso, tomillo, sabinas y otras mil plantas más. Y las cabritillas se dejaron ver a menudo y sólo se pusieron un poco nerviosas cuando vieron que Twitter se interesaba por ellas.

Vimos de cerca la inconfundible silueta de El Indio y al llegar a la Pradera del Tamboril tuvimos que detenernos de nuevo por dos motivos muy diferentes.

El primero, lo increíble de la estampa que formaba el manto de flores que cubría el suelo con los buitres que planeaban muy cerca de nosotros.

El segundo, lo inquietante que resulta ver tan cerca del Parque Natural las construcciones que se extienden desde el pueblo de Manzanares el Real. Hace poco oí a un filósofo decir que el sentido de la vida es simplemente “llevar el testigo para cederlo a las siguientes generaciones”. No estoy muy segura de que en este tiempo privilegiado que nos toca vivir estemos cumpliendo del todo con ese propósito.


Ya caminando casi en llano llegamos a El Tranco y yendo por la orilla izquierda del río Manzanares vemos dos sitios ya inexistentes, lo que fue el embalse de la Garganta, del que apenas queda rastro, y un poco más adelante, la explanada donde estuvo el Chiringuito de la Foca, desmontado hace poco más de un par de años, aquí más detalles.

Mirando hacia la roca con forma de foca, la gente se tomaba sus cervezas después del baño en el rio. Eso era antes de la resolución de 13 de julio de 2017 de la CAM, que sanciona con hasta 3.000€ si se te ocurre dejar tus gérmenes en el agua del rio y perturbar el Patrimonio Natural y la biodiversidad de tan increíble paraje.

Pronto alcanzamos el puente de madera que cruza el río Manzanares y llegar de nuevo al parking de Canto Cochino. Cervecitas en el pueblo de Manzanares para rematar un día perfecto.

Habiendo tenido como estrella protagonista, y fugaz a ratos, a Paco Cantos, y teniendo en cuenta lo espectacular del paisaje y lo satisfechos que todos hemos quedado con el esfuerzo realizado, no hay duda de que esta ruta se merece las 5 sicarias.

Y si ha quedado un poco larga la crónica, buscad como responsables a la grandiosidad y belleza de este incomparable entorno, que amamos y tememos en la misma medida. Y agradeced que no haya recogido ni la mitad de los nombres que entre todos habéis puesto “a mi alcance”. Pero si quieres más, visita este enlace o este otro.

¡Gracias a todos por tan fantástico día!
Mariola Prieto